Te pilló de sorpresa, no te lo puedes creer pero ignoraste las señales o, como dicen ahora, las banderas rojas que te decían perfectamente que las cosas ya no iban bien y no tomaste acción para reparar en el momento que sucedían. Ignoraste aquella frase de mal gusto que te dijo, aquella actitud delante de tus amistades, aquel disgusto que tuviste mientras cenabas en casa de su madre, aquella discusión subida de tono mientras conducía, ese día en la cama cuando le dijiste ‘te quiero’ y no dijo nada, aquella vez que le cogiste la mano y te la solté bruscamente cuando vio a su hermano. Ignoraste todo esto y mucho más y dejaste pasar el tiempo. ¿Por qué? ¿Por miedo a la soledad? ¿Por miedo al rechazo? ¿Porque crees que no vas a encontrar a alguien mejor? Dime cuál es tu excusa barata.
Pero claro, ya sé que ahora intentarás convencerme y convencerte de que la ruptura te pilló por sorpresa y que te mereces luchar por la relación, que te mereces otra oportunidad porque esta vez si que saldría bien…
¿Te mereces otra oportunidad? No hiciste caso a las señales para, por lo menos, intentar corregir lo que iba ocurriendo a tiempo real… Lo sé, tienes el corazón partido en dos y le culpas o te culpas por no querer asumir la responsabilidad de la ruptura o tal vez lo que no quieres asumir es otro fracaso más en tu vida. Tu madre no lo soportaría, o no la soportarías, porque te vería como una o un fracasado y que contigo no hay manera. ¿En serio? ¿Y tú dónde quedas en todo este embrollo?
¿Realmente esto es lo que te importa? Te recomiendo que cambies tus lentes, ves a la óptica para nueva revisión, porque debes de saber que hay otra manera de verlo si cambias la perspectiva. Creo que te estás perdiendo y vas por la dirección incorrecta. Realmente es lo mejor que te ha podido pasar aunque ahora no lo veas. No era para ti, no, no eres para él o ella. No, porque si fuera así aún estaríais juntos, bueno, corrijo, no hubieran habido señales incoherentes y ahora estaríais tranquilamente en paz y comiendo perdices, si sois carnívoros, y smoothies verdes, si sois veganos. Ahora en serio…
La ruptura es desgarradora pero no por la ruptura en si sino por lo que significa para tu inconsciente ya que afecta a tu herida, tu trauma, y eso de rebote a tu confianza y a tu autoestima. Lo que pasa es que si te quitas la venda de los ojos y verás con claridad donde la has cagado y dónde has permitido que te caguen encima. Disculpa mi expresión pero es que ya no te permito más lágrimas de cocodrilo. Y eso que acabamos de empezar pero en realidad ya hemos hablado de los exes anteriormente, ¿recuerdas?: ‘Contacto Cero con mi Ex para que Vuelva’, ‘Ruptura, ¿Cuándo es el Mejor Momento?‘, ‘Hemos Roto, ¿Volveremos?’
Supéralo ya. Esto No es un Duelo
Ahora se dice mucho que romper con alguien es lo mismo que vivir un duelo y que necesitas pasar por todas las etapas del duelo de Elisabeth Kübler-Ross, que te recuerdo que son cinco: Negación, ira, negociación, depresión y aceptación. Y NO, yo no lo acepto, no te lo permito porque si eres asiduo lector u oyente, sabes que eso no es cierto, no se acerca a un duelo ni por asomo. Esto es una bofetada en toda regla para que dejes de jugar a cocinitas, te arremangues y seas honesto y coherente contigo mismo de una vez. Tenemos que crecer, ya no estamos en la adolescencia. Y confieso que yo también he llegado a creerlo pero, por favor, no podemos comparar… Te invito a que leas mi artículo ‘Duelo. No Puedo Vivir Sin Ti’ y así veas que en esto tengo razón.
Se podría llamar ‘duelo’ pero no por la pérdida de esa persona sino por la pérdida del personaje que estabas haciendo en esa relación ya que no eras tú. Aunque sigo insistiendo que no es un duelo. Así que deja ya los cuentos de Disney porque si esto hubiera continuado te hubieras casado, hubieras tenido hijos, hipoteca, suegros y, por supuesto, te hubieras gastado una fortuna en terapia. ¿Que he llegado tarde y eso ya ha ocurrido? Pues habrá que poner todo en orden y que, por fin, asome la persona que eres en realidad, esa que no admite que la menosprecien, que la infravaloren aunque sean comentarios menores, esa que dice en voz alta que no quiere ir a comer con los suegros todos los domingos porque, entre otras razones, no le consideran de la familia o esa persona que se pone la ropa que le da la real gana. Realmente esta ruptura no es un fracaso sino una liberación, es un éxito. Una ruptura que ha roto todos los patrones establecidos que te encogían. Así que felicidades aunque no hayas sido tú quien tomó la iniciativa de romper aunque, te digo yo que si, si que la tomaste aunque no se vea a primera vista. Una relación de pareja es cosa de dos y una ruptura de pareja también es cosa de dos. Que no se te olvide.
