Según la Real Academia de la Lengua, el amor es un sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser. Y la segunda definición es: Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.
Y según ChatGPT, la palabra amor viene del latín amor, amoris, derivado del verbo amare (querer, desear) y con una raíz indoeuropea amma, que evocaba a la madre (mama), sugiriendo la necesidad de refugio y afecto primario. Es una palabra relacionada con el apego maternal y el sentimiento profundo de afecto.
Y de la misma raíz am- provienen palabras como amigo (de amicus) y amistad, que comparten ese sentido de afecto y cariño.
Los griegos tenían diferentes tipos de amor para matizar el único término que tenemos.: Eros (pasión), Ágape (incondicional), Philia (amistad) y Storge (afecto familiar).
El amor se puede expresar de muchas maneras y se puede comunicar con palabras, acciones y comportamientos. Es una parte necesaria en las relaciones, pero por sí solo no basta para sostenerlas ya que cuando las dificultades de la vida aparecen el amor se suele esfumar apareciendo su opuesto, el miedo, y en vez de hacernos más fuertes y crear vínculos más estrechos, nos rompemos.
Está claro que demostramos nuestro amor siendo cariñosos, haciendo cosas bonitas, demostrando afecto a nuestra pareja y diciéndole cuánto significa para nosotros.
Pero pueden que nos estén demostrando amor y para nosotros no sea suficiente o viceversa. A algunas personas les encanta recibir cumplidos y cariño; otras prefieren que su pareja le prepare la cena y le lave los platos. Y es que debido a la gran variedad en cómo las personas expresan y reciben amor, puede haber una desconexión en las relaciones. ¿Qué pasa si una persona se siente amada cuando su pareja le organiza una escapada de fin de semana, mientras que la otra expresa su amor lavando la ropa y viendo una película con ella en el sofá?
Y es que estas maneras de mostrar o recibir amor y cómo las experimentamos y las expresamos pueden crear diferencias, malosentendidos o problemas de pareja que vienen antes de que la relación surgiera. Aquí tienes algunas razones comunes:
- Cómo te criaron.
- La forma en que tus padres te demostraron amor. Si te criaron unos padres que no paraban de cogerte, abrazarte y besarte, lo más seguro es que necesitarás mucho más de esto de tu pareja.
- Cómo se expresaban amor tus padres.
- Relaciones con tus amigos y cómo tus padres te dejaban relacionarte con ellos.
- Lo que experimentaste en relaciones pasadas.
- Tu personalidad individual.
Y cualquiera de estas razones nos hace creer que somos incompatibles o peor aún que nuestra pareja no nos ama de verdad. Y con todo esto yo me pregunto: ¿Quién sabe que es amar correctamente? ¿Sabemos realmente expresar nuestro amor a los demás? ¿Y sabemos recibirlo abiertamente sin juicios ni miedos?
Discordancia Emocional
Cuando hay una diferencia entre cómo tu pareja expresa amor y cómo te gusta recibirlo, hay una discordancia. Este tipo de discordancia puede generar malentendidos, conflictos y, en el peor de los casos, ruptura. Uno de los miembros de la pareja podría sentirse poco apreciado y el otro, incomprendido. Por ejemplo, tu pareja te compra un reloj muy caro para tu cumpleaños y al recibirlo piensas: Lo que gastó en el reloj podría haber pagado la tarjeta de crédito. O: Con ese dinero ya podría haber reservado un fin de semana en un hotel. Tu pareja ve tu cara y ya sabe que no te ha gustado y podría pensar: ¡Nunca acierto! No aprecia el esfuerzo que hago.
Y ninguno de los dos os sentís amados o apreciados. Y justo este regalo era para sentiros más cerca. Y es cuando aparece la desconexión.
Y la etimología de regalo tiene un origen latino, derivado de regalis (real, de rey), y el verbo regalar significaba originalmente ‘agasajar como a un rey’, un trato de cortesía y mimos que evolucionó a dar algo por gracia, con el tiempo se relaciona también con el francés galer (divertir) y con la idea de descongelar (romper el hielo). Y aquí ya vemos que no hemos roto el hielo…
Y con nuestro ejemplo del reloj es cuando nos da para hablar de la diferencia entre el amor y la conexión emocional.
