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Menú del Día. ¿Sabes qué pedir?

Considero que este artículo es bastante importante y que les concierne a muchas personas trabajadoras que les es imposible ir comer a casa al mediodía teniendo que hacerlo en cualquier bar-restaurante que tengan cerca del trabajo.

Personalmente, como en casa no se come en ningún sitio (bueno, en casi todas las casas), pero actualmente, sólo unos privilegiados pueden permitirse el lujo de hacer un ‘kit-kat’ y comer como toca en su casita.

Yo no podría comer cinco días a la semana fuera aunque eligiera un restaurante de tres tenedores. Pero más vale comer en sitios donde te ofrecen el ‘Menú’ que tomar la vía rápida con el fast-food. Ya sé que estamos en crisis y que por 3-4 euros puedes comer una hamburguesa, cola y patatas fritas pero hay que saber cuidar de nuestro cuerpo y gastar nuestro dinero en calidad y salud. Estas comidas rápidas tomadas diariamente pueden ser más peligrosas que conducir a 200km/h.

  • Lo ideal sería encontrar un sitio de confianza donde cocinaran con un buen aceite de oliva (requisito esencial si no queremos más adelante tener problemas vasculares, de sobrepeso…) pero, ya sé que es bastante complicado encontrar un lugar de comidas que no utilicen aceite refinado para cocinar.
  • Después, debemos ‘estudiar’ el menú ya que siempre tenemos la opción de varios primeros y varios segundos.
  • Intentar no escoger al azar teniendo en cuenta siempre que haya una buena combinación de alimentos.
  • Si en los primeros tenemos un cocido madrileño mejor no pedir segundo (vamos bien servidos) ya que el cocido está compuesto por todos los elementos que necesitamos; si nos ponen paella de primero pues más de lo mismo; si nos ponen una sopa de verduras con arroz de primero, de segundo deberíamos pedir la proteína eligiendo pescado o carne; si nos ponen de primero lentejas o garbanzos seguramente nos pondrán una proteína animal de segundo (carne o pescado) y como se tiene tendencia con las legumbres a tomar una gran plato acompañado de chorizo o jamón y poca verdura, lo correcto sería que ocuparan menos de la mitad del plato y el resto fuera cereal (ideal si fuera integral) y verduras de la estación pero como eso es complicado, a no ser que vayas a un vegetariano, te aconsejo que comas un poco de legumbre y luego tomes pescado pero si te vas a tomar el chorizo de la legumbre pues entonces elige carne.

En estos lugares el cereal integral es un desconocido más, y ya no hablemos de utilizar sal marina sin refinar para cocinar o utilizar un aceite de primera presión en frío…
Pero claro, el cereal nos lo ofrecen en el pan blanco con el que acompañan el menú y va incluido en el precio además de pasta o arroz refinados.

Los ejemplos arriba indicados son de los facilitos porque he estado echando un ojo a varios menús y hay algunos que es imposible hacer elección, ya que, elijas lo que elijas, tu comida del mediodía estará compuesta por varios tipos de proteínas (difíciles de digerir a la vez) y bastante grasa (más difíciles de digerir todavía) y, para rematar, no nos olvidemos de los sustanciosos postres (azúcares por doquier). Después de comer te entra una  modorra que a ver quién es el guapo que sigue trabajando.

Elección óptima de los platos de tu Menú del Día

Veamos varios ejemplos de menús diarios y hagamos juntos una buena elección y combinación. Más información en ‘Combinación de Alimentos’:

  • Primeros: Lasaña (varias proteínas); melón con jamón; coctel de marisco (varias proteínas); ensalada de mar (varias proteínas porque seguro que lleva mayonesa, huevo, pescado…). Segundos: Chuletas cordero; pechuga de pollo; hamburguesa; emperador. Con este primer ejemplo nos tendríamos que decantar por el pescado o por la carne. Podríamos elegir la ensalada de mar (si nos la hacen sin mayonesa o sin huevo, que lo dudo) ya que los demás primeros llevan más de una proteína a excepción del melón con jamón que no lo recomiendo (frutas mezcladas con proteínas animales fermentan creando una digestión más pesada) y de segundo, para excedernos un poco más, tomaríamos el emperador. Como veis un exceso de cantidad de pescado para una comida. Lo ideal sería menos pescado acompañado de cereal integral. Espero que vayáis cogiendo el concepto.
  • Primeros: Ensalada mixta con atún escabechado; guisantes frescos salteados con jamón serrano; judías verdes con tomate. Segundos: Caldereta casera de cordero con patatas fritas (¡toma ya!); escalope de aguja de cerdo (un rebozado donde tenemos dos proteínas, la del cerdo y la del huevo para el rebozado) con ensalada y patatas; huevos fritos con salchichas frescas y patatas fritas (¡viva la grasa!); filete de lenguado frito a la romana (más rebozado) con ensalada mixta. Este ejemplo es difícil, muy difícil ya que, normalmente, los platos de un menú ya están preparados con anterioridad y no puedes ir pidiendo que te quiten o que te pongan alimentos y, además, el camarero no creo que esté para ir con ‘tonterías’ al cocinero. Con tanta fritanga y tanta mezcla, creo que me quedaría con la ensalada mixta de atún escabechado pero si es un día que tengo bastante hambre, tal vez, pediría la caldereta casera de cordero sin las patatas y luego me tomaría una umeboshi para hacer lo mejor que pueda la digestión. Sólo de imaginarlo ya me estoy poniendo mala…
  • Creo que he encontrado uno que podríamos irnos con un buen sabor de boca. Primeros: barbacoa de verduras; ensalada de pasta con atún; empanada de pollo; espaguetis a la boloñesa. Segundos: Churrasco a la parrilla con patatas; entraña de ternera con patatas; lomo de merluza plancha; pollo plancha con ensalada; focaccia rellena de mozarellla y bacon (varias proteínas). Parece que tenemos más para elegir. Por ejemplo, podríamos tomar la barbacoa de verduras y luego, como segundo, el lomo de merluza plancha o el pollo plancha con ensalada. También tendríamos la posibilidad de elegir sólo la ensalada de pasta con atún, pero ojo, las ensaladas tienen fama de ligeras pero, algunas, pueden llegar a ser más pesadas que el churrasco a la parrilla. Atención, entonces, a las ‘saludables ensaladas’. Más información en ‘La Pesada Ensalada’.

Muchos de estos tipos de bares-menús son frecuentados por gente trabajadora que realmente no le da mucha importancia a su nutrición, solamente desean llenar el buche y que la comida sea ‘caliente’ y punto. Pero, ¿cuántos de ellos han subido más de diez kilos, entre otras cosas, en poco años por comer fuera de casa? ¿Cuántos están teniendo problemas de estómago? Pues muchos y la pena es que no lo relacionan con la comida que toman a diario hasta que empiezan los síntomas y su médico de cabecera les receta antiácidos estomacales.
De todas maneras si yo tuviera que comer fuera de casa en los lugares arriba mencionados dejaría de lado los cereales refinados y tomaría algo de proteína acompañado de verduras. Por lo menos así, los cereales refinados (arroz, pasta, pan blancos) no descompasarían mi metabolismo ya que son bastante ‘inestables’ y hacen que, al rato nos entre, un hambre voraz por azúcar como chocolate, bollería, caramelos y guarrerías varias que por eso caemos en el dulce postre.

Atención también en los vegetarianos que suelen excederse con los lácteos y las salsas y con los macrobióticos, que en casi todos sus platos hay soja en algunas de sus formas. Estoy hablando en general ya que hay vegetarianos y macrobióticos que saben perfectamente sobre nutrición y llevan mucho cuidado con las mezclas y los excesos. 

Cuántas veces tengo que oír eso de: ‘Tienes que saber que yo necesito dulce para pasar el día porque sino me da el bajón’. Normal que te dé el bajón con este tipo de comidas desequilibradas. ¡¿A quién no le daría el bajón?!
Un consejo para cuando entres al bar-restaurante elegido: Observa a las personas que están comiendo en él. Si las ves con sobrepeso o la energía que se respira en el ambiente es un poco ‘oscura’, mejor sal por donde has entrado y prueba en otro lugar donde se respire mejor y los clientes estén de buen rollito y con buena salud, que ésto último se ve a lo lejos. Y si tienes oportunidad de ver al cocinero y observas a un tipo con delantal desaliñado fumando mientras se airea del calor de la cocina, amigo mío, ‘coge puerta’.

‘El excesivo trabajo mental o estudio debilita el Bazo produciendo cansancio, pérdida de apetito y heces blandas. Esta es una causa de enfermedad muy común en nuestra sociedad. Muchas veces la insuficiencia de Bazo inducida por el trabajo mental excesivo conduce a la deficiencia de la función de transformación y transporte del Bazo y a la formación de Flema (mucosidad). Esto es más probable si la persona tiene comidas irregulares, come a menudo fuera de casa, come rápidamente en el trabajo o habla del trabajo mientras está comiendo’ G.Maciocia. Fundamentos de la Medicina China.

Yo Isasi


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