Tu Dientes te dicen lo que Sientes

Tus Dientes te dicen qué Sientes

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Existe una obsesión dental obsesiva donde ahora nos hacemos la limpieza dental cada tres meses, donde hay gente que va a todas partes con su hilo dental y su cepillo de dientes, que usa pastas dentífricas de todos los colores y sabores, blanqueantes, contra la caries, contra el sarro, antibacterianas, contra la sensibilidad, enjuagues bucales, etc. ya que no pueden resistir que su boca esté imperfecta; otros van más allá y les encanta esa moda que han puesto los famosos de ‘hacerse’ la boca entera toda perfecta como Tom Cruise y se ponen fundas de ‘porcelana’; los que, ya mayores de edad, les encanta la moda de los brackets para recuperar la ‘sonrisa perdida’ por sus complejos infantiles. La dentadura ha tomado un gran protagonismo en la sociedad actual.

Amalgamas de Mercurio

Pero antes de seguir con el tema de este artículo quiero hacer mención a los que tuvieron que pasar cuando eran pequeños, entre los que me incluyo, por la famosa moda de poner amalgamas de mercurio diciendo a nuestros padres que eran de plata. El 95% de la población lleva por lo menos una en su boca. Los más atrevidos, actualmente, han querido quitarse estos empastes por la información que han recibido de que son bastante peligrosas. Estoy totalmente de acuerdo en eliminarlas de nuestra boca pero mucho cuidado a qué especialistas ‘dejáis vuestra boca’ ya que se requieren unos requisitos importantes, como intentar que nos quiten las piezas enteras sin que se rompan o que el succionador extraiga bien los vapores para no intoxicarnos y envenenarnos lentamente con el mercurio, y si estáis dispuestos a sustituirlos por amalgamas de cerámica preguntad a vuestro dentista si éstas llevan aluminio porque algunas en su composición llevan aluminio. Así no arreglamos nada sino añadimos otro problema más que surgirá más adelante como, por ejemplo, el famoso Alzheimer.

Todo empezó en EE.UU en 1833 cuando aparecieron enfermedades desconocidas por culpa del material mercurial y se prohibió su uso. Pero en 1860 volvió al mercado considerado como un material de empaste valioso, barato y fácil de elaborar (las intoxicaciones de mercurio volvieron a aumentar) entrando de lleno en el mercado europeo sin que su efecto perjudicial para la salud fuera advertido.
‘El reconocido profesor de química Dr. Alfred Stock, director del instituto Max-Planck de Berlín demostró en su día en varios experimentos que el mercurio sale de los empastes de amalgama y puede ser acogido por el cuerpo. Dijo: «No hay ninguna duda que muchos síntomas, entre ellos fatiga, depresión, irritabilidad, vértigo, amnesia, inflamación bucal, diarrea, inapetencia, catarros crónicos (inflamación de mucosa) son muchas veces ocasionados por el mercurio al que el cuerpo está expuesto por sus empastes de amalgama, en cantidades pequeñas pero continuas. Los médicos deben prestar seria atención a este hecho. Entonces, probablemente se comprueba que el uso despreocupado de la amalgama como empaste dental ha sido un delito grave a la humanidad».
Hoy en día la amalgama es el empaste más utilizado. Solo en Alemania se realizan unos 40 millones de empastes de amalgama cada año. Esto corresponde a un consumo de mercurio de más de 20 toneladas, que se vuelve a encontrar en la naturaleza algún día. El toxicólogo muniquense Dr. Max Daunderer explica: «Cuanta más amalgama se utiliza, más frecuentes serán las contaminaciones básicas por alimentos». No en vano los dentistas tienen que desechar la amalgama en segregadores especiales.
Daunderer, hoy el crítico más mordaz, demostró intoxicaciones en mas de 10.000 pacientes. «Estamos sorprendidos de los daños provocados por la intoxicación crónica. Probablemente mueren sólo en Alemania miles de personas bajo los signos de un infarto de corazón o de un ataque de apoplejía por consecuencia de la amalgama». Dr. Domingo Pérez León, especialista en Medicina Biológica y natural, Terapia Neutral, Ozonoterapia, Homotoxicología y Medicina China.

Es importante acudir a especialistas que nos aseguren que saben extirpar sin peligro alguno las amalgamas de mercurio ya que su polvo tóxico puede ser tragado e ir directamente a nuestro nuestro organismo.

