Cáncer: Una Llamada a la Vida

El cáncer es una de las enfermedades del sida, que se caracteriza por una multiplicación de células desordenada que forma un tumor. Cada día creamos un pequeño cáncer y, cada día, nuestro sistema inmunitario lo destruye. Si nuestro sistema inmunitario está débil ya no elimina el cáncer que acaba creciendo y transformándose en tumor. Es la fase precancerosa. El tumor segrega una hormona que, a su vez, destruye el sistema inmunitario que, finalmente, se desmorona. Es la fase cancerosa.’ Dra. Ghislaine Lanctôt de su libro ‘La Mafia Médica’.

La Dra. Ghislaine Saint-Pierre Lanctôt nació en 1941, su padre y su abuelo eran farmacéuticos y ella empezó la carrera de Medicina para complacerles. Desarrolló varios centros de flebología, en Canadá y en USA. Y allí comprendió el negocio de la medicina.

‘Toda esta evolución me llevó a la solución que buscaba: la soberanía individual. Me di cuenta de que la única autoridad verdadera es interior; que la autoridad suprema, la soberanía, está en el interior de cada individuo; que tan sólo la persona es soberana… y divina’.

Las autoridades mienten cuando dicen que las vacunas nos protegen, mienten cuando dicen que el sida es contagioso, y mienten cuidando dicen que el cáncer es un misterio”. Dra. Ghislaine Lanctôt.

El Cáncer de mi Abuela Paterna

En 1985, cuando sólo tenía once años de edad oí por primera vez la palabra cáncer refiriéndose a una enfermedad ya que siempre lo había relacionado con el horóscopo de mi hermana. Esta vez se trataba de mi abuela paterna, una mujer que fue como mi segunda madre. Aún recuerdo su olor, su piel tan suave, su emotividad, su fácil lloro… Cualquier emoción le afectaba directamente al estómago. No le gustaba cocinar y en la comida familiar de los sábados lo pasaba muy mal (entre la mesa y la cocina) porque siempre había alguna tensión entre sus hijos. Casi nunca la vi comer y si comía lo hacía como un pajarito. Siempre tenía dolor de estómago pero conmigo nunca le faltaba la sonrisa y los mimos. Nunca la vi quejarse. Recuerdo que me quedaba los sábados a dormir en su casa a dormir (era como un ritual) y la cena consistía en una simple tortilla francesa (cada vez que me cocino una, su aroma me recuerda a ella). A los once años de edad me dijeron que mi abuela tenía cáncer de estómago y me ‘apartaron’ de ella. Desapareció de mi vida mientras ella estaba continuamente haciéndose pruebas. Recuerdo que convencí a mis padres para ir a visitarla al hospital, tenía muchas ganas de verla. No olvidaré ese día, me arreglé para aparentar 12 años y poder entrar. No olvidaré el momento en que abrí la puerta de su habitación y vi a una señora con 20 kilos menos y 20 años más, su piel totalmente amarilla y su mirada perdida en dirección a la ventana. Me puse a temblar, me moría por dentro, no sabía qué hacer, aquella señora no era mi abuela… Ella acababa de pasar por una operación inútil ya que estaba con una metástasis hasta los pies. Y aún los doctores insistían a mi abuelo para que volviera a entrar en quirófano, cosa que ocurrió, y a los quince días de su segunda operación murió. El anestesista que estuvo en la primera operación le recomendó a mi familia: ‘Llevarla a casa, que viva tranquila el tiempo que le queda, no hay nada que hacer, no volváis a meterla en quirófano’.

‘Suele decirse que el cáncer es una enfermedad del alma. Está muy relacionada con las emociones, suele ser precedido por una depresión. Los síntomas son la desesperación y la impotencia. En el libro ‘Amor, medicina milagrosa de Bernie Siegel’, los llama los pacientes excepcionales. La peor enfermedad del alma es la sumisión: a los demás, a sus ideas, a sus presiones, a su miedo, a sus leyes, a sus estadísticas y a sus tratamientos.’ Dra. Ghislaine Lanctôt.

