Aditivos a Evitar en Productos Ecológicos

Tabla de contenidos

Haciendo el capítulo ‘Leches Vegetales a Inspección’ de mi libro ‘El Código de la Nutrición. Por una Nutrición Divergente’, me di cuenta de que muchos de los aditivos que ponen en las leches vegetales son usados también para otros productos ecológicos. Así que aquí os paso un resumen de lo que podréis encontrar con más profundidad en mi libro.

Maltodextrina

Las personas con diabetes, enfermedad celíaca o alergias a los almidones deben tener cuidado en cuanto al consumo de maltodextrina. Los síntomas experimentados por aquellos que informaron efectos secundarios del consumo de maltodextrina son: dolor de barriga, diarrea, vómitos, urticaria, erupciones, asma.’

Los 3 efectos secundarios más comunes del consumo de maltodextrina:
1- La hipoglucemia de rebote (disminución repentina de azúcar en la sangre).
2- La flatulencia y distensión abdominal, que se debe a las bacterias del intestino llegando a ser extremadamente activas cuando se digiere maltodextrina.
3- El aumento de peso.
Hay que empezar a mirar las etiquetas de los ingredientes de todos sus suplementos, vitaminas y alimentos para la salud ya que la maltodextrina con base de transgénicos de maíz podría estar ahí.
Si maltodextrina no aparece en los ingredientes, busca como ‘aromas naturales’.

Carragenano, carragenato o carragenina

En realidad es el E407 pero casi nunca lo veremos por su número en los alimentos con sello ecológico.

‘Puede aparecer prácticamente en cualquier lugar de la cadena de alimentos procesados ya que sirve para unir los ingredientes, incluso los orgánicos.’

Los estudios en animales han demostrado repetidamente que el carragenano de calidad alimentaria provoca inflamación gastrointestinal y mayores tasas de lesiones intestinales, úlceras e incluso tumores malignos.
‘La exposición de carragenano causa claramente inflamación; la cantidad de carragenano en los productos alimenticios es suficiente para causar la inflamación; y el carragenano degradado y carragenano de calidad alimentaria son dañinos’, dice el Dr. Joanne Tobacman, Profesor Asociado de Medicina Clínica de la Universidad de Illinois en Chicago. ‘El aumento de la incidencia y prevalencia de la colitis ulcerosa en todo el mundo se correlaciona con el aumento del consumo de alimentos procesados, incluidos los productos que contienen carragenano’ dicen el Dr. Stephen Hanauer, Jefe de la Sección de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición y Joseph B. Kirsner, profesor de Medicina y Farmacología clínica, Universidad de la Escuela de Medicina de Chicago.
Muchas personas que experimentan síntomas gastrointestinales (que van desde leve hinchazón del vientre a síndrome del intestino irritable, enfermedad inflamatoria del intestino severa) se han dado cuenta que la eliminación del carragenano de sus dietas conduce a profundas mejorías en su salud gastrointestinal.

Jarabe de maíz de alta concentración en fructosa o jarabe de maíz rico en fructosa

‘Lo que es jarabe de maíz de alta concentración en fructosa es un edulcorante a base de maíz. Es más dulce que la sacarosa y más barato que el azúcar de caña.

Algunos expertos han propuesto que las personas metabolizan el jarabe de maíz de alta fructosa de una manera que aumenta el riesgo de obesidad y diabetes tipo 2 más que el azúcar de caña. Gran parte de la controversia surge de la observación de que la obesidad en los Estados Unidos y el consumo de jarabe de maíz de alta fructosa aumentó al mismo tiempo.
Los jarabes de maíz de alta fructosa comúnmente utilizados para endulzar alimentos y bebidas son 55-58% de fructosa y glucosa 42-45%. La sacarosa (azúcar de caña) es un azúcar doble hecha de fructosa y glucosa. La digestión descompone rápidamente el azúcar de caña y el jarabe de maíz de alta fructosa en fructosa y glucosa.’

