Acidez, Reflujo y Úlcera

Acidez, Reflujo y Úlcera

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Existen cantidad de nombres para describir nuestras molestias estomacales y sus síntomas son muy similares: ardor de estómago o de pecho, indigestión, acidez, reflujo gástrico, gastritis, úlcera, hernia de hiato…

Todos estos nombres, en general, provienen de un mal común: Comida que no nos ha sentado bien que hace que el sistema digestivo se vea forzado y no sepa por dónde empezar con la cantidad o calidad de la comida.

Acidez y Ácido Clorhídrico

Veamos los efectos de esta acidez que suele ser por causa de que tenemos los niveles bajos de ácido clorhídrico en el estómago, aunque también puede ser por tener altos niveles de ácido:

  • Eructos y flatulencia.
  • Gases y ventosidades olorosas.
  • Capilares rotos en mejillas y nariz y acné.
  • Sabor metálico.
  • Ardor en el pecho (pirosis) o dolor en la parte alta del pecho.
  • Fatiga.
  • Flora intestinal deteriorada.
  • Parásitos intestinales, candidiasis. Más info en ‘Parásitos Intestinales. El Peor de los Males’ y en ‘Candidas. Lo que SÍ y No Puedes Comer‘.
  • Náuseas después de comer o de tomar algún suplemento.
  • Picor en el ano.
  • Anemia.
  • Quedarse muy saciado y pesado después de las comidas.
  • Intolerancia a algunos alimentos.
  • Restos de comida en las heces.
  • Uñas débiles, partidas y agrietadas.
  • Hongos.

El ácido clorhídrico tiende a disminuir a medida que nos hacemos mayores. Pero hay gente que suele tener todo lo contrario, es decir, una gran acidez sobre todo después de las comidas con regurgitaciones de ácido y a esto se le llama reflujo gastro-esofágico, esofagitis (inflamación del esófago) o simplemente ardor. Este reflujo ácido tiene lugar cuando el esfínter esofágico interior no se cierra bien y hace que el contenido ácido del estómago retroceda hacia la tráquea. Este esfínter, en condiciones normales, siempre está cerrado menos cuando tiene que pasar la comida.

Las personas más propensas a este reflujo son las embarazadas, obesas, fumadores, los bebés (ya que su esfínter no está todavía desarrollado y, por eso, en sus primeros meses de vida tienen tendencia a regurgitar hasta que su sistema digestivo madura) y las personas que tienen hernia de hiato. Los síntomas son muy claros:

  • Ardor en el pecho.
  • Sabor amargo ya que el ácido clorhídrico va en dirección contraria hasta la faringe (garganta).
  • Eructos, la comida repite.
  • Voz ronca ya que el ácido puede irritar la laringe y además nos cuesta respirar.

Úlcera Péptica

La úlcera péptica es como una llaga que aparece cuando los jugos gástricos se ‘comen’ un punto del recubrimiento del tracto digestivo. Así, tenemos la úlcera gástrica (afecta a todo el recubrimiento gástrico), la úlcera de duodeno y la úlcera de esófago. El recubrimiento del estómago se destruye lentamente corriendo el riesgo de hemorragias internas, vómitos de sangre, sangre en las heces, perforación o cáncer de estómago. La excesiva producción de ácido gástrico es el que erosiona el recubrimiento gástrico.

Helicobacter Pylori

Una bacteria causante de todas las úlceras es la Helicobacter Pylori, que se instala entre la pared intestinal y la mucosa y hace que produzcamos más ácido. La H.Pylori es una bacteria muy inteligente ya que se oculta (se esconde) para no ser atacada o destruida por el ácido clorhídrico como sucede con otras bacterias que llegan al estómago. Más información en ‘Helicobacter Pylori ¿Cómo deshacerse de ella?’

Se ha demostrado que esta bacteria puede cogerse en la juventud al llevar una mala alimentación o bien contraerse de un portador. La infección está presente en la saliva y en las heces. Y este bichito puede instalarse en nuestro cuerpo para siempre. Hay casos que una vez nos contagiamos no se suele desarrollar la úlcera y los síntomas pueden aparecer cuando nuestras defensas estén bajas y en otros casos los efectos aparecen rápidamente y puede desembocar en una gastritis y, más tarde, en cáncer de estómago.

Las personas infectadas por la H.Pylori pueden segregar seis veces más ácido de lo normal (respuesta de nuestro cuerpo para combatir la infección) pero también se han dado casos de que esta bacteria inhibe la producción de ácido gástrico. Es muy importante cuidar nuestra higiene personal lavándonos las manos después de trabajar o de tocar animales domésticos y cepillarnos los dientes unas dos veces al día ya que la placa dental puede almacenar esta bacteria para luego dirigirse al estómago. Creo que hoy en día todos sabemos que la aspirina y todo medicamento que lleve ácido acetil-salicílico pueden originar una úlcera al igual que los fármacos antiinflamatorios no esteroideos.

