Vacunas. Seguridad e Inmunidad

Vacunas. Seguridad e Inmunidad

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‘Vacunar es reemplazar una inmunidad natural por una inmunidad artificial’. Simone Delarue en su libro ‘Mythe ou Réalité (1992)’. Ligue Nationale Pour La Liberté Des Vaccinations.

‘El niño vacunado es un niño contaminado’. Kalmar.

Es un tema que tiene muchas ‘pes’: Polémico, Peliagudo, Problemático, Público o Privado (según se mire), y sobre todo muy Personal… y con muchos ‘Peros’, ‘Por qués’ y ‘Para qués’.

Una vacuna es un ‘truco’ destinado a estimular al sistema inmunitario para que reconozca y combata al germen (introducido con la vacuna) si el cuerpo está expuesto a él en el futuro. Pero esto no ocurre siempre. Cuando el sistema inmunitario está funcionando bien, nunca entran bacterias ni virus en el torrente sanguíneo. Administrar vacunas mediante inyección se desvía totalmente de este sistema.’ Ghislaine Lanctôt de ‘La Mafia Médica’.

Características de las Vacunas

Según la doctora Ghislaine Lanctôt de ‘La Mafia Médica’ nos expresa sus características más emblemáticas:

Ineficacia

  • La vacunación puede provocar la enfermedad que supuestamente previene.
  • La persona vacunada puede transmitir la enfermedad aunque no esté enferma.
  • La vacuna puede sensibilizar a la persona frente a la enfermedad.

Inutilidad 

  • La rubeola de la que el 90% de las mujeres están protegidas de modo natural y cuyo riesgo de contraerla se limita a los 3 primeros meses de embarazo. No obstante se vacuna a toda la población, incluido los varones.
  • La tuberculosis y el tétanos vacunas que no confieren nunca inmunidad. Una primera tuberculosis a veces provocada por la vacuna hace a la persona más vulnerable en caso de un segundo episodio a menudo mortal.

Edward Kasse, médico estadounidense que en 1983 se dirigía al Congreso de Viena sobre enfermedades infecciosas a título de presidente del congreso: ‘El fin de los epidemiólogos no debe ser la erradicación de las enfermedades infecciosas gracias al empleo masivo de vacunas y antibióticos sino el control y la mejora de la calidad de vida. Hay que admitir que habrá un cierto número de casos de tuberculosis, polio o de malaria y entrar en una dinámica ecológica natural que refuerce las posibilidades de defensas de nuestro organismo mediante una política sanitaria no contaminada por los intereses de las multinacionales farmacéuticas. Nos encontramos ante el dilema de obedecer a las autoridades o escuchar a nuestra conciencia. Dar poder a los otros o ejercerlo nosotros mismos. Culpara a nuestros gobernantes o asumir nuestras responsabilidades.’

Un poco de Historia de las Vacunas

Según Michel Foucault, históricamente la vacunación masiva aspiraba a disminuir los porcentajes de mortandad de la mano de obra sin que para ello fuera necesario mejorar su nivel de vida. En esos tiempos no preocupaba la salud del ser humano, sino la estabilidad de la población como fuerza de trabajo.

En 1983 la OMS propuso el programa PAV (Programa Ampliado de Vacunación) con el objetivo de vacunar a todos los niños del mundo contra seis enfermedades. Tres de los cuatro miembros del comité de vacunación del PAV eran: Robert McNamara (antiguo presidente del Banco Mun­dial), Jonas Salk (director del Salk Institute, fabricantes de vacunas) y Van den Hoven (presidente de Unilever). Un año después, la UNICEF, el Banco Mundial, el Pro­grama de Naciones Unidas para el Desarrollo y la Funda­ción Rockefeller se suman a la OMS en su cruzada en pro de la vacunación infantil. Y en 1989 la ONU aprueba la Convención de los Derechos del Niño que en la práctica permite imponer por la fuerza, y contra la opinión de los padres, las vacunas, la medicina científica y los tratamien­tos severos.’ Ghislaine Lanctôt. ‘La mafia médica’.