Fructosa o levulosa

El endulzante químico de los diabéticos.
‘Su poder edulcorante es mayor que el azúcar blanco. La publicidad es engañosa, la fructosa no es más sana que el azúcar blanco. Por otra parte, la fructosa es un potente inductor de la formación de triglicéridos, por lo que puede causar a la larga importantes problemas a los diabéticos. Además, la fructosa se transforma en glucosa a expensas de un trabajo hepático.
La fructosa en granulado o formando parte del jarabe de maíz, puede ser un problema. A partir de los 20 gramos diarios, puede producir alteraciones indeseables en el metabolismo, influye sobre los mecanismos de control del apetito y eleva los triglicéridos. Hay estudios que relacionan el consumo de fructosa con tendencias a la resistencia insulínica, la obesidad, el colesterol alto y el síndrome metabólico.’ Harold McGee.

Glucosa o dextrosa


Se obtiene industrialmente de la fécula de la patata o del almidón del maíz. Acidificando y calentando una solución de almidón resulta el jarabe de fécula, formado principalmente por glucosa y sacarosa, además de por dextrinas y otros oligosacáridos. Si se incrementa el tiempo de actuación del ácido, se descomponen más dextrinas. La concentración del jarabe produce el azúcar de glucosa, mediante su purificación resulta la glucosa.’ Harold McGee.

Sirope de Ágave

El proceso químico utilizado para extraer y procesar el néctar crea un alto contenido en fructosa y el cuerpo reacciona de la misma forma como lo hace con el jarabe de maíz rico en fructosa. Recuerde, el azúcar es azúcar.’

El jarabe de ágave puede ser hasta tres veces más dulce que el azúcar de mesa, por lo que se necesita menos para endulzar un alimento o bebida.
De acuerdo con la doctora Ingrid Kohlstädt, miembro del Colegio Americano de Nutrición y de la Universidad Johns Hopkins School of Public Health: ‘El agave es casi todo fructosa, es el azúcar altamente procesado con gran comercialización.’
Dependiendo de la procedencia y de la cantidad de calor utilizada para procesar, el jarabe de ágave puede ser desde 55 por ciento a 90 por ciento de fructosa. Y lo más probable es que usted no será capaz de saberlo a través de la etiqueta del producto.

Existe la preocupación de que algunos distribuidores están recortando el jarabe de ágave con jarabe de maíz (con qué frecuencia y en qué medida es una incógnita) y por la escasez del ágave azul están usando otros tipos de ágave de peor calidad.
El jarabe de agave no es un alimento completo sino que es fraccionado y procesado. La savia se separa de la planta y se trata con calor, similar a cómo se hace con el jarabe de arce. El néctar de ágave está desprovisto de muchos de los nutrientes contenidos en la planta entera.
Las enzimas naturales se eliminaron para evitar la fermentación del jarabe de ágave y que se convierta en tequila en su despensa.
El ágave es azúcar. El azúcar y los edulcorantes causan estragos en su salud y son altamente adictivos.

Jarabe o Sirope de Arce

Los jarabes de arce se clasifican según el color, el sabor y el contenido de azúcar: el grado A se asigna a los jarabes más ligeros, de sabor más delicado y menos concentrados que se echan directamente sobre los alimentos; los grados B y C tienen un sabor de caramelo más fuerte y se usan para cocinar en platos al horno y carnes glaseadas. Como el auténtico jarabe de arce es caro, muchos jarabes de supermercado contienen poco o nada, y llevan sabores artificiales.
Para obtenerlo se sangra la corteza del arce (Acer saccharum y Acer nigrum), un árbol que produce 40 litros por año. Pero al consumidor no le llega el jarabe tal y como sale del árbol. El zumo obtenido se compensa a temperaturas superiores a los 100ºC. El sirope ecológico se diferencia del convencional en que no se ha obtenido mediante sustancias disolventes, inhibidores de espuma o blanqueantes, entre otras sustancias. En cuanto a la composición, contiene un 66 por ciento de hidratos de carbono, compuestos casi exclusivamente por sacarosa, un 33 por ciento de agua y trazas de minerales y vitaminas.
Se pueden distinguir en diferentes grados de calidad (A y B si es de Estados Unidos, o 1, 2 y 3 si viene de Canadá) y se distinguen por su coloración. Los más claros, suaves y caros con calificación A o 1, son los obtenidos al principio de temporada. Los de la letra B o 3 poseen un sabor más fuerte y color más oscuro. La capacidad endulzante del producto concentrado es claramente mayor que la del azúcar convencional.’ Harold McGee.

Sucralosa

La sucralosa es el edulcorante no nutritivo más reciente en el mercado. Es más conocido por su pretensión de hacerse a partir de azúcar. Es 600 veces más dulce que la sacarosa (azúcar de mesa). No se absorbe por completo.

El nombre de la sucralosa es engañosa. El sufijo -osa se utiliza para nombrar azúcares, sin aditivos. La sucralosa suena muy cerca de la sacarosa, azúcar de mesa, y puede ser confuso para los consumidores.
La presencia de cloro se piensa que es el componente más peligroso de la sucralosa. El cloro se considera un carcinógeno y se ha utilizado en gas venenoso, desinfectantes, pesticidas y plásticos. Los presuntos síntomas asociados con sucralosa son problemas gastrointestinales (hinchazón, gases, diarrea, náuseas), irritaciones de la piel (urticaria, enrojecimiento, picor, hinchazón), tos, secreción nasal, dolores en el pecho, palpitaciones, ansiedad, ira, estados de ánimo alterados, depresión y picazón en los ojos.’

Goma de guar (E412)

Espesante, estabilizante, agente de unión. Sus efectos secundarios son gases, diarreas, heces blandas, estreñimiento y obstrucción intestinal.


Goma de acacia (E414) 

Espesante. Sus efectos secundarios son gases, hinchazón, náuseas y diarrea.

Goma Xantana (E415), también llamada goma de azúcar de maíz

Actúa como sustituto del trigo y otros cereales utilizados para hacer pan que es libre de gluten. Leches vegetales, sopas y helados. Pasta de dientes, cosméticos y productos de belleza. Alimentos congelados y bebidas. Usos en la industria petrolera.

Puede causar algunos efectos secundarios provocando flatulencia y distensión abdominal, debido a la fermentación por la microflora intestinal (en la misma forma que todos los polisacáridos no digeribles) y problemas respiratorios.

Las personas que están expuestas al polvo de la goma xantana pueden experimentar síntomas parecidos a la gripe, irritación de la nariz y la garganta, y problemas pulmonares.
Náuseas, vómitos, apendicitis, heces duras que son difíciles de expulsar (impactación fecal), estrechamiento o bloqueo del intestino o dolor de estómago. No utilice la goma xantana si usted tiene cualquiera de estas enfermedades. Es un laxante formador de masa que podría ser perjudicial en estas situaciones.

Goma gellan o de gelano o gelanate (E418)

Polisacárido por fermentación de maíz, trigo, soja o lactosa por cultivo de un microorganismo llamado Pseudomonas elodea.
Goma arábiga o de acacia: 

‘Es el hidrocoloide más utilizado en la industria de bebidas por su alta capacidad emulsiva. Se utiliza como agente de cuerpo y palatabilidad en polvos para preparar bebidas y suele utilizarse en la capa de clara de huevo y azúcar que recubre los pasteles, en los chicles y en las bebidas sin alcohol. Puede causar ataques de asma y erupciones leves o graves. Este aditivo ha provocado muertes violentas en hembras de animales preñadas.’ Harold McGee.
Esteres cítricos de monoglicéridos y diglicéridos de ácidos grasos (E472c): 

Emulsionante y antioxidante por hidrólisis de ácidos grasos animales o vegetales transgénicos. En grandes dosis afecta al hígado y riñones.

Aroma natural

‘Con este término se elimina ‘convenientemente’ la necesidad de poner en la etiqueta una lista de aditivos indeseables. ‘Aromas naturales’ puede significar glutamato monosódico o edulcorantes artificiales. Siento una desconfianza visceral de una empresa que pone ‘sabores naturales’ en su lista de ingredientes.’

‘Lo que los químicos llaman un ‘compuesto de aroma’ es una molécula aislada de un aroma.
Los aromas se componen de varias clases de moléculas químicas, incluyendo terpenos, lactonas, pirazinas, éteres, ésteres y otros. 

Pectinas (E440)

Emulgente, estabilizante, espesante y gelificante que puede producir flatulencias y malestar intestinal.

Carbonato cálcico (E170)

Se encuentra además en los antiácidos y suplementos de minerales y vitamínicos. Si se consume en exceso puede formar piedras en el riñón, dolor abdominal, dolor de cabeza, náuseas, estreñimiento o diarrea, dolor óseo y, además, el exceso de calcio puede provocar trastornos en las glándulas paratiroides.

Aceites vegetales


La mayoría de las leches vegetales contienen aceite de maíz, aceite de cártamo, aceite de girasol o aceite de soja, etc. Estos aceites vegetales se extraen mediante disolventes tóxicos, así como alta presión y calor, es decir, agentes que cambian la estructura química delicada de los ácidos grasos. Además, los aceites de maíz y de soja son muy probablemente de cultivos con pesticidas y transgénicos.
Otra cosa sería que en la etiqueta pusiera aceite de primera presión en frío pero pocos productos lo especifican.

Lecitina de soja (E322)

La encontramos hasta en la sopa. ‘Muchos más alimentos de los que cree llevan el emulsionante de la lecitina de soja como la mantequilla de maní o las bolsas de té, el chocolate sea ecológico o no, muchos productos ecológicos lo llevan.
Aumenta la fecha de caducidad. También reduce la viscosidad y se utiliza a menudo como un ‘agente de liberación’, es decir, como antiadherente. Cuando se añade a la masa de pan, su poder de anti-adherencia hace que sea más fácil de trabajar con la masa y se eleve mejor porque hay menor resistencia adhesiva a las burbujas de gas. La lecitina de soja es el tipo más común de lecitina porque es un subproducto que se obtiene fácilmente a bajo costo de la fabricación del aceite de soja.
Mientras que la lecitina es de origen natural en la soja, por lo general es extraída por medio de solventes químicos. La última gran preocupación con respecto a la lecitina de soja es que, como la mayoría de los productos de soja, por lo general se deriva de plantas de soja genéticamente modificadas. Como la mayoría de los cultivos de soja y maíz cultivadas en América del Norte son transgénicos, puede ser difícil de evitar por completo.’

Proteína de guisante


‘Aditivo alimentario con sabor neutro que se utiliza en alimentos para veganos, sin gluten o sin soja. Se extrae del guisante amarillo Pisum sativum. La proteína de guisante contiene algunas propiedades similares a la caseína y se usa como alternativa a la proteína del suero de leche.’ Wikipedia.

La proteína de guisante amarillo (Pisum sativum) contiene inhibidores de proteasas que bloquean la digestión de las proteínas y dificultan su absorción intestinal.

‘Las personas que sufren gota no deben consumir proteína de guisante. Se exacerba la condición mediante el aumento de la producción de ácido úrico en el sistema.’

Con la caída de la soja a causa de que, por fin, salió a la luz sus efectos colaterales, empieza a tomar protagonismo la proteína de de guisante y así lo confirman las ventas. Personalmente no considero que sea ‘la alternativa’.

Vitamina D2


La vitamina D2 es una forma sintética y aislada de la vitamina y, como consecuencia, es extremadamente mal absorbida por el organismo (aquí un estudio). No ofrece ningún beneficio viable para el cuerpo y en realidad puede ser perjudicial.
Algunos expertos creen que en realidad la D2 desensibiliza los receptores de la Vitamina D3, haciéndonos más propensos a la deficiencia de vitamina D.

Otras vitaminas aisladas

Vitamina A sintética. ‘Si bien de origen natural (como alimento) la vitamina A sólo crea toxicidad en sobredosis, la vitamina A sintética puede causar toxicidad (leer más sobre la Vitamina A sintética). Esto es debido a que el cuerpo no puede asimilar la versión sintética de la vitamina.’

