Movimiento Paleo: Supercalifragilístico

Movimiento Paleo: Supercalifragilístico

Tabla de contenidos

¡¡Expialidoso!!!

Otra dieta más para revisar y para ver cómo, ha ocurrido con otras, se busca la manera de abandonar los malos hábitos de las últimas décadas con la comida de la industria alimentaria que nos ha llevado de cabeza, tanto a adultos como a niños, a enfermedades epidémicas como la diabetes, la obesidad, el colesterol, entre otras, y la protagonista ‘terminator’ que está desolando a la población, el cáncer.

Orígenes de la dieta Paleolítica

El dieta paleolítica se ha hecho popular gracias a los libros y escritos de Loren Cordian, científico norteamericano, experto en nutrición y fisiología del ejercicio. Sus seguidores defienden que nuestros antepasados obtuvieron 55% de sus calorías diarias de la proteína animal, un 15% de frutas, verduras y semillas y el 30% restante de grasas saturadas. La dieta paleolítica incluye: verduras, frutas, semillas, frutos secos, raíces, algas, miel, carnes y pescados, huevos y quedan excluidos todos los productos refinados, cereales y pseudocereales, lácteos, legumbres, azúcares, melazas, sal, alcohol y café. Además la filosofía paleo cuenta con su propio programa de ejercicio el cual se recomienda un ejercicio de mayor contacto con la naturaleza, dejar el gym y olvidarse de las cintas de correr y las elípticas para practicar ejercicios de fuerza y agilidad más acordes con nuestra fisiología Sucesivamente sprints específicos y no recomienda el ejercicio cardiovascular crónico que agotaría las glándulas suprarrenales y la tiroides y acelera el envejecimiento. Fuente.

¿En qué consiste la dieta Paleolítica?

La dieta paleo se basa en alimentos que los humanos comían durante el Paleolítico, hace entre 2,5 millones y 10.000 años”, Fuente.

La dieta paleo también puede ser conocida como dieta de la Edad de Piedra, dieta del cavernícola o dieta del cazador-recolector. La idea detrás de la dieta paleo es que se centra en alimentos que nuestros cuerpos están hechos para comer, y que nuestros cuerpos no se han adaptado a comer alimentos que evolucionaron a partir de la agricultura moderna. Se cree que alimentos como los cereales y los lácteos contribuyen a cardiopatías, obesidad y diabetes. Así que se basa en alimentos los más cercanos a la Naturaleza posible. Según esta corriente, el ser humano estaría mejor adaptado genéticamente para digerir los alimentos con los que nuestra especie ha estado en contacto millones de años: Semillas, frutas, verduras, carne, pescado, marisco, tubérculos, huevos, fruto secos… y, posiblemente, peor preparada para todo lo que vino después: cereales, lácteos, legumbres y, sobre todo, cualquier producto procesado o industrial (alimentos precocinados, bollería…).

Al seguir una dieta basada en alimentos integrales y llevar una vida físicamente activa, los cazadores-recolectores presumiblemente tenían tasas mucho más bajas de enfermedades relacionadas con el estilo de vida, como obesidad, diabetes y enfermedades cardíacas.

Los antropólogos también especulan que la dieta paleo influyó en los cambios anatómicos y fisiológicos en los humanos, incluido el aumento del tamaño del cerebro y la reducción del tamaño del tracto gastrointestinal Fuente.

Alimentos que no recomienda la dieta Paleo

  • Granos: Cereales integrales o refinados.
  • Legumbres.
  • Lácteos y derivados
  • Azúcar refinado o añadido. Edulcorantes artificiales (aspartamo, sucralosa, ciclamatos, sacarina, acesulfamo potásico), jarabes, melazas, jarabe de maíz alto en fructosa, refrescos, zumos de frutas, caramelos, bollería, helados y muchos otros.
  • Sal añadida.
  • Alimentos procesados, bollería industrial.
  • Ciertas verduras con alto contenido de almidón como el maíz, los guisantes y las patatas.
  • Algunos aceites vegetales: aceite de soja, aceite de girasol, aceite de semilla de algodón, aceite de maíz, aceite de semilla de uva, aceite de cártamo y otros.
  • Todo lo que esté etiquetado como “dietético” o “bajo en grasas” o que tenga muchos aditivos, incluidos los sustitutos artificiales de las comidas.