Retrospección Optimista
Baja a tierra y despierta de tu cuento de hadas, deja de idealizar lo que no fue, deja de idolatrar a esa persona porque, al igual que tú, tampoco era quien realmente es de verdad. La persona que tienes en tu cabeza no se parece ni lo más mínimo a quien es de verdad. Es una versión, creada por ti, que conservarás en tu mente porque si quedaras con tu ex de hace 15 años o de sólo 1 mes podrías comprobar que no es la misma persona que tienes en tu cabeza, es un total desconocido. Y viceversa, por supuesto. Así que deja de idealizar tu pasado porque eso se llama retrospección optimista (Gilbert y Wilson, 2000). La retrospección optimista es esa nostalgia que todos tenemos. Todos los buenos viejos tiempos, todas esas hermosas primeras citas, ese maravilloso aniversario, ese fabuloso cumpleaños, esas vacaciones increíbles… Tu mente crea una retrospección optimista y de ensueño sobre esos momentos sencillos en los que quizá no habías pensado pero que de repente vuelven a acecharte. Pero la verdad es que no ocurrieron así tan maravillosamente, son recuerdos falsos, maquillados y con muchos filtros.
ChatGPT dice que la retrospección optimista, también conocida como retrospección idílica o rosada, es la tendencia a recordar el pasado de manera más positiva de lo que realmente fue, idealizando o minimizando los aspectos negativos. Este sesgo cognitivo puede llevarnos a pensar que tiempos pasados fueron mejores y a percibir el futuro de forma más pesimista.
Al comparar el presente con una versión idealizada del pasado, se puede sentir insatisfacción y desilusión con la situación actual. En resumen, puede afectar nuestra percepción del presente y nuestras decisiones futuras. Es importante ser consciente de este sesgo para evitar caer en la idealización del pasado y poder evaluar el presente de manera más objetiva.
En verdad lo que echas de menos es la versión que esperabas que existiera, echas de menos lo que creías que podría haber sido pero que nunca fue. No le echas de menos sino el futuro que te prometió o mejor dicho, que te prometiste. No le echas de menos, sino echas de menos en quién creías que podría convertirse.
Que No, que no le echas de menos. Echas de menos la versión falsa de ti que existía cuando creías que te amaba. No le echas de menos, echas de menos la historia que te contabas en tu cabeza. Echas de menos los momentos que te hicieron olvidar la verdad y la realidad.
Y con todo este culebrón aparece tu versión víctima. Ay pobre de ti… Sal del personaje victimista y de drama queen (seas hombre o mujer) de que nunca más vas a confiar en alguien y de que no vas a encontrar nunca el amor verdadero.
Si confiaras más en tu intuición desde el principio no estaríamos en este embrollo y no tendríamos tantos pájaros en la cabeza. Porque no echas de menos a tu ex sino a esa ilusión montada en tu cabeza y te es tan doloroso admitirlo que prefieres sufrir con tu vida de telenovela turca. Y así evitamos la realidad de que nos hemos dejado engañar por un mundo ridículo cursi de arcoíris lleno de promesas o, mejor dicho, de castillos en el aire y unicornios. Así que estabas más enamorado de la parafernalia mental que de tu ex, más enamorado del sueño que de la auténtica realidad que experimentabas. Eso lo podría llamar autohipnosis, si, te autohipnotizaste… Cuando quieres eres un crack.
Todos nos hipnotizamos o nos dejamos hipnotizar por la promesa, el sueño y el supuesto potencial más que de la realidad, la claridad y la verdad. Tenemos que volver a la realidad. Cuanto antes seas honesto contigo mismo, antes podrás sanar.
Si quieres avanzar deja el sofá y empieza a escribir o a grabar lo que realmente pasó, lo que hiciste y lo que no hiciste. Pon las cartas encima de la mesa y no hagas trampas ya que aquí los ‘y si hubiera…’ no valen.
Míralo con claridad, sin filtros, sin fantasías, solo hechos. La claridad es el cierre que te das a ti mismo. Y solo puedes lograrlo con hechos, no con fantasías.
Pregunta del Millón: ¿Cómo era tu Relación?
