Reciclaje al Abordaje

‘De la basura, lo que menos huele son los residuos’.

Esa basura que tanto tú como yo tiramos a diario y que tiraremos durante toda nuestra vida así como lo hicieron nuestros antepasados (aunque su tipo de basura era mucho más orgánica y no tiene nada que ver con la nuestra) y lo harán nuestros descendientes. Si, la basura tiene ‘tela marinera’…

‘Cada ciudadano en España ‘produce’ al año 535 kilogramos de residuos. En total, 24 millones de toneladas anuales en todo el Estado español que se reparten en cerca de 200 vertederos legales, y a otros miles de basureros ilegales, alrededor de toda la geografía española (…) El 70% de los residuos que se producen en España «se entierran sin más», desperdiciando millones de toneladas de materias primas que «tendrían que ser recicladas para una segunda vida».’

¿Y qué pasa en el resto del mundo?

‘Los vertederos de Laogang en Shanghái (China), Jardim Gramacho en Río de Janeiro o Bordo Poniente en México DF compiten por ser los más grandes del mundo con más de 10.000 toneladas de residuos recibidas cada día. En el lado contrario de la balanza, Ghana, Nepal, Uruguay, Mozambique e Irán son los países que menos basura producen.’

¿Gestión eficiente de los residuos?

La gestión de residuos de envases tiene un coste de 295 millones de euros y los sistemas integrados de gestión sólo pagan el 27%. Incinerar o verter envases cuesta 18.993.181 euros de los cuales más del 90% es asumido por los ciudadanos y no por los envasadores.’

‘Es el consumidor el que paga por el reciclado”, afirma Daniel López Marijuán, de Ecologistas en Acción, “si la cifra que de verdad se recupera no es muy elevada, estamos ante una estafa. Por otro lado, entre el 40% y 45% de los residuos son materia orgánica; si se separase en origen, podría convertirse en abonos para agricultura, suelos y reforestación o en biogás”. “Si fermenta”, añade Julio Barea, de Greenpeace, “produce metano, que tiene 25 veces más efecto invernadero que el CO2, aunque permanece menos años en la atmósfera».

Si se hicieran las cosas bien, podríamos sacar la parte provechosa de los residuos:

‘Gestionar correctamente los residuos supondría un ahorro para los países comunitarios de 72.000 millones de euros, la creación de más de 400.000 puestos de trabajo y un aumento del negocio anual del sector de 42.000 millones de euros, según los esclarecedores datos de la Comisión Europea (CE) que recoge un informe de la asociación ecologista Amigos de la Tierra. Si se cumpliera la estrategia de la CE, se ayudaría a crear 2,4 millones de empleos y un volumen de negocio de 187.000 millones de euros.’

Y a pesar de que llevamos desde 1998 con llamativos y coloridos contenedores parece ser que aún no sabemos para qué sirven o tal vez es que muchos somos daltónicos…

‘Andoni Uriarte, presidente de la Asociación Española de Recicladores de PET, explica el malestar de un sector al que, en su opinión, no se da voz, a pesar de ser parte importante del proceso: «En el último año y medio un elevadísimo número de empresas recicladoras están a punto de cerrar». La razón principal, señala Uriarte, es la falta de material en cantidad y calidad suficiente. Según este responsable, el material que les llega de las plantas de selección, en teoría 100% reciclable, contiene en realidad entre un 30% y un 35% de impropios. Al unir las pérdidas de entre el 10% y el 15% propias del proceso industrial de reciclaje, el resultado es que la mitad acaba en vertederos.

Antonio Barrón recuerda algunos de los residuos impropios aparecidos con más frecuencia en los contenedores amarillos: coches teledirigidos, tablas de planchar, cintas de vídeo VHS o CD, etc. La razón para evitarlos es simple, según el portavoz de Ecoembes: «Las plantas de selección no están preparadas para otros objetos fabricados a partir de diferentes materiales como gomas, textil, pilas, baterías, cables, etc. o de otros tipos de plástico’.

Verde, Azul y Amarillo. ¿Qué depositar y qué no en cada uno de ellos?