Los expertos reconocen el beneficio de evitar los alimentos industriales. Como vemos es muy similar a la Clean Diet o a la Keto (bueno, existen sus diferencias pero el denominador común, es alimentos que no sean procesados y evitar los hidratos).

A grandes rasgos, los defensores de la paleodieta excluyen de sus platos tres grandes grupos de alimentos: cereales (y todo tipo de azúcares), legumbres y lácteos. «Todas estas sustancias actúan como disruptores endocrinos en nuestro organismo, como la saponina de las legumbres», explica Carlos Pérez, fisioterapeuta y autor del libro Paleovida; «el precio que pagamos para digerir sus nutrientes es demasiado alto y la prueba de ello es la inflamación intestinal que sentimos después de comer legumbres». 

«La parte buena [de esta forma de alimentarse] es la que tiene que ver con hacer ejercicio físico y aumentar la ingesta de productos vegetales y reducir los alimentos refinados». Victorina Aguilar, catedrática de la Universidad de Alcalá de Henares.

En resumen, consumir alimentos integrales y no procesados ​​como carne alimentada con pasto, huevos de gallinas felices, mariscos, pescados de buena procedencia, verduras, frutas locales y ecológicas, frutos secos, grasas saturadas que son las saludables.

  • Promueve el consumo de alimentos no refinados.
  • Promueve el consumo de alimentos locales y de temporada.
  • Reduce el consumo energético total: Limita grupos de alimentos comúnmente consumidos en la población occidental y con alto valor energético como los cereales y sus derivados, las legumbres o los lácteos, suele conllevar una reducción inconsistente de la ingesta energética diaria. Ante el grave problema de sobrepeso y obesidad que azota a los países más desarrollados (más del 50% de la población adulta española sufre sobrepeso u obesidad), cualquier estrategia que sea capaz de limitar el aporte energético, puede ayudar a paliar este grave problema.
  • El cuerpo, al no tener suficiente glucosa, utiliza la grasa almacenada para producir energía, reduciendo así el porcentaje de grasa corporal almacenada.
  • No contiene gluten, por lo que es apto para celíacos. Fuente.

¿Es para ti o no es para ti la dieta Paleolítica?

  • Si sigues una dieta vegana o vegetariana, la Paleo no es para ti.
  • Al ser alta en fibra ojo al hacer la transición porque tal vez puedas experimentar hinchazón, malestar gástrico o diarrea (todo depende de la cantidad que tomes).
  • Pero si sueles tener antojos por los dulces, esta dieta si es para ti porque verás cómo al introducir más proteína animal tus deseos compulsivos por los dulces empiezan a reducirse. Y además verás como tu hambre continua desaparece. Aquí te aconsejo que elijas carne magra, aves sin piel, caza silvestre y dejes el cerdo o el cordero.
  • Es para ti si quieres reducir tu presión arterial y el colesterol (Fuente) y si quieres mejorar tu diabetes también es para ti ya que se eliminan los alimentos con alto contenido en azúcar  por lo que mejora la tolerancia a la glucosa y aumenta la sensibilidad a la insulina. Fuente. 
  • No es para ti si tienes diverticulitis o diverticulosis o algún trastorno digestivo delicado ya que los frutos secos y las semillas son muy agresoras para la pared intestinal. La opción sería eliminarlos de la ecuación.

¿Realmente los cazadores-recolectores de hace unos 10.000 años comían filetes de mamut?

Pues parece que se está poniendo en duda o mejor dicho, no se dio en todos los lugares del mundo de la misma manera y esto si que tiene toda su lógica.

Pero una nueva investigación sobre un grupo paleolítico llamado los iberomaurusianos, cazadores-recolectores que enterraron a sus muertos en la cueva de Taforalt en lo que hoy es Marruecos hace entre 13.000 y 15.000 años, se suma a un creciente cuerpo de evidencia que desafía la noción de que los ancestros humanos dependían predominantemente de la carne, según un estudio publicado en la revista Naturaleza, Ecología y Evolución.