Conexión Emocional
La conexión emocional es un vínculo profundo entre dos personas basado en la confianza, el compromiso y una sólida amistad. Es una intimidad que va más allá del amor, donde el bienestar de tu pareja no solo es importante para ti, sino que forma parte de tu forma de pensar y de tu vida diaria. Son esas parejas que con la mirada se comunican y se conocen muy bien: Saben cuándo su pareja está preocupada y al ofrecerle su ayuda no habrá un no por respuesta sino una explicación de lo que ocurre y una apertura a la ayuda porque ambos sabéis que es lo mejor para vuestra relación.
Volvamos de nuevo al ejemplo del reloj para tu cumpleaños. Si tu pareja hubiera sabido que piensas que necesitáis pasar más tiempo juntos, más intimidad, quizás lo hubiera tenido en cuenta y no se le hubiera ocurrido comprar un reloj sino que se hubiera acercado más a tu idea del hotel. Y otra cosa, si sientes que aún no tenéis esa conexión emocional, podrías haber sugerido lo que te gustaría hacer para tu cumpleaños ya que al final sería un regalo para los dos. Regalar por regalar no es amor sino ‘quedar bien para que luego no haya bronca’. Así que mejor no regales por regalar porque no sé si bronca habrá pero desconexión y distancia seguro.
De esta manera, ambos sentiréis que dais y recibís amor, y que el otro lo aprecia. Podemos ver cómo este pequeño ejemplo puede tener diferentes variaciones haciendo que aparezcan heridas, malentendidos y, finalmente, resentimiento. Esto no se debe a una falta de amor, sino a una falta de comprensión que surge de una falta de verdadera conexión emocional.
Si quieres una intimidad auténtica y duradera con tu pareja debes tener conexión emocional con ella y eso se consigue estando presente, incluso cuando estáis separados. Es fundamental para la conexión emocional. Vivir vidas juntas no vidas paralelas.
¿Cómo crear Conexión Emocional?
- Invita activamente a tu pareja a compartir sus experiencias, pensamientos y sentimientos contigo crea conexión y confianza.
- Valora a tu pareja y tu relación y compártelo con ella.
- Deja de fijarte sólo en lo que no hace o hace mal tu pareja y comunica lo que necesitas para dejar de caer en un estado mental negativo donde solo te fijas en lo que tu pareja no hace. Esto es parte natural del funcionamiento del cerebro: el sesgo de negatividad.
- Cuando compartes regularmente tu aprecio y amabilidad con tu pareja, creas una dinámica activa y un ciclo de retroalimentación que genera cada vez más conexión entre ambos.
Las investigaciones del Dr. John Gottman demuestran que la forma en que las parejas gestionan sus intentos de conectar es lo que puede determinar el éxito o el fracaso de una relación. De hecho, los llama ‘la unidad fundamental de la comunicación emocional‘. Los intentos de conectar son esos intentos, a menudo sutiles, de llamar la atención de la pareja. Pueden ser verbales, no verbales o un simple gesto. Es una expresión del deseo de conectar con la pareja sin decir realmente: ¡Quiero conectar! ¡Préstame atención! Los niños de 3 años son muy buenos haciéndolo con sus padres, pero a medida que crecemos, se nos hace más difícil ponernos en esa posición de vulnerabilidad.
Así que si queremos conexión debemos acercarnos y mostrarla. ¿Cómo? Pues expresándola desde la invitación ya sea de manera verbal o corporal. Verbal sería: Quiero tomar un café contigo ¿te apetece?; ¿Viste esa noticia sobre…? Y corporal: Toque cariñoso, como un apretón de manos divertido, una palmadita, un apretón, un beso, un abrazo o un masaje en la espalda; expresiones faciales, como sonreír, lanzar un beso, hacer una cara tonta o sacar la lengua; contactos juguetones, como cosquillas, golpes, lucha, baile o un empujón o choque suave; gestos de afiliación, como abrir una puerta, ofrecer un lugar para sentarse, entregar un utensilio o señalar una actividad o interés compartido; vocalizar, como reír, carcajadas, gruñir, suspirar o gemir de una manera que invita a la interacción o al interés.
