Como buena menopáusica, estoy perdiendo la vista de cerca pero estoy sorprendida porque debajo del mar mi visión mejora de una manera abismal.
Mi rutina diaria durante todo el año es un baño en el mar, si el tiempo lo permite.
El mes de octubre suele ser un mes precioso porque el mar tiene otra energía y se depura después del verano teniendo vida marina. Pero este año está siendo diferente ya que, tanto ayer como hoy, cuál ha sido mi sorpresa que al bucear estoy viendo microplásticos.
Es la primera vez que me encuentro rodeada de minúsculos plásticos que me envuelven mientras nado. Me preocupa…
El mar de Menorca está cambiando, está sufriendo y esto me dice que poco nos queda para poder disfrutarlo como antaño. Bueno, no tan antaño… Me hago vieja pero si mi vista menopáusica me avisa de que empieza la cuenta atrás es que ‘Houston tenemos un problema’.
Puedo sonar a una vieja cascarrabias pero creo que esta es la pu*a realidad. Ponle una r o una t, como más te guste.
Por cierto, en vez de dar de comer a los gatos callejeros como otras viejas paisanas, yo me dedico a llevar a la deixalleria los trastos ajenos. Soy la vieja trastera que quiere seguir disfrutando de Menorca y espero que todos la cuidemos, seamos jóvenes o viejos.