‘Cuando se descubre un tumor se le ofrece de inmediato al paciente, con el pretexto de ayudarle, que elija entre estas tres posibilidades o ’formas de tortura’: amputarle (cirugía), quemarle (radioterapia) o envenenarle (quimioterapia). Ocultándosele que hay remedios alternativos eficaces, inocuos y baratos. Y después de cuatro décadas de ’lucha intensiva’ contra el cáncer, ¿cuál es la situación en los propios países industrializados? Que la tasa de mortalidad por cáncer ha aumentado. Ese simple hecho pone en evidencia el fracaso de su prevención y de su tratamiento. Se han despilfarrado miles de millones de euros y tanto el número de enfermos como de muertos sigue creciendo. Hoy sabemos a quién beneficia esta situación. Como sabemos quién la ha creado y quién la sostiene. En el caso de la guerra todos sabemos que ésta beneficia sobre todo a los fabricantes y traficantes de armas. Bueno, pues en medicina quienes se benefician son los fabricantes y traficantes del ’armamento contra el cáncer’; es decir, quienes están detrás de la quimioterapia, la radioterapia, la cirugía y toda la industria hospitalaria. Entrevista a la Dra. Ghislaine Lanctôt el 27 de Mayo 2022.

Toda esta experiencia me marcó mucho. Mi abuela duró poco, el cáncer se había apoderado de ella con tan sólo 56 años(5+6=11, los once años que yo tenía). Recuerdo cuando me dijeron que había muerto, intenté llorar pero no pude, creo que me quedé en estado de shock.

Eso es lo más cercano que he estado del cáncer y algo aprendí de todo eso ya que aún recuerdo lo que pensé: ‘Si alguna vez tengo cáncer no quiero que me operen, no quiero que me mediquen… Debe haber otra manera, esta enfermedad es imposible que sea incurable, seguro que algo se puede hacer…’ Esta experiencia fue un punto de inflexión en mi vida que me marcó mucho y creo que, por eso, ahora me dedico nutrir a la gente en todos los sentidos.

Más casos de Cáncer Cercanos

  • Otro caso fue el del hijo de mi primer amor de adolescencia. Con sólo 6 años de edad, su hijo dejó este mundo a causa de leucemia (el cáncer más frecuente en la infancia). Un niño que se lo detectaron desde bien pequeño y pasó el mayor tiempo de su corta vida en hospitales con pruebas, medicación y más pruebas y operaciones y más operaciones. Un gran sufrimiento tanto para él como para sus familiares.

‘El cáncer no es una enfermedad localizada que invada sólo un área del cuerpo. Es una enfermedad de todo el cuerpo que lo afecta totalmente.(…) Se considera peligroso remover quirúrgicamente el cáncer de su sitio primario si hay metástasis, ya que la remoción acelerará el crecimiento de la metástasis en otras partes del cuerpo. Sin embargo, esto es natural sólo si crees en el cáncer como una enfermedad global del cuerpo. Si quitas órganos, ganglios linfáticos y vasos sanguíneos de un cuerpo de por sí bajo de energía, es lógico que las funciones inmunológicas del organismo se deterioren aún más rápidamente. Creo que se hace más daño al perder ganglios linfáticos que dejando un pequeño cáncer intacto’. Dr. Hiromi Shinya.

Después de varias décadas, siguen apareciendo cada vez más casos y la medicina alopática aún sigue con el mismo ‘protocolo’ que el de hace unas décadas. Menos mal que, ya somos muchos los que nos hemos dado cuenta de que éste no es efectivo ni curativo sino, todo lo contrario, ineficaz y mortal. 

‘La mutilación está generalizada. Los pacientes pueden elegir entre una o varias mutilaciones: amputación=cirugía; quemadura= radioterapia; envenenamiento= quimioterapia. (…) Todos estos tratamientos son tremendamente agresivos para todo el organismo; desestabilizan el equilibrio orgánico y lesionan gravemente el sistema inmunitario. Se nos oculta o prohíbe el acceso a remedios alternativos eficaces, inocuos y baratos. Han destruido nuestro sistema inmunitario al incorporar numerosos productos cancerígenos (pesticidas, vacunas, radiaciones, medicamentos) en el agua, en el aire, en los alimentos y en el medio ambiente.’ Dra. Ghislaine Lanctôt.

  • Vicky, amiga cercana de mis padres, cogió, como cada año, una bronquitis pero esta vez pasaba el tiempo y no se recuperaba. Su homeópata de toda la vida le dijo que fuera al hospital a hacerse pruebas, que aquello ya no era normal. Y si, los resultados fueron claros, un cáncer de pulmón que ya había invadido todo su cuerpo. Duró unos quince días en el hospital y mi madre, que iba a verla a diario, me contaba que por las tardes, a escondidas, se fumaba un cigarro. ‘A veces preferimos morir antes que cambiar un hábito’. Louis Hay. Le pilló de improviso, con sólo 52 años. A los días de llegar al hospital, su compañera de habitación murió y, según cuenta mi madre, a ella le afectó bastante, y a los pocos días Vicky falleció. El cáncer no tiene edad y me imagino que nadie está preparado para la muerte cuando llega así este inesperado visitante.

‘Si hemos podido darnos un cáncer, también podemos quitarnoslo. Esto es la autosanación. Con la ayuda de nuestro terapeuta, pasemos revista a nuestras condiciones de vida: físicas, emotivas, mentales y espirituales. Curar es corregir la causa de la enfermedad, la sumisión del alma.’ Dra. Ghislaine Lanctôt.

  • Un claro ejemplo es Louis Hay que con su, facilísimo y al mismo tiempo complicadísimo, lema ‘amarse a uno mismo’ se reencontró con la Salud y ‘salvó’ su Vida.

‘Hay una cosa que sana todo problema: amarse a uno mismo. (…) Un cáncer es un malestar provocado por el resentimiento, un resentimiento que se lleva dentro tanto tiempo que acaba por carcomer el cuerpo. (…) En el momento que me diagnosticaron cáncer de vagina me sentía segura para dejarlo aflorar a la superficie y no hacer de él otro secreto oculto que no sabría hasta la hora de mi muerte’. Louis Hay.

  • La excompañera de mi padre, Chari, tuvo un cáncer de útero y, desde el principio, no quería saber nada de la medicina alopática, cosa contraria a su hermana pequeña que tuvo un cáncer de mama y siguió todo el protocolo alopático. Estuvo tratándose con homeopatía, suplementos, buena alimentación, meditación, mucha meditación y mucha terapia ya que tenía un ‘historial psicológico’ que le había llevado hasta ese estado y ella era totalmente consciente de ello. Sobrevivió.

‘Un diagnóstico de cáncer es sinónimo de fatalidad si no lo tratamos. Las autoridades nos empujan con urgencia hacia sus tratamientos que mutilan. Sin embargo, no existe tal urgencia. Algunos pacientes no siguen los tratamientos de la medicina científica y no mueren y algunos se curan por completo sin haber soportado la quimioterapia, la radioterapia o la cirugía. El tumor desaparece y los expertos se encuentran incómodos porque esto no concuerda con sus estadísticas ni con sus conocimientos.’ Dra. Ghislaine Lanctôt.

‘Las autoridades nos hacen creer en la fatalidad del cáncer, en nuestra impotencia frente a la enfermedad, en nuestra dependencia respecto de las autoridades y de sus tratamientos. De este modo logra desviar la atención de las verdaderas causas de la enfermedad: contaminación, pobreza, medicamentos, vacunas. Pero debemos saber que hay muchas alternativas simplemente hay que informarse’. Ralph Moss, ‘Terapia del cáncer: La guía independiente del consumidor para la prevención y los tratamientos no tóxicos’.

Historia del Cáncer

Hagamos un poco de historia gracias a lo que nos cuenta la Dra. Ghislaine Lanctôt:   

‘En 1934 Royal Rife y un grupo de médicos conseguían destruir el microorganismo responsable del cáncer por medio de una onda electromagnética de una longitud precisa. Varios médicos la emplearon con éxito pero duró poco tiempo. La AMA (American Medical Asosiation) los trató como mentirosos y los desprestigiaron.

En los años 50, en Francia, el biólogo Gaston Naessens desarrolló un producto anticancerígeno el GN-24 y luego el Anablasto con muy buenos resultados pero las autoridades lo denunciaron interrumpiendo sus terapias. En el 64, emigró a Canadá y creó el 714-X que obtuvo mucho éxito siendo bloqueado su acceso a su remedio por las autoridades en 1989. Las autoridades nos hacen creer que el cáncer es una enfermedad que nos supera. En 1975, se encontró diferentes formas de virus-bacteria en la sangre de todos sus pacientes cancerosos; los resultados de laboratorio fueron incinerados.’

Está claro que aquí hay algo que no nos dejan ver, algo que nos esconden… Espero que pronto mucha gente, como la Doctora Lanctôt, cuente la verdad de todo este asunto, de este otro gran negocio. Y no me quiero olvidar de mencionar la famosa cita de propaganda llamada ‘lucha contra el cáncer’. No creo que sea lo más adecuado considerarla ‘lucha’ pero esta cita la tenemos tan metida en nuestra cabecita de tantos años y años de slogans publicitarios, que es casi imposible ‘despegarnos’ de ella, es como una garrapata. ¿Qué aparece siempre en las luchas, en las batallas o en las guerras? Pues si, la Muerte. Deberíamos cambiar la frase por ‘Viva la Vida’ o tal vez, ‘Apoya a la Vida’. Seguro que nos iría mucho mejor.