Pero hay que saber que hay tres formas de responder a la invitación a la conexión:
- Girar hacia (reconocer y comprometerse con la invitación).
- Darse la vuelta (ignorar o perder la invitación).
- Ponerse en contra (rechazar la invitación mediante argumentos u hostilidad).
Gottman descubrió una diferencia crucial en cómo las parejas felices e infelices responden a las invitaciones de conexión. Las parejas felices se acercaron el uno al otro el 86 % del tiempo. Las parejas infelices lo hicieron solo el 33 % del tiempo.
De hecho, las parejas felices invitan constantemente. Gottman descubrió que las parejas felices pueden invitar hasta cien veces en diez minutos. Se trata simplemente de prestarse atención mutuamente, valorarse y sentirse valorado por la pareja.
Si bien el amor es importante, sin conexión emocional la relación probablemente no sobrevivirá.
Incluso cuando hay amor, los malentendidos frecuentes o los sentimientos heridos pueden crear distancia. A menudo, esto se debe a diferentes maneras de expresar el amor. Cuando centras tu atención en construir una conexión emocional, empiezas a superar esas diferencias y a fortalecer tu vínculo.
Cuando tienes una conexión emocional, puedes discutir sin sentir que tu relación podría terminar. Puedes pelear y aun así saber que tu pareja te ama y te respeta. La conexión emocional te permite superar los inevitables desafíos que surgirán en tu relación y en la vida. Tienes un sentido de nosotros y sabes que, pase lo que pase, os apoyáis mutuamente. Esta es la diferencia entre el amor y la conexión emocional.
Creación de una Conexión Emocional
Resumiendo, las investigaciones muestran que hacer lo siguiente creará una conexión emocional amorosa:
- Conoce el mundo de tu pareja y reserva espacio para ella en tu cabeza y tu corazón.
- Hazle preguntas a tu pareja, invitándola a compartir y ser vulnerable contigo.
- Valora y reconoce lo que hace tu pareja.
- Gira hacia tu pareja cuando intente conectarse.
- Realizar y responder a muchísimas invitaciones.
La vida está llena de estrés, presiones externas, incógnitas, desafíos y mucha conexión a las redes sociales que nos alejan. Pero también hay espacio para otros momentos y lo que hagas en ellos te permitirá superar los momentos difíciles con tu pareja. Al aprovecharlos para conectar y demostrar cariño, aumentarás exponencialmente tus posibilidades de tener una relación feliz y saludable.
Desafortunadamente, simplemente amar a alguien no fortalece tu relación de la misma manera. Sin los momentos de conexión, el amor puede existir, pero podemos distanciarnos emocionalmente y el amor se convierte en una idea o algo abstracto, no en una experiencia compartida y vivida. Así que aprovecha al máximo esos pequeños momentos, haz las pequeñas cosas que marcan la diferencia para mantener vivo el amor y la conexión para tener una relación auténtica, consciente y llena de satisfacción personal. Esto se puede aplicar también para tus relaciones con tus hijos, con tus familiares o con tus amistades.
Amor y Acción
No debemos confundirnos porque muchas parejas toleran ciertos comportamientos repetitivos que consideran inherentes en el amor y eso es totalmente falso. Una pareja que te golpea o te maltrata psicológicamente no te ama porque no se ama a sí misma. Puede que te cueste salir y romper este círculo vicioso y te confundas creyendo que no lo haces porque amas a esa persona. Me repito: Eso no es amor.
El primer amor mencionado en la Biblia no es el amor romántico, sino el amor paternal (Génesis 22). Cuando nace un hijo, la reacción de los padres hacia esta criatura, que hace tan poco no existía, es sentir que haría cualquier cosa por ella. En el acto reside el amor; el sentimiento se materializa. Por eso a menudo escuchamos la frase no actúas como si me quisieras. Sabemos en el fondo que el amor no es solo un sentimiento, sino un sentimiento que se manifiesta en el mundo mediante la acción. Y esta última frase es cierta ya que si la persona no actúa como si te quisiera es que no te quiere.
