La etimología de amistad viene de la raíz amor, de la custodia, del que cuida. Sea por casualidad o porque uno los cultiva, los amigos se convierten en una red que alienta y apoya. Es el comienzo para entender el amor en una de sus mayores expresiones.
Cualquier relación a largo plazo y profundamente comprometida conlleva un cierto nivel de dedicación, lealtad, honestidad, transparencia, apoyo mutuo, paciencia y perseverancia. Esto que a simple vista puede servir sólo para la relación de pareja, es interesante ver que también es imprescindible en la amistad o, por lo menos, en lo que sería la Amistad en mayúsculas.
Porque ya sabemos que hay muchos tipos de amistad actualmente, tantos como peces en el mar: Mejor amigo, amigo a secas, conocido, colega, compañero de trabajo, colega sólo para salir de fiesta, amigo Kleenex para sólo contarle tus penas, amigos para pedir favores o dinero, amigos con derecho a roce, colegas de gimnasio, socio, amigo sólo confidente, amigo invisible… Y aquí lo importante es saber cuáles son los valores que tienen que tener tus relaciones de amistad para que luego no te lleves sorpresas inesperadas porque no recibes lo que esperabas ya que estás exigiendo o dañando y eso ya no es amistad.
Mis Valores Imprescindibles en una Amistad
En la amistad como en una relación de pareja ¿qué es lo que más te importa? ¿Qué es para ti un buen o mejor amigo? Aquí te cuento lo que yo considero imprescindible en una Amistad.
- Equilibrio entre dar y recibir. Si das más de lo que recibes te agotarás y si recibes más de lo que das, te sentirás en deuda y ya no se vivirá como una amistad sana ya que se ha desnivelado la balanza y se convierte en disfuncional.
- Poder expresar vuestros verdaderos sentimientos el uno al otro incluso si estáis enfadados, tristes o asustados. Ser genuinos, auténticos sin miedo al juicio o al rechazo.
- Sentir que hay confianza mutua, apoyo, dedicación, aceptación y respeto.
- Honestidad y confidencialidad. Compartir opiniones honestas y tus mayores secretos con total seguridad.
- Libertad, independencia y seguridad. No sentir celos o resentimiento si tu amigo tiene relaciones cercanas con otras personas. Ojo con no exprimir, asfixiar la amistad porque quieres que tu amigo sea exclusivo, sólo para ti. Eso es apego y dependencia.
- Generosidad e intimidad. Compartir sin esperar nada a cambio.
- Cariño, hermandad. Sentir que es como tu hermano o hermana. El poeta Ruben Blades dijo: ‘Los amigos son la familia que uno escoge’.
- Risas, humor, alegría. Esto, que a simple vista puede parecer una tontería, puede crear más vínculo.
- Celebrar los logros y apoyar las pérdidas desde la empatía.
- Aprecio y agradecimiento continuo.
Esto es para mí la auténtica amistad, la genuina y por eso este tipo de amistades sólo las puedes contar con los dedos de una mano. Luego veremos más valores de manera detallada.
Es recíproco el querer estar ahí para quienes están ahí por nosotros. Esto sale sin esfuerzo alguno, con naturalidad y espontaneidad. Y aún así nos sigue costando pedir ayuda que es justo una parte esencial de nuestra experiencia humana compartida y eso que a los seres humanos nos gusta ayudar, es innato en nosotros. Por lo que pide ayuda y pregunta si tu amigo necesita ayuda. Si te dejas ayudar y si ayudas hará que vuestra relación sea más estrecha y se consolide aún más.
Pero con demasiada frecuencia nos encontramos demasiado ocupados y abrumados para estar por aquellos que nos importan, a veces demasiado cegados por el estrés para ver realmente que la amistad es una prioridad más que una obligación.