Si te pregunto, ¿cómo era la relación? Me dirías: Íbamos a vivir juntos. Íbamos a tener un perro. Íbamos a casarnos. Íbamos a ir de viaje. Íbamos, Íbamos, Íbamos… No te pregunté eso sino ¿cómo era tu relación? Porque lo que me cuentas no es la relación sino lo que esperabas que sucediera en el futuro. Es como que el contrato simbólico o invisible no se hubiera cumplido y la letra pequeña, al ser pequeña, por eso se llama pequeña, no viste que hay cláusulas que dicen que se puede cambiar de opinión si las cosas no funcionan. Es como si ahora estuvieras disgustado porque los del Seguro del coche o de la casa han rescindido el contrato porque no pagas… Ya está bien de analogías porque creo que lo entiendes. Sigamos y sigo insistiendo: ¿Cómo era la relación? Tus posibles respuestas: Discutíamos casi cada día sin resolución final; No dormíamos en la misma cama por sus ronquidos y eso hizo que el sexo se esfumara; Siempre le sentía distante; No compartíamos ya nada, ni la sal; Sentía que no conectábamos. Así que así era vuestra relación…
Según los expertos en relaciones, las tres cosas más importantes en una relación romántica son: Sentirse seguro, sentirse visto y sentirse apoyado. Si no te sientes seguro, no tienes una base sólida. Y algo sutil que te puede decir que tu relación empieza a estar en peligro es cuando aparece la crítica pero no la constructiva sino el juicio. Si te critica, mal asunto porque si permites la crítica se hará más grande y ya será indomable.
Debemos ser tratados y tratar con amabilidad, amor, afecto, respeto y lealtad. No debes tolerar el abuso emocional ni físico (por mínimo que sea y por muchas disculpas que te den o te des después) ni debemos abusar emocional ni físicamente.
Al iniciar una nueva relación, pregúntate: ¿Me hace sentir seguro? ¿Siento que puedo confiar? ¿Me siento seguro y a salvo? La segunda pregunta es: ¿Me hace sentir reconocido? ¿Está presente? ¿Me escucha? ¿Siente curiosidad por mí? ¿Me siento valorado por quien soy cuando estoy con él o ella o me siento obligado a proyectar otra versión de mí mismo? Y la tercera pregunta es: ¿Me siento apoyado? ¿Me siento apoyado en mis proyectos? ¿Respeta mis valores?
Y otra importante: ¿Estoy dispuesto a hacer estas tres cosas por mi pareja?
Preguntas que debes responder a todas que SI. Si no es así, querido, querida, tenemos un problema y es mejor que no te mientas y termines la relación. Y si ya está rota seguramente es porque has podido comprobar que a muchas de las preguntas has dicho que NO.
Hay que sentirse en casa, tienes que confiar, tienes que ser apreciado, valorado y viceversa. Sois como un equipo, si uno falla, todo se va al garete, se pierde la partida. El barco se hunde.
Mira los hechos porque los hechos no engañan. Otra analogía que me viene es que la relación de pareja es una transacción que su definición es contrato bilateral, por el cual las partes, se hacen concesiones recíprocas. Por tanto, hay que dar y recibir, así que si das y no recibes o recibes y no das pues se rompe la estructura parejil porque uno siempre saldrá más dañado y lesionado y eso no es justo.
John Bowlby, el padre de la teoría del apego, expone que las relaciones seguras crean la percepción de un mundo más seguro. Necesitamos a otros a nuestro lado, personas con las que podamos contar y en las que podamos apoyarnos. Y esto es fundamental en la relación de pareja pero, incluso con parejas que consideramos adecuadas, podemos tener dificultades para mostrarnos auténticos. Para ser auténticos, primero debemos sentirnos seguros y a salvo. Es difícil abrirnos a alguien, ‘bajar la guardia’, si pensamos que puede juzgarnos y criticarnos, o rechazarnos y abandonarnos.
En las relaciones inseguras, disfrazamos nuestras vulnerabilidades para que nuestra pareja nunca nos vea realmente. Dra. Sue Johnson, fundadora de la Terapia Focalizada en las Emocionies (EFT).
Según la Dra. Sue Johnson, la mayoría de las discusiones en las relaciones son protestas por la desconexión emocional. En el fondo, las parejas se preguntan: ¿Estás ahí para mí? ¿Puedo contar contigo? ¿Te importo? ¿Me valoras y me aceptas?
Todos buscamos conexiones seguras con nuestros seres queridos. A través de este vínculo, podemos sentirnos seguros y desarrollar una dependencia emocional mutua para recibir apoyo y protección. Esto es esencial para nuestro bienestar emocional. Con una dependencia sana, nos sentimos lo suficientemente seguros como para salir de nuestra zona de confort y asumir riesgos, sabiendo que contamos con alguien que nos cuida.
