Tú No Eres Tus Pensamientos

Tu No Eres Tus Pensamientos

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Al maestro Shi Heng Yi, director del Templo Shaolin de Europa en Alemania y autor de Shaolin Spirits (‘El camino shaolin: Hábitos milenarios para la vida moderna’ pero me gusta más el título original que sería algo así ‘El Camino hacia el Autodominio’), le preguntaron si era feliz y respondió: Es una pregunta difícil. No busco la felicidad. Lo que busco es la paz porque si hay felicidad, hay tristeza; si algo puede ascender, algo debe caer, si puedes ganar, hay algo que perder. Y por eso, ¿qué es lo que busco en última instancia? Diría que es simplemente paz. Y entonces le preguntaron si estaba en paz y respondió: Cada vez más. Sí. Cada vez más. Cada vez más.

Con lo que nos ha dicho este monje budista experto en artes marciales, ya sería el final del artículo porque si hay y eres Paz significa que no te identificas con tus pensamientos y tú llevas el control, el poder, o como quieras llamarlo, en definitiva, eres libre de tus pensamientos. Según él: Se debe prestar la debida atención al cultivo de la mente y, simultáneamente, al cultivo de las facultades físicas.


Pero para los que no nos levantamos a las cuatro y media de la madrugada a meditar ni a practicar Kung Fu, nos creemos todo lo que nos dice nuestro cerebro pero es un mentiroso empedernido que nos da tregua de vez en cuando contando alguna verdad para que sigamos creyendo que tiene razón y así seguir tomando decisiones erróneas y haciéndonos sentir culpables y miserables. Cuando lo que realmente hace es ocultar nuestro instinto y nuestra intuición para llevar el control haciéndonos creer que lo llevamos nosotros aunque te tropieces una y otra vez. Somos unos ilusos e ingenuos atrapados en una cárcel que hemos construido nosotros.

Nuestra Conciencia según la Ciencia

¿Te acuerdas de Pepito Grillo en Pinocho? Pues sería una metáfora sobre cómo funciona el sistema de conciencia de nuestro cerebro durante los procesos de toma de decisiones. Investigaciones recientes en neurociencia han arrojado luz sobre fascinantes paralelismos entre este personaje y nuestra arquitectura neuronal real.

Las cualidades de Pepito Grillo son crítica constructiva, enfoque de apoyo, retroalimentación clara y específica y refuerzo positivo.
Y según investigadores de la Universidad de Oxford, Pepito Grillo se encuentra en nuestra corteza prefrontal anterior y es exclusivo de los seres humanos. 

Estos experimentos demuestran que nuestra corteza prefrontal anterior continúa evaluando las opciones que dejamos atrás. O sea, se encarga de valorar las alternativas que desechamos y analizar si las razones que nos llevaron a hacerlo eran válidas. Pero no se trata del sentido de culpa y los remordimientos que se desatan después de constatar que hemos tomado una mala decisión, es un mecanismo que se activa mucho antes de conocer las consecuencias de la decisión que hemos tomado.

Y la teoría causal-valorativa, planteada por el autor William Lyons en su ensayo Emotion en 1980, afirma que si bien es cierto que los niños pequeños, en desarrollo y moralmente inmaduros han adquirido la conciencia externa y pasivamente, como lo describía Freud, con el tiempo se alcanza un punto de desarrollo en la adolescencia en el que son capaces de desarrollar su propio pensamiento crítico e individual, un tipo de pensamiento que puede ir en contra y rechazar las normas e influencias sociales y parentales previamente aceptadas. Con esta capacidad, el individuo se vuelve capaz de reemplazar dicha conciencia externa y pasiva por una nueva conciencia en cuya construcción participa activamente. En esta, puede elegir qué ideas e influencias externas se manifiestan en su interior y cuáles rechaza.

Nuestra supuesta ‘voz interior’, el llamado ‘diálogo interno’ o el inofensivo Pepito Grillo nos habla, nada más y nada menos, que a 4000 palabras por minuto. Pero realmente no es que sean unas palabras sabias para aprovechar… Están distorsionadas.

¿Hay una manera sencilla para silenciar todo este diálogo interno mayoritariamente negativo?

