Emoción-Dolor Dolor- Emoción. Miedo al Conflicto

Emoción-Dolor, Dolor-Emoción. Miedo al Conflicto

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Estamos tan arraigados a esta sociedad de estrés, manipulación y programación que ya no somos conscientes de nuestras verdaderas emociones y sensaciones. Muchos ya no se paran ni a escucharlas y menos a sentirlas. Hemos perdido bastante el ‘Norte’ de nuestra vida. Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos llevamos un ritmo frenético y lineal (vamos con el piloto automático), que hace que nuestra mente, cuerpo y emociones se encuentren separados y sin interconexión.

‘El funcionamiento del sistema inmunitario de una persona está inextricablemente relacionado con su estado anímico y su comportamiento. Los cambios en los niveles de neuropéptidos (las moléculas que fabrica el cerebro que piensa y siente) afectan a la función inmunitaria.

Lo esencial para un sistema inmunitario sano y la longevidad es que haya copiosas cantidades de esperanza y felicidad e insignificantes cantidades de desesperanza, desesperación e impotencia. El estrés psíquico de todo tipo deprime la función inmunitaria y lleva a una mayor frecuencia de enfermedades, en particular infecciones.’ Christiane Northrup.

Muchos de mis clientes (tanto en Nutrición como en Acupuntura), primero me comentan su problema físico en concreto sin profundizar mucho más y no saben qué es lo que ha podido desencadenar su condición o enfermedad, sólo me cuentan la parte física del problema y algunos no quieren ni intentan ver la parte emocional. Yo estoy convencida de que somatizamos una enfermedad en concreto dependiendo de la persona donde cada uno la expresará de una forma física concreta y los patrones suelen ser más o menos los mismos: Emociones del pasado que resurgen en el presente para que tomemos acción o una determinación pero estamos tan perdidos que no se nos pasa por la cabeza que una emoción o situación emocional haya provocado la enfermedad.

Esta cita es idónea para comenzar este artículo: ‘Cualquier afección banal de tipo orgánico, que en apariencia no trae ningún componente psíquico, es tan solo un espejismo. Ese trasfondo psíquico existe y debe ser tenido en cuenta.’ J. Luís Padilla.

Por tanto, desde un dolor de cabeza, de regla, hasta enfermedades más graves como el cáncer, tienen un componente emocional importante aunque la persona no llegue a ser consciente de ello.

Y debemos ser receptivos al mensaje que nos está dando el cuerpo pero eso no significa que debamos ‘controlar’ el por qué de la enfermedad sobre todo cuando está ocurriendo. Estar receptivos se asociaría con la sanación permitiendo que la enfermedad nos hable a través de las emociones o del dolor llegando a la comprensión mental de la enfermedad que suele ocurrir una vez sanada. Y si no estamos receptivos, pensamos que ‘controlando’ la situación hará que nos curemos pero si no profundizamos y nos quedamos en la superficie lo que conseguiremos será alargar la situación sin tener ningún resultado, bueno, si, el resultado será pasar del dolor al sufrimiento.

Pero ya somos muchos los que aceptamos (no significa resignación) y empezamos a darnos cuenta de dónde vienen nuestros problemas físicos y hacia dónde nos llevan.

Está claro que todos estamos expuestos a bacterias, virus, hongos, mala alimentación, contaminación, agua pésima, toma de medicamentos por doquier, vacunas… y que ello predispone a ser más propensos a coger enfermedades, cada vez más raras, pero lo que también influye es nuestro estado emocional siendo el desencadenante de que una persona, por ejemplo, coja un infección de orina y otra una úlcera de estómago.

Esto lo sabe muy bien la Medicina Tradicional China que, a groso modo, relaciona un órgano con una emoción pero también tengo que puntualizar, y repetir, que es a groso modo porque una vez tenemos la enfermedad concreta (de un órgano específico) todos los demás órganos se ven afectados.

Así, problemas de hígado o vesícula pueden provenir por exceso de rabia, resentimiento, indecisión, falta de voluntad…; problemas de estómago y bazo pueden venir por exceso de trabajo intelectual, excesiva preocupación u obsesión, excesivo ejercicio físico; problemas de pulmón por tristeza… Y todo esto a la inversa, es decir, los problemas de hígado pueden llevarnos a tener emociones de rabia e ira incontrolada y los de pulmón a encontrarnos tristes.

La Rabia, una Emoción muy mal vista

Siguiendo con la rabia, que por cierto, la encuentro una emoción muy interesante, muchos pueden acumularla en el cuerpo reprimiéndola durante toda su vida. Pongo un párrafo de la Doctora Christiane Northrup que hace hincapié en las mujeres que la sienten por sus ‘venas’ antes de llegar la menstruación, es decir, lo que la medicina convencional llama síndrome premenstrual.

‘La medicina china considera la rabia simplemente como energía. La rabia puede ser una poderosa aliada. Cuando la sentimos, siempre está relacionada con algo que necesitamos reconocer en nosotras mismas. No está necesariamente relacionada con la situación o la persona que la provocó. Es una señal de que nos hemos dejado ‘violar’ de alguna manera. Es uno de los motivos de que con tanta frecuencia la rabia forme parte del síndrome premenstrual. 

Nuestra rabia es nuestra, y nos dice algo que necesitamos saber. ‘Nadie puede hacerte sentirte inferior, ni enfadada, ni triste sin tu permiso’. La rabia es energía, nuestro combustible personal. Nos dice que algo en nuestra vida necesita modificación. Nos dice que hay algo que deseamos pero que no sabemos lo que deseamos. La próxima vez que sientas rabia, di para ti misma: ¡Ah! Mi guía interior está trabajando. ¿Qué es lo que deseo? ¿Qué es lo que quiero que ocurra? La rabia suele ser una expresión de la energía necesaria para hacer esa modificación. Solamente es peligrosa si la negamos y la guardamos en el cuerpo. La rabia y todas las demás emociones ‘negativas’ pueden sernos de gran utilidad cuando no las volvemos hacia dentro como depresión ni arremetemos con ellas contra los demás.’

Después de nacer mi hija comencé a dejar aflorar mis emociones libremente y no reprimir ninguna. Si tengo ganas de llorar pues lloro, si tengo ganas de gritar pues grito, si me siento triste pues estoy triste. Pero ya no me quedo en la emoción en concreto sino que busco dónde está el dolor y qué me está queriendo decir.

‘Cuando no hemos sentido nuestros sentimientos con regularidad durante un periodo de crisis o cambio personal, tenemos una acumulación de emociones reprimidas almacenadas en el cuerpo.

La represión emocional es un hábito que se transmite de generación en generación. Muchas mujeres tiene una rabia natural que ha estado reprimida durante décadas. Tienen retenidos en su interior mares de lágrimas que aún les falta derramar.

La liberación de emociones es un proceso curativo orgánico y completamente natural y sin riegos.

Emitir sonidos es una parte importante de la liberación de emociones. El canto es un tipo de sonido sanador. Los gemidos y sollozos son otra. Estos sonidos son como garfios que entran en el cuerpo y lo limpian de toxinas y basura.

En otras culturas las mujeres lloran y se lamentan en voz alta para expresar su aflicción, su pena y su rabia ante la muerte.’ C. Northrup.

Si tu hijo llora o le entra una rabieta te recomiendo que dejes que pueda expresarla y liberarla, que la observes. Primero dale su espacio de expresión ya que aún no tiene la capacidad para expresar con palabras lo que siente y segundo para tú poder ver a través de él qué pasa contigo. Si en su emoción también hay algo que tú tienes que hacerte cargo ya que el supuesto ‘problema’ no sólo lo tiene tu hijo.

Los niños menores de 6 años tienden a no contener sus emociones, ya que las expresan libremente’. G. Maciocia. Fundamentos Medicina China.

Otra cita que me hace reflexionar y pensar que somos unos adictos al dolor, mejor dicho al sufrimiento, y a la enfermedad (muchos veces inconscientemente):

‘El dolor es la consecuencia de la resistencia a nuestro estado natural de bienestar, y cuanta más atención le prestamos más lo atraemos.’ Abraham.

Y una más de mi favorita Christiane Northrup: ‘La rabia contiene energía e información que nos pueden movilizar a hacer cambios necesarios; y la rabia derrota a las emociones paralizadoras que acompañan a la impotencia, la desesperanza y la depresión. El primer paso con la rabia es permitirte sentirla totalmente de un modo no dañino para ti ni para otras personas. Muchas veces tendrás que alejarte de la situación que te provoca la rabia. Con la práctica y el propósito llegarás a ser capaz de identificar tanto la circunstancia que la provocó como el mensaje subyacente de la rabia, y luego hacer los cambios necesarios en tu vida.’

La Acupuntura también ayuda

La Acupuntura también ayuda mucho ya que el punto de pulmón P7 tiene un poderoso efecto liberador sobre las emociones reprimidas.

‘¿De verdad que nunca se ha encontrado como loco? Si su afirmación es sí, nunca ha estado ‘vivo’. ¿Por qué ya a nadie le gusta la palabra loco? Es mejor esquizofrenia, depresión, histeria…
Sin duda estas mierdas de palabras ya no nos dejan de estar, ni siquiera un poquito locos… ¿Usted no ha estado loco de amor? Si no es así dése prisa por estarlo sino difícilmente llegará al cielo (…) Déjense invadir por la locura de la ternura, por la locura del grito, por la locura del abrazo tantas veces esperado, por la locura de la sonrisa, sin concesiones, por la locura interminable de un beso sin fin, por la consumación de los cuerpos en el frenesí apoteósico, de un instante eterno… les aseguro… que verán el cielo… que existe.’ J. L. Padilla. 4140 casos clínicos. Acupuntura en la Senda de la Salud.

‘En la sociedad moderna, la gran mayoría de personas están descritas en algunas de las mencionadas categorías de desórdenes mentales. La sociedad moderna es una enorme clínica mental con cientos de millones de personas mentalmente afectadas. Los sistemas políticos, legales, económicos y muchos otros sistemas sociales en la moderna sociedad están: 1- acelerando el proceso de los desórdenes mentales entre la gente. 2- regulando a aquellos que tienen actitudes caóticas surgidas de sus desórdenes mentales.’ Michio Kushi.

‘La ira debería interpretarse más ampliamente para incluir varios otros estados emocionales relacionados como resentimiento, ira contenida, irritabilidad, frustración, cólera, indignación, amargura… Y muchos de los síntomas y signos se manifestarán en la cabeza y cuello, como cefaleas, acúfenos, mareos, manchas rojas en parte anterior cuello, cara enrojecida, sed, gusto amargo. Uno de los síntomas más comunes es la cefalea. También la depresión mental duradera es debida muchas veces a la ira interior reprimida o al resentimiento.’ GG. Maciocia. Fundamentos Medicina China.

‘Según mi experiencia, P7 de Pulmón es un punto muy importante que se utiliza para tratar los problemas debidos a las preocupaciones, las penas o la tristeza. Está indicado cuando la persona guarda sus problemas para si y no los expresa. Este punto tiende a favorecer la expresión de las emociones reprimidas. El llanto representa el ruido que está asociado al Pulmón, y ocurre que personas que han contenido mucho tiempo sus emociones estallan en sollozos cuando se pincha el punto o poco después de haberlo pinchado’. G. Maciocia.

Las mejores citas sobre cómo emocionarse con las emociones

‘Las tormentosas emociones se pueden capear con más eficacia si uno comprende que las emociones son simplemente mensajes de nuestro sistema de orientación interior. Cada una tiene una función. Cada una nos dice algo que necesitamos saber. Cada una debe sentirse totalmente y luego liberarse. Es así de simple. Si no ocurre esto, o si una emoción se sofoca o reprime, puede causar alguna enfermedad. Normalmente ese ‘golpe’ intuitivo sobre lo que significa la emoción sólo llega cuando ya has experimentado totalmente la emoción.’ C. Northrup.

El síntoma físico es la mejor señal de la que dispone el ser humano para buscar el origen del desequilibrio. El cuerpo no está enfermo; la enfermedad se equipara al estado de conciencia de la persona. Todo es psicosomático. Los síntomas son señales y portadores de información precisa, son maestros implacables, son guías en el camino de introspección y búsqueda personal. Por ello, es necesario aprender y comprender el lenguaje de los síntomas. La enfermedad es siempre una parte nuestra negativa que se introduce en la materia, indicando con ‘lo que me falta, lo que he rechazado, lo que he olvidado, lo que he despreciado’. Laura Gutman.

‘Todas las emociones son normales. Son simple ‘energía’ que pasa por nosotros. Si nos sentimos furiosos, tristes o desilusionados eso es natural y normal. Tenemos que poder expresar estas emociones totalmente para superarlas de modo sano. Esto podría llevar de un par de horas a un par de días, dependiendo del grado de emoción. Una de las formas más eficaces e inmediatas para procesar las emociones difíciles es el ejercicio, que produce endorfinas y baja el nivel de las hormonas del estrés, el cortisol y la adrenalina. Correr y levantar pesas son ejercicios buenos para la rabia. Para la tristeza y la depresión suele ir bien el yoga. Las emociones son nuestro sistema de orientación interior; nos indican en qué dirección vamos, si hacia la felicidad o hacia lo contrario. Nuestro poder radica en comprender el mensaje que contiene la emoción y hacer algo al respecto, siempre.’ C. Northrup.

Cualquier emoción, incluso la cólera, lleva aparejados el conocimiento y la perspicacia, algo que algunos llaman esclarecimiento. Nuestra furia puede convertirse durante algún tiempo en una maestra. (…) En una vida cohesiva, la cólera es una sustancia que está esperando nuestros esfuerzos de transformación. El ciclo de la cólera es como cualquier otro ciclo: la cólera sube, cae, muere y es liberada como nueva energía. El hecho de prestar atención a la cólera da lugar al proceso de transformación. Si una persona permite que su propia cólera se convierta en su maestra y se transforme por este medio, la cólera se dispersa y utiliza la energía en el área de la creatividad. (…) La cólera corroe nuestra certeza de que algo bueno puede ocurrir. Detrás de la pérdida de esperanza se encuentra la cólera; detrás de la cólera, el dolor, detrás del dolor, habitualmente la tortura de la clase que sea, a veces reciente pero más a menudo muy antigua. (…) Tenemos que utilizar la cólera como fuerza creativa. Tenemos que utilizarla para cambiar, desarrollar y proteger. Tenemos que buscar la utilidad de nuestro enojo. Aunque es cierto que a veces necesitamos desahogar nuestra furia antes de poder pasar a una serenidad aleccionadora, debemos hacerlo con cierto comedimiento. De lo contrario, sería algo así como arrojar una cerilla encendida a un charco de gasolina.’ Clarissa Pinkola Estés.

Miedo al Conflicto

Le hemos cogido pánico atroz al conflicto. Pero es justo ahí donde podemos realmente transformar la situación que sea. No liberar el conflicto nos aprisiona y crea mucho sufrimiento. No estoy hablando de ese conflicto que se etiqueta como agresión o maltrato. Un conflicto es cuando algo ha llevado tiempo escondido y no se ha podido expresar en el momento que tocaba. Pero un conflicto redireccionado puede aliviar, soltar y liberar mucha tensión y así llegar a la comprensión y al encuentro ya sea con uno mismo o con el otro.

Emoción y Curación

La curación exige actuar. No es un acontecimiento pasivo. Estamos hechos para utilizar nuestros recursos interiores, a fin de encontrar la fuerza material para dejar atrás creencias y comportamientos anticuados y vernos de un modo nuevo y sano’. Carolyne Miss.

Caroline Myss es una pionera desde 1982 en el campo de la medicina energética y de la consciencia humana. Está especializada en ayudar a las personas a comprender las razones emocionales, psicológicas y físicas que han llevado a su cuerpo a desarrollar una enfermedad. es una de las cinco autoras más vendidas del New York Times y oradora de renombre internacional en los campos de la conciencia humana, la espiritualidad y el misticismo, la salud, la medicina energética y la ciencia de la intuición médica.  Entre sus libros, incluidos en las listas de grandes éxitos del New York Times, encontramos «Anatomía del espíritu», «Arquetipos» y «El contrato sagrado».

‘La curación es sencilla, pero no fácil. Los pasos son pocos pero exigen un gran esfuerzo:

Primer paso: Comprometerse a curarlo todo, llegando hasta la fuente u origen del dolor. Esto significa entrar en el interior y llegar a conocer las heridas.

Segundo paso: Identificar y examinar las heridas. ¿Se han convertido éstas en una forma de ‘poder’ en nuestra vida actual? Si es así, afrontar los motivos por los cuales se podría tener miedo de sanar, porque liberarse de un pasado doloroso es mucho más difícil que hablar de los recuerdos. Expresar verbalmente nuestras heridas a un amigo, a un terapeuta…

Tercer paso: Observar cómo se utilizan estas heridas para influir en las personas de nuestro entorno y en nosotros mismos. ¿Alguna vez las has utilizado como pretexto para cancelar una cita diciendo que no te encontrabas bien cuando en realidad estabas perfectamente?

Cuarto paso: Identificar lo bueno que puede venir de nuestras heridas. Comenzar a vivir dentro de la conciencia de aprecio o valoración y gratitud.

Quinto paso: Dedicarse al desafío del perdón. La verdadera naturaleza del perdón sigue entendiéndose mal. Perdonar no es decirle a quién nos ha hecho daño que todo está bien y que no pasa nada. Perdonar es un acto que libera la psique y el alma de la persona de la necesidad de vengarse y de la percepción de sí misma como víctima.  Es liberarnos del dominio que ejerce sobre nuestra psique el hecho de considerarnos víctimas. La liberación que genera el perdón llega en la transición hacia un estado más elevado de conciencia.

Sexto paso: Pensar con amor. Vivir con aprecio y gratitud. Invitar a que el cambio entre en nuestra vida, aunque sólo sea con nuestra actitud.’

Yo Isasi

 

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