Pastas de Dientes a Inspección

También tenemos que ser conscientes de la cantidad de químicos abrasivos que nos ponemos en los dientes cada vez que nos cepillamos la boca y, además, ahora lo hacemos tres veces al día como nos recomendó el dentista (higiene bucal, importante). Está claro que si no limpiamos nuestra boca aparecerá la placa bacteriana, el sarro, las caries y finalmente la infección bucal infectando el diente y sus tejidos y aquí ya nos entraría el pánico, el miedo atroz a ir al dentista pensando que nos dejarán sin dentadura.
Recapacitemos, leamos los ilegibles ingredientes de las pastas de dientes ¿Todavía creéis que toda esta química dental va a limpiar e higienizar nuestra dentadura? Para empezar casi todos llevan aluminio, sacarina, sorbitol, triclosán (antiplaca bacteriana y muy utilizado, también, actualmente en los chicles), laurel sulfato de sodio (limpiadores), pirofosfatos (para quitar el sarro pero está comprobado que sólo la limpieza bucal en el dentista puede eliminarlo), nitrato de potasio, nitrato de sodio y cloruro de estroncio (en las pastas para la hipersensibilidad bucal), sílice, óxido de aluminio, carbonato de calcio y fosfatos de calcio (para los blanqueantes y pulidores, muy corrosivos, por cierto), el famoso flúor (que no debería superar los 0,05 por ciento en las pastas infantiles) que en exceso ya se ha demostrado que es nocivo causando retraso mental, alteraciones nerviosas, falta de atención…(éstos son los síntomas más suaves). Si a todo lo anterior añadimos los enjuagues de colores, pues vamos listos y la menta, hierbabuena (si, si recién recogidas del campo) y otros edulcorantes (como agentes saborizantes) como el xilitol y agentes humectantes que previenen la pérdida de agua en la pasta. No quiero agobiar al personal pero creo que es importante ver la cantidad de química que nos ponemos a lo largo del día: sulfonato de sodio, benzoato sódico, fosfato sódico y clásico, metafosfato de sodio, hidróxido de aluminio, lactado de aluminio, alúmina, silicatos (aerogel de sílice), glicerina, sorbitol, xilitol, propilenglicol, sacarosa, ciclamatos, silicato sódico, formaldehído, diclorofenol, hidroxibenzoatos, cloruro de estroncio y nitrato de potasio, peróxido de hidrógeno y de urea…

Parece ser que sólo en Estados Unidos, la venta de pasta de dientes ha superado la cifra de 1400 millones de dólares (imaginad la cantidad de tubos de plástico vacíos repartidos por todo el planeta) y siguen creciendo con el lanzamiento de más productos bucales. Estamos hablando de una gran industria más que se está forrando a costa de nuestra boca y, por supuesto, de nuestra Salud.
El Dr. Bryan Edgar (miembro de la Academia de Odontología General) al ver estos resultados dijo de forma políticamente correcta:’ Si no se presta atención a la pasta dentífrica, se puede terminar causando daño a la dentadura debido a que los ingredientes abrasivos que hay en algunas pastas pudieran ser demasiado fuertes para las personas que tengan dientes de gran sensibilidad‘. Queda bastante claro lo que nos quiere transmitir ‘educadamente’ y sin alterar al personal.

Según nos cuenta la Historia la primera pasta dentífrica fue creada por los egipcios y estaba compuesta por piedra pómez pulverizada, sal, pimienta, agua, uñas de buey, cáscara de huevo y mirra. Pero fueron los occidentales en el s XIX que crearon un dentífrico a base de tiza, ladrillo pulverizado, sal y carbón de leña pulverizado pero menos mal que, más tarde, advirtieron que éstos eran muy agresivos y fueron eliminados (ya podían hacer lo mismo con los actuales).

Parece que nuestros amigos los orientales y otros de civilizaciones ‘menos desarrolladas’ (personalmente creo que mucho más avanzados que aquí los occidentales) son más inteligentes a la hora de su limpieza bucal: Los africanos occidentales utilizan ramas de regaliz, en India se utilizan rascadores de lengua hechos en plata (propiedades antibacterianas), en Australia utilizan el árbol del té y los indios norteamericanos mastican gomas, resinas y ciertas raíces. Aveline Kushi (mujer de Michio Kushi) nos recomienda el polvo dental dentie elaborado con berenjenas y sal de mar tostadas que también se puede aplicar sobre las encías varias veces por semana; el té del alga kombu, preparado hirviendo una hoja de kombu hasta que el agua tome un color marrón claro puede usarse de vez en cuando. Y también tenemos el Palo Miswak o Siwak o madera de Arak que se obtiene de la raíz Salvadora Persica, una planta utilizada para cepillarse los dientes desde la antigüedad. Es un cepillo de dientes natural, cero residuos y muy eficaz. El Miswak permite reemplazar al cepillo de dientes y al dentífrico.