El Dr. Ethan Kross, psicólogo y neurocientífico, ha sido un investigador pionero en el campo del diálogo interno y las emociones durante 25 años y es autor ‘Chatter: La Voz en Nuestra Cabeza, Por qué Importa y Cómo Aprovecharla’ y ‘Shift: How to Manage Your Emotions so They Don’t Manage You (Cambio: Controlando tus Emociones para que ellas no te controlen a ti) nos da algunos consejos para silenciarla.

Porque lo interesante aquí es dominar a la ‘bestia’, controlar tú a tu mente y no al revés. Pero tenemos que ser realistas porque todos nos hemos quedado encallados en pensamientos repetitivos negativos cuando sucede algo que nos descoloca como perder a alguien, romper con alguien, problemas financieros, etc. y eso está dentro de la condición humana mental pero de ahí a que ya nos levantemos y nos acostemos y soñemos con pajas mentales ya se considera un problema.

Y es como si fuéramos expertos para visualizar y pensar los peores escenarios y, en cambio, nos cuesta ver mejores escenarios o escenarios más positivos. ¿Por qué? Porque seguiríamos siendos unos ilusos si nos creyéramos esos pensamientos positivos de color de rosa. Pero es curioso que cuando se trata de pensamientos catastróficos y decadentes sin salida nos acojonamos y nos bloqueamos sin ver ninguna solución realista.

Y por cierto, qué manía con la terapia positiva, eso de convertir lo negativo en positivo, lo negro en blanco cuando realmente es más de lo mismo, todo mentira tanto lo negativo como lo positivo. Este mundo dual ilusorio que nos hace alejarnos de la Esencia, de nuestra Esencia. Personalmente creo que cuando el hombre dejó el campo para ir a las ciudades fue cuando su mente empezó llenarse de muchos pensamientos sin sentido y sin dejar espacio ni aire al cerebro por lo que no se puede oxigenar como toca intoxicándose a todos los niveles. 

El Dr. Kross nos dice que ‘nuestro flujo verbal de pensamientos, nuestro diálogo interno, es tan intenso que, según un estudio, hablamos internamente a un ritmo equivalente a 4000 palabras por minuto. Para ponerlo en perspectiva, 4000 palabras por minuto equivalen a leer el primer libro de la saga de Harry Potter en menos de 20 minutos.’

Funciones útiles de nuestro cerebro pensante

Es como si nuestra mente estuviera dando vueltas verbalmente y nos viéramos abrumados, lo cual explica en parte por qué, cuando nos vemos acosados ​​por la cháchara, puede resultar tan opresivo y agobiante y es como si nos fuera a estallar la cabeza. 

Y el Dr. Kross nos aconseja escribir sobre nuestras experiencias, a través de la escritura expresiva ya que nos ayuda a organizar nuestros pensamientos para que no estemos dando vueltas sin rumbo.

  • Pero este diálogo interno y parloteo mental que se ha descarrilado realmente tiene una función básica que es la de recordar cosas pero esta función parece que se ha quedado en el olvido, nunca mejor dicho, porque ya hemos perdido la función de recordar ya que ahora tenemos todo digitalizado y ya no recordamos cosas sino que damos vueltas y vueltas a pensamientos sin encontrar resolución o respuesta y su función auténtica ya no es usada. Esa función se llama o se llamaba memoria de trabajo verbal.

Si tuviéramos un altavoz incorporado y pudiéramos oír todo lo que nuestra cabeza piensa estaríamos avergonzados de nosotros mismos.

Así que podemos, o podíamos, memorizar un número de teléfono, la lista de la compra pero ya no lo hacemos ¿a que nadie lo hace? 

  • Pero también tiene otra función que es simular y planificar. Como por ejemplo, preparar mentalmente tu viaje o tu maleta o silenciosamente preparas lo que vas a hacer durante el día.
  • Otra función es la del autocontrol y motivación. ¿Alguna vez hablas contigo mismo, te motivas, mientras, por ejemplo, haces ejercicio? Pero ya no sueles usarla para motivarte sino para decirte que ya no puedes más y que lo dejas e incluso algunos ya ni van al gimnasio. Pero si la función de tu voz interior es ser motivadora me imagino que para el hombre cazador le serviría mientras cazaba porque sino no comía y en el gimnasio nos daría un empujón para seguir haciendo los ejercicios hasta el final y sin hacer trampas. Así que tu voz interior te ayuda a controlarte y motivarte. 


Quien se encarga ahora, y próximamente, de estas funciones es ChatGPT.

