Ladrones de Calcio

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Escucha este podcast donde cuento que es importante saber qué alimentos de nuestro día a día nos roban calcio de nuestros huesos antes de empezar a tomar suplementación para mejorar nuestra salud ósea. Mejórala evitando estos alimentos.

Más información en mi libro ‘El Código de la Nutrición. Por una Nutrición Divergente’.

En vez de preguntarnos primero de dónde conseguimos el calcio y cómo tomarlo, tendríamos que saber qué alimentos eliminan o alteran nuestro calcio del cuerpo:

  •  Todos los alimentos refinados (arroz, pasta, pan blancos) y azúcares concentrados (azúcar blanco, miel, fructosa, lactosa), que se encuentran camuflados en muchos productos que consumimos a diario, creando acidez, desmineralizando el organismo y produciendo un aumento de la excreción urinaria de calcio.
  • Excesiva proteína animal que acidifica la sangre y ésta, entonces, disuelve el calcio de los huesos, aumentando su eliminación a través de los riñones. También decir, que poca cantidad o nula de proteína animal reducirá nuestra absorción intestinal de calcio.
  • Antiácidos y fibra dietética (salvado de trigo).
  • Comidas enlatadas, preparadas y congeladas que llevan un alto nivel de sodio.
  • Alimentos ricos en oxalatos, como las espinacas, acelgas y remolachas. Debemos hervirlas y tirar el agua de cocción que es donde se queda el ácido oxálico. Aunque es mejor prescindir de estas verduras. Más info en el capítulo Libres de Oxalatos en Nuestros Platos’ de mi libro ‘El Código de la Nutrición. Por una Nutrición Divergente’.
  • Gran cantidad de alimentos ricos en grasas, como patatas fritas, hamburguesas, pizzas con excesiva cantidad de queso, fast-food, margarinas, snacks de frutos secos comerciales…
  • Solanáceas (patatas, tomates, pimientos y berenjenas), en exceso extraen calcio de los huesos y lo depositan en articulaciones, riñones y otras zonas del cuerpo. Más info en el capítulo ‘Solanáceas ¿Hay que eliminarlas?’ de mi libro ‘El Código de la Nutrición. Por una Nutrición Divergente’. Tienen mucho potasio, al igual que las frutas tropicales (piña, papaya, kiwis, plátanos) por lo que dificultan también la absorción del magnesio.
  • Exceso de fósforo, como en la leche de vaca, que hace que el calcio sea asimilado de manera incompleta. Nuestro cuerpo nos roba calcio y magnesio para tratar de reducir el exceso de acidez causado por la proteína de la leche. Además, en un sorbo de leche hay cientos de diferentes sustancias, es un caldo de proteínas, hormonas, grasas, colesterol, virus y bacterias y pesticidas, que lo único que nos aportará es enfermedad, ya que agotan nuestro sistema inmunitario, haciéndonos vulnerables a las infecciones, a problemas circulatorios, alergias, diabetes juvenil, asma, acumulación de mucosidades, especialmente en el aparato auditivo y en los órganos genitales femeninos. Muchas enfermedades del aparato reproductor femenino son a causa de los lácteos. Las mujeres chinas y japonesas son las que menos riesgos tienen de contraer osteoporosis, y todas sabemos que las orientales no toman lácteos en ninguna de sus formas.
  • Cualquier alimento que contenga caseína, caseinato, caseinato sódico, caseinato cálcico, cuajada, lactoalbúmina, lactoglobulina o suero de leche.
  • Alcohol, vinagre (de vino, de manzana y de frutas) y cítricos: Al ser ácidos requieren la acción neutralizadora del calcio, por tanto descalcificarán el organismo. Por ejemplo, el té con limón es una bebida muy corrosiva. Las mujeres con debilidad renal o hepática tendrán dificultad para metabolizar los ácidos (vinagres y cítricos) perdiendo calcio y creando osteoporosis, alteraciones digestivas, nerviosas…
  • Café, en grandes cantidades, obstaculiza la absorción del calcio.
  • Aditivos con fosfatos (E-442-450 y del E-338 al 343): Se encuentra en embutidos, lácteos, bebidas gaseosas, yogures, cacaos, mermeladas y chocolates. Los refrescos de cola contribuyen a la osteoporosis porque los colorantes y el fósforo que se añaden obstaculizan el metabolismo del calcio. En nuestra sociedad adictiva son muchas las mujeres que ‘conservan su peso’ bebiendo 6 o más refrescos de cola dietéticos al día y saltándose las comidas. Todo un gran ‘salto’ para la humanidad…
  • Leche de soja y la proteína vegetal texturizada. Más info en el capítulo ‘La Verdad sobre la Leche de Soja’ de mi libro ‘El Código de la Nutrición. Por una Nutrición Divergente’.
  • Estrés, falta de ejercicio, diarreas…
  • Estos son los verdaderos responsables, los que crean artritis, reumatismo y la preocupada osteoporosis. 
  • Para construir nuestros huesos, para que perduren y sean resistentes, no sólo necesitamos calcio sino todo un ‘equipo’ que hará posible esta estabilidad y son: magnesio, calcio-fósforo en una proporción de 2:1, boro, cobre, manganeso, zinc, vitaminas C, D, K, B6, ácido fólico, proteínas y grasas sanas.
  • Espero que haya quedado claro que un solo elemento no puede reconstruir los huesos que están creados por una multitud.
  • Así que, tú, Mujer preocupada por tu Salud, debes buscar alimentos que te aporten el ‘equipo completo’ y reestructurar tu forma de alimentarte cuanto antes y tomar el sol con precaución, para asimilar la vitamina D, importante para absorber el calcio del intestino delgado a la sangre. La vitamina D sintética de los lácteos en cantidades altas es tóxica. Así que es mejor que la busquemos de forma natural.

Quiero terminar con otro mito, el de la soja y las famosas isoflavonas. Os aseguro que no encontraréis ni resto de isoflavonas en la leche de soja o en sus yogures y otros sucedáneos, lo único que pasará es que alterará vuestros intestinos expandiéndolos y haciendo que no podáis asimilar el resto de nutrientes de otros alimentos. Además interfiere en la función natural de la tiroides. Si fuera por falta de estrógenos todas las mujeres, una vez retirada su menstruación, tendrían osteoporosis. Y además, y muy importante, enfría nuestros órganos sexuales dejándonos la líbido por los suelos. 

Tienes muchísima información en mi libro ‘El Código de la Nutrición. Por una Nutrición Divergente’.

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Yo Isasi

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