Síntomas

Veamos los síntomas que son muy parecidos a los otros malestares estomacales:

  • Ardor.
  • Diarrea.
  • Dolor al comer (úlcera de estómago).
  • Dolor abrasador.
  • Dolor por la noche.
  • Dolor en los omoplatos.
  • Dolor que aparece entre dos y cuatro horas después de comer (úlcera duodenal).
  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Regurgitación de algo oscuro.
  • Heces de color negro.
  • Cansancio, piel blanca, mareos o debilidad.

Recomendaciones Nutricionales

Aquí recomendaría una alimentación sin salicilatos, es decir, exenta de cítricos, albaricoques, dátiles, fresas, frambuesas, arándanos, tomates, grosellas, pasas, higos, vinagres, cafeína, embutidos y productos en salmuera. Si aún así tenemos síntomas, recomendaría eliminar los alimentos ricos en taninos como el té y el café (incluyo todo tipo de tés). Según el Dr. Hiroma Shinya, las personas que suelen tomar té de manera regular, suelen tener problemas estomacales o gastritis atrófica, un precursor del cáncer de estómago. El té tiene muchos antioxidantes pero cuando varios se reúnen, se convierten en taninos, de ahí su amargor. El ácido tánico tiene un efecto negativo sobre la mucosa gástrica haciendo que pueda crear una úlcera. El café también tiene un alto contenido en ácido tánico. 

Medicación

Los antiácidos (hidróxido de aluminio, sales de magnesio, carbonato cálcico) que recetan los médicos alopáticos, son sustancias alcalinas que neutralizan el ácido pero nos causarán efectos secundarios como flatulencia, diarrea (los que contienen magnesio) o estreñimiento (los que contienen aluminio). La histamina estimula la liberación de los ácidos gástricos, por tanto, y para más ‘inri’, también recetan antihistamínicos como la cimetidina y la ranitidina que bloquean su acción pero que producen efectos secundarios como dolores de cabeza, mareos, boca seca, sarpullidos, estreñimiento, diarrea y fatiga, además, disminuyen la absorción de nutrientes y no son recomendables combinarlos con medicamentos para el asma o anticoagulantes.

Luego además tenemos el omeprazol, lansoprazol y pantoprazol que detienen por completo la secreción de ácido pero nos crean náuseas, estreñimiento, diarrea, dolores cabeza, mareos y las proteínas no serán digeridas al igual que tampoco absorberemos otros nutrientes (desnutrición).

Si nos confirman que tenemos en nuestro cuerpo a la Helicobacter pylori seguro que, ya para rematar, nos recetarán antibióticos, así que ya tenemos todo un arsenal. Pero debemos saber que todos estos medicamentos están ocultando los síntomas ya que no van a la raíz, es decir, no nos curan la condición y además nos causan otros desagradables efectos secundarios. Y seremos propensos a más infecciones, recaídas y tendremos que volver a tomarlos. Es un círculo vicioso que no tiene fin. Además, pueden esconder nuevos síntomas de otras enfermedades. Más información en ‘Medicamentos. Menudo Tormento’.

‘En el mundo del médico que-lo-sabe-todo, los pacientes son una molestia o unos tontos que, aunque viven cada día dentro de sus cuerpos, no tienen ninguna opinión que valga la pena sobre sus propias dolencias. Su enfermedad se llama ‘síndrome de la mente cerrada’ y su síntoma más destacado es la arrogancia’. Kathryn Marsden, 2003.

¿Qué nos perjudica y qué nos beneficia?

  • Antiguamente uno de los antiácidos que se recetaban era la leche (los médicos han llevado muchos años recetándola para los estómagos con úlcera y esófagos llagados). Actualmente se sabe que la leche de vaca lo que hace es aumentar la producción de ácido en el estómago. Por tanto, además de otras razones, sería ideal eliminar por completo la leche de vaca y sus derivados. Y pensar que hace unas pocas décadas nos aconsejaban beber leche en las comidas principales.
  • Evitar los cítricos (limones, naranjas, mandarinas, pomelos…), ciruelas y ruibarbos. El más problemático de todos es el zumo de naranja. Además es importante dejar el vinagre (ojo con el vinagre de manzana que también produce acidez, más información en ‘Vinagre de Manzana. No ayuda en Nada’), aliños preparados y todo lo que contenga ácido cítrico o el E330 que es lo que suele poner en las etiquetas. El tomate envasado también induce a una mayor producción de ácido. Y por favor, ojo con los naturópatas que recomiendan aceite de oliva con zumo de limón para la gente que tiene reflujo ya que es como meter el dedo en la llaga. Más información en ‘Limpieza Hepática. Obsesión Maniática’.
  • Empezar a hacer buenas combinaciones de alimentos. Así, por ejemplo, es mejor no mezclar frutas con hidratos de carbono (en esta condición tenemos que evitar las frutas) y si estamos en una fase muy delicada no mezclar hidratos con proteínas en la misma comida. Más información en ‘Combinación de Alimentos‘.
  • Debemos reducir el consumo de grasas ya que las grasas tardan mucho en digerirse y retrasan el vaciado del estómago y además demandan mucha cantidad de jugos gástricos.
  • Masticar bien. Ser conscientes de la masticación. Algunos engullen y tragan en vez de masticar.
  • Evitar cebollas, ajos, solanáceas (patatas, pimientos, berenjenas, tomates, guindilla, pimentón y tabaco), frutas tropicales (piñas, plátanos, papaya, kiwis…), especias picantes como el chile ya que agravan el ácido, menta, alcohol (la cerveza y los licores aumentan más los síntomas que el vino) y cafeína (café, té y refrescos de cola). Comidas envasadas, fast-food, sopas envasadas, el azúcar (y todo producto que lo contenga), endulzantes y cereales refinados incluyendo toda la bollería industrial. Evitar el exceso de proteína animal y tabaco que generan una superproducción de ácido en el estómago reduciendo la frecuencia de vaciado e impidiendo que el esfínter esofágico trabaje como toca. Más información en ‘Ajo al Carajo’ y ‘Patatas, Tomates y Artritis’.
  • El estrés también es causa de niveles altos de ácido en estómago al igual que llevar ropa apretada.
  • El ejercicio regular elimina la presión del abdomen, mejora la función digestiva y perderíamos unos kilos que aquí sería lo idóneo.
  • Como antiácidos naturales tenemos el olmo que calma al estómago y reduce la inflamación e irritación; el silicium que forma una capa protectora sobre el tracto digestivo; el extracto de milenrama; y la ulmaria con propiedades calmantes y antiácidas. Pero personalmente yo sigo recomendando el Kuzu (más info en ‘Kuzu. Adiós a los Mocos y a los Problemas Intestinales’).
  • No cenar tarde. Es mejor irse a la cama tres horas después de haber cenado.
  • La desviación de la espina dorsal puede ser la causa de reflujo ácido ya que las lesiones de la espina dorsal alteran los nervios y los suministros de sangre al sistema digestivo.
  • Levantar la cabecera de la cama unos diez centímetros pero no poniendo otra almohada debajo de la otra ya que tiende a presionar a la espalda y desalinearla mientras se duerme y crea rigidez en el cuello. Es mejor poner una cuña en las dos patas de la cama.

Louis Hay. Veamos la parte emocional de esta dolencia:

Gastritis: Incertidumbre prolongada. Sentimiento fatalista.

Úlceras: Miedo. Convicción de no valer lo suficiente. ¿Qué te carcome?

Acedía: Miedo, miedo, miedo. Temor.

‘El Estómago se ve afectado principalmente por las preocupaciones y el exceso de reflexión. Las preocupaciones provocarán un estancamiento de la energía (Qi) en el Estómago, que se manifestará por una sensación de ardor persistente, eructos y náuseas. Un exceso de trabajo intelectual durante varios años lleva a una insuficiencia de la energía de Estómago. La cólera afecta también al Estómago, aunque sólo de forma indirecta, por medio del Hígado. La frustración y el resentimiento provocan un estancamiento de la energía de Hígado que invade el Estómago provocando náuseas, eructos o distensiones dolorosas.’ Fundamentos de la Medicina China. G. Maciocia.

Cuando los pacientes se quejan de acidez, muchos doctores les dicen que tomen medicamentos para suprimir la secreción de ácidos gástricos ya que creen que la causa de la acidez es la ‘hiperacidez gástrica’. Piensan que se producen demasiados ácidos gástricos y que esa hipersecreción necesita ser suprimida con medicamentos. Es verdad que si suprimes la secreción de los ácidos grástricos, los síntomas de acidez desaparecerán. Pero esta forma de tratamiento generará un daño grave y aplicará estrés en otras partes del cuerpo. Creo que la idea de que la acidez, el reflujo ácido y la inidigestión ácida sean el resultado de la hiperacidez gástrica es un error. De hecho, no existe tal exceso de ácidos gástricos. Los ácidos gástricos se producen porque son necesarios para mantener el equilibrio y la salud general del organismo. Al eliminar este mecanismo natural del cuerpo con medicamentos pienso que sólo se consigue acortar la expectativa de vida.’ Dr. Hiromi Shinya.

Hay varias causas para la formación de úlceras, como el estrés y la cantidad, calidad y tiempo de las comidas, y a menos que se combatan esas causas, ninguna medicina será efectiva para curar el padecimiento. Aún cuando pueda parecer que la úlcera ha sido temporalmente curada con medicamentos, es casi seguro que aparecerá de nuevo’. Dr. Hiromi Shinya.

‘Es importante no comer y beber antes de acostarse. Cuando nuestro estómago está vacío hay un alto nivel de un ácido fuerte que mata la H.Pylori, así como a otras bacterias malas creando un ambiente intestinal equilibrado que es conducente a una autocuración, a resistencia e inmunidad. Limitar los líquidos y alimentos antes de acostarse también evita los problemas de reflujo ácido y la apnea del sueño.’ Dr. Hiromi Shinya.

Espero que os haya servido.

Yo Isasi

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