Rompe el Ciclo de la Obsesión
Nuestra mente necesita repetir lo mismo varias veces para así poder cerrar el ciclo. Somos super pesados cuando algo se acaba, ya sea trabajo, relación de pareja, lo que sea. Pesados sobre todo mentalmente, dale que te pego con lo mismo pero es así cómo procesa nuestro cerebro. Es como una lavadora o la rueda del hámster. Pero aquí te recomiendo que pongas un programa corto de lavadora para que la ropa no se te encoja y solo un programa porque sino se desintegrará. Tu cerebro es como una lavadora dando vueltas una y otra vez para eliminar la suciedad, con centrifugado incluido, es decir, dándole vueltas a todos esos pensamientos que se podrían tirar directamente a la basura y no perder el tiempo, pero así es el proceso de limpieza y detox: Repetimos los pensamientos una y otra vez, en voz alta, en voz baja y mentalmente pero en algún momento tienes que romper este ciclo al igual que la lavadora que termina su programa pero lo que sucede es que luego hay que ponerla en la secadora y ahí los pensamientos se vuelven colar para seguir dando vueltas. De escribirlo ya me canso y de pensarlo ni te cuento.
Así que ya no malgastes más energía y tiempo y para ya la lavadora de la obsesión y pon la ropa al sol. Llega un momento en el que tenemos que interrumpir ese ciclo de obsesión. ¿Cómo? Pues tan sencillo y difícil como estar presente el máximo tiempo posible y siendo observador de tus propios pensamientos repetitivos y cansinos para así quitarles valor, que de valor no tienen nada.
Pensamientos Inútiles
El neurocientífico David del Rosario, que se hizo famoso al escribir con Sergi Torres, ‘La Biología del Presente’, nos dice que el pensamiento que desarrollas frente a lo que ocurre condiciona los siguientes pensamientos.
Según David del Rosario estás equivocado el 99,5% de las veces, así que, libérate de la presión de tener que hacerlo todo bien.
Todos esos pensamientos inútiles que desarrolla tu mente y te hacen sentir mal, te están quitando atención y energía de donde tú debes tener el foco. Y el foco, en nuestro caso, eres tú.
Así que deja atrás tus pensamientos repetitivos. ¿Cómo? Pues en su libro, nos dice que diciéndole a tu cerebro que esos pensamientos son inútiles y no te interesan. Y con tanto repetirlo tu cerebro dejará de generar estos pensamientos inútiles. De verdad, comprobado por mi misma. Y cuando aparecen ya no gasto energía dándoles importancia o protagonismo, directamente los mando a mi papelera mental. Y así poco a poco cada vez son menos los pensamientos inútiles que aparecen. Así que no te dejes engañar por ti mismo. Otra opción que nos da David del Rosario es convertir estos pensamientos inútiles en útiles que no significa en pajas mentales de color de rosa.
Ejemplo: Pensamiento inútil ‘Me merezco otra oportunidad, esto es un error’. Pensamiento útil: ‘Voy a seguir adelante, ahora me toca poner el foco en mi’.
El neurocientífico nos propone lo siguiente:
- Quita la atención del pensamiento inútil.
- Llévala al cuerpo. Si te cuesta llévala a la respiración o a cualquier evento externo.
- Descubre la inutilidad de esa sensación en ti.
- Date cuenta de la inutilidad y vuelve a tu centro.
El pensamiento que desarrollas frente a lo que ocurre (o tu interpretación de lo que ocurre) condiciona los siguientes pensamientos. Si solo interpretas la situación bajo el prisma del miedo (o cualquier otra emoción), solo sentirás y producirás pensamientos de miedo.
Ruptura y Abstinencia
Estás químicamente enganchado. No, no lo digo yo sino los científicos. Las rupturas activan las mismas regiones cerebrales que la abstinencia de drogas.
Cuando hay una ruptura, el cerebro libera cortisol, la hormona del estrés, y adrenalina aumentando la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la glucosa. Los estudios demuestran que las rupturas activan la zona del cerebro que procesa el ansia, la adicción. Perder una relación puede provocar un síndrome de abstinencia, lo que dificulta el funcionamiento.
Los niveles de cortisol cuando atravesamos una ruptura son altos y muy difíciles de manejar. Un exceso de cortisol en el cerebro, según estudios, envía sangre a los principales grupos musculares. Lo que sucede es que esos músculos creen que están a punto de luchar contra una amenaza, así que entran en modo de lucha o huida. Pero el problema es que, cuando te están dejando, no hay lucha física sino todo lo contrario ya que te paralizas. Los músculos no necesitan esa energía y no hay dónde expresarla. Por eso creo que el movimiento es necesario en estos casos.
Las exploraciones cerebrales muestran que las mismas áreas del cerebro asociadas con la adicción a las drogas, ‘el centro del placer’, están involucradas con el enamoramiento y el desamor. El desamor se parece mucho a lo que experimentaría una persona adicta a la cocaína si estuviera pasando por la abstinencia. Este estudio de imágenes magnéticas funcionales, reveló que el simple hecho de ver una fotografía de nuestra expareja puede activar áreas del cerebro relacionadas con los antojos y la regulación emocional. La antropóloga y bióloga y experta en desamor, Helen Fisher, afirmó: ‘El amor romántico puede ser una adicción perfectamente maravillosa cuando va bien… y una adicción perfectamente horrible cuando va mal’.