Entre los seres humanos, el amor es una palabra relacional. El amor hacia otras personas es direccional. Hay un amante y un amado: no solo amas, sino que alguien te ama. Y el amor verdadero no se trata solo de los sentimientos del amante sino de sus acciones. Es cuando una persona cree en otra y lo demuestra, me repito, con acciones.
Pero ojo porque hay mujeres sobre todo nuestras madres y abuelas que lo único que hacían era hacer, hacer y hacer. Cocinaban, limpiaban, etc. y poco a poco se convertía en un trabajo sin sueldo, en una obligación donde su corazón se enfriaba y acababa congelándose haciendo que ya no accionaran para salir de esa situación.
Así que es posible también realizar todo tipo de deberes por alguien y sentir poco o nada por él o ella pero tampoco es una pasión que se exprese en crueldad, en odio que sería también otra acción que no nos acerca al amor.
Tendríamos una concepción más sana del amor si entendiéramos que el amor, como la crianza o la amistad, es un sentimiento que se expresa en acciones. Lo que realmente sentimos se refleja en lo que hacemos. Si amas se percibirá y se recibirá y si te aman se percibirá y lo recibirás. Lo demás no es amor. El amor transforma vidas no las estanca.
El amor es un conjunto de emociones y comportamientos caracterizados por la intimidad, la pasión y el compromiso. Implica cuidado, cercanía, protección, atracción, afecto y confianza.
Muchos dicen que no es una emoción en el sentido en que normalmente las entendemos, sino un impulso fisiológico esencial.
Eso es lo que dice el biólogo Enrique Burunat: El amor es una motivación fisiológica como el hambre, la sed, el sueño y el deseo sexual.
Existen innumerables canciones, libros, poemas y otras obras de arte sobre el amor. Sin embargo, a pesar de ser uno de los comportamientos más estudiados, sigue siendo el menos comprendido. Por ejemplo, los investigadores debaten si el amor es un fenómeno biológico o cultural.
Teoría Triangular del Amor
El Triángulo del Amor de Sternberg, uno de los psicólogos que más investigaciones ha aportado al marco del amor, el odio, la inteligencia y la creatividad, es una teoría psicológica que describe el amor a través de tres componentes principales: Intimidad (cercanía, conexión), pasión (atracción física, deseo) y compromiso (decisión de permanecer juntos), ubicados en los vértices de un triángulo, cuya combinación y equilibrio definen distintos tipos de amor, siendo el Amor Consumado (los tres componentes) el ideal, aunque difícil de mantener, según Robert Sternberg.
Veamos los tres componentes:
- Intimidad: Sentimientos de cercanía, afecto, confianza, amistad y conexión emocional.
- Pasión: La excitación, atracción física, deseo sexual y la necesidad de unión romántica.
- Compromiso: La decisión de amar a alguien y el compromiso a largo plazo para mantener esa relación.
Tipos de Amor (Combinaciones)
- Cariño (Solo Intimidad): Amistad sin pasión ni compromiso.
- Encaprichamiento (Solo Pasión): Amor a primera vista, deseo intenso sin intimidad ni compromiso.
- Amor Vacío (Solo Compromiso): Una relación formal sin afecto ni pasión.
- Amor Romántico (Intimidad + Pasión): Fuerte conexión emocional y atracción física, pero sin compromiso, como por ejemplo, un romance de verano.
- Amor Compañero (Intimidad + Compromiso): Una amistad profunda y duradera, sin la chispa de la pasión.
- Amor Fatuo (Pasión + Compromiso): Compromiso basado en la pasión pero sin la base de la intimidad, por ejemplo, casarse rápido por atracción.
- Amor Consumado (Intimidad + Pasión + Compromiso): El amor completo e ideal, con los tres elementos equilibrados, difícil de lograr y mantener.
Así que la teoría de Sternberg muestra que el amor no es una emoción única, sino una experiencia dinámica que se puede entender y evaluar según la presencia y el equilibrio de estos tres componentes fundamentales, los cuales pueden variar a lo largo del tiempo en una relación.
Cómo la Cultura y la Biología moldean el Amor
Es muy probable que el amor esté influenciado tanto por la biología como por la cultura. Si bien las hormonas y la biología son importantes, la forma en que expresamos y experimentamos el amor también se ve influenciada por nuestras propias concepciones del mismo.
Algunos investigadores sugieren que el amor es una emoción humana básica, como la felicidad o la ira, mientras que otros creen que es un fenómeno cultural que surge en parte debido a presiones y expectativas sociales.
Las investigaciones han demostrado que el amor romántico existe en todas las culturas, lo que sugiere que el amor tiene un fuerte componente biológico. Es parte de la naturaleza humana buscar y encontrar el amor. Sin embargo, la cultura puede influir significativamente en cómo las personas piensan, experimentan y manifiestan el amor romántico.
Entonces, ¿es el amor una emoción? Psicólogos, sociólogos e investigadores discrepan en cierta medida sobre la caracterización del amor y algunos establecen una distinción entre emociones primarias y secundarias y colocan el amor en esta última categoría, sosteniendo que deriva de una mezcla de emociones primarias.
Consejos para cultivar y demostrar Amor
Las relaciones duraderas se caracterizan por profundos niveles de confianza, compromiso e intimidad. Y un pilar importante es la comunicación ya que las necesidades de cada persona tienen que ser trasmitidas a través de la comunicación, es decir, hablar de ellas. Y otro pilar importante es poder abordar los conflictos de forma saludable, es decir, sin necesidad de alzarnos la voz, insultar o despreciar. Es discutir de forma madura ya que, como ya hemos hablado anteriormente, nunca discutir no es necesariamente señal de una relación sana; la mayoría de las veces, significa que las personas evitan un problema en lugar de hablarlo. En lugar de evitar el conflicto, hay que centrarse en resolver los problemas de forma sana para que la relación avance hacia la conexión emocional.
Cómo demostrar amor a otra persona
No hay una única manera de practicar el amor. Cada relación es única y cada persona tiene su propia historia y necesidades. Algunas cosas que puedes hacer para demostrar amor a tu pareja o a tus seres queridos incluyen:
- Estar dispuesto a ser vulnerable.
- Estar dispuesto a perdonar.
- Estar dispuesto a disculparte cuando cometas errores.
- Hazles saber que te preocupas.
- Escucha lo que tienen que decir.
- Prioriza pasar tiempo con la otra persona.
- Reciprocar gestos amorosos y actos de bondad.
- Reconocer y apreciar sus buenas cualidades.
- Comparte cosas sobre ti.
- Mostrar afecto.
- Hazlo incondicional.
Según un estudio, el grado de amor que sientes está directamente relacionado con el amor que demuestras a los demás.
Cuando el Amor trae emociones negativas
Como dijo Shakespeare, el amor nunca transcurre sin problemas. El amor puede variar en intensidad y cambiar con el tiempo. Se asocia con una gama de emociones como la felicidad, la emoción, la satisfacción vital y la euforia, pero también puede generar emociones como los celos y el estrés.
Ninguna relación es perfecta, por lo que siempre habrá problemas, conflictos, malentendidos y decepciones que pueden derivar en angustia o desamor.
Algunos de los posibles peligros de experimentar el amor incluyen: Ansiedad, depresión, aumento de estrés, celos, obsesión, posesividad, tristeza…
Es inevitable que todos experimentemos al menos algunas emociones negativas asociadas con el amor. Sin embargo, puede volverse problemático si esos sentimientos superan a los positivos o empiezan a interferir con la capacidad de cualquiera de las dos personas para funcionar con normalidad.
Nuestra Comprensión del Amor
El amor ha sido desde hace mucho tiempo un tema de interés para poetas, escritores, músicos, artistas y para el cine pero solo recientemente se ha convertido en objeto de investigación científica.
