LGTBIQA+ ¿Cuál eres Tú?

LGTBIQA+ ¿Cuál eres Tú?

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Hay una realidad sexual y de identidad de género ahí fuera que supera nuestro conocimiento tradicional. Están ocurriendo muchas cosas en los adolescentes, jóvenes y no tan jóvenes que pueden pasar desapercibidas para los que superamos los cuarenta. Mi objetivo en este artículo es dar claridad y exponer qué es lo que está pasando y que así no nos pille la ignorancia y el desconocimiento.

La primera vez que conocí a un homosexual de cerca fue cuando era pequeña ya que mi vecino del primer piso se separó de su mujer por un hombre. Fue un shock que alteró al vecindario y al barrio. Corrían los años ochenta y fue cuando muchos hombres se atrevieron a salir del armario. Recuerdo que cada vez que venía a recoger a su hijo era criticado y juzgado y su ex mujer cogió una gran depresión pero yo me pregunto: ¿Una mujer que vive con su marido durante décadas no puede intuir si su marido es gay? Pasaron los años y un día este hombre fue valiente y vino con su pareja gay a mostrarse sin tapujos y cogidos de la mano. Aquí apareció su Orgullo.

Pero actualmente no sólo convivimos con gais o lesbianas. Existe un abanico muy amplio de identidades de género que se nos escapan de las manos. Pero antes de entrar en materia veamos ciertas cosas: 

  • En el libro ‘Biología de la Homosexualidad’ de Diego López Alonso: Durante la gestación, el embrión crece de tamaño al tiempo que se van diferenciando los diversos órganos del nuevo ser. Unos embriones (XX) se transforman en fetos femeninos y otros (XY) en fetos masculinos lo que tiene su manifestación más evidente en los órganos genitales. La diferenciación sexual genital se produce durante el primer trimestre de la gestación y la diferenciación sexual cerebral entre el segundo y tercer trimestre. Puesto que ambos procesos están desfasados en el tiempo, puede suceder que se diferencie un cerebro de hembra humana en un feto con genitales de macho humano. Análogamente, puede masculinizarse el cerebro de un feto femenino. El cerebro de muchas mujeres independientemente del sexo genital de la persona, determina una orientación sexual hacia los hombres. Del mismo modo, el cerebro de los hombres, al margen del sexo biológico de la persona, determina la atracción sexual por las mujeres. Sexo masculino con cerebro femenino resultara ser de esta manera «gay». Sexo femenino con cerebro masculino resulta en consecuencia ser «lesbiana». La orientación sexual viene determinada prenatalmente por la impronta de las hormonas sobre el cerebro durante la gestación. Durante la infancia y la adolescencia, las hormonas sexuales desarrollan los caracteres sexuales secundarios (cambio de voz, barba, vello púbico, etc.) y activan la orientación sexual establecida prenatalmente, pero no pueden modificarla. Esta teoría está experimentalmente demostrada en mamíferos no-humanos y, si es que es posible la comparación, se supone que es la explicación de la mayoría de los casos de orientación homosexual.
  • El neurocientífico neerlandés Dr. Dick Swaab, fundador del Banco de Cerebros de la Universidad de Ámsterdam, menciona que su artículo Homosexualidad: No es una elección’ que en la orientación sexual interfieren gran cantidad de factores como circuitos neuronales, factores genéticos y hormonas pero hace hincapié en que, durante los seis primeros meses de vida gestacional, se establece una impronta de carácter sexual en el encéfalo y que en dos etapas subsecuentes e importantes, durante los dos primeros años de vida y la adolescencia, existen cambios de gran actividad hormonal que pueden consolidar la forma en que cada individuo ejerce su sexualidad. 
  • Y para el psicoanálisis, la homosexualidad no viene dada por la genética sino que es una elección. No una elección voluntaria o consciente ni algo que el sujeto pueda modificar por gusto, sino una elección inconsciente. Freud derivaba la homosexualidad de la bisexualidad psíquica, común a todos los seres humanos y decía que intentar transformar un homosexual en heterosexual, era tan imposible como intentar transformar un heterosexual en homosexual. Freud no consideraba el deseo homosexual como patológico sino como una disposición en la constitución sexual de todos los individuos.  Según Freud, el complejo de Edipo, positivo (amor al progenitor del sexo opuesto) o negativo (amor al progenitor del mismo sexo), marca el momento en el cual la sexualidad parcial y las pulsiones parciales se reunifican en el amor al otro como objeto total. Recién en la pubertad se establece una diferenciación clara entre varón y mujer, entre carácter masculino y carácter femenino. Las relaciones amorosas entre miembros del mismo sexo son las más frecuentes en la pubertad. A esa edad los niños suelen rechazar a las niñas por considerarlas «tontas», y viceversa. Los compañeros de juego son los del mismo sexo. Esta elección de objeto no suele ser permanente en la mayoría de los individuos quienes al final de la adolescencia ya tienen un compañero sexual del sexo opuesto. Sin embargo, en algunos individuos se muestra que esa elección sí es permanente. La actividad sexual con una persona del mismo sexo no se considera necesariamente homosexualidad como orientación sexual, sino un comportamiento homosexual. No todos los que desean a personas del mismo sexo se identifican como homosexuales o bisexuales. Algunos tienen relaciones sexuales a menudo con personas del mismo sexo, si bien persisten en afirmar que son y se definen como heterosexuales. Sería entonces posible distinguir entre comportamiento, deseo e identidad homosexual, los cuales no siempre coinciden. Por ejemplo, en algunos sitios segregados por sexo puede aparecer relaciones homosexuales «situacionales», aunque el comportamiento sea heterosexual fuera de allí. Lo mismo puede ocurrir por razones económicas o ajenas a la voluntad.
  • El informe Kinsey: Alfred Kinsey lo publicó en dos libros, ‘Conducta sexual del hombre‘ (1948) y ‘Conducta sexual de la mujer‘ (1953). Se realizó entrevistando a más de 20.000 hombres y mujeres, reclusos de cárceles, con un sistema de completa confidencialidad, que respondían un cuestionario anónimo consiguiendo crear una base de datos que describían el comportamiento sexual en el ser humano, generando gran sorpresa en 1948 al tocar comportamientos que hasta entonces habían permanecido en la más estricta intimidad tanto para la comunidad científica como para la sociedad. Puso en debate conductas que hasta entonces la mayoría consideraban marginales, o incluso inmorales, como fue el caso de la masturbación tanto femenina como masculina, la homosexualidad y bisexualidad o la temprana edad de iniciación sexual. Lo que más repercusión ha tenido hasta la actualidad es la escala de Kinsey, una división en 7 grados de la tendencia sexual, que van desde la absoluta heterosexualidad hasta la homosexualidad completa, pasando por cinco grados de bisexualidad, donde se afirmaba además que gran parte de la población era en algún grado bisexual. Según el estudio, por ejemplo, el 60% de los hombres y el 33% de las mujeres habían participado al menos en una práctica homosexual desde los 16 años de edad y que al menos un tercio de los hombres había alcanzado el orgasmo en prácticas homosexuales. Este informe provoca hasta hoy grandes controversias, sobre todo por los métodos de acceso a la información, la selección de los entrevistados (en su mayoría presidiarios y prostitutos homosexuales), además sobre el origen de la información del comportamiento sexual en niños. Reportó que el 37% de los varones estadounidenses admitían que habían experimentado un orgasmo al tener contacto sexual con otro varón. La mayor parte de los estudios al azar efectuados en los Estados Unidos y en Europa occidental estiman que alrededor del 8% de los hombres y las mujeres admiten haber tenido alguna experiencia homosexual, y que alrededor del 2% admiten su preferencia por experiencias exclusivamente homosexuales. Fuente.

Antes de expresar mi punto de vista, según mi experiencia en consulta, quiero recordar que el sexo del bebé es determinado por el padre así que es nuestro padre (su espermatozoide) quien elige nuestro sexo. 

Genéticamente, la probabilidad de tener un niño o una niña depende de si el espermatozoide que fecunda al óvulo es X o Y. Algunos estudios sugieren que en la probabilidad de tener un niño o una niña influye el día en el que tenga lugar el coito respecto a la ovulación. Esto se debe a que los espermatozoides con copia X e Y presentan algunas características diferentes:

  • Espermatozoides Y: Son más rápidos, pero sobreviven menos tiempo en el tracto genital femenino por lo que, si en el momento del coito el óvulo se encuentra en las trompas de Falopio, la probabilidad de que llegue un espermatozoide Y, y lo fecunde es mayor, lo que quiere decir que la probabilidad de que sea niño es mayor.
  • Espermatozoides X: Son más lentos, pero son más resistentes y por tanto sobreviven durante más tiempo. Si en el momento del coito el óvulo no se encuentra en las trompas de Falopio, los espermatozoides con un cromosoma X podrán sobrevivir más tiempo, hasta que el óvulo alcance las trompas de Falopio, y por lo tanto, aumenta la probabilidad de tener una niña.

En definitiva, si el coito tiene lugar cuando ya se ha ovulado, los cromosomas con copia Y alcanzarán antes el óvulo y habrá más probabilidades de tener un niño, mientras que si se produce antes de la ovulación se incrementarán las posibilidades de tener una niña porque los cromosomas con copia X pueden sobrevivir más horas hasta que el óvulo alcance las trompas de Falopio. Fuente.

Y es curioso que muchas veces el padre suele querer que su bebé sea una niña en vez de un niño y viceversa. Y aquí es cuando comienza todo el embrollo.

Mi padre quería que yo fuera un niño y en muchas fotos de mi infancia parecía un niño y en el colegio de monjas de sólo niñas yo solía hacer el rol masculino. Inconscientemente quería agradar el deseo de mi padre. Y si, tengo que reconocer que tengo un aspecto más masculino, nunca he sido una mujer de pintarse las uñas o de llevar tacones ni bolso pero siempre he tenido claro que me atraen los hombres, con algún momento de duda por ver que no encontraba ningún hombre que me acoplara pero me considero una mujer heterosexual o, como se dice ahora, cisgénero. Pero tal vez si fuera de esta generación no sé si con tanto contagio social me hubiera convertido en trans ya que las redes sociales están haciendo mucha presión como veremos más adelante.

