¿Tienes un apetito voraz? Pues deja la Sal.

¿Tienes un apetito voraz? Pues deja la sal

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Si, el exceso de sal sobreestimula el apetito tanto a los pequeños de la casa como a los adultos.

Síntomas que nos advierten que consumimos exceso de sal

Veamos qué síntomas claros que nos advierten de que hay un consumo excesivo de sal en los bebés y los más pequeños de la casa. Pero que también se podrían aplicar para los mayores.

  • Exceso de hambre. La presencia de sal sobreestimula el apetito. 
  • Exceso de gritos o quejas. Si grita a menudo es porque está demasiado contraído por demasiado exceso de sal, mientras que si se queja es porque se ha vuelto demasiado expandido, es decir, exceso de azúcares y demás edulcorantes. Más info en ‘Clasificación Alimentos Contractivos y Expansivos’.
  • Movimientos rígidos o falta de flexibilidad.
  • Dificultad para gatear o caminar.
  • Desarrollo de piernas arqueadas.
  • Desarrollo lento: La sal impide el desarrollo y frena el crecimiento.
  • Una circulación sanguínea lenta.
  • Peso anormal. Si adelgaza mucho puede ser debido a que absorbe demasiada sal. El exceso de sal causa contracción y rigidez en un bebé demasiado delgado, mientras que en el caso opuesto (gordo u obeso), le hace retener agua, grasa y otras sustancias como azúcares.
  • Piel seca cuando la piel debe ser blanda y suave.
  • Si sus evacuaciones se endurecen y toman color oscuro. Más info en ¿Cómo son tus Heces?
  • En algunos casos fiebre elevada.

Si tiene o tienes alguno de estos síntomas se debe restablecer el equilibrio reduciendo o evitando los alimentos salados y contractivos: Carnes, sal comercial, embutidos, quesos, fiambres, comidas preparadas o fast-food, enlatados (aceitunas, berberechos…), congelados comerciales (les añaden grandes cantidades de sal), bollería industrial (si, muchos son dulces pero llevan gran cantidad de sal), panes industriales, pizzas congeladas o industriales, frutos secos industriales…  Y no olvidarnos de los niños alimentados con leche de fórmula, ellos lo tienen más difícil ya que el exceso de sal lo llevan incorporado en esta leches.

Como he comentado anteriormente, un exceso de sal puede inhibir el proceso de crecimiento natural y además puede causar una degeneración en su capacidad mental.
Si tienes un bebé te recomiendo que no le añadas sal a sus comidas hasta pasado el año o más de edad.
Es importante no sólo regular los alimentos salados antes mencionados ya que normalmente quien toma estos alimentos también suele incluir en su alimentación alimentos más expansivos como exceso de fruta cruda, líquidos (tés, zumos y bebidas industriales), dulces industriales y así compensar los extremos. Estos alimentos debilitan mucho y así no ayudaremos a resolver el problema con sólo quitar los alimentos salados. Como veis para encontrar el equilibrio los extremos no nos sirven y tanto los salados como los dulces son las versiones más extremas de los alimentos.
Aveline Kushi, mujer de Michio Kushi, nos recomienda este remedio casero relajante:

‘Un baño caliente por día ayuda a descargar la sal y los minerales tomados en exceso y si su condición parece ser muy tensa e irritable es bueno mantenerlo en un ambiente quieto y con pocas visitas y distracciones, moverlo con movimientos suaves y lentos y asegurarse de que descansa sobre algo blando. Antiguo remedio casero: infusión de hojas y flores de tilo, luego se filtra y se echa en un baño caliente sumergiendo el bebé por un tiempo, a veces el bebé se duerme en el baño.’

Yo Isasi

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