Las primeras exploraciones sobre la naturaleza y las razones del amor suscitaron considerables críticas. Durante la década de 1970, el senador estadounidense William Proxmire criticó duramente a los investigadores que estudiaban el amor y ridiculizó su trabajo, calificándolo de despilfarro del dinero público.
A pesar de la resistencia inicial, las investigaciones han revelado la importancia del amor tanto en el desarrollo infantil como en la salud de los adultos.
El amor es lo único que se me ocurre que sea tan importante para la vida como el propósito. La vida sin propósito no tiene sentido, pero la vida sin amor apenas vale la pena vivirla. El amor probablemente tenga tantas definiciones diferentes como personas capaces de amar.
Tipos de Amor
Todos, en algún momento de nuestra vida, hemos experimentado el amor, ya sea que hayamos sido amados o hayamos amado. El amor parece ser el principal objetivo subyacente que todos anhelamos a lo largo de nuestra vida. Es lo único que todos, como seres humanos, tenemos en común. A muchas personas les cuesta encontrar palabras para expresar este intenso sentimiento, ya que la experiencia y el significado que cada uno tiene son diferentes. La cuestión es que el amor no es ni positivo ni negativo pero puede ser como una montaña rusa, con subidas y bajadas y aún así seguimos buscándolo a lo largo de la vida, sin rendirnos jamás. Veamos los tipos de amor:
- El amor familiar, en teoría, es incondicional, es decir, eterno y perdurable aunque a día de hoy la estructura familiar es más débil que antes y se fractura con mucha más facilidad porque hemos olvidado y perdido los valores fundamentales para sostenerla y protegerla.
- El amor entre amigos es similar, pero hay límites que no se deben cruzar. El amor de amistad sabe que tienes a alguien con quien hablar, es nuestro confidente.
- El amor conceptual se refiere a la definición abstracta y filosófica del amor, más allá de un sentimiento, viéndolo como un acto de voluntad, una decisión de buscar el bien del otro, una fuerza transformadora y un vínculo profundo que abarca la intimidad, pasión y compromiso, y que se construye con experiencias compartidas, no solo como una emoción pasajera, sino como una elección deliberada y un proyecto de vida. El amor conceptual es entender el amor como una acción consciente y un compromiso, una construcción que integra emociones, decisiones y un profundo deseo de conexión y bien hacia el otro, adaptándose a diferentes etapas y contextos, y no solo a la idealización romántica.
El Amor para Shakespeare
Para William Shakespeare, el amor no es una emoción única, sino una fuerza multifacética que define la experiencia humana. Se puede resumir en estos pilares fundamentales según su obra:
- El amor como constancia (Soneto 116): Shakespeare define el amor verdadero como algo inalterable. No es amor aquel que cambia cuando encuentra un cambio, sino un «faro que mira las tempestades y nunca se estremece». El tiempo puede marchitar la belleza física pero no el amor verdadero.
- La locura e irracionalidad: En Sueño de una noche de verano, plantea que el amor es ciego y carece de lógica. Es una fuerza que puede hacer que lo vil parezca digno y lo feo, hermoso.
- El amor trágico y extremo: En Romeo y Julieta, el amor es presentado como una fuerza abrumadora y violenta que consume a los individuos. Es un caos brillante que no conoce límites sociales ni familiares, llevando a menudo a la autodestrucción cuando el mundo exterior intenta sofocarlo.
- La vulnerabilidad: En sus obras, amar significa exponerse al dolor. Shakespeare explora cómo el amor nos vuelve frágiles ante el rechazo, los celos (como en Otelo) o la traición, sugiriendo que la intensidad del afecto está directamente ligada al riesgo de la tragedia.
El Amor para Freud
Según Freud, el amor es un complejo proceso psicológico ligado a la pulsión sexual (libido), que se manifiesta a través de la idealización del otro (proyectando un ideal del yo infantil), la sublimación de impulsos, y la transferencia (revivir relaciones pasadas). Es una fuerza fundamental para el lazo social que implica renuncias, pero peligroso si se pierde la propia subjetividad, fusionándose con el otro, lo que genera dependencia y vulnerabilidad.