Verde (vidrio y metal) : Vidrio, siempre sin tapas de metal o de corcho y siempre que sea vidrio utilizado para envasar alimentos. No se deben tirar en este contenedor verde: cristales de ventanas, vidrios planos o vasos rotos por su alto contenido en plomo. Se deben quitar, siempre que sea posible, las etiquetas de papel y otros impropios. Las tapas metálicas irán al contenedor amarillo. Tampoco introducir bombillas, espejos, jarrones, cerámica, ladrillos, piedra, frascos de medicamentos. Según dicen: ‘La separación permite que se vuelvan a producir botellas y envases de vidrio, evitando el consumo de toneladas de arena y utilizando un 30% menos de energía y un 50% menos de agua.’ En 1997 la Ley de Envases y Residuos de Envases11/1997– fruto de la trasposición de la Directiva europea 94/64/CE de Envases y Residuos de Envases–  estableció por primera vez la obligación de que las compañías que ponen por primera vez un producto envasado en el mercado desplegasen los medios para reducir el impacto ambientar de ese residuo.

  • Se separan de las impurezas que puedan tener.
  • Son llevadas por unas cintas transportadoras que incorporan un separador magnético para recoger todo el material metálico (tapones, tarros…).
  • Posteriormente se clasifica el vidrio según el tipo, mientras se sigue con la separación de impurezas.
  • Por último, el vidrio es triturado, convirtiéndose en calcín. Este material necesita menor temperatura de fusión, pero fabrica materiales exactamente iguales que los primeros. ¡Así se gasta menos energía!

Amarillo (Plástico): Envases ligeros de plástico, metal ligero y tetra-briks (garrafas de agua, tarrinas y tapas de yogurt, botellas de productos de limpieza, bandejas de corcho blanco, tubos de pasta de dientes, agrupadores de plástico que unen las latas, bolsas de plástico (excepto bolsas de basuras), latas de conserva y de bebidas, sprays de cosmética personal, botes de desodorantes, ambientadores, bandejas de aluminio, bolsas de aluminio, papel de aluminio y film transparente que no estén muy sucios, insecticidas, aerosoles vacíos, envases de cerámica, envases de madera de frutas y verduras, envases de madera de vinos y bebidas espirituosas. No se deben colocar cintas magnéticas, juguetes, cepillos, persianas, tuberías de pvc, cajas de alimentos, sartenes, cazos de cocina, cubiertos, electrodomésticos, envases de cartón o vidrio.

  • Primero se separan los materiales. Por ejemplo, las etiquetas, los restos o tierras de algún tipo se desechan. Por otro lado, también se clasifican por colores. De esta forma se optimiza el uso de colorantes.
  • Las piezas se rompen y trituran en trocitos pequeños, conocido como granza, para facilitar el tratamiento.
  • Después se lavan, cubriendo los trozos con agua y dejando que las impurezas más densas queden abajo.
  • Se seca y centrifuga, eliminando cualquier otra impureza que haya podido quedar.
  • Se homogeneiza con un proceso mecánico para lograr un color y textura uniforme
  • Se homogeneiza con un proceso mecánico para lograr un color y textura uniforme.

Azul (Papel y cartón): Folletos publicitarios, revistas, periódicos, cuadernos, folios, bolsas de papel, sobres, cartulina y demás derivados del papel, cartón que conlleva todo tipo de cajas de cartón, envases de cartón (no tetra-brik), paquetes, hueveras, etc. Si es posible, colocar sólo papel y cartón limpio (por ejemplo, no manchado con comida o grasa) sin cintas adhesivas, trozos de plástico como ventanillas de sobres o grapas. A los sobres hay que quitarles las ventanillas de plástico y a los cuadernos, las espirales. No debemos depositar: papel de autocopiado, papel térmico para fax, papel encerado o parafinado, papel higiénico y sanitario. Esto pueden ser envases de alimentación, calzado, productos congelados, papel para envolver, papel de uso diario… Los errores más comunes son: con el Brik. Al pensar que es cartón, se piensa que este contenedor es su destino, pero no es así. El Brik va siempre al amarillo ya que está compuesto por cartón, plástico y aluminio. Además, los desechos diarios como servilletas de cocina o papeles sucios deben ir con los desechos orgánicos, ya que muchos llevan aceite y esto imposibilita el tratamiento del material. Los pañales también deben ir con los residuos de resto.

