Margarinas y Cremas de untar ‘pa’ tirar. Grasas ‘trans’

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Sally Fullon nos cuenta que el imperio del procesamiento de alimentos se basa en grasas y aceites industriales, extraídos del maíz, la soja y otras semillas. El aceite vegetal crudo, que es oscuro, pegajoso y maloliente, se somete a un procesamiento horrendo para producir aceites de cocina, margarinas, mantecas y productos para untar de apariencia limpia. Los pasos involucrados en el procesamiento generalmente incluyen desgomado, blanqueo, desodorización, filtrado y eliminación de saturados para hacer que los aceites sean más líquidos. En el proceso, los nutrientes y antioxidantes desaparecen, pero no los pesticidas. La mayoría de los procesadores también agregan un solvente de hexano, sustancia química elaborada a partir del petróleo crudo (esto también lo hacen en los aceites de oliva refinados) para exprimir hasta la última gota de aceite de las semillas. 

Hidrogenación

Para producir una grasa sólida a partir de aceite líquido, los fabricantes someten los aceites a un proceso llamado hidrogenación parcial. El aceite se extrae a alta temperatura y presión, y la fracción restante de aceite se elimina con disolventes de hexano. Luego, los fabricantes limpian los aceites con vapor, un proceso que elimina todas las vitaminas y todos los antioxidantes, pero, como comenté, los disolventes y los pesticidas permanecen. Estos aceites se mezclan con un catalizador de níquel y luego, a alta temperatura y presión, se inundan con gas hidrógeno. Lo que entra al reactor es un aceite líquido; lo que sale de ese reactor es una masa maloliente que se parece al requesón gris. Se mezclan emulsionantes para suavizar los grumos y luego el aceite se limpia con vapor una vez más para eliminar el horrible olor. El siguiente paso es la decoloración, para eliminar el color gris. En este punto, el producto puede denominarse ‘manteca vegetal pura’. Para elaborar margarinas y productos para untar, se añaden sabores artificiales y vitaminas sintéticas. Luego, la margarina o crema para untar se envasa en bloques y tarrinas y se anuncia como un alimento saludable (bajo en calorías, con vitaminas, etc). Ojo porque saben que ahora estamos informados y nos intentan colar las margarinas con aceite de oliva y aceite de coco refinados que es más de lo mismo.

Durante el proceso de hidrogenación parcial, las grasas insaturadas se comportan químicamente de manera muy diferente. La molécula insaturada original se llama ácido graso “cis” y luego se convierte en un ácido graso trans, porque los dos hidrógenos están uno frente al otro (“trans«significa «a través»). Tu cuerpo no sabe que esta nueva molécula es algo que nunca antes había existido en la naturaleza, y cuando comes una de estas ácidos grasos trans, se integra en las membranas celulares. Debido al reordenamiento químico, las reacciones que deberían ocurrir no pueden ocurrir. Las enzimas y los receptores ya no funcionan. Cuanto más ácidos grasos trans ingieras, más parcialmente hidrogenadas se volverán tus células y más caos tendrás a nivel celular.

Todas las margarinas, mantecas e incluso bajas en grasas son grasas trans. Las grasas para untar se elaboran con estos ingredientes nocivos. Se utilizan también en patatas fritas y galletas saladas (que no te cuelen las que están hechas con aceite de oliva porque es igual de nocivo), y la mayoría de los restaurantes los utilizan para cocinar patatas fritas. Hasta principios de la década de 1980, los establecimientos de comida rápida y los restaurantes cocinaban las patatas fritas en sebo, que es una grasa muy segura, pero ahora utilizan aceite de soja parcialmente hidrogenado.

Además los fabricantes pueden imitar la mantequilla, los huevos, la nata y los frutos secos por lo que los pudines instantáneos, los pasteles y otros postres de supermercado todo lo que tienen es azúcar, aceites industriales e ingredientes artificiales, es decir, productos químicos que alteran a la salud de nuestras células.

Muchas enfermedades se han asociado con el consumo de ácidos grasos trans: Enfermedades cardíacas, cáncer y degeneración de articulaciones y tendones. La única razón por la que comemos estas cosas es porque nos han dicho que las grasas y aceites saturados competidores (mantequilla, manteca de cerdo, aceite de coco, ghee) son malos para nosotros y causan enfermedades cardíacas. Tales afirmaciones no son más que propaganda de la industria (como vimos en mi artículo sobre las grasas saturadas).

Margarina Nada Ligera

Hace unas décadas por los años 80 todo empezó en España con la margarina (¿os acordáis del anuncio?), un nuevo alimento que nos lo vendían como sano, ligero e ideal para los niños y a la vez estupendo para las madres que querían mantener la línea. Nos convencieron de que había que dejar nuestras tostadas con mantequilla y sustituirla por la margarina.
El ‘boom’ de las enfermedades cardíacas comenzó a finales de los años 70, justo cuando se empezaron a introducir grasas parcialmente hidrogenadas a nuestra alimentación, además del aumento de consumo de alimentos refinados y bollería industrial, es decir, más azúcar. Las grasas parcialmente hidrogenadas o grasas de origen vegetal ‘procesadas’ ya no sólo se las asocia con la aterosclerosis sino también con el cáncer.

Estas grasas hidrogenadas son grasas sólidas a temperatura ambiente que pueden conservarse durante mucho tiempo en las estanterías de los supermercados por tanto ya no sólo se encuentra en las margarinas sino también en las galletas, pasteles, productos de repostería y lo que más me duele es que las han introducido en las fórmulas para bebés. Si leemos las etiquetas de los productos que compramos veremos que la mayoría contienen grasas hidrogenadas y por desgracia no son pocos. Nuestro cuerpo no reconoce estas grasas químicas y por eso desbarajusta nuestro organismo disminuyendo el colesterol HDL (el bueno) y aumentando el LDL (el malo) sabiendo ya todos a donde nos lleva un colesterol alto. Estas grasas no existen en ninguna parte de la naturaleza.
En la actualidad la hidrogenación es el método más utilizado para aumentar el punto de fusión a casi todas las grasas alimentarias y ya ha hecho entrada en los productos dietéticos y ecológicos. Así que lo mejor es seguir leyendo etiquetas.

Yo Isasi

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