Por mi experiencia en consulta yo le veo mucho sentido a la teoría de Freud, comparto que se trata de una elección inconsciente. Pondré un par de ejemplos: 

  • Hombre gay: Cuando era niño se le trataba como débil y prefería estar cerca de la madre, se sentía protegido y amado pero faltaba una pieza: el amor del padre. De ahí que inconscientemente busque en su vida adulta un hombre que lo acepte, que lo quiera y, al mismo tiempo, no serle infiel a su madre. Siempre será su hijo predilecto y así no habrá ninguna mujer que los separe o distancie. Aquí una puntualidad ya que muchos gais tienen miedo a la penetración y prefieren penetrar y en este ejemplo sería así ya que es una manera de reivindicar su poder, su masculinidad. En cambio, otros gais necesitan que les penetren para sentirse dominados y tener así una pareja masculina que les domine porque eso significa que es importante y válido.
  • Lesbiana: Le atraen las mujeres porque ella necesita ser fiel a la madre que su marido abandonó. Tiene que hacer el rol masculino que falta. Otras veces suele ser porque el padre deseaba un niño y aquí es cuando esa niña comienza a tener gustos masculinos y si el padre abandona la familia de manera traumática, esta niña en su edad adulta (actualmente ya no tan adulta) puede convertirse en trans y hacer un cambio de sexo para inconscientemente ser aceptada por el padre. Y además, si miramos más profundamente, suelen tener relaciones con la madre muy disfuncionales y ese apego hace que se convierta en odio y rechazo haciendo que esa transformación a hombre sea un mensaje claro de que está al lado de la parte paterna, es decir, que también abandona metafóricamente a la madre.


Si superas los 40 años, en nuestra adolescencia, si eras chico y te hacías pajas con tus amigos o si eras chica y jugaste a ‘mamás y a papás’ con tu vecina no significaba que fueras homosexual porque estábamos experimentando nuestra sexualidad pero si esto mismo ocurre actualmente a nuestro hijos y los pillamos ya directamente los etiquetamos como tal. De nuevo el contagio social: Tendencia a imitar y sincronizar automáticamente conductas y expresiones, lo cual facilita la convergencia emocional entre las personas (Hatfield, Cacioppo, & Rapson, 1993; Hatfield et al., 1993).

Aclarando Conceptos: Orientación Sexual e Identidad Género

Primero debemos tener claro algunos conceptos. Luego profundizaremos más:

  • Sexo biológico: Conjunto de órganos genitales, capacidades reproductivas y características secundarias. No determina la identidad sexual.
  • Género: Construcción cultural que diferencia a hombres y mujeres según lo establecido por los roles de género. Este puede tener o no concordancia con el sexo biológico.
  • Binarismo de género: Diferenciación entre dos únicos géneros. Sin embargo, actualmente, hay más de dos géneros.
  • Orientación sexual: Atracción sexual, romántica o afectiva hacia otras personas. En esta clasificación no se tiene en cuenta ningún aspecto de identidad de género ni de sexo.
  • Roles de género: Funciones sociales que se expresan públicamente asignadas a hombres o mujeres. Estereotipos como la sensibilidad y habilidad de cuidados femeninos o la fuerza y poder masculinos.
  • Identidad sexual o de género: Género que siente cada individuo, lo que hace que nos autodefinamos como mujeres, hombres o ninguno de estos dos géneros.
  • Disforia de género: Sentimiento de malestar cuando te tratan en el género que no te corresponde. Sentimiento de rechazo a tu propio sexo. Esta afecta a cada una de las personas de manera diferente. 

Orientación Sexual

Comencemos con la orientación sexual, es decir, quién nos atrae:

  • Heterosexualidad: El género opuesto.
  • Homosexualidad: Nuestro mismo género. 
  • Bisexualidad: Ambos géneros, aunque también incluye aquellas personas que no se sienten identificados como hombre o mujer. 
  • Asexualidad: No hay atracción sexual. Además, tiene una subclasificación según casos más específicos.

Identidad de Género

En cuanto a la identidad de género hay otros muchos términos que conocer:

  • Transgénero: Personas que no se identifican con el género asignado al nacer. Pueden llevar a cabo o no tratamientos hormonales y operaciones quirúrgicas, como implante de pechos o mastectomías. Dentro de la etiqueta trans incluimos personas transgénero, transexuales, queer…
    El transformismo, el travestismo y la transexualidad son fenómenos independientes (entre sí y con los gais), que pueden estar relacionados o no; por ejemplo, un hombre trans puede ser tanto gay como heterosexual y un hombre que no es gay puede ser transformista. 
  • Cisgénero: Se identifica con el género asignado al nacer.
  • Género fluido: Hay quienes no se identifican toda su vida con un único género. Pueden sentirse hombres o mujeres o ninguno de estos géneros.
  • No binaria: No se identifica con ningún género.
  • Intersexual: Persona que nace con un sistema reproductivo el cual no encaja con las definiciones típicas de masculino (genitales tradicionalmente asignados a los hombres) y femenino (genitales asignados tradicionalmente a las mujeres).

La gente suele utilizar los términos «sexo» y «género» indistintamente, pero no son lo mismo. El sexo es un grupo de rasgos biológicos vinculado a la reproducción. Se refiere a los órganos y funciones reproductivos de una persona en función de su composición cromosómica, que normalmente es XX para quienes tienen sexo femenino y XY para quienes tienen sexo masculino.

Por el contrario, el género es el conjunto de roles, expectativas y guiones (generalmente llamados «normas») que atribuimos a diferentes sexos. El género se construye socialmente (lo que significa que los roles de género aparecen cuando los humanos viven en grupos) y puede variar de una cultura a otra.

Aclarando Términos: Diversidad Afectivo Sexual

Veamos el Glosario de Términos sobre Diversidad Afectivo Sexual del 2018 creado por el Gobierno de Sanidad para la prevención de la infección por el VIH y otras ITS:

  • Agénero: Es una identidad en la que la persona no se identifica con ningún género. 
  • Androcentrismo: Se trata de considerar la perspectiva masculina como única posible y por lo tanto universal. Sólo tiene en cuenta las experiencias de los hombres, invisibilizando así a las mujeres. El androcentrismo toma al hombre como medida de todas las cosas, de forma que excluye a las mujeres de los discursos y de la vida social.
  • Androginia: La característica de una persona cuya apariencia o modo de expresión es una mezcla de características y/o comportamientos femeninos y masculinos. 
  • Androsexual: Atracción sexual específicamente hacia los hombres.
  • Asexual o Asexualidad: Las personas asexuales no se sienten atraídas por otras personas a nivel sexual pero sí a nivel romántico, emocional o intelectual. Por lo que hay personas asexuales que tienen pareja. No sienten excitación sexual por otras personas. No sienten ganas de tener relaciones sexuales, ni piensan en ello.
  • Bareback: Realización de sexo anal sin condón de modo intencional entre hombres que no son pareja estable. 
  • BDSM: Combina las siglas resultantes de Bondage y Disciplina; Dominación y Sumisión; Sadismo y Masoquismo. Se trata de una relación erótica entre dos o más personas en la que, siempre bajo consenso y límites pactados se establecen roles de dominación y sumisión para obtener placer sexual.  Pueden darse elementos de dominación simbólica propias de los roles, o física, como prácticas eróticas que impliquen dolor físico. 
  • Bifobia: Temor, enojo irracional, negación de su existencia, intolerancia y/u odio hacia la bisexualidad y las personas bisexuales. 
  • Bigénero: Término usado para describir a las personas que tienen una identidad o expresión de género que es tanto masculina como femenina, ya sea de forma simultánea o alternada. 
  • Binario: Concepción, prácticas y sistema de organización social jerárquico que parte de la idea de que solamente existen dos géneros en las sociedades, femenino y masculino, asignados a las personas al nacer, como hombres y como mujeres. 
  • Bisexual o Bisexualidad: Persona que se siente emocional y/o sexualmente atraída por personas de los dos sexos.
  • Chemsex: Es el consumo intencionado de drogas para tener relaciones sexuales por un periodo largo de tiempo (“sesiones” de varias horas o días). Lo practican fundamentalmente hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres. A menudo implica tener relaciones sexuales en grupo o un alto número de parejas en una sesión. 
  • Cisexual o Cisexualidad: Persona cuya identidad de género coincide con su sexo biológico. 
  • Cisgénero: Término que designa a las personas que presentan concordancia entre su identidad de género y el asignado por las demás personas, según su sexo biológico. 
  • Cross-Dressing: Estilo en la forma de vestir socialmente atribuido al sexo opuesto, por lo general de modo ocasional, con independencia de su  orientación sexual e identidad de género.
  • Cruising: Práctica que consiste en acudir a una zona específica frecuentada por hombres buscando sexo rápido y en muchas de las ocasiones, tenerlo en esa zona. En general, ocurre en descampados, aparcamientos nocturnos, baños públicos y otras zonas concretas de los municipios. 
  • Demisexual: Persona que no experimenta atracción sexual a menos que forme una fuerte conexión emocional con alguien.
  • Disforia de Género: Aversión manifestada por el individuo a sus propios genitales.
  • Drag Queen y Drag King: Variante del transformismo en el que el sujeto se viste y actúa como una mujer de rasgos y vestimentas exageradas o con referencia a estereotipos muy marcados de feminidad, con una intención cómica, dramática o satírica. Una drag queen habitualmente se manifiesta en espectáculos públicos y más raramente en su vida privada. Ser drag queen en principio, y pese a las identificaciones sociales más habituales, no implica ningún tipo de orientación sexual o identidad de género concreta. Por su parte una persona Drag King utiliza vestimenta y complementos asociados a los estereotipos del género masculino. 
  • Queer: Término alternativo para designar a una persona que rechaza el modelo binario de presunción de género vigente en la sociedad. 
  • Género Fluido: Persona que no se identifica con una sola identidad de género, sino que puede cambiar entre masculino y femenino u otros. Las personas que se caracterizan por ser de género fluido, pueden cambiarse de identidad con frecuencia, dependiendo del contexto. También es definido como género inestable. 
  • Heterocentrismo: Ideología que mantiene la heterosexualidad como lo normal y como la única forma de expresar las preferencias sexuales de una manera deseable y aceptable.
  • Hombre Trans (FTM, MAH): Personas que al nacer fueron asignadas al género femenino y que se identifican a sí mismas en algún punto del espectro de la masculinidad, cualquiera sea su status transicional y legal, su expresión de género y su orientación sexual. 
  • HSH (Hombres que tienen Relaciones Sexuales con Hombres): Este término describe a los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, independientemente de si tienen o no relaciones sexuales con mujeres o de si, a nivel particular o social, tienen una orientación gay o bisexual. 
  • Homofobia: Temor u odio hacia los hombres gais y mujeres lesbianas. 
  • Homosexual: Persona que siente atracción emocional, romántica o sexual por personas del mismo sexo. Puede aludir tanto a mujeres lesbianas como a hombres gais. 
  • Identidad/es de Género: Identificación de cada persona en el género que siente, reconoce y/o nombra como propio. Al alejarnos del sistema binario de la diferencia sexual es posible hallar identidades de género diversas, no reducidas al par hombre-mujer. 
  • Identidad/es Sexual/es: Describe el sexo con el que una persona se identifica.
  • Intergénero: Es una identidad de género que describe a una persona que no se considera a sí misma cisgénero pero puede ser una mezcla de géneros, agénero, género fluido o estar en otro lugar en el espectro del género. Se utiliza como un término general para las personas que no encajan en el marco del género binario masculino o femenino. También llamado género intermedio y equivalente al queer. 
  • Intersexual o Intersex: Posesión de características físicas de ambos sexos. Personas que nacen con genitales externos que presentan una forma ambigua por lo que no encajan en la clasificación estándar “mujer/hombre”. También conocidas como hermafroditas. 
  • Lesbiana: Mujer cuya atracción afectiva y/o sexual se orienta hacia otras mujeres. 
  • Lesbofobia: Rechazo, discriminación, burlas y otras formas de violencia basadas en prejuicios, estereotipos y estigmas hacia las mujeres lesbianas o que son percibidas como tales, hacia sus identidades sexuales o hacia las prácticas sociales identificadas como lésbicas.
  • LGTTTBIQA+: Es el acrónimo de lesbianas, gais, travesti, transexual, transgénero, bisexuales, intersexuales, queer, asexuales y más, muchas más orientaciones sexuales. También se puede llamar LGBTTTIQNBA+. Una forma integral de reconocer identidades de género y orientaciones sexuales. 
  • LGBTfobia: Cualquier tipo de ideación, actitud o conducta violenta y/o discriminatoria hacia las personas LGTBIQ. 
  • Machismo: Cualquier tipo de ideación, actitud o conducta violenta y/o discriminatoria hacia las personas que no se ajustan a la identidad de género masculina definida por los roles binarios de género.
  • Micromachismo: Práctica de violencia en la vida cotidiana que es tan sutil que pasa desapercibida pero que refleja y perpetúa las actitudes machistas y la desigualdad de las mujeres respecto a los hombres. Comprende un amplio abanico de maniobras interpersonales y se señala como la base y caldo de cultivo de las demás formas de la violencia de género o violencia machista: maltrato psicológico, emocional, físico, sexual y económico, que serían normalizados. 
  • Misoginia: Odio, rechazo, aversión y desprecio hacia la mujer y, en general, hacia todo lo relacionado con lo femenino. 
  • Monosexismo: El sistema de opresión que refuerza la creencia de que todas las personas sólo se sienten atraídas por personas de un género (es decir, que las personas son heterosexuales u homosexuales), provocando la exclusión y la discriminación contra las personas nomonosexual (incluyendo bisexuales y pansexuales). 
  • Mujer Trans (o Transfémina, HAM O MTF): Personas que al nacer fueron asignadas al género masculino y que se identifican a sí mismas en algún punto del espectro de la femenino, cualquiera sea su status transicional y legal, su expresión de género y su orientación sexual. 
  • Mujeres que tienen Relaciones Sexuales con Mujeres: Mujeres que mantienen relaciones sexuales con otras mujeres, se identifiquen o no como lesbianas, homosexuales o bisexuales. 
  • Pansexual: Una persona que siente atracción erótica, afectiva hacia otra persona con independencia del sexo, género, identidad de género, orientación sexual o roles sexuales, así como la capacidad para mantener relaciones íntimas y/o sexuales con ellas. También se denomina omnisexual. 
  • Petting: El término procede del verbo inglés to pet, que alude al hecho de acariciar, mimar, abrazar o consentir. Actualmente con este nombre se conoce a todo tipo de juegos sexuales sin penetración.
  • Pluma: Calificativo aplicado a aquellas personas que desbordan los roles binarios de género. Generalmente, a aquellas que expresan actitudes o ademanes que socialmente se asocian al género “opuesto” (mujeres masculinas/hombres afeminados). 
  • Queer: Término inglés alternativo a LGBT. También se ha utilizado con propósitos despectivos y, por ese motivo, no gusta a algunos gais y lesbianas, pero muchas personas LGBT jóvenes lo utilizan como un modo de autoafirmarse. Describe también toda una corriente de pensamiento que se ha expresado a su vez en un movimiento o corriente social que huye de las identidades fijas o estáticas, abogando por la versatilidad y variedad de las potencialidades humanas. 
  • Reasignación de Sexo: Intervención médica para el cambio del sexo físico, incluyendo los genitales. Algunas veces se la llama reafirmación de sexo. Es una cirugía que está a disposición de las personas adultas en toda Europa y que algunos sistemas sanitarios públicos incluyen como prestación a la ciudadanía.
  • Serofobia: El estigma y discriminación hacia las personas con el VIH en diversos ámbitos de la vida cotidiana y en las relaciones afectivas y sexuales, teniendo un efecto negativo en el bienestar y calidad de vida de las personas con el VIH. 
  • Sexting: Intercambio de mensajes, fotos y vídeos eróticos o sexuales, con el consentimiento de las dos partes que intercambian ese material. Cuando el sexting se utiliza para llevar a cabo una actividad de chantaje, extorsión y atosigamiento a una persona a través de fotografías o videos eróticos enviados sin consentimiento al Smartphone o al ordenador, en las que aparece el autor o la víctima acosada, hablamos de ciberacoso o sextorsión.
  • Slam o Slamming: Mantener relaciones sexuales bajo el efecto de las drogas por vía inyectada. 
  • Transexual: Adjetivo (aplicado a menudo por la profesión médica) para describir a las personas que buscan cambiar o que han cambiado sus caracteres sexuales primarios y/o las características sexuales secundarias a través de intervenciones médicas (hormonas y/o cirugía) para feminizarse o masculinizarse. Estas intervenciones, por lo general, son acompañadas de un cambio permanente en el papel de género. 
  • Transfobia: Cualquier tipo de ideación, actitud o conducta de violencia o discriminación hacia las personas trans. 
  • Transgénero: Describe a la persona cuya identidad o expresión de género no está de acuerdo con el sexo asignado al nacer. El término incluye pero no es limitado a transexuales. Se debe utilizar el término que la persona utiliza para describirse a sí mismo o misma (derecho de autodeterminación), y es importante recordar que no todas las personas transgénero alteran sus cuerpos con hormonas o cirugías. 
  • Transición: El período durante el cual una persona transgénero empieza a vivir como el género con que se identifica. La transición puede incluir cambiarse de nombre, tomar hormonas, someterse a la cirugía en el pecho, los genitales o cirugía plástica, cambiar los documentos legales (licencia de conducir, certificado de nacimiento) para reflejar su género de acuerdo a su sentir. Es preferible usar “transición” y no “cambio de sexo” u “operado(a)”. Es importante recordar que una persona es transgénero sin que haya realizado la transición o sin que tenga plan o deseo de hacerlo.
  • Travesti: Un individuo que en ocasiones se viste con ropa tradicionalmente asociada con las personas de un sexo diferente. Las personas travestis suelen estar cómodas con el sexo que se les asignó al nacer y no desean cambiarlo. «Travesti» no debe ser usado para describir a alguien que se ha trasladado a vivir a tiempo completo como un sexo diferente, o que tenga intención de hacerlo en el futuro. Algunas personas prefieren utilizar el término travesti para describirse a sí mismas pero debe evitarse a menos que se esté citando a alguien que se autoidentifica de esa manera. 
  • Tribadismo: Práctica sexual entre mujeres que hace referencia a la frotación de genitales contra el cuerpo de la otra persona.

Ojo que los términos cambian constantemente por lo que es importante mantenernos actualizados y preguntar a las personas qué términos prefieren cuando uno no está seguro.

Orgullo Gay

La idea de tener orgullo sale de la historia de auto-rechazo, rechazo social y vergüenza vivida por muchos dentro de la comunidad. Orgullo gay o gay pride simboliza el rechazo de esta estigmatización y la aceptación de uno mismo tal y como es.

¿Cuál es la historia del día del Orgullo LGTBIQ+?

Todo comenzó el 28 de junio de 1969 en el Stonewall Inn, en el West Village de Nueva York. Allí un grupo de travestis y trans estaban reunidos –como hacían habitualmente en este bar, que era su refugio– cuando plantaron cara a una redada policial. Una más de las que sufrían estas personas no normativas. Pero ese día dijeron basta. Y ese día, sin que ellos lo supieran, en ese momento, nació el Orgullo LGTBIQ+.

Orgullo Gay en España

En 1977 fue Barcelona cuando se reunieron más de 4000 personas en Las Ramblas. Y un año después se unió Madrid manifestándose más de 7000 personas. Sevilla y Bilbao se añadían y Barcelona repetía. Sin embargo, pese al éxito de las convocatorias en España en los 70, el movimiento retrocedió en los 80. Pero en 1995 se aprobó el nuevo Código Penal en el que se protegía la orientación sexual de los españoles y en 1996 se reunieron en Madrid más de 3000 personas y apareció la primera carroza de la historia.

