Un Psicópata en tu Alcoba.

Un Psicópata en mi Alcoba. Convivencia Invisible

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American Psycho, película del año 2000, tiene como protagonista a Patrick Bateman (caracterizado por un Christian Bale que lo borda, que da miedo, yuyu), un joven ejecutivo con una vida cómoda y lujosa pero que en sus ratos libres se convierte en un asesino, torturador y violador eligiendo a sus víctimas para satisfacer su gran vacío existencial. Este personaje podríamos etiquetarlo como psicópata pero también como sociópata y también como narcisista y también como obsesivo-compulsivo y también como esquizofrénico. Todas estas cualidades son trastornos de la personalidad que desarrollaremos con detalle ya que hay mucho personaje suelto por ahí que podríamos incluir en alguno de estos trastornos o en todos sin haber sido diagnosticado oficialmente ya que son bastante escurridizos y no suelen frecuentar las consultas de terapia pero si las alcobas…
Por cierto, he tenido unos cuantos Patricks en mis sesiones y te encandilan de tal manera que te hacen creer que son víctimas de sus circunstancias, que no han roto ni un plato, son como corderillos… Cuando una lleva años viendo y tratando a tanta gente ya no me la cuelan tan fácilmente pero, muy a mi pesar, la mayoría cuando salen de la sesión, se van a casa y tergiversan todas mis palabras a su favor para así tener enganchada a su víctima pareja y hacerla sentir culpable, encarcelada y sin salida.

Veamos con detalle todas las ‘cualidades’ de nuestro Patrick Bateman que parece que también es un poco avaricioso y las quiere todas:

  • Trastorno de Personalidad Antisocial (psicopatía/sociopatía): Falta de remordimiento, manipulación, desprecio por las normas y la impulsividad para cometer actos violentos.
  • Trastorno Narcisista de la Personalidad: Superficialidad extrema, necesidad de admiración, egocentrismo y visión interesada y materialista de las personas, a quienes ve como objetos.
  • Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC): Meticulosa rutina de cuidado personal y organización (como colocar sus objetos) con comportamientos compulsivos.
  • Rasgos psicóticos y esquizofrénicos: La línea entre realidad y fantasía se difumina, como cuando sus ‘crímenes’ no tienen consecuencias, sugiriendo delirios o alucinaciones.
  • Falta de Empatía: Incapacidad para sentir por otros y frialdad emocional, sellos distintivos de la psicopatía y el narcisismo.

Trastornos de la Personalidad

Para saber si estás durmiendo con un personaje con trastorno de personalidad tenemos primero que definir lo que es: Afección mental crónica caracterizada por patrones de pensamiento, comportamiento y funcionamiento emocional rígidos e inflexibles. Se desvía notablemente de las expectativas culturales, causando problemas graves en las relaciones, el trabajo y la adaptación social. Suele iniciarse en la adolescencia o inicio de la adultez. Y ahora es interesante observar si tiene estas tres características clave:

  • Rigidez: Patrones de comportamiento poco saludables que no cambian a pesar de las consecuencias negativas.
  • Impacto Social: Dificultad para relacionarse con otros, manejar el estrés y lidiar con la vida diaria.
  • Visión de «Normalidad»: A menudo, las personas afectadas perciben su comportamiento como normal, atribuyendo sus problemas a otros. 

¿Eres de los que tiene una pareja que a nadie de tu familia y círculo social le gusta? ¿Tienes una pareja que siempre tiene conflictos con sus amistades y familiares y hasta con la cajera del super? O todo lo contrario: ¿Tienes una pareja que todos están enamorados y lo ven como alguien brillante?

¿Tienes una pareja muy absorbente que no te deja solo/a ni para ir al baño? ¿Tienes una pareja que se obsesiona por la limpieza o el orden de manera obsesiva y no se puede dormir si las ranuras de las baldosas del baño no estás blancas o si no ha colocado su ropa de cierta manera?

El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales incluye 10 trastornos de la personalidad, agrupados en tres grupos. Vamos a ver si tu pareja está en alguno de ellos.

Grupo A (Raros o Excéntricos)

  • Paranoide: Desconfianza extrema; sospechas irracionales de estar siendo manipulado, de que otros no son confiables o de que otros comunican amenazas o insultos ocultos. ¿Tu pareja se cree que le ocultas algo? ¿Que hablas a escondidas con otras personas? ¿Que tienes un amante?
  • Esquizoide: Aislamiento social, frialdad emocional. Falta de deseo de relaciones cercanas, preferencia abrumadora por la soledad o aparente falta de preocupación por los elogios o las críticas de los demás. ¿Desde el confinamiento tu pareja ya no quiere quedar con otras personas? ¿Ha cerrado su círculo social tanto que ya solo se queda contigo en su casa? ¿O tienes una relación con alguien a distancia y solo os veis de uvas a peras?
  • Esquizotípico: Comportamiento excéntrico, creencias extrañas, anomalías cognitivas o perceptivas, que pueden incluir creencias mágicas (como en la telepatía) que influyen en el comportamiento, creencias falsas de que los eventos están directamente relacionados con ellos o ansiedad social debido a miedos paranoicos. ¿Tu pareja cree que el FBI o los ‘de arriba’ le persiguen o le tienen pinchado el teléfono? ¿Borra sus mensajes una vez los has recibido?