Usamos nuestra voz interior para intentar dar sentido a nuestras circunstancias, para crear una historia que nos ayude a comprender lo que estamos viviendo y quiénes somos. Tu voz interior, en realidad, moldea tu identidad. Si nos detenemos y analizamos a fondo, tu voz interior te ayuda a hacer cosas tan sencillas como recordarte la lista de la compra y memorizar un número de teléfono cuando lo repites mentalmente, hasta simular y planificar el futuro, y controlarte y motivarte para encontrarle sentido. Si le dijera a alguien que puedo darle una herramienta que hace todas esas cosas, diría que estas son las cosas realmente importantes para nosotros en la vida.’ 

Tu voz interior es fundamental para todo eso. Es una herramienta invaluable sin la cual no quieres vivir la vida. Tiene una gran capacidad que no usamos correctamente o que hemos olvidado usar bien o que la hemos viciado y ya no sabe cómo trabajar de manera eficiente.

Y actualmente si recurrimos a ella cuando tenemos dificultades no obtenemos soluciones claras para seguir adelante. Simplemente empezamos a tropezar. Damos vueltas a nuestros problemas intentando resolverlos o nos regañamos incesantemente por errores inherentes a la vida humana. Y cuando eso sucede, creo que es uno de los grandes problemas que enfrentamos como especie. Si observamos la cháchara, que se define como la manifestación negativa de nuestra voz interior, cuando se convierte en ese pensamiento negativo, en ese autocastigo repetitivo, nos desmoraliza, nos dificulta pensar y actuar. Crea fricción en nuestras relaciones y socava nuestra salud y bienestar. 

Nos decimos cosas que mucha gente no solo no le diría ni a su peor enemigo, nos hablamos muy mal y nos autolesionamos física y mentalmente. A veces nos decimos cosas que nos daría vergüenza incluso decir en voz alta. 

Así que si eso lo plasmáramos en una hoja de papel alucinaríamos porque veríamos la gravedad de todo este diálogo interno negativo repetitivo.

Por eso sé que te vas a resistir y no vas a escribir lo que piensa tu cabeza. Y eso demuestra que no somos honestos con nosotros mismos. Y claro, vamos con el piloto automático negativo porque nos centramos en el pasado (un pasado cargado con extra de drama), en los problemas y no en las soluciones y entonces le damos vueltas y vueltas y lo negativo se convierte en catastrófico, dificultoso y horroroso lo que nos dificulta pensar con claridad y nos paralizamos, es decir, nos volvemos más sedentarios, en todos los sentidos, y llegamos a la supuesta zona de confort, es decir, la muerte en vida.

Y perdemos algo innato en nosotros que ahora los gurús nos tienen que enseñar (o mejor sería decir recordar) que es tu capacidad de atención plena. Ya no puedes mantener una conversación con alguien durante 30 segundos, nuestra capacidad de concentración se vuelve muy limitada. Tenemos recursos atencionales limitados. Están a cargo de nuestra corteza prefrontal, la parte frontal de nuestro cerebro, y la cháchara actúa como una esponja que absorbe todos esos recursos atencionales y deja muy poco para hacer las cosas que a menudo queremos y necesitamos hacer, ya sea simplemente prestar atención a la persona con la que hablamos o leer un capítulo del libro y absorber la información. 

Y otra tema familiar para todo el mundo es la preocupación por el futuro: ‘¿Qué pasaría si…? ¿Y si esto pasara? ¿Y si eso pasa? Y antes de que te des cuenta, la vida se acaba.

Entonces la rumiación sería quedarse atrapado en el pasado y luego entramos en el círculo vicioso de hacer predicciones catastróficas sobre el futuro. Ambos espectros del tiempo ilusorios y falsos porque no existen.

Y no nos olvidemos del autocastigo: Soy idiota ¿cómo pude hacer esto? No valgo nada. Este tipo de crítica interna es otra manifestación. Sin embargo, puede adoptar diferentes formas. La cháchara es simplemente un bucle de información negativa una y otra vez. Es como si te golpearan una y otra vez y sigues poniendo la otra mejilla tantas veces como haga falta. Es agotador. Te sientes cansado como si estuvieras haciendo una maratón donde nunca se llega a la meta.