Quieres rayarle el coche o pincharle una rueda pero como no estamos en la época barbarie no lo hacemos y lo que termina sucediendo es que esa energía se queda en nuestro cuerpo. Esto es lo que causa dolores de cabeza, de cuello o de espalda. Y a menudo es por eso que sentimos tanta opresión y pesadez en el pecho y también puede causar problemas digestivos, calambres, estrés intestinal, pérdida de apetito, diarrea o incluso antojos. El neurocientífico cognitivo de la Universidad de Columbia, Edward Smith, hizo una serie de estudios y pruebas en 2011 y demostró que el dolor que sentimos cuando rompe la pareja con nosotros es similar al dolor físico y podemos sentir como una quemadura grave o un brazo roto. Es por eso que en la ruptura sientes que te han arrancado el corazón del pecho y sientes ese dolor físico.
Además el sistema inmunitario se resiente y nos hace más propensos a enfermar como el típico resfriado después de la ruptura y con esa liberación constante de cortisol, comienza a afectar la calidad de nuestro sueño y nuestra capacidad para tomar decisiones coherentes. Por eso empezamos a pensar: ¿Le escribo? ¿Le llamo? ¿Comento su última publicación? ¿Le pregunto a mi amigo si lo ha visto?
A menudo nos volvemos muy irracionales y podemos llegar a hacer cosas bastante embarazosas. Y es que el cortisol y la adrelanina pueden tener este impacto en nosotros mental y emocionalmente. Y cuando ha pasado el tiempo es cuando somos conscientes de ello. Y los que están fuera nos dicen: Supéralo, ¿no? ¿Cuál es el problema? Te has quitado un muerto de encima. ¿Cómo sigues pensando en él/ella?
Las rupturas son químicamente difíciles, emocionalmente desafiantes y profundamente perturbadoras. Y además, como ya comenté, existen estudios que demuestran que cuando rompes con alguien, experimentas lo mismo que se siente al desintoxicarse de las drogas: Sentimos esa necesidad imperiosa de volver a tenerlo en nuestra vida. Pensamos: No puedo vivir así. Es lo mismo que siente un adicto cuando eliminamos su droga diaria. Ahora que ya no hablamos con esa persona a diario, ahora que empezamos y acabamos el día sin sus mensajes, ahora que no os veis, ahora que no duerme contigo o hace el amor contigo, todo esto, y mucho más, actúa como si fueras un adicto en pleno proceso de desintoxicación. Así que la ruptura no es solo un sentimiento emocional y mental sino también químico.
Cada vez que espías su Instagram o su estado de WhatsApp, revives el pasado y te preguntas qué hiciste mal reforzando así el círculo vicioso. Recuerda, si sólo piensas en esto, tu cerebro te dará más pensamientos de esto y será imposible que te desenganches. Por favor, deja de mirar las redes sociales de tu ex. Deja de seguirlo/a porque es como un acoso cibernético y para ti como tu droga.
Deja de fijarte con quién está. ¿Que ha quitado tus fotos? ¿Qué esperabas? Deja de ver sus historias como si de repente tuvieran sentido. Deja de buscar ‘señales’ de que te echa de menos. Deja de prestar atención a alguien que ya eligió dejar de prestarte atención. Es como cualquier droga ya que al seguirle te da un placer momentáneo, luego caes en picado y aparece el mono.
Y deja de descifrar sus mensajes como si fueran escritos para ti. Deja de darle tu vida a alguien que ya eligió perderla y te quitó la suya. Deja de poner el foco en alguien que ya quitó el suyo de ti.
Y deja de acosar su vida como si todavía estuviera en la tuya. Rompe el círculo vicioso adictivo. Bloquea todo sin pensar. Silencia. Borra. Si no lo haces es que eres masoca pero tú no disfrutas para nada de hacerlo o si…
Quizás incluso lo veas con alguien y de repente te vuelvas loco. Quizás estén saliendo. Quizás haya superado la ruptura rápidamente. Y de repente escribes a tu amigo: ¿Viste esto? ¿Puedes averiguarlo? Pero ¿qué narices estás haciendo? Estás reforzando el círculo vicioso de la obsesión. Haciendo que tu lavadora tenga un programa interminable. Ahora estás creando nuevos episodios para que nos dé para más temporadas de Netflix. Ahora te estás creando un nuevo dolor porque estás agravando el problema. Te estás involucrando en dolor futuro porque estás involucrado en historias futuras de las que no formas parte. Hasta ahora, solo lidiabas con lo que viviste. Y ahora, sigue en tu vida aunque ya no estéis juntos, lo que significa que puede causarte aún más dolor.
En mi época, al no haber redes sociales, cuando rompías con alguien, rompías. Lo máximo que podías hacer era llamarlo al fijo constantemente y si se ponía su madre o su hermano, te mentían diciéndote que no estaba en casa y como último recurso te quedaba ir a los mismos lugares que ibais juntos pero no lo encontrabas, así eran las reglas pero si por casualidad coincidías con él o con ella te daba un bajón que te sentías un pringao o una pringaa.