Grupo B (Dramáticos, Emocionales o Erráticos)

Propensión a reaccionar violentamente o a intentar manipular a los demás, junto con otros comportamientos.

  • Trastorno Límite de la Personalidad (TLP): Relaciones inestables, miedo al abandono, impulsividad, cambios de ánimo drásticos. Impulsividad (como en conductas sexuales de riesgo o el consumo de drogas). ¿Tu pareja tiene cambios de humor? ¿No sabes cómo va a responder? ¿En la cama se transforma y te pide hacer cosas fetichistas exageradas?
  • Narcisista: Exageración de logros, necesidad de admiración, sentido de grandeza de sí mismo y una necesidad de admiración, junto con una falta de empatía. Comportamiento arrogante, afán de explotación y la creencia de merecer un trato especial. En este ya hemos hablado largo y tendido…
  • Antisocial: Violación de normas sociales, comportamiento criminal, falta de remordimiento. Desprecio por los derechos de los demás, que puede manifestarse en comportamientos como actividad delictiva repetida, peleas o mentiras. Tendencia a actuar impulsivamente y falta de remordimiento. A menudo se le conoce coloquialmente como sociopatía y puede estar relacionado con antecedentes de trauma infantil, genética y consumo de drogas. ¿Salís por la noche y tu pareja la monta parda y acabáis en comisaría? ¿Insulta a los otros conductores? ¿Te miente constantemente? ¿Os para la policía por superar la velocidad y no coopera con el agente?
  • Histriónico: Búsqueda constante de atención, emotividad excesiva. Esto puede implicar comportamiento inapropiado y provocativo, teatralidad e incomodidad por no ser el foco de atención. ¿Tu pareja tiene que ser el centro de atención en las reuniones familiares? ¿Te deja en evidencia delante de todos? ¿Te monta numeritos en plena calle?

Grupo C (Ansiosos o Temorosos)

  • Evitativo: Timidez extrema, miedo al rechazo, vergüenza, sentimientos de insuficiencia, percepción de incompetencia. Se resiste a acercarse a otras personas (incluidas sus parejas) y teme las evaluaciones negativas de los demás. ¿Tu pareja le cuesta comunicarse? ¿No expresa sus sentimientos?
  • Dependiente: Necesidad excesiva de ser cuidado por otros (por ejemplo, que otros tomen decisiones o asuman responsabilidades), lo que genera miedo a la separación. Sumisión. A una persona con este trastorno le puede costar discrepar con su pareja o actúa con sumisión para no comprometer la relación. ¿Eres de los que toma las decisiones por tu pareja? ¿Tienes que hacerte cargo de cualquier papeleo o trámite? ¿Te pregunta constantemente si lo que hace está bien? ¿Tienes más comunicación íntima con su madre que contigo?
  • Obsesivo-compulsivo TOC: Perfeccionismo, rigidez y una exigencia de orden y control, que puede manifestarse en una fijación contraproducente en las reglas y los detalles, y una devoción al trabajo que desplaza otras áreas de la vida. El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) implica obsesiones (pensamientos intrusivos) y compulsiones (rituales) que generan mucha ansiedad y la persona quiere eliminar (egodistónico), mientras que el Trastorno de Personalidad Obsesivo-Compulsiva (TPOC) es un patrón de perfeccionismo y rigidez que la persona considera correcto y natural (egosintónico), sin tener obsesiones/compulsiones específicas, sino una necesidad general de control y orden que afecta su vida globalmente. ¿Tu pareja necesita tener su ropa ordenada por colores? ¿Tiene una rutina bien marcada que no se puede saltar? ¿No puede ir al baño si no se ha limpiado antes? ¿Se lava las manos constantemente? ¿Desinfecta las cosas varias veces al día? ¿Es incapaz de tirar cosas antiguas? ¿Recopila objetos como tarros, envases o revistas?  

El Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) afecta a entre 948.400 y 2.371.000 personas en España.

Lo más seguro es que la cifra sea mucho más alta pero es que estos personajes no suelen ir a terapia por su propio pie por lo que hay pocos que sean diagnosticados oficialmente. Como dije, son muy escurridizos y nos relacionamos con muchos que a simple vista parece que no tengan ningún trastorno de personalidad.