Y es cuando sin darnos cuenta dejamos de atender la amistad y se vuelve disfuncional y comenzamos a tratar a nuestros amigos como terapeutas o asistentes, y en casos extremos incluso nos volvemos unos oportunistas egoístas demasiado dependientes y nos hacen o hacemos de mamá o papá. Aquí es cuando empezamos a sentirnos realmente culpables y todos los valores anteriores se desmoronan y desaparecen y empiezas a no decir las cosas, a ocultar para no hacer daño, a aguantar en vez de acompañar o apoyar, a juzgar y criticar tu supuesta amistad con otros.
Es en este momento donde es importante que aparezca la atención plena para darnos cuenta de que surgieron signos de esos patrones que fácilmente ya reconocemos porque se repiten como las natillas. Y aquí es cuando debemos parar antes de hacer o decir cosas que luego nos arrepentiremos. Es hora de reconocer nuestros límites y darnos un respiro. Es hora de hacer autoexploración y ya en la calma comunicar a tu amigo de manera honesta lo que has experimentado y sentido (siempre desde la calma).
Según una investigación realizada por el Dr. John Gottman, la vitalidad y la conexión a largo plazo se mantienen a través de momentos de amistad intencional que se tejen a lo largo de la relación. Y eso se consigue nutriendo y priorizando la relación mostrando interés genuino y dedicación con simples y diarias acciones que fortalecerán la relación. Yo lo relaciono con el bonsai. Así que busco en Google ‘cómo cuidar un bonsai’ y es increíble la simbología tan bonita con la amistad: ‘Para mantener tu bonsái sano y fuerte, hay algunos puntos importantes que debes tener en cuenta. En primer lugar, es crucial que revises tu bonsái con regularidad y estés atento a los signos de enfermedades. Preste especial atención a las hojas descoloridas, las manchas marrones o la caída inusual de hojas. Si nota tales síntomas, debe actuar de inmediato y tomar las medidas adecuadas para mantener la salud de su bonsái.
Otro aspecto importante es el riego adecuado. Los bonsáis necesitan un suministro de agua equilibrado, ni demasiado ni demasiado poco. Asegúrese de que la tierra no se seque, pero tampoco esté demasiado húmeda. Cuando la tierra se sienta seca, es hora de regar.
Además, la fertilización adecuada también juega un papel crucial. Los bonsáis necesitan una ingesta regular de nutrientes para mantenerse sanos y fuertes. Por último, también debes tener en cuenta la elección correcta de la ubicación de tu bonsái. Los bonsáis requieren mucha luz, pero se debe evitar la luz solar directa, ya que puede causar quemaduras. Siguiendo estos consejos e invirtiendo tiempo en el cuidado de su bonsái de forma regular, puede asegurarse de que se mantenga sano y fuerte. Ten en cuenta que cada árbol tiene necesidades individuales y atenderlo en consecuencia.’
Sin duda alguna es lo mismo que tenemos que hacer con nuestras amistades.
Te quiero hermano
Simón Sinek, experto mundial en liderazgo, autor de varios bestsellers como ‘Empieza con el por qué’ o ‘Los líderes comen los últimos’, profesor de Comunicación Estratégica en la Universidad de Columbia de Nueva York y creador del Círculo Dorado que es una metodología que ayuda a empresas y líderes a generar impacto positivo por medio de su propósito, ha pasado mucho tiempo colaborando con el ejército y ha aprendido algunas lecciones realmente profundas sobre la amistad: ’Soy un mejor amigo gracias a mis amigos militares. Me han enseñado sobre el poder de la vulnerabilidad y la sinceridad al hablar con las personas que amo‘.
Cuenta que hace años estaba hablando con un amigo militar de sus respectivos problemas, y simplemente estando ahí el uno para el otro, antes de colgar su amigo le dijo: Te quiero, hermano. Al principio, Simon se quedó desconcertado, casi no lo podía creer ya que era uno de esos militares curtidos que han visto cosas horribles. Pero no fue un error ni dicho casualmente. Nos dice que en la vida civil tenemos colegas y compañeros de trabajo, pero en el ejército, tienen hermanos y hermanas. Usar un término tan familiar establece una profunda conexión donde el amor está presente. Simón se lo tomó en serio y ahora les dice ‘te quiero’ a sus amigos y los llama hermano o hermana. Y esto es justo a lo que te anima que hagas si lo haces desde el corazón, si lo sientes de verdad y que no te reprimas. En mi caso, la primera vez que me lo dijeron me quedé también sorprendida y con miedo a expresar y decir lo mismo cuando realmente lo sentía pero pensaba que al expresarlo tal vez pudiera cambiar nuestra relación de amistad. Fui valiente lo dije y qué liberación ya que eso hizo que me uniera más a una gran amiga, mi verdadera y única amiga.