Los científicos analizaron las firmas químicas conservadas en huesos y dientes pertenecientes a al menos siete iberomaurusianos diferentes y descubrieron que las plantas, no la carne, eran su principal fuente de proteína dietética. 

Sin embargo, los iberomaurusianos no eran vegetarianos estrictos, señaló el estudio. Marcas de cortes en los restos de ovejas y gacelas de Berbería, así como en antiguos mamíferos parecidos a caballos y vacas, sugirió que algunos animales habían sido sacrificados y procesados ​​para consumo humano.

Según el estudio, la mayor dependencia de los alimentos vegetales probablemente se debió a varios factores, incluida una gama más amplia de plantas comestibles y tal vez un agotamiento de las especies de caza mayor.

«Si bien no todos los individuos obtuvieron principalmente sus proteínas de las plantas de Taforalt, es inusual documentar una proporción tan alta de plantas en la dieta de una población preagrícola», dijo la coautora Klervia Jaouen, investigadora de Géosciences Environnement Toulouse.

«Esta es probablemente la primera vez que se documenta un componente vegetal tan importante en una dieta paleolítica utilizando técnicas isotópicas», añadió Jaouen.

Jaouen dijo que en la región de Levante, los arqueólogos habían documentado una dieta similar basada en plantas entre otro grupo que practicaba un estilo de vida de caza y recolección justo antes del desarrollo de la agricultura, lo que plantea interrogantes sobre por qué la transición a la agricultura no ocurrió simultáneamente entre la población iberomaurusa.

Estos hallazgos indican que varias poblaciones al final del Paleolítico adoptaron una dieta similar en términos de contenido vegetal a la de los agricultores”, dijo.

La transición a la agricultura fue un proceso complejo que ocurrió en diferentes momentos y avanzó a diferentes ritmos, de diferentes maneras con diferentes alimentos, en diferentes lugares, dijo Pobiner.

«En otras palabras, fue en gran medida un fenómeno local que podría implicar formas transitorias de subsistencia, no un cambio mundial único, brusco y simultáneo», añadió. Fuente.

Preguntas al Dr. Loren Cordain, creador de la Dieta Paleolítica

Existen varias “versiones” de la Dieta Paleo. ¿Qué versión es la versión «correcta»?

Actualmente muchos abogan por el consumo regular de miel, lácteos y legumbres. Estas “versiones” de la Dieta Paleo se alejan bastante de los científicos originales que analizaron las características nutricionales de los cazadores recolectores y determinaron la variedad de alimentos que consumían, y aquellos en las sociedades contemporáneas que imitan estos alimentos.

¿Qué piensa sobre la dieta Keto?

La dieta cetogénica ha estado con nosotros de una forma u otra desde que el Dr. Atkins escribió por primera vez sobre esto en 1972. Para que la mayoría de las personas entren en un estado metabólico cetogénico, deben comer constantemente 50 gramos de carbohidratos al día. Esta dieta puede resultar útil a corto plazo para perder peso o para determinadas personas con epilepsia. Al restringir las frutas y los vegetales, la fuente principal de carbohidratos en la Dieta Paleo, su dieta producirá ácido neto, en lugar de alcalino neto, lo que promueve la pérdida ósea y la osteoporosis durante períodos prolongados.

¿Es cierto que el “azúcar natural”, como el de la fruta, nos afecta de manera diferente que el azúcar refinado?

En mi sitio web, tengo un área que muestra la concentración de azúcar de frutas frescas en comparación con los productos de azúcar refinado. Como puedes ver, las frutas frescas contienen mucho menos azúcar que los dulces y los alimentos procesados. Además, la respuesta glucémica (glucosa en sangre) a la mayoría de las frutas es generalmente bastante baja. Las personas muy obesas o diabéticas deben reducir el consumo de frutas con alto contenido de azúcar, pero no deben restringir el consumo de frutas con bajo contenido de azúcar.

Lo que creo que nos ha quedado claro es que lo ideal es dejar la alimentación procesada y buscar siempre el alimento en su versión lo más posible a la original. Si el 80% de tu alimentación es así, felicidades, hagas o no hagas dieta paleolítica. Está claro que así vas en pro de la Salud.

Yo Isasi


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *