Almas gemelas… ¿Has experimentado y sabes con total seguridad, a ciencia cierta, sin duda alguna, de que tu pareja es ‘la pareja’? ¿Que, por fin, es ‘él/ella’ definitivamente? El/la Elegido/a. Que es como una calcamonía tuya pero mejor porque admiras cómo es y lo que ha hecho y hace en su vida y ahora entiendes eso de que hay una media naranja para ti. ¿Media naranja?
Para mi, más que medias naranjas, es complementarse, es fusión, es creación, eres tú pero en la cuarta dimensión (la dimensión más profunda y trascendental de las cuatro donde conectamos con algo más grande que nosotros mismos), los dos os hacéis Uno en mayúsculas. Pero ojo que no es desde el apego, de la codependencia, sino desde esa Libertad donde eliges ser tú mismo sin miedo a lo que pueda pasar o lo que pueda pensar el otro porque te sientes totalmente cómodo mostrándole quién eres de verdad. Y aparecen en ti unas sensaciones que sólo habías vivido cuando eras muy pequeño (algunos tan pequeños que no son conscientes) donde reinaba la Inocencia, el Gozo y la Dicha. Estas sensaciones, además de las tres anteriores citadas, son alegría, bondad, darlo y recibirlo todo, altruismo, compasión, comprensión, tolerancia y no puede faltar la gratitud, te sientes agradecido por todo lo que ocurre en tu vida porque hay una Apertura en ti brutal. Gratitud al otro o a través del otro sintiendo, experimentando y viviendo el Amor que llevas dentro, que nace de ti, que despierta para ser expresado y compartido.
Me repito no hay apego, no el es amor que se experimenta brevemente como cuando enciendes una cerilla (en breve se apagará), sino ese amor que va creando un fuego intenso que luego se mantiene y te da calor y nunca se apaga del todo y es incluso más confortable que antes. Ese amor una vez sale, si no existe ningún impedimento, se va desarrollando y descubres lo buena persona que eres, lo creativa que eres, lo amorosa y cariñosa, lo loable, lo honorable, ves tu belleza y la luz que desprendes y la luz que desprende el otro y los que te rodean. Y vives tan cerca en el presente que hace que todas tus decisiones, tu vida, en definitiva estén alineadas y en coherencia, nada sale mal y si sale lo percibes de manera tan amorosa que sabes que no es una rotura sino un brecha del pasado no para reparar sino para soltar, liberar y dejar espacio a ese amor del presente. Y así poco a poco el Miedo va desapareciendo y desintegrándose.
Mi concepto de Alma Gemela
Todo esto del alma gemela comenzó con la idea de que Zeus (la gente luego lo atribuyó al Karma y eventualmente a Dios) dividió las almas y nosotros nos pasamos la vida buscando a la persona que es la otra mitad nuestra. Por lo tanto, si tenemos la suerte de encontrar y desarrollar una relación con la persona que comprende y valida profundamente nuestras emociones, pensamientos y sueños, habremos encontrado el alma que nos completa: Nuestra alma gemela.
Pero yo aunque haya parecido del rollo de cuento de hadas, no comparto la visión y la fama que tiene tan romántica, apastelada y empalagosa, yo no voy por ahí. Yo describo lo que es el Amor en mayúsculas que no va en busca de llenar tu vacío para sentirse falsamente completo y sin el otro no eres nadie y se pasa de la comedia romántica al dramón. Es el Amor que sale de uno mismo a través del otro con deseos de compartirlo y no ese amor que queremos y exigimos que el otro se haga cargo y como no lo hace como nosotros queremos pues comienza el lío: el apego inseguro, las frustraciones, la adicción enfermiza al otro, las expectativas no cumplidas, el odio, el resentimiento y todo se esfuma por el miedo a sostener y mecer tu propio Amor.
No hay que confundir este Amor con Limerencia
El cuento de hadas, el mito, la fantasía, o como quieras llamarlo, se ha propagado durante siglos a través de la experimentar limerencia.
La psicóloga Dorothy Tennov acuñó el término «limerence» en 1977, y lo publicó en 1979 en su libro ‘Amor y limerencia: la experiencia de estar enamorado’. Aquí se describe el concepto que resultó de su trabajo durante la década de 1960, al entrevistar a más de quinientas personas sobre temas románticos.
Posteriormente, la limerencia se ha definido trastorno obsesivo-compulsivo, ‘un estado involuntario interpersonal que involucra pensamientos, sentimientos y conductas obsesivas, compulsivas e invasivas que están sujetas a una percibida reciprocidad emocional por parte del objeto de interés’.