Composición de las Vacunas

‘Sus efectos tóxicos son también debidos a los coadyuvantes, de los que destacan las sales de aluminio y los derivados del mercurio. Además la asociación de Afectados por las Vacunas ha encontrado una mayor cantidad de aluminio que el declarado por la empresa farmacéutica. La contaminación por aluminio se considera especialmente tóxica para el organismo humano pudiendo producir reacciones de autoinmunidad, la inflamación del cerebro a largo plazo y complicaciones neurológicas asociadas’. Fuente.

Además de los metales pesados también hay una gran cantidad de estabilizantes, conservantes, antibióticos, gelatina, etc. Por ejemplo, la vacuna contra la varicela y la polio llevan formaldehído, plomo, aluminio, glutamato monosódico, ADN y ARN de cultivo de tejido animal y humano. ¡Toma ya! Y las vacunas de la gripe que se ponen a los 6 meses de edad llevan thimerosal que es un conservante que lleva mercurio (mercurio hasta en la sopa). El thimerosal está relacionado con la elevada incidencia de encefalopatía y graves trastornos convulsivos y autismo.

Muchos padres afectados alzaron la voz pero las compañías farmacéuticas decidieron primero terminar existencias y después ya ver qué añadir y con qué sustituir. 

El doctor Joseph Mercola escribió: ‘Es casi incomprensible que el bien documentado mercurio tóxico continúe presente en muchas vacunas, años después que las agencias federales han ordenado la eliminación del thimerosal.’

‘Las vacunas se hacen o bien con virus vivos atenuados mediante una serie de pasos en cultivos de tejidos, o de bacterias o proteínas bacterianas que se han matado o desnaturalizado empleando sustancias como el formol. Se necesitan células ‘enfermas’ y ambientes dominados por la enfermedad para cultivarlos. Los virus para vacunas se cultivan en sangre de cerdo, de caballo, sesos de conejo, células de cobayas, riñones de perro y corazones de vaca, por nombrar algunos.‘ Dra. C. Northrup.

Con esta cita la doctora C. Northrup da en el clavo: ‘Me sorprende que nos preocupe tanto el nivel de mercurio que contiene el pescado para advertir a las embarazadas que lo eviten, y sin embargo lo inyectemos junto con otras toxinas a bebés poco después de nacer.’

‘Las vacunas además de Thimerosal en su com­posición incluyen casi un 50% de mercurio; este, una vez administrado, se descompone en etil­mercurio, compuesto documentado como neurotóxico. Las dosis de mercurio contenidas en estas vacunas, al acumularse como consecuencia de las administraciones fijadas por los calen­darios de vacunación, llegan en determinados casos a superar en 12 e incluso 16 veces el límite establecido por la FDA antes de los seis meses de vida del bebé vacunado. Los efectos de la intoxicación por mercurio son: deterioro mental, dermatitis, pérdida de oído, visión y audi­ción, cuadros convulsivos y parálisis cerebral, especialmente en bebés y madres gestantes.’Fuente.

Hay que tener en cuenta que la FDA estima que se notifica solo el 1% de las reacciones adversas graves a vacunas. En EE.UU. ese 1% es de 1.000 reacciones graves y 200 muertes (Alan G. Phillipa, «Dispelling Vaccinations myths: an introduction to the contradictory between medical science and inmunization policy», 2007 ). Fuente.

Vacunas nada más nacer

Cuando era pequeña no me gustaba nada el señor calvo que venía a mi casa con un maletín de cuero y sacaba una jeringuilla que, para mi, era más grande que las que le ponen a los caballos, mientras yo salía disparada para meterme debajo de la cama agarrándome a una pata mientras este señor me intentaba poner la inyección y yo las pasaba canutas. Tuve una época que cada vez que llamaban a la puerta se me ponían los pelos de punta pensando que sería el ‘hombre del maletín’ aunque le llamaban el ‘practicante’ (pues se podría haber ido a practicar a otro sitio).