Ahora tampoco penséis que nos vamos a curar de cáncer gracias al aire que respiramos. Lo digo porque existen algunos oncólogos que se pasan a la medicina holística y recetan a sus pacientes con cáncer un montón de suplementos y potingues más caros que un tratamiento en Houston (no, no exagero). Creo que no sea justo para la persona y su familia que se sienten impotentes, desesperados y harán todo lo que haga falta para salvar su vida.

El cáncer es un extraordinario trampolín para alcanzar una dimensión más elevada en nuestra vida: nuestro cuerpo nos pone contra la espada y la pared para incitarnos a tomar contacto con nosotros mismos y reorientar nuestra existencia. Lo que ofrece es una oportunidad. Agradezcámoslo y bendigamos la enfermedad’. Dra. Ghislaine Lanctôt.

El Premio Nobel Dr. Warburg una vez dijo: ‘Prive a una célula del 35% de su oxígeno durante 48 horas y puede volverse cancerosa’.

Pues eso, en una simple frase ya nos lo deja claro, hay que cuidarse, hay que oxigenarse en todos los sentidos. Por tanto, no esperemos porque sino puede ser demasiado tarde.

‘Si el cáncer ha avanzado a su etapa terminal, no importa cuánto mejores tu dieta o tu estilo de vida o los suplementos que te den para mejorar tu sistema inmunológico, será muy difícil restaurar por completo las funciones normales de tu cuerpo’. Dr. Hiromi Shinya.

Otra Visión de entender el Cáncer según la Medicina Tradicional China

Hay conceptos y criterios que aseguran, desde el punto de vista de la medicina moderna, que los procesos de la enfermedad cancerosa son una consecuencia de un déficit en la respiración. Y esa falta de respiración es la que ha inducido a que, en este individuo, este tejido se mute y adquiera una individualidad propia, y que luego precise de oxígeno, porque si no, no puede. Respira y respira a una gran velocidad. Sabemos que en todos los procesos tumorales hay una hiperactividad celular, una ‘atapía’ celular, en el sentido de que esas células que se reproducen a gran velocidad no cumplen el papel o el patrón de donde vienen. De hecho, la mayoría de las veces encontramos tumores que no sabemos de dónde proceden. Por eso, es más correcto hablar de enfermedad tumoral que de cáncer de estómago o de colon, o de hígado, etc.

¿De dónde saca la energía el tumor para crecer tan rápido? El hombre no come y cada vez está peor y más débil y el tumor cada vez más grande. Esa energía sólo la puede sacar de la respiración. Es el único mecanismo que tiene, porque el enfermo pierde el apetito y no tiene capacidad de alimentarse de otras fuentes psíquicas o espirituales. Y, a medida que la persona se va agotando, su respiración cada vez es más profunda, más honda, busca aire como sea, pero todo al servicio del tumor. El mantenimiento del tumor se basa, no en la estructura del individuo, sino en la respiración (…) Debemos regular la respiración, dirigir la intención de la respiración hacia otro lugar con el fin de ahogar el tumor (…) Si mandamos la respiración a otro sitio ajeno al lugar donde sabemos que está el tumor, le cortamos la comunicación y empieza a frenar su desarrollo (…) Los tumores son muy sensibles a la falta de oxígeno. Necesitan todo el oxígeno posible para realizar esas mitosis tan violentas y tan rápidas’. J. Luis Padilla. Maestro de Medicina Tradicional China, Escuela Tian.

‘No creo que sea imposible curar el cáncer a través del amor. Si una persona de verdad cree que se curará y experimenta auténtico amor desde lo más profundo de su corazón, creo que esa persona será capaz de vencer la enfermedad. Si deseas con fuerza desde el fondo de tu corazón que quieres vivir, sin importar nada, ver a tus amados hijos o nietos crecer, entonces es probable que vivas para que eso suceda. Dependiendo de tu fuerza de voluntad, puedes abrir las puertas a posibilidades en apariencia imposibles.

Para curar una enfermedad, el doctor no puede únicamente cortar las ‘partes enfermas’ del cuerpo del paciente o darle sólo medicamentos. Curar significa motivar a la persona que pueda sentir genuina felicidad. Un doctor verdaderamente grande es aquel que puede proveer con habilidad este tipo de motivación. Mi objetivo personal es convertirme en ese tipo de médico.’ Dr. Hiromi Shinya.

‘Cuida tus pensamientos porque se volverán actos. Cuida tus actos porque se harán costumbre. Cuida tus costumbres porque formarán tu carácter. Cuida tu carácter porque formará tu destino. Y tu destino será tu Vida’. Gandhi.

Yo Isasi

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