Dentadura y Nutrición

Y una frase que se me acaba de ocurrir: ‘Sonríe y te diré lo que comes’.

La boca y nuestra dentadura es una parte muy pero que muy importante de nuestro cuerpo ya que gracias a ella podemos nutrirnos, entre otras cosas, y así sobrevivir diariamente. La utilizamos varias veces al día durante toda nuestra vida así que deberíamos tratarla mejor y cuidarla más.

Hay que decir que la alimentación actual deja mucho que desear y hace que nuestra dentadura las pase ‘canutas’ con tanta ‘basura’ que masticar aunque realmente ya no masticamos sino tragamos. Ya os podéis imaginar cuáles son los alimentos erosionan dañando nuestros dientes: azúcar, bollería, refinados, helados, grasas, comida fast-food, refrescos y zumos industriales o ecológicos, endulzantes, exceso de cereales incluso ecológicos, café, té, chocolates.

Si nuestras encías se enrojecen o sangran a menudo indican que la persona consume exceso de frutas, zumos, ensaladas, alimentos crudos, líquidos y azúcares en todas sus formas y colores, a excepción de que tengan una acumulación importante de sarro.
Y cuando la persona consume demasiado productos horneados, sal, exceso de carne, huevos o sal y hay falta de verduras puede aparecer el escorbuto donde uno de los síntomas claves es encías sangrantes.

Nuestra saliva se vuelve muy ácida, agresiva y corrosiva más que la cal de nuestra lavadora y empieza a deteriorar nuestra boca. Y no olvidarnos de que todo alimento frío, helado y congelado (granizados incluidos) también erosionan y dañan nuestra dentadura. Así que evitar tomar los alimentos recién sacados de la nevera, debemos darles un poco de calor.

Odontología Neurofocal

Actualmente existe la odontología neuralfocal que entiende la cavidad oral no de una manera aislada sino como parte de la totalidad de nuestro ser. Los dientes reflejan nuestro modo de acometer nuestros conflictos y eso lo saben los odontólogos neurofocales. La Medicina China nos dice que hay una relación directa y emocional entre las diferentes partes del cuerpo. Y todos los dientes reflejan parte del resto del cuerpo así que existe la reflexología dental. Te invito a que vayas un odontólogo que sea experto en la odontología alopática y que al mismo tiempo tenga conocimientos de ondontología neurofocal para que así trate la dolencia no sólo desde el síntoma sino desde la verdadera causa. 

La Medicina Tradicional China considera a los dientes una prolongación de los huesos y están bajo la influencia del Riñón. En cambio las encías están bajo la influencia del Estómago.
‘Los dientes húmedos indican un buen estado de los líquidos orgánicos y del Riñón, mientras que los dientes secos indican agotamiento de los líquidos e insuficiencia del Yin de Riñón. Si están grisáceos indican Calor por insuficiencia del Yin de Riñón. Si sangran indican Calor extremo en el Estómago. Si las encías están hinchadas, doloridas y sangran indican Calor en Estómago. Si están muy pálidas es insuficiencia de Sangre’. G. Maciocia.

Muchos de nuestros problemas físicos como dolores de cabeza, migrañas, dolores de espalda, dolores articulares o reumatismo suelen ser fruto de una dentadura insana. Es importante saber que cada diente se relaciona con un órgano corporal y es importante abrir la boca para ver dónde tenemos las caries exactamente, qué pasa con nuestra muela del juicio o qué muelas nos han extirpado para comprender un poco más los mensajes que nos está dando nuestra boca.