En la época ya comenzaba a ser común que tras la manifestación los participantes volviesen a Chueca a celebrarlo, y la protesta fue cogiendo un carácter festivo, hasta que en 1996 la revista Shangay introdujo en la marcha la primera carroza con Alaska animando el desfile. A partir de entonces el número de personas fue aumentando. Fuente.

Y así llegamos a otra fecha clave, 2005, año en que se aprueba el matrimonio entre personas del mismo sexo. Este fue el momento en el que el desfile del Día del Orgullo pasa a ser una celebración diferente que lucha por la libertad, la igualdad y los derechos de todos. Fuente.

Cuando estudiaba Imagen y Sonido tuve que hacer un reportaje con los de mi clase y decidimos, no sé por qué, ir a visitar al colectivo gay de Valencia llamado Lambda. Al principio fueron un poco escépticos con la idea de nuestro proyecto pero luego se abrieron y nos invitaron a ir con ellos a la manifestación que se celebraba en Madrid en junio de 1996. Nos lo pasamos de maravilla, el viaje en el autobús con todos ellos fue muy festival, iban vestidos de falleras para la ocasión y la manifestación me impresionó por la cantidad de personas involucradas desde la libertad de expresión. Al terminar la manifestación, la fiesta continuó en una discoteca de ambiente LGTBIQ+ donde por primera vez vi en persona unas Drags Queen bellísimas y con mucho glamour que iban de ‘chicas vendedoras de cigarrillos’ de los años 50 rodeadas de un ambiente entre bello, divertido y al mismo tiempo ambiguo. Por cierto en esa discoteca estaban Alaska, Jorge Sanz, Miguel Bosé, entre otros. Fue una experiencia inolvidable.

Ya hace 20 años de la ley del matrimonio entre personas del mismo sexo. Recuerdo que cuando tenía unos 18 años conocí a la primera pareja formal de lesbianas, dos enfermeras de unos 40 años que mi amiga y yo íbamos a visitarlas una vez por semana a su casa para recoger las recetas de su madre. Todo su barrio lo sabía pero nadie, ni ellas mismas, decían nada en voz alta, esto ya eran los 90. Así que ahora, 20 años después de esta ley, ya tenemos mujeres que se casan y tienen hijos o parejas gais que también forman familia y esto ya está más que normalizado en las escuelas. 

Cisnormatividad

La cisnormatividad es la estructura social que presenta los ideales y experiencias cisgénero como universales, asumiendo una identidad cisgénero de todos. Esto lleva a la suposición de que los bebés deben ser tratados como si fueran cisgénero y se identificarán como cisgénero hasta que desarrollen un lenguaje para comunicarse de otra manera.

Una persona nacida con una vulva que se identifica como mujer se consideraría cisgénero y una persona nacida con un pene que se identifica como hombre también se consideraría cisgénero porque probablemente se les asignó mujer y hombre, respectivamente, al nacer.

Sexo Biológico 

El sexo biológico es binario, es decir, que las personas con cromosomas XX son mujeres y las personas con XY son hombres. 

Los investigadores subrayan que, aunque tradicionalmente se ha considerado el cromosoma X como el factor distintivo entre las experiencias masculinas y femeninas, no hay nada inherentemente femenino en el cromosoma X.

Por ejemplo, muchas personas con material genético XXY se identifican como hombres cisgénero que tienen experiencias aparentemente típicas de sexo biológico y ni siquiera se enteran de que tienen un segundo cromosoma X. Esto señala cuán comunes son las experiencias intersexuales y no binarias y cuánta diversidad existe dentro del sexo biológico, destacando la necesidad de ir más allá de las definiciones más convencionales de sexo biológico.

Debido a que gran parte del funcionamiento interno del cuerpo normalmente no se explora a menos que surja un problema médico, muchas personas cisgénero no se dan cuenta de que tienen rasgos que se consideran convencionalmente intersexuales.

Estas características, como las trompas de Falopio en hombres cisgénero y las gónadas en mujeres cisgénero, son desconocidas para sus portadores. 1 de cada 100 personas experimenta diferencias en el desarrollo sexual.

Sexualidad y Género

Para comprender la diferencia entre sexualidad y género, es útil saber qué significa cada término:

  • Género: Es una construcción social y el concepto más interno que uno tiene de sí mismo como hombre, mujer y/o persona no binaria. Las personas definen su identidad de género de diversas maneras profundamente personales que pueden incluir al hombre o a la mujer pero también pueden extenderse a identidades como agender, género fluido, género no conforme y otros.
  • Sexualidad: Se refiere a quién se siente atraído por una persona y puede incluir una gran cantidad de orientaciones. Si bien ser gay, heterosexual y bisexual son quizás las orientaciones sexuales más conocidas, existen muchos otros como asexual y pansexual.

Generalmente estos dos términos a menudo se combinan pero es importante reconocer las diferencias entre sexualidad y género. La sexualidad y el género son aspectos esenciales de la identidad de una persona y desempeñan un papel en la configuración de las experiencias de una persona a lo largo de la vida. Si bien la identidad de género se refiere a cómo uno se define a sí mismo, el sexo es biológico y está dictado por la anatomía, las hormonas y los cromosomas de cada uno.

Al igual que la identidad de género, el sexo es un continuo que no se limita a hombre o mujer, ya que las personas también pueden nacer intersexuales lo que significa que sus cuerpos no son biológicamente masculinos o femeninos.

La sexualidad es un componente de la identidad que incluye la atracción sexual o emocional de una persona hacia otra persona y el comportamiento que puede resultar de esta atracción.

Es importante reconocer que es posible que la atracción sexual y emocional no siempre coincida con tu género ya que alguien puede sentirse atraído sexualmente por un género pero no experimentar atracción romántica, mientras que puede sentirse atraído románticamente por otro género pero no querer participar en actos sexuales.

Género e Identidad de Género

La Asociación Estadounidense de Psicología (APA) define la identidad de género como «la sensación inherente y profundamente sentida de una persona de ser un niño, un hombre o un varón; una niña o una mujer; o un género alternativo, que puede corresponder o no al sexo asignado a una persona al nacer».

La identidad de género es personal y una parte inherente del sentido de identidad de un individuo. Si bien el género a menudo se presenta como un binario que solo incluye a hombres y mujeres, en realidad el género es un espectro. Las personas pueden definir su género de diversas maneras. Esto incluye una combinación de mujer y hombre, un género completamente separado o ningún género en absoluto.

Identidad de género versus expresión de género

La identidad de género es interna y puede que no siempre sea obvia para el mundo exterior y la expresión de género, es decir, la forma en que uno se presenta a través de su apariencia externa y comportamiento con cosas como ropa, peinados, voz y lenguaje corporal, puede ajustarse o no a nuestra identidad de género.

Resumiendo, el género es una categoría legal y social que establece los estereotipos y estándares de comportamiento que se esperan de hombres y mujeres. Por otro lado, la identidad de género es elegida y se trata de cómo la persona se percibe a sí misma en relación al género y cómo lo expresa a través de su comportamiento, aspecto y forma de vestir.

Y las personas cisgénero son aquellas cuya identidad de género coincide con el sexo biológico y las personas transgénero las que cuya identidad de género es diferente al sexo asignado y, por tanto, pueden sentirse identificadas con un género (hombre o mujer), ninguno (no binarias) o los dos (género fluido o pangénero).

Fluidez Sexual

La orientación sexual puede cambiar en cualquier momento de la vida, lo que se conoce como fluidez sexual. En particular, a medida que las personas envejecen y se conocen mejor a sí mismas y a sus preferencias. Esto a menudo les da la oportunidad de aprender más sobre sí mismas y sobre quién les atrae, lo que lleva a la evolución de su sexualidad. De hecho, para algunas personas, la sexualidad es fluida a lo largo de sus vidas.

Efectos de la Sexualidad y la Discriminación de Género

Un informe de 2019 sobre las experiencias de lesbianas, gais, bisexuales, transgénero y queer (LGTBQ) jóvenes en escuelas estadounidenses, descubrieron que más de la mitad de los estudiantes LGBTQ+ fueron acosados verbalmente y que más de una quinta parte fueron acosados físicamente debido a su orientación sexual o expresión de género.

Un estudio de la asociación COGAM (Colectivo LGTBI de Madrid) mostraba que, en 2023, entre el 16% y el 26% de la población escolar era LGTBI entre el 5,7% y el 9% que aparecía una década antes. El CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) señala que un 19,3% de jóvenes de entre 18 y 24 años se identifican como LGTBI+, frente al 6,8% de la población general.

España es uno de los países del mundo con mayor población LGTBI ya que alrededor de un 14% de personas no se consideran heterosexuales y un 4% de la población asegura no sentirse identificada con las categorías de género hombre y mujer, según la última encuesta del 2023 de Ipsos Global Advisor 
(multinacional de investigación de mercados y consultoría con sede en París, Francia).

En España, un 12% de personas se consideran parte de la comunidad LGTBI. Un 6% de la población se considera gay o lesbiana y un 5% bisexual.

3 de cada 10 jóvenes de la Generación Z (nacidos entre finales de los 90 y 2010) no se consideran heterosexuales.

Según el último estudio del área LGTBI de UGT, el 50% de personas no heterosexuales han sido agredidas verbalmente en los últimos dos años en ámbitos extralaborales y solo un 6% de las mismas presentaron denuncia ante la policía. Según el último informe del Ministerio del Interior, entre 2014 y 2021 se registraron casi 2.500 delitos de odio por orientación sexual. 

Estos datos hacen que nuestro país sea visto como uno de los más avanzados en derechos LGTBI del mundo y, tras la entrada en vigor de la Ley Trans, de la que también derivan la prohibición de las “terapias de conversión” y la prohibición de la mutilación genital de menores intersexuales, España se ha convertido en el cuarto de 49 países europeos que más protege a la población LGTBI, según el índice anual Rainbow Europe de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex (ILGA).