  • Estos envases son trasladados a plantas de recuperación donde se limpian (plásticos, metales…), se clasifican según los tipos de papel y se prensan en balas de dimensiones y peso estandarizados.
  • Una vez listos, se transportan hasta una fábrica de papel, donde se transforman en bobinas de papel nuevo, que se convertirán en cajas, de zapatos, cereales, folios, periódicos…
  • En primer lugar, se pastifica el papel, es decir, se le añaden disolventes para que las fibras se separen. Después, se separa de todas las impurezas. A continuación, se centrifuga la mezcla para que los materiales se separen según su densidad. Se lava y se elimina la tinta con burbujas de aire.
  • Por último, se blanquea con peróxido de hidrógeno o hidrosulfito de sodio.

Contenedores de medicamentos (en farmacias)

Residuos de envases y paquetes con restos de medicamentos, una vez consumidos incluyendo los caducados y los prospectos. No se deben depositar termómetros, agujas, prótesis ni objetos.

‘Los envases de medicamentos, aunque estén vacíos, deben depositarse en este contenedor y no en el verde, amarillo o azul. ¿Sabes las razones? Porque estos envases han estado en contacto con el medicamento y necesitan de un tratamiento específico, y porque, además, en las cajas de cartón está la información necesaria para separarlos correctamente.’

¿Reciclar la ropa?

A día de hoy existen muy pocas empresas que se dediquen al reciclaje de fibras mezcladas. Por ejemplo, la cooperativa sueca Södra recicla más de 100 millones de toneladas de tejido al año.

Según McKinsey, en el año 2014 indicó en un informe que los consumidores compraban un 60% más de ropa que en el año 2000, y tardaban la mitad de tiempo en desecharla. Estos datos resultan alarmantes pensando de cara a lo que podrían enfrentarse futuras generaciones a nivel medioambiental.

Plantas de reciclaje textil como Soex o I:CO, ambas situadas en Alemania, gestionan cientos de toneladas procedentes de toda Europa cada día. Cada una de ellas tiene un tamaño aproximado a unos 13 estadios de fútbol. Estos son solo 2 ejemplos de las muchas plantas de reciclaje que existen en Europa, y son un claro ejemplo de la importancia que está adquiriendo el reciclaje de ropa en la actualidad. El proceso de reciclado de ropa en estas plantas pasa por 3 fases principales.

  • Clasificación. Al llegar los cargamentos de ropa a las plantas, se someten en primer lugar a un exhaustivo proceso de clasificación atendiendo a 350 criterios diferentes en función del tipo de cada prenda, su material, calidad…
  • Reutilización. Una vez han sido clasificadas, hay algunas de las prendas que pueden servir para ser revendidas en mercadillos o tiendas vintage de más de 100 países de todo el mundo.
  • Reciclaje. Las prendas que no han pasado el filtro anterior, son introducidas en un trituradora gigante y pasan a ser utilizadas para crear nuevas telas, o para crear fibras no textiles, en el caso de las telas que no puedan reciclarse.

Como dato curioso, el polvo generado en todo este proceso se prensa en bloques que son utilizados en la industria papelera o en la fabricación de materiales aislantes para casas. El pequeño porcentaje que no se recicla son las fornituras (cremalleras, botones, etc.).

Basura Tecnológica

Aparatos de intercambio de temperatura

Monitores, pantallas y aparatos con pantallas, equipos de informática y telecomunicaciones pequeños, paneles fotovoltaicos grandes, productos de transmisión, transformación, acumulación y medición de energía (motores, convertidores, transformadores, etc.), lámparas y luminarias, aparatos de alumbrado, pilas de todo tipo, móviles, impresoras, faxes, fotocopiadoras, cartuchos de impresión, tinta y tóner…

Un ciudadano europeo medio genera más de 20 kilos de “basura tecnológica” al año. Es por ello que la gestión de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (denominados RAEEs), de las pilas y luminarias que incorporan la mayoría de los distintos aparatos representa un reto medioambiental de primer orden para nuestra sociedad.

