La inteligencia emocional (también conocida como cociente emocional o coeficiente emocional o EQ) es la capacidad de comprender, utilizar y gestionar las propias emociones de para aliviar el estrés, comunicarse de manera efectiva, empatizar con los demás, superar desafíos y desactivar conflictos.
La inteligencia emocional te ayuda a conectar con tus sentimientos, a convertir tus intenciones en acciones, a no reaccionar sino a responder y a tomar decisiones coherentes sobre lo que más te importa.
Muy bonito, ¿verdad? Todo muy de color de rosa, maravilloso y divino pero realmente en la sociedad estresada que vivimos esto de la inteligencia emocional se nos va de las manos ya que aunque ahora meditemos, hagamos Yoga, Tai Chi, hagamos terapia, crecimiento personal o vayamos a cualquier retiro espiritual, a la mínima saltamos como un macaco (si, ese mono conocido por su agresividad). Seamos sinceros ya que lo estamos viendo y viendo a diario, agredimos física y verbalmente a los que supuestamente amamos. Bonita reflexión a la que he llegado, ¿verdad? Bueno, pues a ver si podemos llegar a integrar a la inteligencia emocional.
4 Habilidades Clave para llegar a la Inteligencia Emocional
- Autogestión y Autocontrol. Es cuando eres capaz de controlar sentimientos y comportamientos impulsivos, gestionar tus emociones, tomar la iniciativa, cumplir con tus compromisos y adaptarte a las circunstancias cambiantes. Creo que aquí ya todos suspenderíamos a la prueba de la autogestión. ¿Controlas tus emociones o tus emociones te controlan a ti? Reflexionemos y seamos honestos…
- Autoconciencia. Es cuando eres capaz de reconocer tus propias emociones y cómo afectan tus pensamientos a tu comportamiento. Es cuando eres capaz de conocer tus fortalezas y debilidades, y tienes confianza en ti mismo. Otra que seguro que también suspendemos. Somos unos cabezotas empedernidos y no reconocemos nada, ya sea bueno o malo.
- Conciencia social. Cuando eres capaz de tener empatía. ¿ Empatía? Si, esa que te hace comprender las emociones, necesidades y preocupaciones de los demás, captar señales emocionales, sentirte cómodo socialmente y reconocer las dinámicas de interacción en un grupo u organización. ¿Te reconoces con la empatía? Creo que en esta hubiéramos sacado un 5 pelado…
- Gestión de relaciones. Cuando eres capaz de cultivar y mantener buenas relaciones, comunicarte con claridad, inspirar e influir en los demás, trabajar bien en equipo y gestionar conflictos. Aquí un cero bien grande. No tenemos ni pajotera idea de comunicarnos con claridad porque si la tuviéramos no tendríamos desacuerdos con las personas que queremos o con nuestros compañeros del trabajo. ¿Qué ocurre? Pues que la única manera de poder tener acercamiento con otro es criticando a otro, es decir, a un tercero, así es cuando se tiene algo disfuncional que comúnmente se conoce como tener una relación tóxica.
Así que la nota media de estas habilidades creo que no nos daría ni para llegar al suficiente…
Coeficiente Intelectual (CI) y Cociente Emocional (CE)
A primera vista puede parecer que las personas más inteligentes son las que tienen más éxito y las que se sienten más realizadas en la vida. Probablemente conozcas a personas académicamente brillantes, pero socialmente ineptas y fracasadas en sus relaciones personales. La capacidad intelectual o tu coeficiente intelectual (CI) no basta por sí solo para alcanzar el ‘éxito’ en la vida. Está claro que tu CI puede ayudarte a entrar en la universidad pero es tu coeficiente emocional (CE) el que te ayudará a gestionar el estrés y las emociones al afrontar los exámenes finales. Y si el CI y el CE coexisten y se complementan, imagínate las maravillas que podríamos llegar a crear en nuestras vidas.
¿Es difícil ser Inteligente Emocional?
Al comprender tus emociones y saber gestionarlas, comprenderlas y controlarlas, podrás expresar mejor tus sentimientos y comprender cómo se sienten los demás. Esto te permitirá comunicarte con mayor eficacia y forjar relaciones más sólidas, tanto en el trabajo como en tu vida personal.