Cuanto más guardas el pasado en la mente, más fuerte es tu identidad. Creo que esta es una correlación que también va de la mano. Cuanto más retengas elementos del pasado en tu mente, menos probable será que puedas liberarte hacia el futuro y abrirte a las posibilidades que esta vida aún podría ofrecerte. Maestro Shi Heng Yi.

Intenta sumergirte en el presente tanto como sea posible. De eso se trata. Vive en el aquí y ahora. ¿Cómo se hace? Dejando de saltar al pasado y al futuro. Y vacíate porque lo único que llena tu mente de pasado y futuro son tus pensamientos. Vacía tu mente. Respira y recorre tu cuerpo desde adentro y asegúrate de que todo lo que surja durante el día se perciba de manera muy consciente. Maestro Shi Heng Yi.

‘Pero no es una técnica lo que nos hace estar presentes. Es la eliminación de la información irrelevante, las actividades irrelevantes, los pensamientos irrelevantes que nos impiden darnos cuenta de que la presencia del ser es todo lo que hay’.

Tu No eres Tus Pensamientos

Jay Shetty es un galardonado presentador del podcast On Purpose, emprendedor que ha dejado una huella imborrable en corazones y mentes de todo el mundo. Con más de 50 millones de seguidores en redes sociales, este exmonje posee un talento innato para hacer que el propósito y la sabiduría ancestral sean no solo cercanos sino también prácticos y fácilmente accesibles.
Este hombre me encanta porque es directo y claro y comparto todo lo que promulga respecto a nuestra negatividad mental así que aquí os lo comparto:

No siempre podemos evitar que aparezcan los pensamientos negativos pero podemos aprender a superarlos con claridad, autocompasión y fortaleza, un pensamiento a la vez. 
– Tus pensamientos no siempre son ciertos. Cuestiónalos. 

– Tus pensamientos no siempre son la realidad. No los aceptes sin más. 

– Cuando surjan dudas, no supongas nada. Investiga. 

– Cuando el miedo aparezca, no te doblegues. Observa con atención. 

– Cuando la negatividad surja, no te la creas. Exige pruebas.

La negatividad prospera con la aceptación ciega. Crece cuando no te defiendes.  

Los pensamientos negativos los veo como okupas que entran sin permiso a tu casa y ya se quedan a sus anchas, te roban tu comida, duermen en tu cama y son muy difíciles de sacarlos. Así que los pensamientos negativos siempre surgirán pero tú eres el único que puede echarlos de tu casa antes de que se acomoden. Siempre aparecerán pero no hay que dejar que nos controlen.

  • Aprende a reconocer tus pensamientos. Observa a tus pensamientos pero no dejes que te definan. Pon distancia entre tú y tus pensamientos para desidentificarte de ellos. No eres tus pensamientos. Son solo visitantes que pasan por tu mente. No eres tus pensamientos. Son solo ruido, no la verdad. Obsérvalos, pero no les des tu identidad. En el momento en que los reconoces, pierden su control. En el momento en que los nombras, comienzan a disolverse. En el momento en que los ves con claridad, te liberas. 

Los pensamientos negativos no son hechos. La consciencia es tu poder. Los pensamientos negativos no son tu realidad. La consciencia es tu protección. Los pensamientos negativos no te definen. La consciencia es tu camino hacia la libertad emocional. 

Empieza por ser consciente de tus pensamientos. Cuáles aparecen con frecuencia y cuáles no lo suficiente. Sé consciente de lo que te dices cuando las cosas no van bien. ¿Eres de los que te autojuzgas y autoinsultas y a los demás los felicitas por sus logros?

¿Eres de esas personas que, cuando cometen un error, se castigan con dureza? Pero cuando alguien más lo hace, estás ahí para ser empático, amable y compasivo. Es fundamental que tomemos conciencia de estos patrones que todos experimentamos para que podamos comenzar a resetear. 

Estoy convencida que de pequeño tus padres no te alababan mucho, te decían o creías que eras un desastre o nunca era suficiente lo que hacías y ahora de adulto sigues recibiendo esos mismos mensajes pero de tu cerebro y lo que te gustaría que te hubieran dicho se lo dices a los demás.

Yo no soy mis pensamientos. Tú no eres tus pensamientos. Son solo nubes temporales que flotan en el cielo de tu mente. Y las nubes van y vienen. Y la neurociencia lo demuestra.

Piensa en los pensamientos negativos como si fueran esos anuncios emergentes molestos que salen mientras estás leyendo una página web. Son molestos, distraen, pero no son permanentes ni significativos. Simplemente pasas el cursor sobre ellos, pulsas la cruz y desaparecen. El problema no es que aparezcan. Es que nos los creemos. Ahora imagina que estás en tu ordenador y empiezan a aparecer todas esas ventanas emergentes. Solo te pierdes en ellas cuando te engañan para que hagas clic en uno. No queremos hacer doble clic en un pensamiento negativo. Queremos dejar que pase como una ventana emergente o una nube. Obsérvalos pero no te conviertas en ellos. 

Cuando notes un pensamiento negativo, haz una pausa y di para tus adentros: ‘Tengo un pensamiento negativo sobre…’ El solo hecho de nombrarlo puede debilitar su control. Deja de decir que eres una persona negativa. Deja de decir que tienes energía negativa. Cambia eso a ‘Tengo un pensamiento negativo sobre…’. Nombrarlo lo debilita.

Y nombrarlo te devuelve el poder porque ahora eres consciente. 

Quiero que configures tres recordatorios de alerta de pensamiento. Mañana, mediodía y noche. Y cuando suene, haz una pausa de 30 segundos para analizar tu mente y anotar cualquier patrón de pensamiento negativo que veas. Cuando empieces a comprender los patrones, tendrás el poder. Recuérdalo. Cuando comprendas los patrones, tendrás el poder. Porque ahora, cuando ese patrón surge, puedes dar el segundo paso.

  • Desafía tus pensamientos negativos. Ahora que sabes que hay un patrón, digamos que siempre te sientes negativo al despertarte por la mañana o justo antes de irte a dormir o antes de ir a trabajar. Hay momentos del día en que la negatividad es muy fuerte. Ahora que somos conscientes de ellos, tenemos que aprender a desafiarlos. Porque tus pensamientos no siempre son precisos. Cuestiónalos. 

Tus pensamientos no siempre son verdaderos. Desafíalos. 

Tus pensamientos no siempre son la realidad. No los aceptes sin más. 

Cuando surjan dudas, no supongas. Investiga. 

Cuando el miedo susurre, no te doblegues. Mira más de cerca. 

Cuando la negatividad surja, no creas. Exige pruebas. 

La negatividad crece cuando no te defiendes. 

La negatividad triunfa cuando no la cuestionas. Profundiza. 

Si traspasas el miedo encontrarás claridad. 

Si traspasas la duda, encontrarás la verdad. 

Si traspasas el ruido, encontrarás tu poder. 

Un pensamiento desafiante es una carga que se libera. Un pensamiento desafiante es un paso hacia la libertad. 

No todos los pensamientos que tienes son ciertos. De hecho, a la negatividad le encanta usar la máscara de la realidad. 

La terapia cognitivo-conductual o TCC ha demostrado desde hace tiempo que desafiar los pensamientos irracionales reduce la ansiedad y fortalece emocionalmente. 

Pregúntate: ¿Es este pensamiento una realidad o solo un miedo? Es muy importante saber si este pensamiento es una realidad o solo un miedo. Así que la próxima vez que te encuentres en una espiral, pregúntate: ¿Qué pruebas tengo de que este pensamiento es cierto? ¿Qué pruebas tengo de que, de hecho, este pensamiento no lo es? Casi te estás convirtiendo en un abogado en tu propia vida, aprendiendo a negociar, aprendiendo a persuadir, aprendiendo a construir y defender un argumento. 

Pero eso se debe a que no sabemos cómo desafiar nuestro pensamiento. Cuando te das cuenta de que no eres tus pensamientos, puedes defenderte, puedes presentar un caso y es entonces cuando reconoces que no necesitas aceptar un pensamiento sin pruebas. Te conviertes en abogado y dejas de ser el abogado del diablo.

  • Replantea tus pensamientos. Wayne Dyer dijo que cuando cambiamos nuestra perspectiva, las cosas que vemos cambian. Tus pensamientos son una historia, pero aquí está la mejor parte: Puedes escribir la siguiente línea ahora mismo. De hecho, puedes elegir el título del próximo capítulo ahora mismo. Puedes escribir las próximas páginas ahora mismo. Cuando cambias la historia, cambias el sentimiento. Cuando cambias la perspectiva, cambias el poder. Cuando cambias la perspectiva, cambias tu vida. Las historias negativas te agotan. Un replanteamiento te llena de energía. El pensamiento negativo te encoge. Un replanteamiento te libera. 

¿Verdad? La positividad no significa ignorar lo sucedido. Significa ver todo lo sucedido. El hecho de estar vivo, el hecho de estar aquí, el hecho de llegar a tiempo, el hecho de sonreírle a alguien, el hecho de que alguien me sonría. Esa simple conexión. La forma en que enmarcas una experiencia cambia por completo cómo la sientes. 

Si la enmarcas como negativa, te sientes mal. Si la enmarcas como útil, reveladora, poderosa y gratificante, te transforma. Las investigaciones demuestran que replantear las experiencias negativas mejora la resiliencia y el bienestar general. No es negación, es un cambio de perspectiva consciente. Dos personas pueden enfrentar la misma tormenta. Una ve destrucción y la otra, renovación. Me encanta la idea de que dos personas puedan experimentar lo mismo pero reaccionar de forma diferente. Depende de ti replantear una narrativa, replantear una experiencia. Y todo se trata de práctica. La primera vez que lo intentes, será muy difícil. Al quinto día, será más fácil. Al quinto mes, estarás volando y fluyendo. Serás invencible. Una experiencia o un pensamiento negativo no podrán controlarte porque has practicado replantear una experiencia. 

Cuando ocurra hoy un pequeño inconveniente, haz una pausa y replantéatelo. Haz otra lectura de la situación y luego haz otra y, si te atreves, otra y así verás que existen muchas posibilidades para experimentar ese inconveniente y diferentes soluciones. Deja de poner el foco en el pensamiento negativo y centra tu foco en la solución y mejor si tienes varias soluciones para así elegir la que realmente sientes que está en coherencia contigo y tus valores.

Verás cómo tu mentalidad cambia con el paso de las semanas. Sentirás que reconfiguras tu cerebro para notar cosas diferentes.

Nuestro día se siente difícil porque nos fijamos más en lo difícil que en nuestra determinación. Nuestro día se siente largo porque nos fijamos más en las dificultades que en las hermosas relaciones. Cambia tu perspectiva por otra perspectiva y otra.

  • Practica la atención plena y la meditación. Tómate un momento para hacer una pausa y respirar profundamente ahora mismo. La atención plena significa simplemente observar tu experiencia presente. Deja que los pensamientos fluyan sin aferrarte a ellos. Presta atención a tu respiración. Es tu ancla. La meditación no requiere perfección, solo constancia. Practica soltar cualquier cosa a la que te aferres. Calmar la mente, aunque sea brevemente, puede revitalizar tu día por completo. Respirar un par de veces puede revitalizarte. Cuando estás nervioso, ansioso, estresado o tienes pensamientos negativos, tu respiración es más rápida y superficial. En cuanto respiras, la haces más profunda, más lenta, y recuperas tu energía. 

Y recordando a las nubes, me viene que otra metáfora sería una autopista llena de coches que superan el límite de velocidad. Los coches son tus pensamientos que van a toda velocidad. Pero ¿eres la autopista? ¿eres los coches? ¿algún coche en particular? ¿o eres el que está controlando la autopista sentado viendo por las cámaras y quien controla el tráfico? Interesantes preguntas para saber dónde te encuentras.

La investigación de Kabat-Zinn demuestra que incluso las prácticas de atención plena breves y constantes pueden reducir significativamente la ansiedad y la depresión. La atención plena es como ordenar un escritorio desordenado. Creas espacio para la claridad.

Así que programa tu temporizador del móvil con cinco minutos. Concéntrate solo en tu respiración. Cuando tus pensamientos te distraigan, vuelve a centrarte en tu respiración con suavidad, sin juzgarlos. Y cada hora, detente y respira profundamente durante un minuto. Creo que es más efectivo hacer esto que una hora de sesión de yoga o de meditación tres veces a la semana. Hazlo tu rutina diaria y verás progresos en breve.

  • Participa en actividades que te llenen. No siempre puedes evitar las emociones difíciles pero puedes decidir cuánto tiempo duran. Yo empecé dejando poniendo un cronómetro de 3 minutos y me quejaba de la situación injusta que tuviera en ese momento y pasados los tres minutos cortaba el rollo. Y mi cabeza se resistía pero con la práctica funcionó.

No puedes elegir todos los resultados pero sí puedes elegir qué aprendes de ellos. 

No siempre puedes evitar los contratiempos pero sí puedes decidir cómo te moldean. 

No puedes elegir las percepciones de los demás pero sí puedes elegir tu propia autoestima. 

No puedes borrar las experiencias pasadas pero sí puedes elegir cómo influyen en tu futuro. 

No puedes controlar que el mundo es caótico, pero puedes elegir crear tu propia paz. 

Hacer lo que amas no es un capricho. Es vital y esencial para tu salud mental. Así que dedica al menos 15 minutos a hacer algo que realmente te guste todos los días. Tomar un café, leer, hacer jardinería, bailar, pintar, lo que sea. Y no me digas que no tienes tiempo porque si que has tenido tiempo para darle a la cabeza con cháchara de pacotilla. Apúntatelo en la agenda como prioridad como una cita contigo mismo imposible de retrasar o cancelar.

  • Cuida tu templo, tu cuerpo. Tu cuerpo no está separado de tu mente. Es el vehículo que transporta tu espíritu. El ejercicio regular reduce los síntomas depresivos hasta en un 30%. La hidratación mejora la función cerebral. El sueño restablece tu equilibrio emocional. Es simple e imprescindible. Un estudiante zen le preguntó una vez a su maestro: ‘¿Cómo alcanzo la iluminación? El maestro respondió: Cuando tengas hambre, come; cuando estés cansado, duerme; cuando estés triste, muévete. Cuidar el cuerpo no es secundario. Es sagrado. También me encanta esta idea porque cuando nos falta comida, comemos. Cuando te falta crecimiento, eliges crecer.

Ves a dar un paseo de 20 minutos, si ahora mismo mientras me escuchas pero mejor si le das al pause. Estírate suavemente y presta atención a cómo se siente tu mente después. 

Si quieres darle energía a tu día, es así de simple: siete horas de sueño, 30ml/kg de agua buena, alimentos antiinflamatorios y 15-30 minutos de movimiento. Sal a caminar, sal al aire libre y observa cómo cambian tu estado de ánimo y tu mente. 

  • Limita tu exposición a la negatividad. El desafío hoy en día es que las noticias nos encuentran. No encontramos a las noticias. Antes, la gente abría el periódico de papel para ver qué pasaba en el mundo. Hoy, estás en las redes sociales intentando saber qué hacen tus amigos y lees sobre algo que sucede al otro lado del mundo. Estás a punto de enviar un mensaje a un familiar y alguien te envía una noticia trágica. Ya no encontramos noticias. Antes, estábamos preparados. Voy a ver las noticias para ver qué pasa en el mundo. Es extremadamente confuso y agotador para tu mente, que busca el amor y está sobrecargada con otra información. Es importante estar informado. Pero nuestra mente está mejor cuando hemos elegido lo que hacemos. Si tu mente sabe que estás viendo las noticias, o a punto de leer un periódico, un sitio web de noticias o un boletín informativo que te encanta, está preparada. No siempre puedes evitar la negatividad, pero puedes elegir cuánta permites entrar.

Los estudios demuestran que el 56 % de los adultos reportan mayor estrés debido al consumo constante de noticias y redes sociales. Recuerda, eres lo que consumes. 

Es importante crear una dieta digital, un ayuno digital, una desintoxicación digital y un plan digital para apoyar la mente que deseas. Una de mis historias zen favoritas es cuando un estudiante le preguntó a su maestro: ‘¿Cómo se mantiene la paz a pesar del caos del mundo?’. El maestro sonrió y dijo: ‘Simplemente no discuto con la realidad’. 

Cuando deseas que algo sea diferente y cuando trabajas para que algo sea diferente, son dos experiencias distintas. Cuando trabajas para hacer algo diferente, te sientes más cerca de la solución, por lo que el problema se siente más pequeño. 

Si últimamente te has sentido realmente abrumado, haz una desintoxicación mediática de 24 horas: Nada de noticias, nada de redes sociales, nada de negatividad. Observa cómo se siente tu mente. Y limita las noticias a una breve revisión diaria que tú definas. Sanea tu cerebro.

Closure

Recordemos lo que busca nuestro maestro Shaolin: Paz.