‘El RD 110/2015 obliga a los productores de aparatos eléctricos y electrónicos a adoptar las medidas necesarias para que los residuos de estos aparatos, puestos por ellos en el mercado, sean recogidos de forma selectiva y tengan una correcta gestión medioambiental. Estas obligaciones podrán ser cumplidas de forma individual o bien a través de uno o varios Sistemas Colectivos de responsabilidad ampliada del productor (SCRAP).’

‘Los ecologistas hablan de desastre, y desde luego éste se hace evidente si se mira hacia países del Tercer Mundo, especialmente cuando se habla de basura tecnológica. Se generan 53 millones de toneladas de residuos de este tipo al año; 200.000 de las cuales corresponden a España, lo que significa un incremento en los últimos años del 51%, según la Fundación ECOTIC, especializada en su tratamiento en el país.’

‘José Pérez, consejero delegado de Recyclia –SIG que gestiona los aparatos electrónicos en España–, afirma que la basura electrónica tiene componentes de valor, y frente al dinero fácil siempre surge la picaresca y las vías ilegales. Pérez lo reconoce: “Existen robos en los puntos limpios y llegan a romper los mil y un tipos de candados de sus contenedores. Y está claro que existen fuentes ilegales que se llevan los residuos que les interesan y dejan los que resultan demasiado caros de reciclar; que canibalizan la parte de valor y tiran el resto en cualquier sitio. Nosotros trabajamos con plantas serias y legales que son auditadas cada año y que incluso se quejan de que no les llega suficiente material. Y es lógico porque han realizado inversiones millonarias y alguien les roba su materia prima. Falta bastante por hacer, pero tenemos proyectos en marcha para mejorar la vigilancia y también para concienciar a los consumidores y que el depósito de sus desechos electrónicos sea más fácil”.’

‘La gran mafia en la basura tecnológica’

‘La Convención de Basilea, ratificada por todos los países del mundo excepto Estados Unidos y Haití, establece desde 1992 la prohibición expresa de exportar residuos de este tipo a países del Tercer Mundo. La realidad es bien distinta. Una simple búsqueda en Internet muestra imágenes escalofriantes de lo que allí ocurre.’

‘El 75% de esos 53 millones de toneladas de residuos electrónicos desaparece del circuito oficial, y una red de tráfico, con empresas fantasmas incluidas, se encarga de mover un negocio que, según denuncia la realizadora alemana del documental La tragedia electrónica Cosima Dannoritzer, mueve ya más dinero que el del narcotráfico. Estados Unidos no ha prohibido la exportación de residuos de este tipo y genera 9,5 millones de toneladas al año, la mayoría de los cuales acaban en el Tercer Mundo.’

‘La mitad de la población de la ciudad de Guiyu, en China, se dedica a reciclar ilegalmente residuos electrónicos por un coste diez veces inferior a lo que significaría hacerlo en Europa o EE UU. ¿Cómo? Básicamente, sin ningún tipo de control. Montañas de desechos se acumulan y son manipulados incluso por niños, que distinguen los tipos de plástico quemándolos y oliéndolos, o introducen placas bases en ácidos para sacar oro. Procesos que dañan la salud y después contaminan, porque lo que no vale se desprecia y acaba amontonado en cualquier río o terreno baldío. Aún más lucrativo es el reciclaje de chips informáticos, que, previamente manipulados, se reutilizan y en numerosos casos son vendidos como nuevos, con el consiguiente compromiso de seguridad para los sistemas que vuelven a utilizarlos.’

‘En ‘Junkyard Planet’, libro de Adam Minter, periodista e hijo del propietario de una chatarrería en Estados Unidos, se impone la visión de la industria del reciclaje como un negocio global. Según Minter, esta actividad mueve 500.000 millones de dólares (casi 370.000 millones de euros) anualmente en el mundo y emplea a más gente que cualquier otra industria del planeta exceptuando la agricultura.’