Y pensarás que si, que la teoría te la sabes, que es muy fácil decirlo pero difícil de aplicar ya que el estrés te deja abrumado, no te deja pensar con claridad y llegas a hacer y a decir cosas que luego te arrepientes. Y si, cuando te estresas demasiado, tu capacidad para pensar con claridad y evaluar con precisión tus emociones, tanto las tuyas como las de los demás, se ve comprometida.
Pero las emociones son información muy valiosa que nos habla de nosotros mismos y de los demás, pero cuando el estrés nos saca de nuestra zona de confort, podemos sentirnos abrumados y perder el control de nosotros mismos y llegar a hacer cosas irreparables.
La clave es mantenerse emocionalmente presente ya que podrás aprender a recibir información perturbadora y caótica sin que tus pensamientos y sus posibles acciones te lleven a cometer errores y a sentirte que estás poseído por el demonio ya que no te reconoces ni mirándote al espejo. Presente, para poder tomar decisiones que te permitan controlar tus sentimientos y comportamientos impulsivos, gestionar tus emociones de forma saludable, tomar la iniciativa, cumplir con tus compromisos y adaptarte a las circunstancias cambiantes. Esto sería la leche. Serías el iluminado del barrio.
La importancia de tu Dichosa Infancia
Y dale con el pasado. Y dale cómo influye en nuestro presente…
A estas alturas ya sabemos que nuestras experiencias emocionales actuales reflejan nuestras experiencias de la infancia. Dichoso pasado que es peor que una garrapata. Tu capacidad para gestionar sentimientos profundos como la ira, la tristeza, el miedo y la alegría a menudo depende de la calidad y la consistencia de tus experiencias emocionales en la infancia, de cómo te criaron, del amor que recibiste, de si fuiste reconocido.
Así que, de nuevo presencia para ser capaz de conectarse con nuestras emociones (tener una conexión en el momento presente con nuestra experiencia emocional cambiante) es la clave para entender cómo la emoción influye en nuestros pensamientos y acciones. Y si, lo siento, después de tantos artículos sigo siendo una pesada y una cansina pero debemos decirle adiós al pasado para poder remodelar, reconstruir y así redirigir nuestra vida a nuevos patrones, nuevos valores que nos lleve a tomar decisiones realmente auténticas y poder relacionarnos desde esa vulnerabilidad y transparencia que hace que atraigamos a personas realmente bondadosas y situaciones más equilibradas donde ya no tendremos que lidiar con ese caos tan perturbador. Podrá haber caos pero ya no lo vivirás tan intensamente.
La Importancia de la Atención Plena
¿Tus emociones están acompañadas de sensaciones físicas que experimentas en el estómago, la garganta o el pecho?
¿Experimentas sentimientos y emociones como ira, tristeza, miedo y alegría, cada uno de los cuales se evidencia en expresiones faciales sutiles?
¿Experimentas sentimientos intensos que son lo suficientemente fuertes como para captar tanto tu atención como la de los demás?
¿Prestas atención a tus emociones? ¿Influyen en tu toma de decisiones?
Si alguna de estas experiencias te resulta desconocida, es posible que hayas ‘reducido’ o ‘desactivado’ tus emociones. Para desarrollar tu Inteligencia Emocional (IE) y alcanzar la salud emocional, debes reconectar con tus emociones profundas, aceptarlas y sentirte cómodo con ellas para que no tomen el mando ya que eres tú el que tiene que llevar el control. Puedes lograrlo mediante la práctica de la atención plena, la Presencia.
La atención plena es la práctica de centrar deliberadamente la atención en el momento presente, sin juzgar. La atención plena ayuda a cambiar la preocupación por la apreciación del momento presente, de las sensaciones físicas y emocionales de este preciso momento, y aporta una perspectiva más amplia de la vida. La atención plena te calma y te centra, haciéndote más consciente de ti mismo en el proceso.
La Importancia de la Conciencia Social
La conciencia social te permite reconocer e interpretar las señales, principalmente no verbales, que los demás utilizan constantemente para comunicarse contigo. Estas señales te permiten saber cómo se sienten realmente los demás, cómo cambian su estado emocional en cada momento y qué es realmente importante para ellos.
Para desarrollar la conciencia social, necesitas reconocer la importancia de la atención plena en todo esto. Después de todo, no puedes captar las señales no verbales sutiles cuando estás absorto en tus pensamientos, pensando en otras cosas o simplemente abducido y perdido en tu pantalla del móvil. La conciencia social requiere tu presencia en el momento. Aunque muchos ya son multitasking, es decir, capaces de realizar múltiples tareas a la vez, esto hace que pierdas los sutiles cambios emocionales que ocurren en otras personas y que te ayudarían a comprenderlas plenamente.
