Hernia de Hiato. Causas, Síntomas y Remedios

Quiero explicar más detalladamente esta enfermedad para que veáis que tiene mucha similitud con las acideces y reflujos que vimos en el artículo anterior (más información en ‘Acidez, Reflujo y Úlcera’). Hay bastante polémica médica porque no saben si primero aparece la hernia y luego la acidez o primero la acidez y luego la hernia. Aquí no hay quién se aclare si el huevo o la gallina. 

Hernia, significa ‘protuberancia anormal de un órgano fuera de la cavidad donde se halla normalmente encerrado’. Hiato, significa ‘abertura o grieta’. Así que la hernia de hiato, es una proporción del estómago que se introduce en la cavidad del tórax a través del diafragma y es una de las principales causas de ardor. A la larga puede provocar daños muy serios aumentando el riesgo de cáncer de esófago. Pero también hay gente que teniendo hernia de hiato nunca ha tenido síntomas y lo descubre cuando se hace una exploración por otro motivo. La más común es la hernia deslizante que es cuando una parte de la pared del estómago y la parte inferior del tubo del esófago invaden la cavidad torácica creando una presión hacia arriba empujando el ácido y/o la comida sobrepasando el esfínter esofágico y apareciendo el ardor y el reflujo ácido. A veces, las hernias pequeñas suelen pasar desapercibidas y son más difíciles de detectar pero igualmente expelen litros de ácido.

Causas, Síntomas y Remedios

  • Desviación de la espina dorsal que tensa el diafragma y aumenta la presión. Tenemos que mejorar nuestra postura, dejar de ir con los hombros encogidos, hacia delante y chepados. Llevemos los hombros hacia atrás y hacia abajo, abramos el pecho y tengamos una postura erguida. Muy importante cuando caminemos ser conscientes de nuestros pies, que vayan paralelos al andar y dejemos de caminar como patos con los pies hacia afuera.
  • Comidas grasas y con grasas hidrogenadas, refinadas, basura, con poca fibra, dietas sin nutrientes con ingredientes manipulados cargados de grasa, azúcar y aditivos que estimulan el exceso de producción de jugos gástricos forzando al estómago a subir hacia el diafragma.
  • Especias, cafeína, productos elaborados con harina blanca, cereales refinados y azúcar, comidas y productos envasados.
  • Embarazo.
  • Estreñimiento, que somete a mucha presión a los músculos abdominales. Un colon lleno de excrementos antiguos crea presión en abdomen y estómago. Más información ‘Estreñimiento. Vaya Tormento’.
  • Alcohol y tabaco.
  • Sedentarismo.
  • Prendas ajustadas, respiración superficial (respirar sólo con el tórax), debemos aprender a hacer respiraciones profundas, lentas y constantes (pranayama).
  • Sobrepeso y tono muscular bajo. Debemos fortalecer el tono del diafragma haciendo suaves abdominales para disminuir el reflujo ácido; activarnos haciendo algún ejercicio suave como Yoga o Tai Chi; y caminar pero nunca correr ya que agrava el reflujo ácido.
  • Dificultad al tragar.
  • Regurgitación de ácido por la noche.
  • Ardor, reflujo ácido y ulceración de esófago.
  • Dolores de espalda, pecho, hombros y parte alta del abdomen.
  • Sangrado gastrointestinal.
  • Hígado saturado. La bilis ‘sucia’ irrita la digestión sometiendo presión al diafragma. Debemos mantener una buena función hepática para mantener el pH estable del intestino ya que actuará como desinfectante natural y generará una flora intestinal sana. El cardo mariano (Silybum marianum) regenera las células del hígado produciendo nuevas y además tiene propiedades antioxidantes. Más información en ‘Limpieza Hepática. Obsesión Maniática’.
  • Exceso de líquido en las comidas. Es importante no beber agua en las comidas ya que al cargar el estómago llenándolo de excesivo líquido generará regurgitaciones. ‘Es importante no comer y beber antes de acostarse. Cuando nuestro estómago está vacío hay un alto nivel de un ácido fuerte que mata la H.Pylori, así como a otras bacterias malas creando un ambiente intestinal equilibrado que es conducente a una autocuración, a resistencia e inmunidad. Limitar los líquidos y alimentos antes de acostarse también evita los problemas de reflujo ácido y la apnea del sueño.’ Dr. Hiromi Shinya.
  • Estrés. El exceso de preocupaciones y estar en tensión todo el día tensa los abdominales, ralentiza la digestión, estriñe y, lo más importante en este caso es que, retrocede el ácido hacia el esófago.

Yo Isasi

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