Ley Trans en España: 

  • Para cambiar de sexo en el registro a partir de los 16 años no será obligatorio presentar informes médicos o psicológicos que acrediten disforia de género, ni tampoco estar en un proceso de hormonación o haberse sometido a operaciones para modificar la apariencia.
  • Los menores de entre 16 y 14 años podrán cambiar su sexo en el registro siempre que acudan acompañados de sus padres o tutores legales, mientras que entre los 12 y 14 años necesitarán autorización judicial.
  • Los menores de 12 años no podrán cambiar su sexo en el registro, pero sí su nombre en el DNI.
  • Las lesbianas, bisexuales y las personas trans con capacidad de gestar tendrán garantizado el acceso a técnicas de reproducción asistida.
  • Las parejas de mujeres lesbianas y bisexuales podrán inscribir a sus hijos como propios sin necesidad de estar casadas.
  • Creación de un régimen de infracciones frente a actos de discriminación a personas LGTBIQ+, con sanciones de hasta 150.000 euros para casos muy graves.

Europa es el único continente en donde ninguno de sus estados criminaliza las relaciones homosexuales. Por otro lado, se consideran ilegales en el 78% de países de Oceanía, en el 60% de países de África, en el 48% de Asia y en el 17% de América.

No Binario

No binario es un término general que se utiliza para describir a las personas que experimentan una identidad de género que no es exclusivamente femenina ni masculina o que se encuentran entre ambos géneros o más allá de ellos. Los individuos no binarios pueden identificarse como de género fluido, agénero (sin género), género queer u otros. Las personas de género fluido no tienen una identidad o expresión de género fija. 

Algunas personas usan «enby» para referirse a no binario. No binario a veces se abrevia como «NB», que suena como «enby» cuando se pronuncia fonéticamente. Se dice que este término se originó con un usuario de Tumblr que, en 2013, buscaba una expresión como «niño» o «niña» para describir a una persona no binaria.

No binario frente a Enby: ¿significan estos términos lo mismo?

En una publicación en LGBTQ Nation, un autor explica que no binario y enby no siempre se pueden usar indistintamente porque las personas tienen diferentes definiciones de lo que significa enby. Enby es una identidad de género y alguien que no es binario puede tener una variedad de diferentes orientaciones sexuales.

RECORDATORIO: El género también es diferente del sexo y la orientación sexual. Si bien el sexo se refiere a la biología de una persona (cromosómica, hormonal y anatómica), el género es un término construido social, cultural y ambientalmente. Orientación sexual se refiere al interés de una persona en personas del mismo o similar género, de diferente género, de todos los géneros o de ningún género. Las personas de cualquier sexo pueden tener cualquier identidad de género y orientación sexual. Los conceptos son independientes.

Tipos de Género No Binario

  • Agénero: No tener una identidad de género específica o tener una identidad de género neutral o indefinida. A veces se usa indistintamente con sin género o neutros.
  • Bigénero: Tener dos identidades de género distintas, ya sea simultánea o alternativamente.
  • Género Fluido: Moverse entre dos o más identidades de género.
  • Género Queer: Un término general para personas con identidades de género no binarias. Algunas personas se identifican con el género queer como su identidad principal. Este término a veces puede interpretarse como un insulto.
  • Two Spirit o Dos Espíritus: Se considera un término general contemporáneo que es específico para los indígenas LGBT2QQIA (lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, Comunidad de dos espíritus, queer, intersexual, asexual). Abarca una variedad de interpretaciones del género. El término también se utiliza a veces para describir variaciones de la sexualidad. Pretende unificar varias identidades y expresiones de género entre los pueblos indígenas, nativos americanos, nativos de Alaska y de las Primeras Naciones. No se refiere a un género específico, sino que es un término general que representa una amplia variedad de personas que no encajan en el binario de género tradicional. Algunos pueden verlo como que alguien posee un espíritu tanto masculino como femenino, mientras que otros lo ven más como una metáfora de los rasgos y cualidades que poseen.


Es importante reconocer que cualquiera puede no estar conforme con su género. Esto incluye a personas de cualquier identidad de género. La mayoría de nosotros tenemos algo inconformista en la forma en que vivimos y expresamos nuestro género. Algunas mujeres no usan maquillaje pero visten de forma femenina, por ejemplo, y algunos hombres prefieren ser padres amas de casa. Vivir todas las normas de género en nuestra cultura es una tarea imposible. Sin embargo, ver la transgresión de las normas de género puede incomodar a algunas personas. Esta incomodidad proviene de una necesidad humana arraigada de categorizar a las personas y una de las categorías más importantes que tenemos para clasificar a los humanos es el género. Esta categorización permite hacer muchos otros juicios: si esta persona es peligrosa, si es una pareja potencial, a qué se dedica posiblemente para ganarse la vida, y más. Algunas personas, cuando conocen a alguien a quien no pueden clasificar fácilmente, reaccionan con incomodidad y confusión.
Por tanto, no binario es un término general que cubre todas las identidades de género fuera del binario de género. Las personas pueden identificarse y se identifican con lo no binario como su identidad específica. Como se mencionó, no binario también se conoce como NB o enby, aunque ambos términos pueden ser polémicos. Dado que NB también significa no negro (No Black), algunas personas negras cisgénero y no binarias se sienten incómodas con este término abreviado para no binario. Es posible que los adultos no binarios tampoco se sientan cómodos con enby porque suena infantil.

Cualquier sexualidad puede sentirse atraída por una persona no binaria. Una mujer heterosexual puede sentirse atraída por una persona no binaria y al mismo tiempo afirmar tanto su sexualidad como el género de su pareja. El género es muy personal, por lo que las personas que utilizan el mismo término para identificarse pueden tener diferentes concepciones sobre cuál es su género.

Un ejemplo de esto último es una persona no binaria a la que se le asignó un hombre al nacer, solo se siente atraída por las mujeres y que experimenta transmisoginia (la combinación de transfobia y misoginia que enfrentan las mujeres transgénero). Muchas personas transfemeninas que encajan en este perfil pueden identificarse y se identifican como lesbianas.

Estar alineado con una mujer o un hombre no es una versión diluida de ser mujer u hombre. La alineación no hace que una persona no binaria sea menos no binaria. También hay personas no binarias que se identifican como no alineadas.

La Importancia de los Pronombres

Hay mujeres trans y hombres trans, y mujeres cis y hombres cis y, como he comentado, también hay personas que no se sienten identificadas ni con el género femenino ni con el masculino o que prefieren fluir de uno a otro y su género se considera entonces no binario o género fluido. En estos casos se utiliza “elle” para referirse a la persona (o elles en plural), un pronombre neutro cuyo uso se ha generalizado tanto en los últimos tiempos que la propia RAE decidió incluirlo recientemente en su Observatorio de Palabrasaunque después lo retiró. En cambio, el término cisgénero si que se ha incluido en el diccionario de la RAE como también en el británico Oxford English Dictionary. La neutralidad también se emplea en las desinencias de género gramaticales y tradicionales -a y -o, que quedan sustituidas por -e. Por ejemplo, “elle está contente”, en lugar de “ella está contenta” o “él está contento”.

“Me encanta ser trans. Me encanta ser queer”, decía Elliot Page en Instagram (anteriormente Ellen Page, actor, productor y activista canadiense ganadore de un Oscar por Juno). Ha escrito un libro Pageboy contando su transición. Recientemente publicó una imagen en Instagram sin camiseta donde queda bien claro que se ha operado quitándose el pecho.

Ya sabemos que queer es un término paraguas usado actualmente por personas del colectivo LGTBI para mostrar su disconformidad con la normatividad sexual y de género pero que no tiene por qué sustituir a otra identidad de género. Se puede ser trans y queer, cis y queer, o no binario y queer, incluso hay personas que se consideran trans no binarias. 

La escritora y activista norteamericana Judit Butler es una de las que más emplean este término en su pensamiento. Para Butler, lo queer debe plantearse como ‘un término omnicomprensivo para ampliar toda esta gama de formas fluidas y de identidades múltiples que llevan surgiendo en las sociedades occidentales en los últimos años y de las que ahora tenemos más conocimiento debido a la creciente investigación en este campo’.

Así que se ha incorporado una nueva forma para referirse a las personas no binaries o con identidades de género diversas: elle(s) y pronombres neutros.

Guía de Pronombres

Los pronombres son palabras que las personas utilizan para referirse a lxs demás sin utilizar su nombre propio. Seguramente has visto que existen personas que en sus biografías de redes sociales y otras plataformas, ponen los pronombres con los que les gusta ser llamadxs. Estos hacen referencia a su identidad de género.

  • Él/He/Him = Se usa para referirse a las personas que se identifican como hombres, en español «él» y en inglés «he/him». Ej: Él compra su comida en la tienda.
  • Ella/She/Her = Se utiliza para referirse a las personas que se identifican como mujeres, en español «ella» y en inglés «she/her». Ej: Ella tiene un carro bonito.
  • Elle/They/Them = Estos pronombres neutros son utilizados para referirse a personas no binaries, género fluido, agénero, personas trans o quienes así lo deseen que no se identifican con los dos géneros binarios (hombre o mujer), en español «elles» y en inglés «they/them». Ej: Elle vive en una casa grande.

Esto es importante sobre todo a personas dentro del espectro no binarie, que buscan ser representades más allá de la cis-heteronormatividad. Al no identificarse con ninguno de los dos géneros o con el género que se les asignó al nacer, elles prefieren buscar un lenguaje que les represente y con el cual puedan sentirse cómodes. Elle/Elles‘ no está relacionado con ningún género en particular, sino que es neutro.

Por ejemplo, podrían ser no binario, género expansivo, transgénero, bigénero o género no conforme. También pueden identificarse de una manera que no se ajusta a ninguna de esas descripciones.

Además, una persona en transición puede utilizar estos pronombres. Suele ocurrir cuando alguien está pasando por un proceso de transición y aún no se siente asentado.

Bandera del Orgullo

La nueva bandera se llama Bandera del Orgullo Progreso Intersexual-Inclusivo, creada por Valentino Vecchietti de Intersex Equality Rights UK en 2021. Es una actualización de la anterior Bandera del Orgullo del Progreso creada en 2018 por Daniel Quasar.

La bandera del orgullo original diseñada en la década de 1970 incluía ocho colores y luego se simplificó a seis. La última versión de la bandera del orgullo incluye los seis colores originales que representan diferentes valores que son importantes para la comunidad LGBTQIA+, así como nuevos colores en forma de triángulo a la izquierda para transmitir la importancia de los problemas que afectan a BIPOC (término que se usa para referirse de manera conjunta a distintos grupos que sufren discriminación racial en Estados Unidos: personas negras, indígenas y de color). Otro término paraguas que agrupa a personas no blancas que también son discriminadas, como los asiáticos o los latinos, las personas trans y aquellos que se identifican fuera del binario de género. La bandera sigue en pie como un recordatorio visual de los desafíos que las personas han superado y la esperanza para el futuro.

Historia de la Bandera del Orgullo

La bandera del orgullo original fue creada en la década de 1970 por el activista gay Gilbert Baker, amigo de Harvey Milk, el primer hombre abiertamente gay elegido para un cargo público en California. Baker usó ocho colores y sus significados correspondientes: rosa fuerte para la sexualidad, rojo para la vida, naranja para la curación, amarillo para el sol, verde para la naturaleza, turquesa para el arte, índigo para la armonía y violeta para el espíritu.

¿Por qué se eliminó el rosa de la bandera del Orgullo? El color rosa intenso original se eliminó de la bandera del orgullo porque la tela era difícil de encontrar.

Más tarde se desarrolló otra versión simplificada de la bandera con sólo seis colores. Mantuvo los colores originales del arcoíris: rojo, naranja, amarillo, verde, índigo y violeta. Esta bandera fue un pilar durante varias décadas antes del rediseño. Sin embargo, a lo largo de ese tiempo se crearon diferentes variaciones. Por ejemplo, banderas específicas del orgullo como la transgénero, bisexual y pansexual. También se crearon banderas del orgullo.

Cada uno de los colores de la bandera del orgullo tiene un significado diferente y cada color representa un valor importante de la comunidad LGBTQIA+:

  • Rojo: Representa la pasión entre muchas culturas. Y la pasión es el origen de la vida.
  • Naranja: Representa la curación. Como color, se cree que el naranja es un color divertido y festivo. La diversión y la celebración son actividades curativas.
  • Amarillo: Representaba la luz del sol. El color amarillo funciona como el centro radiante y brillante de la bandera. Se dice que el color amarillo estimula nuevas ideas y pensamientos.
  • Verde: Hay un montón de verde en la naturaleza, que es lo que este color en la bandera del orgullo original pretende transmitir. La naturaleza es un lugar curativo y el color verde se asocia con la prosperidad y el crecimiento.
  • Índigo: El índigo o azul en la bandera del orgullo original era para la serenidad. Poco es más importante que la capacidad de sentirse tranquilo y sereno. El azul es conocido como un color relajante que calma el alma. 
  • Violeta: Al igual que el azul, el violeta se considera un color calmante, pero en lugar de asociarse únicamente con la calma, el color violeta nos conecta con el reino espiritual.

La nueva Bandera del Orgullo del Progreso incluye nuevos colores y un nuevo diseño que están destinados a representar a las personas de color, así como a las personas transgénero, intersexuales o no binarias.

  • El negro y el marrón representan personas de color. Esta fue una adición importante porque las personas de color a menudo han quedado fuera de la narrativa queer a pesar de ser la fuerza impulsora detrás del movimiento. Además, las franjas negras y marrones pretenden representar a las personas que viven con VIH/SIDA, a los que han muerto a causa de él.
  • El rosa, el azul celeste y el blanco representan a las personas trans: Tradicionalmente, los colores rosa y azul celeste se han utilizado para representar si un bebé es niño o niña. Aquí, los colores indican esos géneros. El color blanco representa a las personas que están en transición, intersexual o los que se identifican fuera del ggénero binario.

 La bandera del Orgullo del Progreso muestra las franjas blanca, rosa, azul celeste, negra y marrón en forma de triángulo, con el antiguo arcoíris de seis colores apilado junto a ellas.

Aunque la bandera del Orgullo continúa evolucionando, la actualización más reciente incluye un triángulo amarillo con un círculo morado en su interior para representar a la comunidad intersexual. Ahora sirve como la bandera LGBTQIA+ más actualizada.

La nueva bandera rinde homenaje a las personas que fundaron el movimiento y al mismo tiempo llama la atención sobre cómo las personas de color y trans siguen siendo desatendidas y discriminadas en comparación con las personas blancas y cis queer.

Personas Transgénero

¿Cuántas personas trans y no conformes con el género hay? Una encuesta de 2022 realizada por el Pew Research Center encontró que el 1,6% de los adultos estadounidenses se identifican como transgénero o no conformes con su género, y el mayor porcentaje se encuentra en el rango de edad de 18 a 29 años con un 5,1%.
Una preocupación importante cuando se trata de conformidad de género es cómo se aplica a las personas transgénero. «Transgénero» significa identificarse con un género que es diferente del género asignado a una persona al nacer. Las mujeres transgénero son mujeres a las que se les asignó sexo masculino al nacer, y los hombres transgénero son hombres a quienes se les asignó sexo femenino al nacer.

Ser transgénero significa que tu identidad de género no se alinea con el sexo que te asignaron al nacer. Al nacer, a las personas se les asigna hombre o mujer, «mujer asignada al nacer» o «hombre asignado al nacer». Estas asignaciones se basan en la apariencia del cuerpo de un bebé, específicamente en relación con los órganos reproductivos visibles.

Las investigaciones muestran que 1,6 millones de personas en los Estados Unidos mayores de 13 años se identifican como transgénero. Está compuesto por 1,3 millones de adultos y 300.000 jóvenes de entre 13 y 17 años. De quienes se identifican como trans, el 39% son mujeres trans, el 36% son hombres trans y el 25% no se ajustan a su género.

Disforia de Género en Personas Transgénero

La disforia de género es una sensación de experimentar sentimientos negativos o angustia acerca de su género porque no se alinea con el sexo que se le ha asignado. Puede presentarse a cualquier edad y puede ocurrir en niños pequeños a medida que se socializan.

La disforia de género puede ser tan simple como no querer jugar con los juguetes que se consideran apropiados para tu género o tan compleja como querer atención médica para cambiar tu cuerpo y alinearlo con tu identidad. Es algo común entre las personas transgénero. No sentir que tu identidad está alineada con el sexo asignado puede ser una experiencia estresante y abrumadoramente difícil.

Existen numerosos tratamientos disponibles para la disforia de género que pueden ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas trans: Normalmente, cuando hablamos de tratamientos disponibles para personas trans, nos referimos a los médicos. Estos suelen ir acompañados de atención de salud mental que afirma el género, y algunos procedimientos médicos requieren que los profesionales de la salud mental aprueben la disposición del paciente trans para recibir atención. Una persona trans puede recibir múltiples tipos de tratamiento médico, uno o ninguno.

Tratamientos Médicos para Personas Trans

  • Bloqueadores de la pubertad: Si un niño descubre que es transgénero a una edad lo suficientemente temprana como para que aún no haya experimentado la pubertad como su sexo asignado, se le pueden administrar bloqueadores de la pubertad para evitar que eso suceda. Se ha demostrado que esta intervención conduce a mejores resultados de salud mental que cuando la transición comienza después de la pubertad. Una vez que la pubertad se ha retrasado durante un tiempo determinado decidido por los profesionales médicos, el siguiente paso suele ser la terapia hormonal.
  • Terapia hormonal: Implica prescribir hormonas correspondientes a la identidad de género de una persona. Para los hombres trans, esto es testosterona, y para las mujeres trans, son estrógenos, progesterona y bloqueadores de testosterona. La terapia hormonal hace que el cuerpo de una persona cambie hacia su género. A los hombres trans les puede crecer vello facial, la parte superior de su cuerpo puede agrandarse y su voz suele ser más grave. Las mujeres trans pueden experimentar crecimiento de las glándulas mamarias (pechos), ablandamiento de la piel y reducción del vello facial.
  • Cirugía: La intervención quirúrgica es el paso más importante que alguien puede dar para alinear su cuerpo con su identidad de género. Los hombres trans pueden someterse a una mastectomía, conocida coloquialmente como cirugía superior, para extirpar sus senos, mientras que las mujeres trans pueden someterse a una cirugía de implantes mamarios. La cirugía para las mujeres trans se llama vaginoplastia para construir una vagina, mientras que los hombres trans pueden someterse a faloplastia para crear un pene, metoidioplastia para crear un órgano más grande a partir de su clítoris y escrotoplastia para el escroto. Las cirugías adicionales para mujeres trans incluyen la feminización facial, el afeitado de la nuez de Adán y la cirugía de la voz.

Protocolo de Tratamiento Hormonal en Niños y Adolescentes Trans

Más información aquí.

Criterios de elegibilidad para el bloqueo puberal en adolescentes con IG. 

Un experto en salud mental cualificado confirma que el adolescente ha demostrado un patrón duradero e intenso de inconformidad de género, ya sea expresado o no (con o sin disforia). Se han abordado los problemas psicológicos, médicos o sociales que puedan interferir con el tratamiento, de manera que la situación y el funcionamiento del adolescente son lo suficientemente estables como para iniciar la terapia. El adolescente tiene capacidad mental suficiente para dar su consentimiento informado a este tratamiento. Al adolescente se le ha informado de los cambios físicos que va a sufrir y de los efectos secundarios posibles del tratamiento (incluida la posible pérdida de fertilidad si el individuo continúa posteriormente con el tratamiento con hormonas sexuales), así como de las opciones para preservar la fertilidad. Ha dado su consentimiento informado y, particularmente cuando el adolescente no ha alcanzado la edad de consentimiento médico legal (dependiendo de la legislación vigente), los padres u otros cuidadores o tutores han dado su consentimiento para el tratamiento y participan en el apoyo a la adolescente durante todo el proceso de tratamiento. 

Posibles efectos secundarios del bloqueo puberal con análogos de la GnRH.

  • El bloqueo puberal retrasa el momento del estirón de crecimiento y reduce la talla en términos relativos con respecto a los adolescentes de su misma edad.
  • Síntomas premenopáusicos (sofocos, fatiga y alteración del estado de ánimo).
  • Reducción densidad mineral ósea.
  • Fertilidad comprometida: Estará inhibida durante el bloqueo y puede estar comprometida, sobre todo si la pubertad se suprime en una etapa y se completa la transición con el uso de hormonas sexuales. 
  • Otros efectos secundarios: Absceso estéril de la zona de pinchazo por leuprolide, cefalea aislada, aunque rara vez asociada a hipertensión intracraneal (papiledema), ganancia de masa grasa corporal (con o sin incremento del índice de masa corporal de forma transitoria) e hipertensión arterial (pubertades precoces o adelantadas en FtM).

Tomada la decisión de iniciar la terapia hormonal cruzada, la inclusión de ambos progenitores en los documentos del consentimiento informado depende de las leyes de cada país, aunque la mayoría de los centros coinciden en que debería ser obligatoria antes de los 16 años de edad, y aconsejable hasta la mayoría de edad legal (18 años). En este proceso, se deben discutir los efectos de esta terapia sobre la fertilidad y las opciones para preservarla. También la estatura adulta, que suele ser una preocupación en los adolescentes, y un empeoramiento de la densidad mineral ósea, pueden obligar a retrasar o adelantar el tratamiento.

Por último, las cirugías de reasignación sexual a nivel genital, así como la gonadectomía y la histerectomía deberían demorarse hasta, como mínimo, los 18 años de edad, aconsejándose que haya habido un cambio de rol social satisfactorio, lleve, al menos 1 año, no estén éstas contraindicadas, y el deseo de cambios quirúrgicos sea evidente. La cirugía de mamas en FtM podría hacerse antes de esta edad, si bien, esta decisión debería estar basada en el status de salud mental y físico del paciente.

Entre 2017 y 2021, en cinco años, un mínimo de 20.755 personas fueron atendidas por las unidades especializadas en el tratamiento de la identidad de género que existen en trece comunidades autónomas. Una cifra llamativa, si se tiene en cuenta que hace tan sólo un lustro se estimaba que habría un máximo de 10.000 trans en nuestro país, y que se extrae de un informe pionero que ha sido publicado recientemente por Confluencia Movimiento Feminista: Las leyes trans y el modelo afirmativo en España. Fuente.

En el Reino Unido, el gobierno encargó una investigación en 2018 al conocer el escalofriante dato del aumento del 4400% en el número de solicitudes de niñas y chicas adolescentes que se habían dirigido a la Clínica Tavistock-Portman para solicitar una “transición de sexo”.  Ni el gobierno ni la sociedad británica podían dejar de hacerse la pregunta clave: ¿qué les está pasando a las niñas y a las adolescentes? 

En términos generales, se identifican cuatro grandes tendencias en todas las CCAA, con variaciones según el grado de implantación de las leyes y protocolos “trans” y del “modelo afirmativo” que siguen, que refuerzan resultados anteriores estatales e internacionales: Hay cada vez más personas atendidas, cada vez más mujeres, cada vez más jóvenes y cada vez más menores de edad. Fuente.

El análisis también muestra de forma clara y general en todas las CC.AA. que el incremento de pacientes en primeras visitas a las Unidades de Identidad de Género es, por edad, más pronunciado en personas adolescentes y adultas jóvenes, y por sexo, en mujeres. Por ejemplo, en Cantabria, el 65% de las personas atendidas en Psico-sexología tienen menos de 21 años y la mayoría son mujeres. En Murcia entre 2017 y 2022, de los menores de edad atendidos en Endocrinología infantil el 60% son niñas. Del total de personas ‘trans’ atendidas, el 64% tiene menos de 19 años, con la máxima concentración en la adolescencia, entre los 15 y los 19 años.

Las derivaciones desde Atención Primaria se dirigen hacia Endocrinología, es decir, directamente a tratamientos de supresión de la pubertad o a la prescripción de hormonas de sexo cruzado. Por ejemplo, en el País Vasco, la derivación a Endocrinología es la que más ha aumentado respecto a otras especialidades de la Unidad de Identidad de Género, con un 1800% de aumento de derivaciones desde 2010. En Baleares, de las 9 especialidades de la Unidad de Identidad de Género, el 66% de las derivaciones se hacen a Endocrinología, que de 2017 a 2021 se han multiplicado por 3. 

Los datos registrados como “sin registrar el sexo” o sexo “no binario” o “no saben o no contestan” o “en proceso de encontrar su identidad de género” aumentan de forma importante en los últimos años. Por ejemplo, en Canarias, se pasa de 116 personas registradas como NB, NS, NC en 2020 a 479 en 2021. En Cataluña, el número de casos en los que no se registra el sexo aumenta un 110,5% (más del doble) del 2020 al 2021. Otro ejemplo: en los datos recibidos de Cantabria, el 15% de las personas atendidas constan “en proceso de definir su identidad de género o no binarias”.

En los datos recibidos en los que podemos inferir el sexo de las personas intervenidas quirúrgicamente, observamos un mayor número de mujeres que de hombres. Basten dos ejemplos: en el País Vasco, el 70% son mujeres y en Canarias son mujeres hasta el 87%. Las intervenciones quirúrgicas que se realizan sobre mujeres implican una muy superior pérdida de funciones biológicas y esterilidad que las que se realizan sobre hombres. Por ejemplo, en Canarias, el 100% de las operaciones a mujeres tienen efectos funcionales irreversibles y el 20% implican esterilidad.

Las intervenciones quirúrgicas que predominan en hombres son las mamoplastias (implantes mamarios) y la modificación de la voz. En mujeres, las dobles mastectomías y las histerectomías con doble anexectomía. Esta tendencia se observa en todas las comunidades. Este es el caso, por ejemplo, de los datos de Castilla y León, con el doble de intervenciones totales en mujeres (52, de las cuales 37 son mastectomías) que en hombres (24, de las cuales 21 son implantes mamarios y feminización de la voz).

Hemos calculado el total de personas de todo el Estado que habrían sido afectadas en cada una de las categorías (personas atendidas, personas en tratamiento con bloqueadores de la pubertad, con HSC y cirugías) y los años en los que había tenido lugar su incidencia. Todo ello teniendo en cuenta que nos referimos exclusivamente al circuito sanitario público, es decir, sin contar con las personas tratadas en la sanidad privada y, en algunas CC.AA., sin incluir Pediatría en el Sector Público. Se trata, por lo tanto, de estimaciones muy conservadoras. Sin lugar a dudas, la realidad arrojaría cifras muy superiores. Este es nuestro cálculo:

En España, en los cinco años que van de 2017 a 2021 y de forma acelerada en los últimos dos, como resultado de un crecimiento exponencial paralelo a la aprobación de leyes y protocolos trans en las CC.AA. basados en el llamado “modelo afirmativo”, un mínimo de 20.755 personas entre los 9 y los 40 años, más mujeres que hombres, concentradas en el grupo de edad de 14 a 25 años, habrían sido atendidas en las unidades de identidad de género. Un mínimo de 12.205 personas sanas, entre 2018 y 2021, más mujeres que hombres, concentradas en la franja de edad de 16 a 25 años, habrían iniciado tratamientos con hormonas cruzadas. Un mínimo de 1000 mujeres sanas, entre 2016 y 2021, habrían sido intervenidas quirúrgicamente con efectos irreversibles que incluyen la doble amputación de mamas y otras extracciones de sus genitales. Y un mínimo de 1000 menores sanos, entre 2019 y 2021, habrían iniciado tratamientos para detener artificialmente su desarrollo puberal con fármacos sin ficha técnica, de forma experimental, con efectos dañinos e irreversibles para su salud.

Las consecuencias de imponer el modelo afirmativo de atención y tratamiento a las personas con disforia de género, que rechaza la exploración psicológica y las preguntas clave sobre el origen del malestar y el aumento de los casos que se producen. El texto de la Ley Trans pendiente de su debate en el Senado mientras cerramos este informe, incluye multas y sanciones muy graves a las y los profesionales de la salud mental, de las que ya se han tenido ejemplos en España con la aplicación de las leyes y protocolos trans de las CC.AA. Esta es una de las muchas inquietudes que se desprenden del análisis realizado. Por todo ello, exigimos que se lleven a cabo registros de calidad de todos los datos referentes a personas que acuden a las unidades de tratamiento de la disforia de género y de los tratamientos de los que sean objeto, y que se unifiquen los datos para todo el Estado de manera que se pueda investigar su incidencia. Exigimos, asimismo, que se investigue en profundidad qué impacto está teniendo la aplicación del “modelo afirmativo” transgenerista y que se descarte dicho modelo siguiendo la línea que han iniciado los países de nuestro entorno que han constatado sus nefastas consecuencias, especialmente en la población menor y en las mujeres. Finalmente, exigimos la paralización de la tramitación de la Ley Trans y la derogación de las leyes trans autonómicas, así como los protocolos sanitarios y educativos que se derivan de ellas, porque constituyen un atentado a los derechos de las mujeres y al libre y sano desarrollo de niños, niñas, adolescentes y jóvenes sin estereotipos de género. Fuente.

Los datos que anidan en el estudio revelan un aumento exponencial del número de personas trans en todas las regiones. En la Comunidad Valenciana, el número de personas atendidas ha crecido más del 10.000% entre 2016 y 2021. En Cataluña, el crecimiento es del 7.000% entre 2012 y 2021, tal y como adelantó THE OBJECTIVE. También de un año a otro, en Madrid, las primeras visitas al Hospital Ramón y Cajal se duplicaron entre 2021 y 2022, llegando a más de 800 entre enero y julio.

El análisis también muestra de forma clara y general que este aumento tiene un perfil muy concreto: Mujeres en edad de 14 a 25 años. Véase Cantabria, donde el 65% de las personas atendidas tienen menos de 21 años y la mayoría son féminas. En Murcia, si se considera el periodo transcurrido entre 2017 y 2022, el 60% de los menores de edad atendidos son niñas. Del total de personas trans atendidas, el 64% tiene menos de 19 años, con la máxima concentración en la adolescencia, entre los 15 y los 19 años.

Se confirman a nivel nacional las tendencias identificadas por el informe De hombres adultos a niñas adolescentes publicado por Feministas de Cataluña el pasado mes de diciembre, que constató cómo el número de ciudadanos que había acudido con disforia de género al servicio público de la región había aumentado un 7.652% de 19 personas en 2012 a 1.454 en 2021. Un dato que vendría a demostrar, según las feministas, la teoría del ‘contagio social’.

Contagio Social

Este contagio no es un fenómeno exclusivo de Cataluña, ni tampoco de España, sino que se estaría produciendo por todo Occidente, tal y como admitió recientemente Marci Bowers, ginecóloga experta en cirugía genital para personas trans y presidenta de la Asociación Profesional Mundial para la Salud Transgénero (WPATH, por sus siglas en inglés). En Reino Unido, el número de solicitudes de niñas y chicas adolescentes que se habían dirigido a la Clínica Tavistock-Portman a solicitar una «transición de sexo» se disparó un 4.400% en una década (de 2009-10 a 2019-20).

El alcance exacto de los tratamientos con bloqueadores de la pubertad, así como de la hormonación, se desconoce, aunque hay informes pioneros –destaca uno de Lesbians United en EEUU– que señalan consecuencias muy negativas en la fisionomía de los menores. Es por eso que países como Suecia, Finlandia o el propio Reino Unido están dando marcha atrás en sus leyes de «autodeterminación de género».

The New York Times ha publicado recientemente una entrevista inédita en la que Marci Bowers, ginecóloga experta en cirugía genital para personas trans y presidenta de la Asociación Profesional Mundial para la Salud Transgénero (WPATH, por sus siglas en inglés) admite que «aunque hay personas en mi comunidad que negarán que haya algún tipo de contagio social», es indudable «la influencia de mis compañeros en algunas de estas decisiones», en referencia al creciente número de niños con disforia de género: «Eso es simplemente no reconocer el comportamiento humano».

Llevan tiempo advirtiendo de que existe un ‘contagio social’ que explicaría que las personas trans se hayan multiplicado en los últimos años. Una teoría que hasta ahora había sido tildada de ‘tránsfoba’ por los transactivistas pero que por primera vez habría sido defendida por una de sus líderes a nivel mundial.

La Asociación Mundial de Profesionales para la Salud Transgénero (WPATH) que preside la Dra. Bowers, cirujana y ginecóloga que ha realizado miles de vaginoplastias para personas trans, ha defendido que se elimine cualquier límite mínimo de edad para practicar cirugías genitales a menores.

Lola Venegas, portavoz de la alianza de centenares de colectivos feministas, recuerda que ‘el movimiento transactivista y los defensores de las leyes de autodeterminación del sexo legal siempre han negado la idea del contagio social y el concepto de Disforia de Género de Inicio Rápido, caracterizado por su aparición repentina, sin señales previas, en la adolescencia, y principalmente –en casi ocho de cada 10 casos- en niñas’.

Acaso porque, incide Lola Venegas, ‘al transactivismo no le interesa que se hable de contagio social, que se propaga a través de las redes y de grupos de amigos, porque desmonta la falacia de que el género sentido es algo innato. Por la misma razón, el transactivismo niega y minimiza las detransiciones (los casos de jóvenes que se arrepienten y quieren revertir los cambios físicos provocados por las hormonas y las cirugías)’.

Mi humilde opinión: Como comenté en el episodio/artículo ‘Adolescencia. De los 9 a los 25 años’, la adolescencia media (14 a 18 años) está monopolizada por los desafíos sociales. Se trata de descubrir dónde encajas tú. ¿Dónde encajo yo culturalmente? ¿Dónde encajo en mi género y mi sexualidad? Y es el comienzo de experimentar sexualmente. Entonces pasan de tener mejores amigos que son del mismo sexo a tener, novios y novias y experimentar sexualmente. Y aquí añado que si a esto sumamos cómo han vivido sus primeros años en familia, donde los padres tienen que estar presentes para poder desarrollarse a nivel social y sexual podremos observar lo del ‘contagio social’. Ya que si falta uno de los dos roles importantes o si están los dos pero están ausentes o exigentes, en definitiva, disfuncionales podremos empezar a observar cambios en la identidad de género de nuestros adolescentes.

Intersexual

«Cuando nace un bebé, el médico que atiende el parto le asigna un sexo legal. En muchos estados, este es masculino o femenino», dice Raquel Wright, psicoterapeuta de la ciudad de Nueva York que se especializa en temas de relaciones modernas, sexo y sexualidad.

Sin embargo, si los genitales de una persona no se encuentran dentro del ámbito típico de la anatomía masculina o femenina, entonces el médico podría identificar a ese niño como intersexual en el momento de su nacimiento’. Rachel Wright, psicoterapeuta

Según Planned Parenthood, en algunos casos se puede realizar una cirugía en los genitales del bebé para que se presenten de manera más ‘normal’ como hombre o mujer. A algunos niños también se les puede administrar terapia hormonal para que ‘encajan’ mejor en el sistema binario. En los casos en los que los médicos y los padres no pueden discernir en qué lado del binario encajaría más fácilmente el niño, los padres podrían, en última instancia, optar por asignar un sexo a su hijo y criarlo como tal.

En junio de 2020, Portugal es el único país de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) que prohíbe los tratamientos médicamente innecesarios a menores intersexuales sin su consentimiento.

Identificación de personas intersexuales al nacer: Un bebé puede ser identificado como intersexual si no tiene apertura vaginal, testículos, ovarios, clítoris, labios internos, tener un pene sin abertura uretral, genitales externos que difieren de su anatomía interna o tener un clítoris más grande o un pene más pequeño de lo esperado.

‘Si se pregunta a los expertos de los centros médicos con qué frecuencia nace un niño tan notablemente atípico en términos de genitales que se llama a un especialista en diferenciación de sexos, la cifra arroja aproximadamente entre uno entre 1.500 y uno entre 2.000 nacimientos‘, afirma la Sociedad Intersex de América del Norte.

Wright dice que las estimaciones generales predicen que, en Estados Unidos, aproximadamente entre el 1% y el 2% de la población total es en realidad intersexual. Esto equivale aproximadamente a una o dos personas de cada 100.

Disforia en Adolescentes y Adultos

Ya hemos dicho que la disforia de género se refiere a los sentimientos de angustia e incomodidad que experimenta una persona cuando el género asignado no coincide con su identidad de género. Las personas que experimentan disforia de género pueden sentirse incómodas y angustiadas por el conflicto entre las características sexuales de su cuerpo físico y cómo se sienten y piensan sobre sí mismas.

Para ser diagnosticado con disforia de género en la adolescencia o en la edad adulta, una persona debe experimentar angustia o deterioro clínicamente significativo en las áreas social, laboral y otras áreas importantes de la vida. Estos sentimientos deben durar al menos seis meses y estar acompañados de al menos dos de los siguientes:

  • Una incongruencia significativa entre las características sexuales primarias y secundarias y el género experimentado por el individuo.
  • Un marcado deseo de deshacerse de las características sexuales primarias o secundarias.
  • Un deseo de tener las características sexuales primarias o secundarias de su género experimentado.
  • Un deseo de ser su género experimentado.
  • Un deseo de ser tratado como su género experimentado.
  • La creencia de que tienen comportamientos, sentimientos y reacciones que son característicos de su género experimentado.

Los niños también pueden experimentar disforia de género. No es raro que los niños exhiban conductas disconformes con su género. Por lo tanto, es importante distinguir entre los comportamientos típicos de la infancia y la verdadera disforia de género. Al igual que los adultos, los niños deben experimentar deficiencias en su funcionamiento o una angustia significativa que dure un mínimo de seis meses. También deben experimentar al menos seis de los siguientes síntomas:

  • La insistencia en que son del sexo opuesto o el deseo de ser del sexo opuesto.
  • Preferencia por participar en juegos de fantasía como el rol del género opuesto.
  • Preferencia por ropa típicamente asociada con el sexo opuesto.
  • Preferencia por juguetes estereotipadamente preferidos por el sexo opuesto.
  • Rechazar juguetes o actividades típicamente asociadas con su género asignado.
  • Expresar disgusto por sus características sexuales físicas.
  • El deseo de tener características sexuales que coincidan con su identidad de género.
  • Preferir jugar con otros niños del sexo opuesto.

Los signos de disforia de género en los niños pueden presentarse desde los 4 años de edad. Estos síntomas a menudo se vuelven más graves a medida que los niños crecen, especialmente una vez que experimentan los cambios físicos asociados con la pubertad. 

Mi Conclusión

La película americana del director Blake Edwards, ‘Victor Victoria’ de 1982 (basada en la película alemana Viktor und Viktoria de 1933), con una Julia Andrews espectacular donde aquí deja el paraguas de Mary Poppins para convertirse en una mujer que hace pasarse por un hombre transformista o travesti para ganarse la vida en el mundo del espectáculo. Y es entonces cuando aparece un atractivo y masculino James Garner que se enamora del supuesto travesti y todo lo que eso involucra a nuestro protagonista que se considera un hombre heterosexual. Al final descubre que en realidad está enamorado de una mujer.

El mensaje que a mi me llega es que no te enamoras sólo de la identidad de género de la persona sino del alma/esencia de esa persona. El alivio que le produce a James Garner saber que se ha enamorado de una mujer es cuestión social pero creo que la hubiera traspasado de algún modo para poder estar cerca de Victor o Victoria. 

Yo Isasi

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