Comunicación No Verbal
Sé consciente de la eficacia con la que utilizas la comunicación no verbal. Los numerosos músculos de la cara, especialmente los que rodean los ojos, la nariz, la boca y la frente, te ayudan a expresar tus emociones sin palabras, así como a interpretar las intenciones emocionales de los demás. La parte emocional de tu cerebro siempre está activa, e incluso si ignoras sus mensajes, los demás no lo harán. Reconocer los mensajes no verbales que envías a los demás puede ser fundamental para mejorar tus relaciones.
Los conflictos son necesarios
Aprende a ver el conflicto como una oportunidad para acercarte a los demás. Los conflictos y los desacuerdos son inevitables en las relaciones humanas. Tenemos que ser conscientes de esto y aceptarlos. Dos personas no pueden tener las mismas necesidades, opiniones y expectativas en todo momento. Y está bien, no tiene por qué ser malo. La resolución de conflictos de forma sana y constructiva fortalece la confianza entre las personas. Cuando el conflicto no se percibe como una amenaza ni un castigo, fomenta la libertad, la creatividad y la seguridad en las relaciones creando vínculos más estrechos y auténticos.
¿Cómo saber si eres Emocionalmente Inteligente?
- Tienes la capacidad para identificar y describir lo que sienten las personas.
- Tienes conciencia de tus fortalezas y tus limitaciones.
- Posees autoconfianza y autoaceptación.
- Tienes la capacidad de aceptar tus errores y encontrar soluciones.
- Aceptas y abrazas el cambio.
- Tienes un fuerte sentido de curiosidad, particularmente sobre otras personas.
- Tienes sentimientos de empatía y te preocupas por los demás.
- Muestras sensibilidad hacia los sentimientos de otras personas.
- Te responsabilizas de tus errores.
- Sabes gestionar las emociones en situaciones difíciles.
¿Cómo ser Emocionalmente Inteligente?
- El primer paso es percibir las emociones con precisión para comprenderlas. Como hemos comentado es comprender señales no verbales como el lenguaje corporal y las expresiones faciales. Si estás presente las verás y las comprenderás.
- El siguiente paso implica usar las emociones para promover el pensamiento y la actividad cognitiva. Respondemos emocionalmente a las cosas que captan nuestra atención. Así que pregúntate qué ha sido lo que te ha causado esa emoción.
- Reconocer las emociones (las tuyas y las de los demás) puede ayudarte a comprender de dónde vienen los demás, las decisiones que toman y cómo sus propios sentimientos pueden afectar a los tuyos.
- Y es importante ser consciente de que una misma emoción puede tener diferentes significados dependiendo de la persona. Si alguien expresa enfado, debes interpretar su causa y su posible significado. Por ejemplo, si tu jefe está enfadado, podría significar que no está satisfecho con tu trabajo pero también que le pusieron una multa por exceso de velocidad camino al trabajo esa mañana o que ha estado discutiendo con su pareja. Y no te lo tomes como algo personal porque la mayoría de las veces (por no decir todas) tú no eres la causa de las emociones de los demás.
- Y por último, la capacidad de gestionar las emociones eficazmente. Regular las emociones y responder adecuadamente, así como responder a las emociones de los demás.
Si ya eres una persona emocionalmente inteligente ya sabes que las emociones pueden ser muy poderosas pero también pasajeras. Así que si ocurre una circunstancia emocionalmente intensa como enfadarte con tu pareja, lo más inteligente tal vez sería tomarse un tiempo de reflexión para responder y no reaccionar a la primera de cambio de manera impulsiva. Esto permite que todos calméis vuestras emociones y se pueda gestionar después de manera más racional sobre lo que realmente ocurre porque el conflicto no es realmente el verdadero problema ya que suele ser mucho más profundo. La raíz del problema no es el conflicto sino la consecuencia de la raíz del problema. Y esto se resume en tener autoconciencia y empatía emocional y cognitiva.
Empatía Cognitiva y Empatía Emocional
Es importante distinguir entre empatía cognitiva y empatía emocional.