Sociópata y Psicópata No es lo Mismo

La mayor diferencia es que los sociópatas tienden a ser impulsivos y reactivos, mientras que los psicópatas son fríos y calculadores. Por ejemplo, un psicópata puede ser un planificador meticuloso y un manipulador encantador, mientras que un sociópata tiende a actuar de forma más agresiva y errática en momentos de tensión. La psicopatía está vinculada a causas genéticas y provoca falta de empatía, mientras que la sociopatía está más influenciada por causas ambientales, como experiencias traumáticas.

Diferencias clave entre un Sociópata y un Psicópata

Los sociópatas tienen una capacidad limitada, aunque débil, para sentir empatía y remordimiento. También son más propensos a perder los estribos y reaccionar violentamente al enfrentarse a las consecuencias de sus actos. Los psicópatas son personas con poca o ninguna conciencia, pero pueden seguir las convenciones sociales cuando les conviene.

Sociópata

  • No le importa cómo se sienten los demás.
  • Comportamiento impulsivo y exaltado.
  • Propenso a ataques de ira y rabia.
  • Reconoce lo que están haciendo pero racionaliza su comportamiento.
  • No puede mantener una vida laboral y familiar regular.
  • Es difícil que pueda formar vínculos emocionales y si lo consigue no son duraderos.
  • Lo más probable es que sea el resultado de un trauma y abuso.

‘Los estudios no dan una cifra fidedigna puesto que muchos de ellos pasan desapercibidos en la sociedad, pero si se asocian a las conductas de violencia, ruptura de la ley y poder, se estima que son alrededor del 5% de la población los que tiene una sociopatía’La Vanguardia.

Psicópata

  • Finge que le importa.
  • Comportamiento despiadado.
  • No reconoce la angustia de los demás.
  • Tiene relaciones superficiales y falsas.
  • Mantiene una vida normal como tapadera para la actividad delictiva.
  • No logra formar vínculos emocionales genuinos.
  • Más influenciado por la genética. Se suele heredar.

Aunque sociópata y psicópata suelen usarse indistintamente y pueden superponerse, cada uno tiene sus propias líneas de distinción claras. Sociopatía es el término no oficial para el trastorno de personalidad antisocial (ASPD) y la psicopatía no es un diagnóstico oficial y no se considera un ASPD.

Algunos dicen que ‘los sociópatas se hacen y los psicópatas nacen’, pero esta caracterización podría ser demasiado amplia. Si bien se cree que la psicopatía tiene componentes genéticos causados por el subdesarrollo de las partes del cerebro que regulan las emociones y la impulsividad, es evidente que existen otros factores que contribuyen al trastorno de conducta.

Las investigaciones sugieren que los psicópatas a menudo experimentan:

  • Maltrato infantil, incluida la negligencia y el abuso físico.
  • Exposición a la violencia en su hogar y comunidad durante la infancia.
  • Una historia de trauma.

Estos factores sociales y ambientales pueden alterar el desarrollo emocional de un niño y aumentar la probabilidad de presentar rasgos psicopáticos.

Un psicópata integrado se presenta ante todo el mundo como una persona encantadora y maravillosa, dotada de una imagen pública impecable, pero es «un ser sin emoción, sin empatía y sin capacidad de reconducir su conducta, por lo que tener como pareja con un individuo de este tipo puede ser la mayor experiencia de victimización en este mundo», ha subrayado el profesor de la Universidad de Alcalá de Henares, Iñaki Piñuel, autor del libro ‘Por si acaso te acosan.100 cosas que debes saber para salir del mobbing’.

Los psicópatas están especializados en sacar partido de los demás y operan con un estilo de vida parasitario con el objetivo de destruir de manera progresiva a sus víctimas explotándolas social, económica, sexual y emocionalmente y robando toda su energía psíquica’, ha detallado.

La sociopatía también tiende a estar asociada con experiencias traumáticas en la infancia, incluido:

  • Abuso sexual.
  • Violencia física.
  • Inestabilidad parental.

Los sociópatas tienen conciencia, aunque débil, y a menudo justifican algo que saben que está mal. En cambio, los psicópatas creen que sus acciones están justificadas y no sienten remordimiento por el daño causado.

Características del comportamiento que ambos pueden tener y de ahí la confusión de que sociópatas y psicópatas son iguales:

  • Una fuerte tendencia a ignorar compromisos, promesas y acuerdos, incluidos los financieros.
  • Dificultad para hacer planes, prefiriendo creer que es capaz de afrontar ágilmente los problemas a medida que aparecen.
  • No es raro que alguien con TPA se vea involucrado en peleas o agresiones reiteradas.
  • Mentir como medio para obtener acceso o ventaja social, como proclamarse un héroe de guerra condecorado cuando nunca se ha servido.
  • Tomar decisiones en el momento sin tener en cuenta las consecuencias si se quiere lograr un objetivo inmediato.
  • Ira o irritabilidad persistentes, incluso por cosas pequeñas, así como un comportamiento mezquino y rencoroso.
  • Reaccionar con insensibilidad, agresión, falta de remordimiento o incluso sadismo cuando se enfrenta a las consecuencias de sus acciones.
  • Toma de riesgos, aburrimiento fácil y capacidad de ignorar límites personales y justificar incluso las acciones más escandalosas.
  • La manipulación emocional de otros, por ejemplo, fingir estar interesado en alguien simplemente para lograr un objetivo.