La limerencia puede ser exactamente lo que uno trata de expresar cuando dice que está ‘locamente enamorado’ (en inglés, ‘madly in love‘), y se caracteriza por una gran cantidad de pensamientos intrusivos y extrema sensibilidad a eventos externos que pudieran reflejar la disposición del objeto limerente hacia el individuo. Puede ser experimentada como intensa alegría o como extrema desesperación (toda una montaña rusa), pudiendo esto variar dependiendo de la situación respecto de la otra persona.
Limerencia es estar locamente enamorado hasta el punto de llegar a la obsesión enfermiza compulsiva. Fisher nos cuenta que en este estado el cerebro del limente aumenta la dopamina (la sustancia química del cerebro que produce éxtasis, felicidad y bienestar) y disminuye la serotonina (la sustancia química inhibidora de terminar cosas, llevar las cosas a una conclusión en el cerebro). Para atraernos hacia el amante y superar cualquier barrera que pueda distraernos o prohibirnos perseguirlo, el cerebro entra en una fase en la que la lógica y la razón se rinden a los sentimientos y las emociones. Es un subidón que es tan fuerte como cualquier droga. Y se vuelve cada vez más fuerte.
Las emociones continúan intensificándose a medida que se desarrolla el miedo de que de alguna manera uno pueda perder a su amante y la relación no dure. El miedo aumenta la pasión. Por eso es tan eufórico y al mismo tiempo tan aterrador. En resumen, el cerebro del limente es un cocktail de sustancias químicas desequilibradas que conducen a la miseria absoluta del amor felizmente intenso; pensamientos felices mezclados con pensamientos dramáticos, fantasías maravillosas sobre el futuro diluidas por dudas persistentes, a la euforia, a la obsesión y demás calvario emocional. En vez de limerencia deberíamos llamarlo amor psicótico ya que, visto lo visto, un psicópata tiene creencias falsas que no están basadas en la realidad (delirios), especialmente miedos o sospechas infundadas. Ve, escucha o siente cosas que no existen (alucinaciones). Pérdida total y absoluta de la realidad.
La limerencia dura entre seis meses y treinta y seis meses. Cuando el limente deja de serlo, su percepción cambia. Los defectos y los problemas pasan del ámbito de lo negado u oscuro al de lo reconocido y obvio. Y se cuestionan cosas como: ‘¿Siempre fue así? Nunca lo vi‘. No creo que él fuera así antes’. Otras prioridades en la vida vuelven a ser importantes. La persona que sale de la limerencia amplía su vida, dedicando más tiempo a amigos, aficiones y cosas por el estilo.
El éxtasis –aunque de corta duración– de la limerencia nunca podrá compararse en intensidad con el Amor antes descrito que es más profundo, menos eufórico y menos obsesivo compulsivo. Espero que hayas visto la diferencia.
¿Existe de verdad tu Alma Gemela?
Siguiendo mi concepto de alma gemela es alguien con quien compartes una inmensa compatibilidad. Las auténticas conexiones conscientes crean verdaderas almas gemelas y no las que vemos en las comedias románticas ya que trascienden ese amor romántico de Netflix.
Sabrás que es tu alma gemela cuando sientas profundamente, y sin dudarlo, que es ‘la indicada’: La persona con quien compartir una conexión íntima y un interés romántico, familiar, lo siento pero no me sale otra palabra para describir que es como volver a casa pero no a tu casa de la infancia sino a tu verdadera casa. Y esa persona te hará crecer, evolucionar y saber qué es realmente amar.
Es tu Alma Gemela si…
- Disfrutas de su compañía sea para ver una película, como ir de compras o hacer algún asunto burocrático, ir de vacaciones o tener que solucionar un gran problema.
- Os encanta compartir, hacer la comida juntos, haceros cargo de vuestro espacio íntimo.
- Os preocupáis por el bienestar del otro. Sientes que sois más que familia.
- Admiración mutua y chispa constante.
- Con la mirada ya os soléis comunicar a la perfección.
- Vuestras virtudes personales se hacen más evidentes y desarrolladas. Crecéis individualmente estando juntos. Vuestra autoestima y confianza se establecen por fin. Sale vuestra mejor versión.
- Os reconocéis y se crea un vínculo muy estrecho e inquebrantable.
- Todo está bien, en paz, en tranquilidad. Todo está bien (ya sé, me repito pero es así).
Si os soy sincera sólo puedes saber si es tu alma gemela experimentándolo, no hay palabras para describirlo y sólo los que viven este Amor saben con total seguridad y confianza que es su Alma Gemela.
Yo Isasi