Llamada de 8 minutos
Mensajes de texto o Whastapp no son lo mismo. Según un estudio realizado en 2021, ampliamente informado en New York Times, examinó los efectos de llamadas telefónicas breves y regulares en 240 adultos. Y los resultados fueron sorprendentes.
Aquellos que recibieron llamadas varias veces a la semana experimentaron una reducción significativa en los niveles de depresión, soledad y ansiedad. Esta revelación llamó la atención del Dr. Bob Waldinger, distinguido profesor de psiquiatría en la Facultad de Medicina de Harvard y autor del libro ‘La buena vida: lecciones del estudio científico sobre la felicidad más extenso del mundo’. El Dr. Waldinger enfatiza en la importancia de invertir tiempo en nuestras relaciones más preciadas. Sostiene que estas inversiones pueden producir efectos tangibles en nuestro bienestar general, ofreciendo una mina de oro de vitalidad oculta que a menudo pasa desapercibida.
La ‘puesta al día en ocho minutos’
Este concepto surgió de una investigación defendida por Simon Sinek que aboga dedicar períodos cortos y concentrados de conexión con amigos o seres queridos. Además de tener esa sensación de cercanía y bienestar, también aborda el problema común de las conversaciones que se prolongan y se hacen interminables o terminan abruptamente. Este estudio del 2021 es muy interesante ¿Las conversaciones terminan cuando la gente así lo desea?: En dos estudios de 932 conversaciones, pedimos a los conversadores que informaran cuándo querían que terminara una conversación y que estimaran cuándo su pareja (que era una persona íntima en el Estudio 1 y un extraño en el Estudio 2) había querido que terminara. Los resultados mostraron que las conversaciones casi nunca terminaban cuando ambos interlocutores querían que lo hicieran y rara vez terminaban cuando incluso uno de los interlocutores quería que lo hicieran y que la discrepancia promedio entre las duraciones deseadas y reales era aproximadamente la mitad de la duración de la conversación. Los conversadores tenían poca idea de cuándo querían terminar sus parejas y subestimaban cuán discrepantes eran los deseos de sus parejas y los suyos propios. Estos estudios sugieren que poner fin a una conversación es un clásico “problema de coordinación” que los humanos no pueden resolver porque hacerlo requiere información que normalmente se ocultan unos a otros. Como resultado, la mayoría de las conversaciones parecen terminar cuando nadie quiere que lo hagan.
Amistad entre Hombres
La investigación destaca que los hombres están menos satisfechos con sus amistades en comparación con las mujeres.
Nos dicen que el declive de las amistades entre los hombres suele comenzar durante la adolescencia y se vuelve más pronunciado con la edad. Si bien los niños no carecen inherentemente de la capacidad de conectarse emocionalmente, a menudo se convierten en hombres emocionalmente distantes. Realmente todos los humanos poseen una necesidad innata de tener conexiones cercanas, y esas conexiones son cruciales no sólo para nuestro desarrollo sino también para nuestra supervivencia.
Lo que está claro es que en esto de las emociones los hombres están hechos de otra pasta desde el principio de los principios y esto lo llevan en el ADN. A las mujeres nos gusta hablar, hablar y hablar y ellos necesitan más acción, de ahí el encuentro del partido de futbol con los amigos. Las mujeres solemos tocarnos más y abrazarnos y ellos si se tocan es porque hay pelea o están en pleno partido y eso es aceptable. La sociedad no lo pone muy fácil porque si se ven dos hombres tomando un café se les etiqueta como gays y ya ni os cuento si se tocan, cosa que dos mujeres pueden tocarse, besarse y abrazarse mientras toman café siendo amigas y no pareja. Así que los únicos hombres que realmente se sienten más libres de expresar sus emociones y de tener contacto físico son los homosexuales y algunos de ellos sus mejores amigas son mujeres. Y la mayoría de los varones heterosexuales sólo tienen este tipo de relación más cercana física con su pareja afectiva.
‘Los hombres a menudo desconocen la profunda importancia de compartir su sufrimiento con sus seres queridos, amigos, colegas o incluso proveedores de salud mental. No les sale de manera natural pero no porque no esté en su esencia sino por las normas tradicionales de masculinidad que a menudo desalientan la expresión de vulnerabilidad, un componente esencial de las amistades profundas. Durante décadas, el estigma que rodea a los vínculos masculinos ha sido una barrera. Esto se complica aún más por los arraigados roles de género que valoran el estoicismo y la independencia, a menudo a expensas de la apertura emocional y la interdependencia.’
‘La consecuencia de tal cultura no es sólo la evidente soledad sino una mayor propensión a la ira y la violencia. A menudo es la razón por la que los hombres luchan con conexiones cercanas. Nos encontramos en una paradoja social en la que nuestros instintos de crianza chocan con las expectativas de “ser hombres”. Al obligar a los niños a ajustarse a estas normas restrictivas, los preparamos absolutamente para luchas en la vida adulta. Además, la dependencia excesiva de la pareja romántica para obtener apoyo emocional puede tensar las relaciones. Es vital cultivar una comunidad para perspectivas y apoyo variados, sin embargo, muchos hombres a menudo siguen adelante en sus relaciones románticas con la expectativa de que una pareja principal puede y debe satisfacer todas sus necesidades emocionales. El desafío no radica sólo en buscar el apoyo de una variedad de otros seres humanos, sino en ofrecer ese apoyo siendo vulnerables, auténticos y transparentes. Estos son rasgos que a menudo se consideran erróneamente más como debilidad que como fortaleza.’
El Profesor Ronald E. Riggio Ph.D, autor de más de 150 libros y artículos de investigación en las áreas de liderazgo, centros de evaluación, psicología organizacional y psicología social, nos cuenta:
- Algunas investigaciones han analizado las similitudes y diferencias entre las amistades entre hombres y mujeres y entre mujeres y mujeres. Si bien las similitudes tienden a superar las diferencias, hay algunas formas interesantes en las que las amistades de los hombres difieren de las de las mujeres. Las amistades de los hombres a menudo se basan en actividades compartidas (por ejemplo, compañeros de póquer o fútbol) y son más «transaccionales»: Favores recíprocos y trabajo juntos en proyectos. En otras palabras, los hombres comparten actividades, las mujeres comparten sentimientos.
- Un estudio analizó las diferencias socioeconómicas en las amistades de los hombres y encontró que los hombres de clase trabajadora tienen reciprocidad con bienes y servicios materiales (por ejemplo, intercambiar herramientas o arreglar automóviles), mientras que los hombres de clase media tenían más probabilidades de compartir actividades de ocio, como viajar. o asistir a eventos deportivos.
- En general, las mujeres tienden a invertir más en mantener sus amistades: llaman a sus amigas con regularidad, se reúnen con más frecuencia, etc. Los hombres, por otro lado, no sienten tanta necesidad de mantenerse en contacto.
- En su mayor parte, las amistades entre hombres tienden a ser menos íntimas y menos solidarias que las amistades entre mujeres. Sin embargo, hay cierta evidencia de que las amistades de las mujeres tienden a ser más frágiles que las de los hombres.
- Un estudio muy reciente sugiere que una de las razones por las que los hombres son más propensos que las mujeres a salir a beber con amigos es que el alcohol hace que los hombres estén menos inhibidos y permite una mayor expresión de las emociones. Fuente.
‘Tener una amistad sólida se correlaciona con una perspectiva positiva de la relación, una gestión eficaz de los conflictos y un fuerte sentido del «nosotros». Dres. John y Julie Gottman.
Amistad: Confianza y Confianza
‘La mejor manera de saber si puedes confiar en alguien es confiar en él’. Ernest Hemingway.
Las amistades cercanas que duran y se sostienen es porque tienen una estructura creada en la confianza y el compromiso. Confías en que tu amigo te tiene en mente y que está comprometido en vuestra amistad y esto es recíproco. Puedes contar con él o ella cuando tienes problemas y cuando te salen bien las cosas. Así que de manera natural te comportas de manera confiable y demuestras tu compromiso de manera constante ya que la confianza no se construye de la noche a la mañana ni con grandes gestos sino con el día a día, en los pequeños momentos de la vida cotidiana. En cada interacción tienes la oportunidad de nutrir tu amistad o morirte de ella. La esencia de generar confianza es ser consciente de tu amistad e inclinarte hacia ella con genuina curiosidad. Además incluye escuchar con empatía para comprenderla y al mismo tiempo crear espacio para perspectivas conflictivas y participar sin ponerse a la defensiva.
Valores en una Amistad Auténtica
Lo único que podemos cambiar es nuestro propio comportamiento y hay ciertos valores personales que es esencial cultivar para construir amistades sanas, duraderas y auténticas. Cada persona requiere algo diferente de aquellos a quienes siente más cercanos. Es nuestro trabajo encontrarlo dentro de nosotros mismos para ser la persona que nuestro amigo necesita:
- Integridad: Uno de los valores más importantes en cualquier relación interpersonal. Cualquier incumplimiento, independientemente de la magnitud de lo ocurrido, puede acabar una relación, cualquier relación.
- Honestidad: Hablar abiertamente desde el corazón y al mismo tiempo que nuestra palabras sean objetivas y coherentes. John Lennon dijo: ‘Ser honesto puede que no te consiga muchos amigos, pero siempre te conseguirá los correctos‘. Las amistades sanas y maduras se basan en la honestidad, y estas amistades continúan creciendo sólo si los amigos se mantienen fieles o leales el uno al otro. Los amigos deberían poder hablar abiertamente desde el corazón y decirse la verdad. Así que sé honesto con tus amigos, en lugar de tratar de consolarlos con una mentira.
- Ser confiable: Tus amigos pueden contar contigo para estar allí cuando digas que lo harás, para hacer lo que dices que harás y para estar dispuesto a defender a tus amigos, especialmente cuando ellos no pueden defenderse por sí mismos. Si hay alguna probabilidad de que decepciones a tus amigos, lo que conseguirás será una relación superficial que provocará resentimiento y un final poco feliz. También implica sentirse cómodo en la vulnerabilidad. Si tienes dificultades para compartir tu yo auténtico con un amigo, es dudoso que tu amigo esté dispuesto a hacerlo contigo. El terapeuta Nate Battle dice ‘un buen amigo es alguien en quien puedes confiar para mantener privada la información personal que compartiste con él y no compartirla con nadie ni chismorrear al respecto’. La confianza mutua nos permite sentirnos seguros con nuestros amigos. Aprende a confiar en tu amigo lo suficiente como para compartir tus luchas, desafíos y problemas personales con él ya que es la clave para construir una amistad sana y auténtica.
- Lealtad: Se valora desde el principio en todas nuestras relaciones, desde el momento en que hacemos nuestras primeras amistades. Necesitamos amigos que no cuenten nuestros secretos a los demás, que no chismorren sobre nosotros ni permitan que otros nos critiquen. ‘Hay ‘amigos’ que se destruyen entre sí, pero un verdadero amigo permanece más unido que un hermano’. Proverbio 18:24. Para cultivar la lealtad en ti mismo, debes hacer de la amistad una prioridad. Hazles saber a tus amigos que estarás a su lado pase lo que pase. Se trata de permanecer fiel a la relación en los malos y en los buenos momentos, por siempre y para siempre. Un amigo leal nunca evita levantar el teléfono cuando su amigo necesita ayuda o consejo y también contar una buena noticia.
- Empatía: Es la capacidad de comprender lo que le está pasando a nuestro amigo, reconocer cómo se siente e interactuar y responder en consecuencia. Implica comprender las experiencias, emociones y dificultades de nuestros amigos. Para ser un buen amigo, debes poder ponerte en el lugar de los demás, especialmente de los más cercanos a ti. Debes reconocer cómo se siente tu amigo e interactuar y responder en consecuencia. Sólo con empatía podrás ayudar a tu amigo a superar las situaciones difíciles por las que pueda estar pasando.
- No juzgar: Refleja nuestra facilidad para aceptar las elecciones de un amigo, independientemente de cómo puedan diferir de las nuestras.
- Respeto: ‘Haga mejoras, no excusas. Busque respeto, no atención’. Roy T. Bennett, autos y motivador del desarrollo personal. Toda verdadera amistad requiere respeto mutuo. Los buenos amigos deben respetarse mutuamente. Casi todos tus amigos han logrado algo que merece ser celebrado. Descúbrelo y reconócelo y celebrarlo juntos. Pero el respeto no se trata sólo de mostrar admiración por sus esfuerzos sino como persona y por sus valores.
- Escucha: Esencial para permitir la comunicación de pensamientos, sentimientos y experiencias íntimas. Este compartir es un proceso gradual de dar y recibir que se profundiza con el tiempo.
- Apoyo: Apoyar a los demás en los malos momentos es una cualidad muy importante de todo buen amigo pero ser solidario con los demás en sus buenos momentos también es esencial ya que si tienes problemas para celebrar la buena suerte y experiencia de otra persona y te genera envidias o incluso amargura, esto puede limitar la profundidad de sus amistades. Y no es un problema a resolver en tu amigo sino en ti.
- Confianza en sí mismo. Es una característica atractiva en cualquier amigo e incluso puede ser contagiosa. Cuando estamos en compañía de personas seguras de sí mismas, normalmente sentimos que nuestra propia confianza aumenta.
- Divertido: Las personas que tienen la capacidad de ver el humor en la vida nos ayudan a lidiar con nuestros problemas desde otra perspectiva.Todos nos beneficiamos de tener amigos que nos ayudan a ver la vida desde el humor y la alegría.
Ir dejando amigos por el camino
Hay muchos momentos en tu vida en los que tus valores pueden cambiar y seguro que cambian porque vamos evolucionando y creciendo y por las circunstancias de la vida como la maternidad o paternidad, la salud tuya o de un familiar. Y cuando eso sucede nos solemos distanciar de los amigos que no crecen contigo o que ya no sabéis cómo acompañaros.
Si bien dejar atrás a los amigos puede ser duro, solitario y difícil, la amistad es mejor cuando los valores de los amigos están alineados aunque no necesariamente exactamente iguales. Pero si que es importante que tus valores coincidan con el de tu amigo y que estéis evolucionando casi a la par porque ahí el apoyo y el acompañamiento mutuo. Los amigos no tienen por qué tener los mismos valores pero deben estar alineados.
Una amistad fuerte es esencial para nuestro bienestar mental y emocional. Cuando tenemos vínculos sociales inquebrantables con quienes nos rodean, somos innegablemente más felices, sanos y nos comemos el mundo, literal. Con un gran amigo a nuestro lado, podemos afrontar casi cualquier desafío que nos depare la vida.
De manera similar, queremos ser la persona en la que nuestros amigos puedan confiar, en los buenos y en los malos momentos. Pero ¿cuál es exactamente la definición de un buen amigo? ¿Y cómo podemos convertirnos en uno? Sin una idea clara de lo que constituye una amistad sólida, es fácil perderse cómo ser un buen amigo para las personas en su vida. De ahí este artículo que espero que te haya servido para recordar quién es tu Amigo del Alma.