Elimina los desencadenantes, la lista de música de la cuenta de Spotify conjunta, todos los aromas, su ropa, las fotos, los lugares que frecuentabas tienen que estar fuera de tu alcance, las amistades en común y, por supuesto, su familia. Porque lo que ocurre es que tenemos una conexión química con todo eso. Todo esto y mucho más está relacionado con tu ex y es muy doloroso.
Hay una memoria emocional mental en todos esos lugares, situaciones y pertenencias que nos mantiene atrapados en el círculo vicioso de la obsesión. Tenemos que aprender a cambiar nuestra conexión química. Así que lo que vamos a hacer es reemplazar esa rumiación con una nueva rutina: Mueve el culo y conecta la mente con nuevas experiencias para así cambiar las sustancias químicas adictivas. No esperes a sentirte mejor. Esperamos que nuestros amigos nos hagan sentir mejor pero lo único que puede hacerte sentir mejor es romper el círculo vicioso de la obsesión ahora mismo. No hay tregua.
Autoculpa y el Sesgo de la Negatividad
Y Llegó la autoculpa. Tienes que acabar con eso de que todo fue por tu culpa porque esto se nos da de maravilla en todos los ámbitos.
El mayor error que puedes cometer después de una ruptura es culparte a ti mismo de todo. Ya que así tienes la excusa perfecta para repasar todos los momentos en los que desearías haber dicho o haber hecho algo diferente. De nuevo la obsesión de lo que dijiste o hiciste para así no salir de la dichosa lavadora.
Y aquí aparece el Sesgo de la Negatividad que para ChatGPT significa: Tendencia a enfocarse más en los aspectos negativos de la relación y la ruptura que en los positivos, lo que puede dificultar el proceso de superación. Este sesgo puede llevar a una visión distorsionada de la relación, amplificando los problemas y minimizando los buenos momentos, lo que puede generar un mayor dolor y dificultad para aceptar la realidad de la separación.
Y esto hará que no podamos sacar el aprendizaje de todo esto, no podamos sacarte de este embrollo y sigas prisionero de una cárcel de papel y con tu visión distorsionada que no acepta que la relación ya se terminó. Si, se terminó hace mucho tiempo y tú todavía anclado en ella con dolor y sufrimientos acumulados sin sentido y rodeado de emociones y pensamientos que te consumen. Así que, por favor, acepta la realidad. ¿Que cuál es la realidad? Pues que la relación se terminó. Y si ves que no puedes aceptarla te recomiendo que busques ayuda, un buen terapeuta como yo… En serio, alguien con quien puedas sentirte cómodo y seguro pero que te meta caña. No merece la pena gastar tu dinero en un terapeuta que te está pasando los kleenex en todas las sesiones y no ponga orden.
Los expertos dicen que este sesgo de negatividad puede contribuir a sentimientos de ansiedad, depresión y baja autoestima, especialmente si se acompaña de un diálogo interno negativo. Y esto ya no te lo puedes permitir.
Las relaciones de pareja son complejas y se ven afectadas por las emociones, las experiencias, los traumas del pasado que crean nuestra personalidad. Se ven influenciadas por nuestros patrones de pensamientos ya que afectan nuestra percepción y respuesta de los acontecimientos. Además del sesgo de la negatividad tenemos otros que es interesante que los nombremos para así mejorar nuestras relaciones y contrarrestar los efectos: Sesgo de Confirmación (tendencia a buscar e interpretar información de forma que confirme nuestras creencias u opiniones preexistentes), Efecto Halo (cuando atribuimos un rasgo o cualidad positiva a una persona y extendemos esa percepción a todos los aspectos de su carácter), Sesgo Egoísta (atribuir nuestros éxitos a nuestros esfuerzos y cualidades, mientras que nuestros fracasos se atribuyen a factores externos o a otras personas), Sesgo de Anclaje (cuando emitimos juicios o tomamos decisiones basándonos en la primera información que encontramos), Error Fundamental de Atribución (atribuir el comportamiento de los demás a su carácter o rasgos de personalidad, mientras que el nuestro se atribuye a factores o circunstancias externas).
Y volviendo a la Autoculpa, es un gran error porque no estás asumiendo la responsabilidad de algo que os incumbe a los dos y, al mismo tiempo, estás cargando todo el peso sobre ti sin poner acción ni remedio.
La realidad es que las relaciones no terminan por una sola cosa sino por muchas. Y sé que lo sabes: Diferentes etapas de vida, diferentes valores, personalidades desalineadas, diferentes frecuencias, diferentes… como quieras llamarlo. Así que asume la responsabilidad de la parte que te toca pero no la culpa.
Pero aún te dices a ti mismo: No volveré a confiar en nadie. Y yo te digo: Tienes que confiar en ti mismo pero no de la manera que nos han vendido. La frase confía en ti en realidad significa que te hagas más caso, que te hagas cargo de ti, que escuches a tu vocecita interior, que hagas más caso a tu intuición porque tú sabías desde el principio que esta relación no iba a ninguna parte y la alargaste más de la cuenta y esto trajo consecuencias que ahora no quieres responsabilizarte de ellas. Así que confía en ti y así podrás confiar en los demás porque estarás a salvo ya que sabrás cuándo te puedes quedar o cuándo tienes que irte porque sabrás qué comportamiento permitir y cuál no. Por si no lo has leído, te recomiendo mi artículo ‘Pon Límites sin Obstáculos’ (también tienes el podcast).
A veces, la parte más difícil de una ruptura es definir los términos y condiciones de cómo viviréis a partir de ahora como dos personas independientes y sin conexión.
Si lleváis mucho tiempo juntos está claro que también en la ecuación están incluidos amigos y familiares y el impacto de la ruptura los incluirá y los involucrará, así como sus sentimientos. Será importante que se establezcan límites y expectativas claras sobre lo que la gente deberá esperar de ahora en adelante. Y si hay hijos, ya ni te cuento.
Los límites se deben conocer y establecer para saber exactamente cómo relacionarse después de la ruptura. Podría ser tan simple como decirle: ‘Necesito bloquearte (a ti y a tu padres) de las redes sociales’ o ‘Necesito saber si vas a ir a esa fiesta’. Una relación después de una ruptura sigue estando sujeta a la brecha de experiencias y expectativas. Es importante el respeto mutuo, la empatía y el entendimiento por ambas partes.
Ruptura ‘Amistosa’
En la medida de lo posible, asegúrate de abordar la ruptura directamente. Aunque esto pueda parecer exagerado, tenemos que ser conscientes de que la ruptura es delicada y se debe tratar con sumo cuidado.
Al menos deberías abordar la ruptura en persona. Es decir, cara a cara. No a través de un amigo. No por email ni por WhatsApp. Y mucho menos por rumores de terceras personas. Toda relación significativa merece un final significativo. Así que hagamos las cosas bien y en la medida de lo posible con respeto, gratitud y mucho cariño despídete de esa persona que ha estado contigo x tiempo porque se lo merece y así podrá gestionar y aceptar la ruptura sin tanto tormento y ciclo obsesivo.
Cierra el Círculo
No esperes a que estés mejor para cerrar el círculo, no esperes a que tus amistades te ayuden a cerrar el círculo o que lo arreglen por ti. Y ni mucho menos esperes por si acaso te escribe y te dice que quiere volver porque eso no va a ocurrir, por lo menos hoy no. Madura y cierra ya este capítulo de tu vida, no lo alargues más. Haz un ritual, algo simbólico, para que tu cerebro, tu sistema nervioso, sepa que ya ha llegado el final. Hay que dar carpetazo a esta etapa y seguir avanzando.
Puedes, por ejemplo, escribir una carta de despedida para ti y luego quemarla. Puedes imprimir una foto suya o vuestra y luego quemarla o puedes borrar todo el chat de WhatsApp y después bloquearlo. Y una vez hecho, sal a caminar, date un baño, grita, canta. El cierre nadie lo hará por ti, tienes que hacerlo tú mismo.
Así sueltas, te sueltas y das espacio para algo nuevo y fresco como las colonias de los bebés. Y también para comprometerte contigo mismo ya que, a partir de ahora, harás caso a las señales y confiarás en tu intuición.
Estos rituales cambiarán tu química y tu espacio emocional y mental.
A menudo pensamos que necesitamos una nueva persona para reemplazar a la anterior. Y no digo que no pero primero hay que dejar finalizado algo para poder empezar otra cosa. Está claro que a los seres humanos nos va mejor si estamos acompañados, en comunidad, en relación pero si no es de calidad puede ser contraproducente. Así que tal vez necesites momentos para conectar de nuevo contigo y dar espacio para reconstruirte de verdad aunque te dé miedo o pereza. Pero ojo, no esperes, porque si esperas vuelves a paralizar todo, no creces, no te reconstruyes y vuelve el sufrimiento con más fuerza que antes. Porque que estés sufriendo no significa que era amor o que era tu alma gemela. Significa que estás vivo y tienes sentimientos pero eso no es amor.
Que duela no significa que sea amor. Ya que el amor no duele. Recuerda, tu pareja te tiene que hacer sentir seguro, visto y apoyado y viceversa. Y si sientes dolor en el pecho significa que no estás seguro, que no eres visto ni apoyado.
Agresión Productiva
El desamor te da acceso a un fuego que la mayoría de la gente nunca toca porque cree que se quemará. Yo te recomiendo que lo uses, que lo canalices, que lo muevas para transformarlo en algo productivo. ¿Cómo? Haciendo algo que te guste o no te guste, la cuestión es hacer algo. El psicólogo Jordan Peterson lo llama agresión productiva y en lugar de reprimirla, transmútala. Las crisis son un combustible increíble cuando no las desperdicias. Usas la crisis para abrirte paso.
Esta agresión, al igual que el fuego, es una herramienta que, depende de cómo se use, puede hacer bien o mal. Podemos usar el fuego para cocinar comida rica o para quemar tu casa. Con la agresión igual, podemos hacer daño a otras personas o podemos hacer actividades físicas activas que tengan una dirección y un propósito porque la ira bien canalizada tiene una fortaleza, una dirección y una seguridad inquebrantables.
AutoReconstrucción
No solo lo estás superando, sino que te estás reconstruyendo. Tras una ruptura no pierdes a tu ex sino que pierdes a la persona que tú eras con él o ella. Pierdes con quien deseabas estar. Pierdes el futuro que imaginabas que ocurriría a su lado. Así que te toca la reconstrucción para crear una nueva versión de ti más madura, más sólida. No hay nada estable, cambiamos con nuestra pareja o rompemos para seguir cambiando y evolucionando. Y no intentes volver a tu versión anterior, a la persona que eras antes de la relación ni la persona que eras en la relación porque ni tú ni tu ex ya sois los mismos. La experiencia de la relación ha hecho que sepas lo que quieres y lo que no quieres así que empieza desde cero pero desde la sabiduría y el conocimiento que has ganado. Así que no lo veas como un fracaso sino como un paso más hacia el éxito porque cada vez estás más cerca de la relación de pareja que te mereces.
Debes determinar hacia dónde te diriges en la vida, porque no podrás llegar a menos que te muevas en esa dirección. Deambular sin rumbo no te hará avanzar. Jordan Peterson.
Seguir adelante no significa pasar a otra pareja. Quizás necesites tomarte un respiro, reencontrarte contigo mismo o reflexionar sobre lo que realmente quieres a partir de ahora. Te recomiendo que hagas un final formal. Por ejemplo, planta un árbol, compra un nuevo sofá o, mejor aún, un nuevo colchón. Y ¿qué tal si organizas una fiesta con los colegas que hace tiempo que no veías porque siempre estabas con tu ex y así celebrar la ruptura?
Sugerencias para Sanar Definitivamente
Hay que hacer un cierre auténtico, con intención y simbólico:
- Permítete saltarte citas y compromisos o tomarte un descanso.
- Elimina los recordatorios visuales de tu ex. Esto significa quitar fotos, guardar los regalos que te dio (mejor si los regalas), no seguirla en redes sociales y no volver a visitar los lugares donde tuvisteis experiencias.
- Encuentra algo diferente (no a otra persona) que te entusiasme y te suba la dopamina. Quizás sea una clase de baile, aprender a tocar un instrumento, emprender un negocio o dedicar tu tiempo a una causa importante. La idea es estar ocupado de forma significativa, haciendo algo que te apasione y que mejore tu autoestima.
- Reorganiza tu horario y renueva tu rutina. A menudo, tu horario diario estaba estrechamente unido al de tu pareja, así que si mantienes la misma rutina, la ausencia se intensificará.
- Si has idealizado a tu pareja, es hora de bajarla del pedestal. Recuerda que nadiees perfecto. Pero esto no significa criticarla ni herirla.
- Deja de darle demasiadas vueltas y cuestionar la ruptura. El cierre es imprescindible para poder continuar y aquí te he dado muchas herramientas para que lo lleves a cabo.
- Practica la autocompasión porque, como hemos visto, ya sabemos que científicamente está comprobado que tiene sentido tanta desesperación. Juzgarte por echarle de menos no facilitará las cosas.
- Prepara una respuesta sencilla y diplomática cuando tus familiares y amigos te pregunten sobre la ruptura. Recuerda que tu historia es solo tuya. Nadie tiene derecho a saber nada que te incomode compartir. Mantén tu declaración breve y sencilla, y cambia de tema rápidamente si es necesario. Y sino sé valiente y di que es un tema privado y confidencial y así que se queden con la curiosidad porque mira que somos todos unos cotillas. Nos encantan los chismes.
Y te recuerdo que la autenticidad en las relaciones no es posible en un entorno lleno de desprecio, vergüenza, dureza, crítica, traición y dolor. Sin embargo, te invito a que crees un espacio seguro, donde la amabilidad, el respeto y la lealtad sean las protagonistas de una relación auténticamente sana.
Mi Despedida
Mira lo que sacamos de un Ex:-
- Ex-perience: Ex-periencia.
- Ex-pired: Caducado.
- Ex-it: Salida.
Y si no lo ves así te va a salir muy Ex-pensive, es decir, muy caro.