Las personas que poseen una fuerte inteligencia emocional son capaces de considerar las percepciones, experiencias y emociones de otras personas y utilizar esta información para explicar por qué las personas se comportan de la manera en que lo hacen.
La principal diferencia es que la empatía cognitiva es entender intelectualmente lo que otro piensa o siente (ponerse en sus zapatos mentalmente), mientras que la empatía emocional es sentir las emociones del otro como propias (compartir su alegría o tristeza). La cognitiva es más racional y de perspectiva, y la emocional es una conexión visceral y de contagio emocional. Pero ambas son cruciales para las interacciones y relaciones sociales y para una comunicación efectiva.
En resumen:
- Cognitiva: Sé lo que estás pensando/sintiendo= Comprensión.
- Emocional: Siento lo que estás sintiendo= Conexión.
Ambos tipos de empatía son importantes y, combinados, permiten una comunicación más rica y relaciones más saludables. Y ojo que la empatía emocional puede ser abrumadora si no se equilibra con la cognitiva.
Claves Importantes para lograr ser un Inteligente Emocional
Resumiendo, tienes que:
- Ser capaz de aceptar críticas y responsabilidades.
- Poder seguir adelante después de cometer un error.
- Ser capaz de decir no cuando es necesario.
- Poder compartir tus sentimientos con los demás.
- Ser capaz de resolver problemas de maneras que funcionen para todos.
- Tener empatía cognitiva y emocional.
- Tener grandes habilidades para escuchar.
- Saber por qué haces las cosas que haces.
- Dejar de juzgar a los demás y a ti mismo.
Inteligencia Emocional y Manipulació Emocional
Tener poca inteligencia emocional puede tener varias desventajas pero tener un nivel muy alto de habilidades emocionales también puede llevar a que uno se aproveche de las debilidades de los demás y a esto se le llama manipulación emocional. Según ChatGPT es una forma de control psicológico donde una persona usa tácticas sutiles o directas (miedo, culpa, obligación) para influir en el comportamiento, pensamientos o decisiones de otra, buscando su propio beneficio sin considerar los sentimientos ajenos, a menudo usando victimización, chantajes, amenazas o recompensas y siendo común en relaciones cercanas como pareja, familia o trabajo.
Con todo lo visto anteriormente, ya sabemos que las personas con una alta inteligencia emocional pueden identificar cómo se sienten los demás, qué significan sus sentimientos y cómo estas emociones impactan en su comportamiento. Por lo tanto:
Nueva evidencia muestra que cuando las personas mejoran sus habilidades emocionales, se vuelven más hábiles para manipular a los demás.
Nueva evidencia sugiere que cuando las personas tienen motivos egoístas, la inteligencia emocional se convierte en un arma para manipular a los demás.
Por tanto, las personas con alta inteligencia emocional suelen ser mejores a la hora de persuadir a los demás. La persuasión es una habilidad que consigue con palabras y actitudes que otra persona actúe como deseamos. Pero si la intención de esa persuasión no es honesta se convierte en manipulación.
Las personas con inteligencia emocional aprenden a través de interacciones con los demás y esto les hace cada vez más receptivos a las emociones de otras personas que pueden usar o no en su beneficio. Es más, son buenos para regular sus propias emociones lo que implica que también pueden desarrollar capacidad para controlarlas y ocultarlas.
Manipulación Emocional y la serie You
La serie You (Netflix) explora a fondo la manipulación emocional a través de Joe Goldberg, un acosador obsesivo que usa el mito del amor romántico para justificar su control, acecho y violencia, mostrando cómo idealiza a sus parejas mientras las manipula para satisfacer sus fantasías reflejando una peligrosa adicción cultural al amor tóxico.
En definitiva, You es un estudio sobre la manipulación emocional y la obsesión romántica.
You también sirve como una crítica a las comedias románticas tradicionales, que a menudo glorifican comportamientos obsesivos y controladores como muestras de amor. Sujanandhini, Influence of RomCom Movies on Attitude Towards Acceptance of Toxicity in Romantic Relationships Among College Students, 2022.
Joe encarna a ese ‘héroe romántico’ llevado al extremo, mostrando las consecuencias peligrosas de estas idealizaciones. Y es que, en lugar de cuestionar sus actos, se refugia en los clichés románticos, aquellos que en películas y libros son celebrados como gestos apasionados y entregados. Lo que nos deja la idea de que el amor puede ser un arma en manos de alguien que lo distorsiona para justificar el abuso.