Los Narcisistas

A pesar del uso común y cierta superposición de características, no todas las personas con narcisismo son sociópatas/psicópatas, y no todos los sociópatas/psicópatas son narcisistas. En la práctica, las principales diferencias radican en la intención de cada persona. Las personas con Trastorno Narcisista de la Personalidad (TNP) son:

  • Egoístas.
  • Exageran su importancia personal.
  • Anhelo elogios constantes.
  • Hacen todo lo posible para alimentar su ego.
  • Están excesivamente preocupados por la imagen.


Según el profesor de la Universidad de Alcalá de Henares, Iñaki Piñuel: ‘En España hay más de un millón de «psicópatas puros» y entre cuatro y cinco millones de «psicópatas normalizados o integrados», entre narcisistas, trepas, maquiavélicos o malvados’.

Por mi experiencia puedo decir que la mayoría de los psicópatas llevan integrado el narcisismo ya que las características de los narcisistas están incluidas en los psicópatas. En definitiva, para mi todo psicópata es narcisista.

Durmiendo con su Enemigo

Título de la película de los 90 protagonizada por Julia Roberts que encarna a una mujer víctima de un esposo con trastorno de la personalidad donde la relación se basa en la manipulación, el aislamiento y el miedo y el esposo abusador se disfraza de esposo perfecto ante la sociedad.

La verdadera pandemia de nuestra sociedad es la de narcisistas y psicópatas’. Iñaki Piñuel.

Si alguien que conoces tiene TP es posible que no acepte ni reconozca que exista un problema con su comportamiento. En cierto punto, puede que tengas que decidir si vale la pena preservar la relación. Algunos consejos que pueden ayudar:

  • Establece límites claros y comunícalos con claridad.
  • Mantén tus límites cuando la persona intente ponerlos a prueba.
  • Protege tu tiempo, energía y recursos personales.
  • Anímalos a buscar ayuda personal, pero comprende que pueden negarse o abandonar el tratamiento.
  • Obtén apoyo de amigos, familiares o un profesional de salud mental.
  • Estáte atento a señales de abuso físico, emocional o financiero y busca ayuda inmediatamente si tu seguridad se convierte en un problema.
  • Prioriza tu propio bienestar.

Son consejos que servirían para una relación funcional pero en una relación donde un miembro tiene un trastorno de la personalidad es casi imposible, por no decir imposible, que puedas establecer límites porque te los romperá; que puedas proteger tu tiempo y energía porque te dejará sin fuerza; que puedas convencerle que vaya a terapia y si lo hace manipulará al terapeuta y te dirá que toda la culpa es tuya; que puedas ser consciente de que abusan te ti y de que te manipulan porque estás en una burbuja donde no ves con claridad y no puedes priorizarte. Si al leer esto hay algo que te resuena, por favor, busca ayuda, sal de ahí por patas.

Dejar ir a alguien puede ser una de las cosas más difíciles que tengas que hacer, pero al final puede ser lo mejor. Y en realidad no es dejar ir porque no se irá. Tienes que tener la valentía de salir tú y mejor si es por la puerta grande e irte muy lejos donde no pueda localizarte. No te quiero asustar pero si quieres recuperar tu vida, no te queda otra. Aquí no intentes esperar, comunicarte, intentarlo de nuevo porque es una pérdida de tiempo ya que un personaje con trastorno de la personalidad no cambia ni quiere cambiar. Como siempre, lo más importante es cuidar de uno mismo y rodearse de personas que enriquezcan nuestra vida, nos apoyen y nos aprecien. No te merece y tú no te mereces vivir esta situación.

Dentro del «catálogo de horrores» que sufren las parejas de psicópatas, Piñuel ha indicado que ellos se presentan como víctimas de sus víctimas, promueven la triangulación de forma deliberada, con la aparición de exparejas o posibles candidatos, para inducir un estado de inseguridad en la relación, utilizan la mentira sobre la mentira y lanzan «un bombardeo amoroso» de manera fulminante.

Y ha remarcado y sostiene que ‘no hay remedio para la psicopatía‘ y que no se debe practicar la terapia con esta patología porque, ‘en lugar de curarse, utilizan al psicólogo para aprender nuevas técnicas para depredar, manipular y destruir a sus futuras víctimas’.

Creo que con esto ya está todo dicho.

Yo Isasi

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