Es importante que tu cerebro preste atención a lo que es realmente importante para ti. Y que lo que pienses, digas y hagas sea lo mismo para llegar a esa Paz. No somos conscientes de cuánto tiempo le dedicamos a los pensamientos negativos, a autoflagelarnos, a asumir que la vida va en nuestra contra, a pensar que todo va mal, a autocastigarnos, a compararnos con otras personas que creemos que son mejores que nosotros. 

Pero realmente nuestra mente intenta ayudarnos y una vez que sabes lo que realmente es importante para tí, tu mente se adaptará en tiempo real y te ayudará a ver tu mundo completamente diferente. Creo que todos hemos sobrevivido a un montón de basura y si hemos sobrevivido a penurias debemos empezar a disfrutar de la vida. Parece que los seres humanos nos sentimos muy cómodos en el sufrimiento y creemos que no nos merecemos estar bien, en paz y creo que con lo visto hoy ya toca poner el foco en nosotros y en nuestro bienestar. ¿Cómo logras que tu mentalidad llegue a un lugar de paz, a un lugar en el que estés listo para simplemente vivir tu vida e ir por las cosas que sabes que te harán feliz? La respuesta es simple: Deja de creerte tus pensamientos negativos y haz limpieza.

Porque esa Paz es lo que todos buscamos en última instancia. Cuando estás en paz, estás bien con todo lo que es y con todo lo que no es. Y no estás persiguiendo algo para llenar una carencia. El término Paz mental significa que no estás en conflicto con tu propio corazón, mente y ni con tus deseos. Coherencia en su máximo esplendor y eso es hermoso. Cuando tienes paz mental, tu mente trabaja para ti y no en tu contra. Quiero paz, quieres paz, queremos paz. Y lo curioso de todo esto es que ya está en ti, esperando a que le des el permiso para que te ilumine.

Te presentas de manera diferente en la vida cuando te impulsa la esperanza y la confianza en ti mismo, es decir, cuando tienes paz mental. Esa es una experiencia de vida muy diferente a cuando te impulsa el miedo y la duda. 

Y hemos pasado demasiado tiempo castigándonos a nosotros mismos y buscando lo que está mal y buscando razones para sentirnos unos desgraciados. Tienes que darte cuenta cuando empieza la negatividad en tu cabeza para no dejarla pasar. Puedes tomar medidas para reprogramar tu mente. Te he dado propuestas para acallar la negatividad en tu cabeza.

Y sabias palabras de nuestro querido maestro: Todo este viaje se trata de aprender, adquirir las habilidades, los conocimientos y lo que consideres necesario para alcanzar tu mejor versión. La mejor versión, el potencial más refinado de ti mismo, de lo que crees que eres capaz de desarrollar. Es decir, el maestro ya reside en cada individuo. Simplemente no alimentamos lo suficiente a ese maestro que llevamos dentro. Y no delegues tu bienestar a nada que no puedas influenciar ni controlar. Lo que significa que debes centrar tu bienestar únicamente en las cosas sobre las que sí tienes influencia. ¿Y cuáles son? Tu cuerpo y tu mente. 

Imagina que hay alguien que siempre ve lo que haces. Que te observa. El observador. Y esa persona también eres tú. ¿Quién más es? Es la versión elevada de ti. Pero es cierto. Son tú y tú. Una vez que he iluminado esa área de mí, tengo mayor conciencia de su existencia y ahora es transparente. ¿Se trata entonces de qué trabajo debo hacer para lograr un cambio en ese contexto? Controlar las propias emociones para evitar ser provocado o perpetuar los mismos patrones en la vida que te han llevado a los mismos resultados.

Todo lo que piensas, dices o haces tiene una consecuencia. Así que esta consecuencia que has creado o que intentas crear, pregúntate: ¿Cuál es realmente? ¿Te convierte en ti mismo? ¿Hace que tu ser, tu interacción con la gente, te haga sentir más ligero, más placentero, más auténtico, más libre, más enriquecedor? ¿O el resultado que estás a punto de crear va en la dirección opuesta y estás alimentando el conflicto y la agresión? ¿ O sientes que llevas el sufrimiento sobre tus hombros?

Cuando comprendes que no hay nada duradero, entonces eres libre. Te has liberado de la ilusión de tener el control sobre cuándo se romperá una taza o cuándo terminará la vida.

El éxito no llega sin el fracaso. Y simplemente entender que muchas cosas son posibles, pero nunca unidireccionales. Ahora invierte toda tu energía en encontrar la solución.

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