Relación entre órganos-dientes es sacada del libro ‘Terapia Neural según Huneke (Acupuntura alemana)’ de Perter Dosch.
Incisivos superiores e inferiores: Se relacionan con los huesos sacros, rodilla posterior, órganos urogenitales, vejiga, riñones y glándulas suprarrenales. Aquí entrarían las enfermedades de vejiga, útero, próstata, impotencia, esterilidad, metabolismo hormonal…
Canino superior e inferior: Relacionados con hígado, vesícula biliar, cadera y rodilla posterior, pie, musculatura tronco. Y se expresaría, en el canino superior, con enfermedades del ojo, angina de pecho, metabolismo sanguíneo, infarto, falta de concentración, y el canino inferior podría indicar trombosis de pierna o de pulmón, disfunciones en páncreas, esófago, enfermedades del tejido conjuntivo…
Premolares superiores e inferiores: Expresan enfermedades de vesícula biliar e intestino delgado y grueso: entenosis pilórica y duodenal y arritmia de la movilidad peristáltica del intestino delgado y grueso.
Molares superiores e inferiores: Enfermedades paratifoideas y suprarrenales, del páncreas, estómago y vejiga y afección reumática, articulación del brazo que irradia hasta oído, cambios temperatura corporal, sonambulismo, mialgias en la pierna, lumbalgias y cristalización de los líquidos corporales.
Muela del juicio, que se relaciona con el oído interno y seno maxilar, musculatura del tronco y de las extremidades, codo, mano, planta y de dedos de los pies, corazón y duodeno, sistema nervioso central y psique. Es el ‘diente’ que expresa las emociones. Enfermedades como espasmos cerebrales, tumor cerebral, disfunciones sensoriales y motrices, cambios de ánimo, migrañas, dolores de cabeza, zumbidos oídos, eccemas en manos, problemas en los pies, neuralgia del trigémino y neuritis.

Descodificación Dental

‘La descodificación dental tiene como premisa que las caries y las enfermedades dentales no aparecen aleatoriamente en la boca. Se reproducen en unos dientes concretos debido a la alteración del sistema nervioso que los debilita, alteraciones causadas por situaciones de la vida, con lo que cada caries representa un conflicto interno’. Fuente.

A través de los dientes, de las caries, y las enfermedades que las afectan, la descodificación dental permite dar voz a los sufrimientos vividos en el inconsciente del individuo.

La posición de los dientes en los maxilares también cambia según las percepciones propias, las experiencias de vida y la relación de uno mismo con su entorno. Por ejemplo, la posición de los incisivos laterales superiores respecto a los incisivos centrales superiores muestra la relación de uno mismo respecto a sus padres o tutores.

Cuando se movilizan los dientes con ortodoncia se generan cambios emocionales que a menudo el paciente no conoce. Al igual que el cambio emocional afecta al físico, el cambio físico también repercute a nivel emocional.

Es importante comprender que los dientes alineados y en buena oclusión expresan un equilibrio emocional sano, y así como la ortodoncia ayuda a encontrar ese equilibrio, si no se hace un trabajo paralelo a nivel interno, los dientes tenderán a su posición inicial.

La descodificación dental permite al paciente de ortodoncia desbloquear aquellas emociones que dificultan el movimiento de los dientes y la futura recidiva.

La descodificación dental no es un tratamiento sino una herramienta que pretende ayudar a la persona a tomar consciencia de aquello que manifiesta su cuerpo desde el estudio de los dientes, sus patologías y su posición, para que cada persona pueda poner solución a los conflictos y mejorar la salud emocional y física.’ Fuente.

Transgeneracional Dental

A groso modo, los incisivos del lado derecho superior nos habla de la relación con nuestro padre y del lado izquierdo inferior nos habla de la relación con nuestra madre. Los molares del lado derecho nos habla de nuestros sueños, de nuestra identidad, de nuestro propósito en la vida y los del lado izquierdo de la necesidad de ser lo que quiero ser, de la pertenencia a la familia a nuestro clan. 

Y el bruxismo suele ocultar problemas de ansiedad, de incapacidad de dar salida a sentimientos como la frustración o de canalizar adecuadamente emociones como la rabia o la agresividad.