Aspectos clave:
- Idealización: Al enamorarse, se proyecta un ideal de perfección sobre la persona amada, quien no es vista con sus defectos reales. Es una forma de revivir el amor narcisístico infantil, pero dirigido hacia un objeto externo.
- Narcisismo: El amor inicial está ligado al narcisismo (amor propio). El amor hacia el otro es una extensión de este, donde se elige un objeto que se percibe como ideal, similar a uno mismo, aunque luego se sublima.
- Pulsión y Sublimación: El amor es una canalización de la energía sexual (libido). Cuando no puede satisfacerse directamente, se sublima, convirtiéndose en afecto, ternura y creando lazos sociales. La sublimación es un mecanismo de defensa maduro donde impulsos o emociones inaceptables (como agresividad o deseos sexuales) se canalizan hacia actividades socialmente valoradas y productivas, como el arte, el deporte, la ciencia o el trabajo, transformando lo destructivo en algo constructivo y útil para el individuo y la sociedad, siendo considerada la defensa más exitosa. Y la pulsión es una fuerza psíquica que surge de una fuente de tensión corporal (somática), actuando como un empuje constante que busca descarga y satisfacción a través de un objeto, siendo un concepto clave que une lo biológico y lo psíquico, y que se diferencia del instinto por su flexibilidad y falta de un objeto predeterminado, moviendo la conducta hacia fines placenteros o, en su forma más destructiva, hacia la quietud (pulsión de muerte). En resumen, la pulsión es el motor fundamental de la psique humana, una energía interna que nos impulsa desde el cuerpo hacia la mente, buscando resolver tensiones y alcanzar metas, siendo clave para entender la motivación y los conflictos psíquicos.
- Transferencia: La persona replica patrones de amor infantiles hacia su amado. Este amor de transferencia es crucial y muestra cómo el pasado influye en el presente afectivo. Así que la transferencia es proyectar inconscientemente sentimientos, patrones y reacciones emocionales de figuras significativas de nuestro pasado (como padres) hacia el terapeuta, reviviendo viejos conflictos en la terapia para entenderlos y resolverlos, ya sea de forma positiva (idealización) o negativa (odio), convirtiéndose en una herramienta fundamental para el cambio terapéutico y la comprensión de uno mismo.
- Riesgo de pérdida: El amor implica un peligro de disolución del yo. Perderse en el otro (fusionarse) crea una dependencia extrema y deja al sujeto indefenso ante la pérdida, por eso la cultura exige límites a esta fusión.
- Amor y Cultura: El amor es un motor cultural. Junto al trabajo, impulsa la unión social, pero requiere que el individuo renuncie a su narcisismo para convivir, permitiendo la construcción de la civilización.
En resumen, para Freud, el amor es una mezcla de lo sexual, lo idealizado y lo infantil, una fuerza vital para la vida humana y social, pero cargada de trampas inconscientes que, si no se manejan, pueden llevar al sufrimiento y la dependencia.
Reflexión
Esta semana me ha conmocionado mucho la noticia de que el director de La Princesa Prometida y Cuando Harry encontró a Sally, Rob Reiner, y su mujer, Michelle Reiner, han sido degollados mientras dormían por su hijo de 32 años Nick Reiner. ¿Dónde queda aquí el amor? ¿Había amor? Y aunque no lo hubiera. ¿Cómo el ser humano puede llegar a hacer tal barbaridad? ¿Una llamada de atención al mundo para ser famoso igual que su padre? En cierta manera, desde una manera muy disfuncional, lo ha conseguido y seguro que habrá película, serie o documental en Netflix pero ¿a costa de qué? ¿Se quedará con la herencia de 200 millones de dólares? ¿Quedará inmune por alegar tener una enfermedad mental? Preguntas que realmente no harán que Rob y Michelle resuciten pero su muerte tan desgarradora nos lleva a la reflexión de que el ‘amor’ si no se cuida puede hacer que el odio tome el mando haciendo que lleguemos a hacer cosas irreparables y gravemente imperdonables.
Con esto parece ser que el amor en ciertos casos no es suficiente…