Creadores de Mocos

Con los años vamos acumulando toxinas que nuestro cuerpo es incapaz de eliminar por sus medios naturales de depuración ya que las ‘cañerías’ están más que obstruidas.

Tenemos que saber que lo que no metabolizamos se convierte en lo que lo chinos llaman flemas, es decir, sustancias insuficientemente degradadas que no se eliminan de nuestro cuerpo sino que se van acumulando a sus anchas por él. Y ya no sólo se trata de grasa subdérmica como la antiestética celulitis, aquí ya hablamos de palabras mayores como los quistes, fibromas, miomas y del cáncer. Si, así empiezan las patologías tumorales.

Tuve la suerte de poder asistir a la clase del Dr. Carlos Nogueira donde habló de su cáncer y de la génesis del cáncer:

‘Flema: Toda sustancia ingerida insuficientemente degradada convirtiéndose en sustancias anómalas a la economía biológica. Estas sustancias son capaces de circular o depositarse originando lentitud circulatoria, obstrucción o depósito en forma de neoformación.
Los chinos lo definen como una humedad tóxica o un humor turbio también llamado ‘perversidad o maldad endógena’.
‘La humedad a partir de un determinado nivel de saturación se convierte en perversidad endógena cuya traducción en occidente sería flema, esputo, mucosidad, escrófula y más modernamente cluster que disminuye la luz de los canalículos para posteriormente atorar espacios cada vez más amplios creando estancamientos, estasis, depósitos, quistes, placas, piedras, etc.’

Alimentos creadores de mucosidad reconocidos como los causantes de tantas enfermedades donde el denominador común siempre es el mismo, la flema

  • Lácteos y derivados, refinados (cereales blancos y harinas blancas, bollería…), trigo, gluten, azúcares y edulcorantes artificiales, grasas insaturadas, soja y todos sus derivados, frutos secos, leches vegetales, alimentos transgénicos, productos enlatados o envasados, proteínas de animales alimentados con hormonas, antibióticos, etc, comida ‘fast-food’, bebidas frías, exceso de alimentos crudos, bebidas carbonatadas, zumos industriales, exceso de frutas, frutos secos, snacks, aditivos alimentarios… Y también la ingesta de medicamentos de toda índole así como suplementos (vitaminas, minerales, comprimidos, etc.) que el organismo no reconoce y, por tanto, no metaboliza.

‘La ingesta de alimentos de los que se eliminan los componentes de su constitución externa (refinados) origina estados carenciales que el organismo trata de compensar acelerando su actividad de absorción. Consecuentemente se produce un hipofuncionamiento de la función peristáltica. Este desequilibrio origina por un lado, que se incrementen los aportes de sustancias al torrente sanguíneo por hiperabsorción y por otro, que disminuya la motilidad intestinal por hipofuncionamiento. Esto conduce a la aparición de elevadas tasas de elementos que deberían de degradarse con el riesgo de depósitos (flemas) y al estreñimiento o lentificación del tránsito intestinal.’ Dr. Carlos Nogueira.

El consumo excesivo de alimentos fríos, crudos y de lácteos (quesos, leche, yogures…) puede producir una Humedad interna que afecta al Bazo y es almacenada en Pulmón (el Bazo produce la Flema y el Pulmón la almacena). En este caso habría esputos abundantes, flemas y asma.’ Fundamentos de la Medicina China. Giovanni Maciocia.
‘El exceso de grasas (comidas fritas, leche, quesos, nata, plátano, frutos secos o carnes grasas) producen formación de Flema o Humedad que obstruye la función de Bazo: sinusitis, secreción nasal, sensación de cabeza atontada, cefaleas sordas, bronquitis, etc.’ Giovanni Maciocia.

Y los más pequeños no se salvan, sino todo lo contrario, ya que son los más vulnerables:
‘Las acumulaciones de mucosidades en el organismo del niño desencadenan una serie de mecanismos de descarga y a veces todos a la vez. Los síntomas más comunes incluyen expulsiones nasales, estornudos y tos y, en algunos casos, fiebre. Es lo que la gente llama comúnmente resfriado y que resultan de los excesos dietéticos (…). Si este desequilibrio dietético continúa causará la acumulación de más mucosidad y el niño se enfrenta a experimentar síntomas más graves en el futuro próximo como fiebre elevada, infecciones del oído interno, amigdalitis, vómitos, diarrea, bronquitis y otras complicaciones que surgirán después del primer año de edad’. Aveline Kushi.

Continuemos:
Esa humedad (flema) puede afectar a cualquier rincón de nuestro cuerpo como, por ejemplo, a nuestro sistema respiratorio apareciendo un asma obstructiva o una bronquitis o puede llegar a la parte alta del cuerpo y dar vértigo, mareo, obstrucción en oídos y nariz como también puede afectar a nuestra cabecita pensante dando, por ejemplo, estados maníaco-depresivos.

Y esta flema tiene dos opciones: Una es que circule a sus anchas por nuestro cuerpo como, por ejemplo, el exceso de glucosa circulante que deshidrata el interior de la célula dando sed y sobrecargando al riñón. Y dos, que se deposite, por ejemplo, ese exceso de glucosa (típico en la diabetes) en la hemoglobina de la sangre formando la hemoglobina glicosilada responsable de la microanginopatía y de la nefropatía. Podría poner más ejemplos pero el de la glucosa es el más evidente. Otro tipo de flema que se deposita y es bastante obvia y típica sería la celulitis.

¿Cómo podemos saber que tenemos flema? 

En un simple análisis de sangre si tenemos altos nuestros niveles de colesterol, glucosa, triglicéridos, ácido úrico, urea, bilirrubina, transaminasas y marcadores de inflamación (proteína C reactiva, pruebas de reumatología…).
Entonces,la flema le pone el nombre a la enfermedad: Si lo que se acumula es glucosa será una diabetes; si lo que se acumula es colesterol será una hipercolesterolemia; si lo que se acumula son triglicéridos será una hipertrigliceridemia; si lo que se acumula es ácido úrico será una hiperuricemia; si lo que se acumula son transaminasas o bilirrubina será una hepatitis (la hepatitis aguda es una enfermedad inflamatoria aguda por flemas); si lo que se acumula es el antígeno prostático específico (PSA) será una prostatitis… Y todo es un problema metabólico. Cualquier sustancia que aparezca exagerada en el producto normal del metabolismo es una flema.
Por tanto, el tumor se reconoce a través de su marcador tumoral que es una flema, es decir, por un error metabólico que tiene, es decir, por tener un metabolismo alterado.’ (**)

Además del análisis de sangre podríamos saberlo, de manera más evidente, a través de las radiografías o ecografías como, por ejemplo, un ganglión, una mastopatía fibroquística, un quiste ovárico o una calcificación de una tendinitis.
Como dice el Dr. Javier Álvarez (uno de mis proferesores de Acupuntura): ‘La base de la Salud es movilizar, desatascar, desobstruir la flema y hacer que fluya.’

Así que tampoco nos podemos olvidar, entre todo lo visto anteriormente, del ejercicio físico.

Más información en mi libro ‘El Código de la Nutrición. Por una Nutrición Divergente’.

Yo Isasi

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