Relación entre dientes y emociones por grupos dentales de Integral Dental

  • Los incisivos: Nos hablan de nuestra relación con nuestros padres, y los sentimientos de supervivencia y necesidad de ser amados. De nuestra sexualidad con la pareja y nuestra capacidad de amar a los demás como “padres y madres”.
  • Los caninos: Relacionados con nuestros deseos de poseer, así como nuestros deseos sexuales. Dentro de la relación entre dientes y emociones, los caninos enfermos nos hablan de que la persona puede estar sufriendo sensación de escasez: “¡Necesito más!” Las infecciones en estos dientes se manifiestan en forma de ira y rabia, así como amargura por no tener aquello que deseamos.
  • Premolares superiores: El primer premolar superior nos habla de nuestros deseos de “ser” en relación a los demás. Este premolar expresa el deseo individual de diferenciarnos de los demás. Cuando este diente está enfermo podría deberse a cambios en la vida que nos hacen sentir como que morimos, que una parte nuestra muere. Así, emociones como la tristeza y la melancolía son típicas de este diente. El segundo premolar, en cambio, nos habla de poner en acción ese “yo” y crear algo mío en el mundo. Cuando este diente está enfermo puede deberse a un sentimiento de frustración y desconfianza con uno mismo. “¿Estoy haciendo aquello para lo que estoy hecho?”
  • Premolares inferiores: Suelen ir relacionados con sentimientos de haber sido víctimas de injusticias en la vida. Sentimientos como la desconfianza en el futuro, desilusión y descontento pueden ser algunas de las emociones expresadas.
  • Molares superiores: El primer molar superior nos habla de nuestro deseo de crecer en la vida, de crear nuestra propia vida. Cuando este diente está débil las emociones de miedo o desconfianza en el futuro nos acechan. Suelen ser épocas que vivimos faltos de dicha, sin darnos tiempo para divertirnos y para el placer. El segundo molar superior nos habla de cómo nuestros deseos son recibidos por nuestro entorno y relaciones. Está relacionado con las emociones de ilusión o desilusión, desapego y codicia.
  • Molares inferiores: El primer molar inferior está relacionado con nuestro apego al pasado y a las experiencias vividas. La emoción resultante es la melancolía. El segundo molar inferior nos habla de la flexibilidad que necesitamos al enfrentar los golpes de la vida. Así, un segundo molar débil nos hablará de emociones relacionadas con la humildad y la capacidad de reajustarse ante nuevas situaciones. Infecciones o problemas en estos molares denotan problemas en el manejo de nuestras relaciones. Dentro de la relación entre dientes y emociones estas piezas son también un caso muy a tener en cuenta.
  • Cordales, tercer molar o muelas del juicio: Las muelas del juicio son las muelas que nos hablan de nuestro destino. Recogen todos nuestros deseos y nos muestran si realmente andamos en la dirección correcta. Las emociones que suelen manifestarse cuando existe alguna patología en estos molares son el enojo y la infelicidad, con un sentimiento de que todo va demasiado deprisa y no siempre en la dirección que nuestro corazón anhela. La persona suele sentir que es incapaz de encontrar su identidad en este mundo. La boca es vista como una isla alejada de la totalidad.

Ya decía Hahnemann en sus escritos que “cuando el dolor de dientes no surge de una herida externa que lo preceda, siempre representa el síntoma principal de una enfermedad que se encuentra distribuida con diferente índole por todo el sistema”.

Vemos, como después de pérdidas afectivas, la muerte de un ser querido, situaciones displacenteras, miedo, enojo, problemas económicos etc. se manifiestan caries repentinas o se desencadena la enfermedad periodontal.

Así mismo, los cambios en el sistema hormonal durante la pubertad, embarazo, menstruación, menopausia, exacerban las molestias dentales afectando sobre todo las encías, por la estrecha relación del sistema endocrino-simpático en las afecciones gingivales.

¿Y qué nos cuenta nuestra amiga Louis Hay?

  • Dientes: Representan las decisiones.
  • Problemas dentales: Indecisión mantenida mucho tiempo. Incapacidad de analizar las ideas para decidir.
  • Encías sangrantes: Falta de alegría en las decisiones que se toman en la vida.
  • Problemas de encías: Incapacidad de mantener decisiones. Indiferencia ante la vida. (Piorrea).
  • Piorrea o periodontitis: Cólera ante la incapacidad de tomar decisiones. Personas indecisas.
  • Pulpitis u odontitis: Incapacidad de morder nada. Creencias arraigadas que se destruyen.

Como anécdota decir que en Gambia, África Occidental, tener los dientes frontales separados (diastema) se llamaba Sakaya Yallah, es decir, la ‘abertura de Dios’ y se consideraba una señal de sabiduría. A ver si aprendemos más de esta gente para empezar a ver las cosas de la vida desde otro prisma.

Yo Isasi


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