Antioxidantes

Impiden la oxidación de los alimentos, especialmente las grasas. La vitamina C y la E son buenos antioxidantes, pero se suele emplear otros sintéticos de bajo coste. Aquí encontramos los acidulantes y reguladores del PH, que la industria no tiene obligación de definirlos.

  • Ácido L-ascórbico (que no es vitamina C) E300, antioxidante. Se produce de forma sintética vía fermentación bacteriana seguido de oxidación química. En cantidades elevadas puede provocar diarrea y en las personas con predisposición puede producir cálculos renales. También se usa para hacer panificables las harinas con poco gluten.
  • Tocoferoles sintéticos E306,307,308,309, que actúan como antioxidantes en las grasas. Por ejemplo, en los aceites refinados (aceite de girasol, de palma, etc.) y, por norma general, no se suelen poner en el etiquetado.
  • Ácido cítrico (E330), antioxidante que se produce artificialmente usando ácido sulfúrico y sus efectos secundarios son ataques de asma y reacciones alérgicas.
  • Citrato de potasio (E332): Es una sal potásica del ácido cítrico que se usa como regulador de la acidez y también como saborizante. Se emplea en zumos, refrescos, leches vegetales, sales, mostazas, fiambres, pescado congelado, cervezas, aceitunas, mermeladas, hummus, pastelería, yogures y productos con sabor a limón. Puede producir corrosión dental.

Fosfatos clásicos u ortofosfatos de calcio E341

Puede reducir el equilibrio natural del calcio y del fósforo en el organismo, es decir, contraproducente para la salud ósea.

Polifosfatos (E450 al E452)


‘Bloquean algunas enzimas y producen descalcificaciones y cálculos renales. Hay fosfatos en los embutidos, jamón, pescados congelados (para retener agua); los quesos fundidos, helados, cremas y repostería industrial (como emulsionante de las grasas); el pan y las harinas refinadas, las margarinas y las bebidas artificiales.


El ácido algínico (alginato de sodio o E400)

Se encuentra en helados, quesos untables, aliños de ensaladas y similares. La textura suave de los helados se consigue con este compuesto; la leche con cacao consigue su textura aterciopelada a partir de él. Estudios revelan que puede provocar un desarrollo fetal anormal.

Proteína vegetal hidrolizada

Contiene glutamato monosódico y alto contenido en sal y puede provocar daños en el cerebro y en el sistema nervioso de los niños.

Almidón de Tapioca

Los fabricantes de ingredientes utilizan tratamientos físicos y químicos para modificar las moléculas de almidón de las variedades vegetales normales. Cuecen y secan los almidones de varias maneras para obtener polvos o gránulos que absorben rápidamente el agua fría o se dispersan en los líquidos y los espesan sin necesidad de cocer. Y los alteran con sustancias químicas formando enlaces entre cadenas u oxidándolas o sustituyendo grupos laterales liposolubles a lo largo de la cadena, para que sean menos propensos a fragmentarse como estabilizadores de emulsiones y para darles otras cualidades que los almidones ‘naturales’ no suelen tener. Estos almidones son los almidones modificados.’ Harold McGee.

Melazas

‘Son los productos residuales de la cristalización del azúcar. Muy ricas en minerales, pero también en sustancias químicas procedentes de la obtención del azúcar.
En la actualidad casi todas las melazas que se ofrecen a los consumidores son en realidad mezclas de melazas y jarabes de diversas etapas del proceso de elaboración de azúcar.
Se utilizan como sabor de fondo para muchos alimentos, como palomitas de maíz, pan de jengibre, dulces de regaliz, salsas para barbacoas y alubias al horno.’ Harold McGee.

Y aún muchos más. Esto no tiene fin sean alimentos ecológicos o no. Como vemos la industria alimentaria ha entrado de lleno en la industria ecológica haciéndonos creer que estábamos a salvo de la primera si comprábamos en la segunda pero nada más lejos de la realidad.

Yo Isasi

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