Cuando las vacunas se aplican durante los dos primeros años se interviene sobre un sistema inmunitario inmaduro, que de repente se ve invadido por diferentes microorganismos o toxinas varias. Un estudio dirigido por Neil Z. Miller y Gary S. Goldman, profesionales de medicina con reconocimiento mundial y publicado por la prestigiosa revista médica Human and Experimental Toxicology, sugiere claramente que el número de vacunas que se administran a los niños tiene un impacto directo sobre la mortalidad infantil.

Hace unas décadas solían poner unas 4 vacunas (a mi me pusieron 14 vacunas) pero actualmente son entre 35 y 50 vacunas (unas 42 vacunas en mi comunidad) que se inyectan en los primeros años de vida haciendo que el sistema inmunitario de estas criaturas sea más vulnerable.

Es increíble que a un bebé en su primer día de vida, antes de dejar el hospital, le pongan la vacuna de la Hepatitis B, cuando es una enfermedad que se desarrolla en los adultos y según comentan algunas revistas médicas:‘… el resultado de esta vacuna ha traído enfermedades del sistema nervioso central, esclerosis múltiple, fiebre, Síndrome de Muerte Súbita Infantil, artritis…’.

En algunas comunidades la ponen a los dos meses de nacer y de nuevo a los cuatro y de nuevo (otra vez) a los seis meses pero en un pack, es decir, te ponen 6 vacunas de golpe (Tétanos+Difteria+Tos ferina acelular+Hepatitis b+ Haemophilus Influenze b+Polio) y, además, la Meningitis conjugada C. Imaginad el estrés en un cuerpo inmaduro lo que puede suponer para su inmunidad.

El doctor Mercola después de un estudio que realizó en Japón sobre la vacuna DPT (difteria+tétanos+tosferina) comenta que:‘ Los primeros tres meses de vida de un bebé alimentado con leche materna recibe los anticuerpos necesarios para protegerse de los gérmenes que pueda encontrar en su entorno. ¿Para qué arriesgarse a estropear el diseño de la Naturaleza en esta fase crítica?’

Aún tengo mi cartilla con todas las vacunas que me pusieron y es curioso porque me vacunaron del sarampión cuando tenía 11 meses y lo cogí a los 5 años. ¿Alguien encuentra alguna lógica? Y lo mismo ocurrió con la varicela y las paperas (también fui vacunada, por su puesto) que aparecieron a los seis años de edad en abril y en junio respectivamente.

Quiero hacer un inciso sobre el sarampión ya que la medicina oriental opina que no es una enfermedad sino una ‘descarga’. Comenta que, lo ideal es que se tuviera antes de cumplir los tres años (y si es un niño que goza de buena salud lo tendría que tener antes de cumplir el año), por tanto, aconseja que se permita la fiebre, es decir, no reducirla (cuanto mayor sea el niño más alta será la fiebre) ya que ésta baja cuando el zarpullido llega a su punto máximo y no ponerle toallas frías o hielo sobre la cabeza ya que impiden la descarga y entonces se dirigiría internamente a los pulmones, intestinos, estómago u otros órganos. Lo mejor es quedarse en casa, en reposo, una semana hasta que se haya descargado y eliminado totalmente el sarampión para que, así luego, no pueda traer fiebres más altas (varias semanas después) o meningitis, que puede provenir de un sarampión mal curado. (Información de Aveline Kushi de su libro ‘Embarazo Macrobiótico y Crianza’).

Las vacunas en los alérgicos puede provocar crisis de asma, dermatitis, urticaria, psoriasis e incluso reumatismo articular agudo. Según Mendelshon, “se piensa cada vez más que las vacunas contra las enfermedades infantiles de la infancia pueden ser responsables del aumento intenso de las enfermedades autoinmunes en nuestra población. Estas son las enfermedades graves como el cáncer, la leucemia, las enfermedades reumáticas, la esclerosis en placas, el lupus eritematoso diseminado, el síndrome de Guillain-Barré”. El Dr. Robert Mendelson practicó pediatría casi 30 años; fue Director Nacional del Servicio Médico de Consultas de Proyect Head Start; Presidente del Comité de Licencias Médicas del Estado de Illinois y profesor Asociado de Medicina Preventiva y Salud Comunitaria en la Escuela de Medicina de la Universidad de Illinois. El Dr. Mendelsohn ha recibido numerosos premios por excelencia en Medicina y Instrucción Médica.

Personajes médicos exponiéndose a todos los públicos

  • Un análisis cuidadoso y la revisión de la literatura científica muestra que no existe una vacuna o una combinación de vacunas que pueda demostrar una inmunidad completa y segura’. Gary Null en su documental ‘The Silent Epidemic: The Untold Story of Vaccines’ explora críticamente el impacto y la seguridad de las vacunas en la sociedad moderna. A través de entrevistas con expertos médicos y testimonios personales, se cuestiona las prácticas actuales de vacunación y sugiere la necesidad de más transparencia y estudios en este campo.
  • En España el Dr. Pablo Saz viene realizando una labor de divulgación desde hace años; su libro ‘¿Es bueno vacunarse?’ es una introduc­ción sintética y divulgativa que incluye numerosa bibliografía especializada.
  • El Dr. Xavier Uriarte, presidente de la Liga para la Libertad de Vacunación, declaraba que las vacunaciones masivas desde 1980 están relacionadas con la apa­rición del autismo, trastornos evolutivos, epilepsia, muerte súbita del lactante, parálisis progresivas, cegueras, sorderas, diabetes, insuficiencias renales, aler­gias, intolerancias digestivas, tos ferina, polio, hepatitis, paperas y otras enfermedades infantiles (DSalud, 120, octubre 2009, p. 72).
  • La monja benedictina, Teresa Forcades, fue conocida en el 2009 con el caso del niño de Olot y se le etiquetó de charlatana pero pocos son los que saben que esta mujer además de monja, se licenció en Medicina por la Universidad además Barcelona en 1990 y se trasladó a Nueva York para especializarse en Medicina Interna y después obtuvo un máster en teología en la Universidad de Harvard. Regresa a Barcelona en el 2004 y obtuvo el doctorado en Salud Pública por la Universidad de Barcelona con una tesis sobre medicinas alternativas. 
  • Si saltamos el charco, tenemos al Dr. Robert Mendelsohn, pediatra, que en su libro ‘Como criar un hijo sano…a pesar de su médico’, habla, entre otros temas, sobre cómo las vacunas están creando enfermedades, autismo e incluso la muerte en bebés y afirma que un 90% de las visitas al pediatra son innecesarias y subraya que los mejores médicos son las madres, abuelas y la Madre Naturaleza.Es más conocido por su libro ‘Confesiones de un médico hereje’.
  • El doctor Richard Moskowitz, experto en inmunización, y el doctor Block ponen en tela de juicio las vacunas citando informes que demuestran que las vacunas no están libres de importantes riesgos.

Alguien dijo: ‘No hay verdadera libertad de elección sin formación e información‘.

‘Temes perder la aprobación de la ‘tribu’ o que te hagan sentir que eres una mala madre si no vacunas a tus hijos. Hace falta una sólida seguridad personal, como también información, para poner en duda lo que todos los demás creen que es mejor’.

‘Me preocupa nuestra excesiva dependencia de las vacunas como la principal manera de prevenir enfermedades a la vez que pasamos por alto otros aspectos de la inmunidad y la salud.’ Dra. C. Northrup.

‘La vacunación estimula el sistema inmunitario (defensa del organismo). Repetida, la vacunación agota el sistema inmunitario. Proporciona una seguridad engañosa y, de hecho, abre las puertas de par en par a cualquier enfermedad, principalmente a las enfermedades del sida, que no puede desarrollarse sino en un terreno inmunitario perturbado. La vacuna repetida hace estallar el sida silencioso, pero garantiza un mercado de la enfermedad perpetuamente floreciente’. Ghislaine Lanctôt.

Si nada más nacer pudiéramos hablar, le hubiera dicho al médico de turno que fue el primero en verme, con el dedo índice levantado, como símbolo de advertencia: ‘¡Vacunas ni una!’

Yo Isasi

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