Obsolescencia tecnológica

Y siguiendo el hilo tecnológico nos lleva a la obsolescencia tecnológica, es decir: Comprar, tirar y volver a comprar. No me ha hecho falta investigar mucho ya que Wikipedia lo deja bien clarito:

‘Se denomina obsolescencia programada u obsolescencia planificada a la determinación o programación del fin de la vida útil de un producto o servicio, de modo que, tras un período de tiempo calculado de antemano por el fabricante o por la empresa durante la fase de diseño de dicho producto o servicio, éste se torne obsoleto, no funcional, inútil o inservible.

El objetivo de la obsolescencia programada es el lucro económico. Por ello otros objetivos como la conservación del medio ambiente pasan a un segundo plano de prioridades.

La falta de una gestión adecuada de los productos manufacturados que se vuelven obsoletos constituye un foco de contaminación. Es una consecuencia del sistema de producción y económico contemporáneo, que promueve el consumo creciente. Por ello, la sostenibilidad de este modelo a largo plazo es discutida.

Además, países del tercer mundo están siendo usados como vertedero de todos estos productos inservibles; lo que está generando una considerable contaminación y destrucción del paisaje en dichos países.

Sin embargo, la raíz del problema sigue estando en la industria misma: los reparadores encuentran dificultades como unidades selladas imposibles de desarmar y rearmar, unidades fabricadas siguiendo un proceso automatizado que, al reproducirlo manualmente con fines de reparación, generan un costo de mano de obra mayor que el costo del producto nuevo, o bien, directamente, imposibilidad de conseguir repuestos, ya sea porque nunca han salido a la venta como tales o porque dejaron de fabricarse según el calendario de obsolescencia programada que siguió la unidad.’ Wikipedia.

Y Francia parece que ya está tomando cartas en el asunto:

‘Francia baraja los dos años de prisión y multas de 300.000€ para quien acorte la ‘vida útil’ de los electrodomésticos. Por su parte la UE propone una serie de medidas para alargar la vida de los electrodomésticos. Entre ellas, el etiquetado de durabilidad con lo que sabremos cuánto tiempo puede funcionar un aparato y que los fabricantes faciliten la reparación (con repuestos y eliminando lo tornillos de seguridad para que se puedan abrir).’

Tirón de orejas a España de los europeos

‘Seguimos a diario tirando miles de toneladas de “residuos” a vertederos o llevándolos a incinerar. Casi el 70% de nuestros residuos fueron incinerados. Un estudio elaborado para Retorna puso de manifiesto que hasta el 70% del contenedor de “resto” (donde solo tendría que ir la materia orgánica y la fracción no reciclable) está compuesto por envases que no volverán al ciclo productivo. Tan escandalosa es la situación que la Comisión Europea ha llevado el caso al Tribunal de Luxemburgo. El alto tribunal investiga por qué 31 vertederos españoles no cumplen los estándares europeos. Es decir, no sólo seguimos tirando materias primas que nuestro país necesita, sino que además lo hacemos mal. El Comisario de Medio Ambiente ha considerado que ya se le ha dado bastantes oportunidades de enmienda a España, y que es hora de actuar, por eso el caso ha llegado hasta el tribunal europeo. Pero ocurre lo mismo con los objetivos europeos de prevención, reutilización y reciclaje que España tampoco cumple.’ 

La población mundial ha pasado de los casi 1000 millones en el año 1800 a más de 6000 millones en el año 2000, y el 30 de octubre de 2011 se alcanzaron los 7000 millones (7 millardos). Cada minuto nacen entre 323 y 358 bebés en todo el mundo.’ Wikipedia

Tema bastante peliagudo como cualquier otro que involucre al medio ambiente y más sabiendo que actualmente somos en el mundo más de 7000 millones de personas… Sería impresionante poder ver la suma de todo lo que genera cada una de ellas al año y más pensando que la Tierra ya tiene sus años…

Yo Isasi

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